FIESTAS Y TRADICIONES DE BAZA

Baza es ciudad ideal si se busca fiesta, diversión y folklore. Diversos acontecimientos, a lo largo de todo el año, hacen de la ciudad bastetana el lugar perfecto donde divertirse y pasarlo bien, haciendo bueno aquello de ser un verdadero paraíso con cuantos nos llegan de fuera y quedan encantados con nuestras fiestas, no exentas de raíces y acontecimientos culturales. Destacamos a continuación las más importantes y hacemos alguna reseña al respecto de cada una.

Cabalgata de los Reyes Magos, en la tarde-noche del 5 de enero, entre el entusiasmo de la chiquillería bastetana plena de ilusiones, que en los últimos años concluye en la Plaza Mayor, tras recorrer un buen puñado de calles de la ciudad.

Carnaval, en fechas que dependen del calendario, tratándose de una fiesta que en los últimos años ha visto recuperar al menos una parte del esplendor de otros tiempos. Son típicos los Concursos de disfraces, coros, chirigotas y cuartetos. Por cierto que, respecto a los de 2003 nos han llegado dos noticias: una, sobre como alardean los accitanos de las chirigotas por su victoria y segundo puesto y, la otra, sobre la ausencia de agrupaciones locales, que parece echó en falta a las de años anteriores. Junto a estos actos, se ha recuperado también el acto que a lo largo de muchos años fue el centro de la fiesta, tal cual es el Gran Baile de Carnaval.

Bajada a la Mayor de la Virgen de la Piedad, la cual tiene lugar el penúltimo sábado de abril, con asistencia del clero de la Colegiata, donde permanecerá hasta el último domingo de mes, mientras se le hacen rogativas diarias. Mientras la Iglesia Mayor ha estado en proceso de obras, se ha estado llevando la Virgen a la Iglesia de Santiago, por lo que una vez que ha sido reabierta la Ex-Colegiata, confiamos en que la tradición volverá a sus costumbres tradicionales.. El último domingo del mismo mes, se realiza el retorno de la imagen a su Iglesia de la Merced, con una nueva procesión a la que asisten la Corporación Municipal bajo mazas y representantes de todas las Hermandades.

Día de las Cruces de Mayo, fiesta también recuperada en nuestra localidad, desde hace unos años, en la que diversos grupos y asociaciones visten una cruz y adornan el lugar donde esta es instalada. En la actualidad, estas instalaciones van en aumento cada año que pasa, y ya han sido 18 las instaladas en 2003, para las que incluso hay establecido un concurso a nivel municipal que premia a las mejores. Junto a las cruces se instalan puestos donde poderse refrescar un poquito de los primeros calores que ya llegan por esos días y, también, de disfrutar de algunas de las estupendas especialidades gastronómicas del lugar.

Las Mayas son una tradición popular, en la que grupos de niños se encargan de vestir a una niña de su grupo con atuendos en los que las flores juegan un papel fundamental, quedando a la vista y disfrute de los viandantes que pasan por donde se ubica y de los que recogen algún que otro donativo.

Verano Joven – Móntate un verano diferente, con la participación de diversas Asociaciones de Vecinos, que ofrecen actividades de ocio para jóvenes y menos jóvenes, destacando su programa de ocio nocturno, dos días a la semana, durante los meses de julio y agosto.

Noche de San Juan, a modo de verbena, organizada por el Área de Juventud del Ayuntamiento, se ha venido  celebrando los últimos años en el paraje de la Fuente de San Juan, donde se vienen desarrollando también una serie de talleres alternativos, conciertos e incluso la realización de un conjuro para tan mágica noche, en la que no puede faltar la típica hoguera.

Verbenas populares, las cuales se vienen celebrando, desde hace varios años, en diferentes barrios de la ciudad. Algunos de ellos aprovechan las festividades propias y realizan, de forma paralela, todo tipo de actividades culturales, musicales, religiosas, recreativas, etc. Es normal también en estas fiestas, la elección de la guapa del barrio, que luego habrá de competir por el título local, con ocasión de la Feria de septiembre.

En nuestro apartado dedicado a Eventos Culturales, relacionamos aquellas verbenas de las que tenemos información de cuando se celebran, resaltando el hecho de que, la mayoría de ellas, han pasado de realizar la verbena de una noche de verano, a cambio de toda una Semana Cultural llena de actividades culturales y recreativas, en la que es destacable además la colaboración entre notables grupos de vecinos de cada barrio.

Fiesta del Bastetano Ausente, que normalmente suelen coincidir con el puente del día de la Virgen de Agosto. En sus inicios, se realizaba un nombramiento de tipo honorario a bastetanos residentes de Baza, a los que se les consideraba merecedores de ello por algún motivo singular. El último año en que se llevó a cabo ese reconocimiento, allá por el 1988, el nombramiento recayó, precisamente, en la Casa de Baza.

Al respecto de la denominación de esta fiesta, somos muchos los bastetanos a los que su denominación no nos parece la más idónea, porque no siempre es el ausente, precisamente, el que no está. Dicen, y con razón, que no siempre es necesaria una presencia física, en las cosas del querer, para querer más está y es que, en asuntos de amores, no siempre manda la cabeza sino el corazón y este no tiene riendas que lo controlen.

Feria y Fiestas de Septiembreconocidas popularmente como la Feria Grande, en contraposición a la que se venía celebrando por el mes de noviembre, hoy ya desaparecida. Diez días de intensa actividad que abarcan del 6 al 15 de Septiembre, rompiendo el fuego de las actividades la tradicional llegada del Cascamorras, el día 6 a las 6 de la tarde. Son días de actividades deportivas, musicales, de ocio para pequeños y mayores que, día a día, ponen a rebosar un ferial que se trasladó hace años a la antigua estación de ferrocarril y que ya se está quedando también pequeño. Infinidad de atracciones, casetas, chiringuitos, hacen de la antigua estación un verdadero recinto ferial lleno de bullicio y diversión. Desfile de carrozas, concurso de tractoristas, recitales musicales de las estrellas del momento, espectáculos taurinos de calidad, competiciones deportivas, espectáculos teatrales y musicales,… todo tiene cabida en un programa repleto de actos, a los que se añaden los que organizan las distintas Asociaciones y Entidades de la ciudad, para el publico en general o para sus asociados, ya que es rara la Asociación que no cuenta también con su propia Caseta en el recinto ferial.

En cuanto a la parte histórica de estas fiestas, hay que decir que tienen su origen en la petición que hicieron los frailes de la Merced, conjuntamente con el ayuntamiento de la época, al Rey Felipe II, para que les fuese concedida feria el día de la Virgen de la Piedad, así como el anterior y el posterior, la cual se celebró por vez primera en 1593. Las fiestas que ahora conocemos son las que debió ver Miguel de Cervantes en su visita a Baza, el día 9 de septiembre de 1594, cuando debió de haberse cruzado con la comitiva del Cascamorras, lo cual debió impactarle sobremanera, hasta el punto que parece fue la inspiración del pasaje quijotesco de la «carreta de las cortes de la muerte» o de aquel otro en el que habla de la rivalidad entre dos pueblos pero que, tal vez por una licencia que se tomó su autor, lo sitúa en tierras aragonesas.

EL CASCAMORRAS

Es este sin duda uno de los personajes clave de la tradición y el folclore bastetano y la fiesta por excelencia de la ciudad. Fiesta verdadera e injustamente vilipendiada y masacrada, por el maltrato recibido, a raíz de un programa de TVE por los años 70, con una visión totalmente ajena a la realidad, que hizo un enorme daño. Ni en grandes acontecimientos a nivel mundial hemos llegado a ver, en la prensa catalana, páginas y páginas de escritos alzando sus voces de protesta contra esta fiesta bastetana.

Ajenos a todo ello, en Baza siguió la fiesta, mimándola aún más si cabe, hasta el punto de haber pasado a ser Fiesta Nacional de Interés Cultural y Turístico de Andalucía, gracias sin duda al buen hacer de esos miles de bastetanos que participan en ella y, sobre todo, a ese grupo ya típico que arropa y mima al accitano, como no lo hacen ni en su propia ciudad. Lo que sí queda ahora pendiente es la colaboración con el Ayuntamiento, para lograr que no sea una fiesta que contamine y ensucie la ciudad, para lo que simplemente hay que seguir los consejos que vienen dando las autoridades municipales en los últimos años y usar los materiales gratuitos que proporcionan.

Todo ello mientras, además, la fiesta aumenta también en consideración y reconocimientos, de los que el último ha sido su declaración oficial, en 2006, como Fiesta de Interés Turístico Nacional, para lo que se ha celebrado una edición que ha batido récords de participación.

Por lo que respecta a los orígenes de la fiesta, están ligados al descubrimiento de la imagen de la Virgen de la Piedad en las ruinas de la mezquita que hubo en el lugar donde hoy se levanta la Iglesia de la Merced. A partir de ahí, son varias las teorías que enlazan dicho descubrimiento con la actual fiesta; teorías que están muy próximas y que tienen elementos comunes, pero  también otros que las diferencian y, por ello, damos cabida a las más conocidas:

La primera habla de cómo, Juan Pedernal, tembloroso y estupefacto tuvo que convencer a sus compañeros para indagar en el terreno pero cuando descubrieron que allí algo había, no quisieron seguir sin dar aviso al señor de Acuña, Capitán y Maestresala de los Reyes Católicos, el cual llegó acompañado de gran cantidad de bastetanos, entre quienes el suceso había trascendido. Abrieron por fin la cubierta de yeso que la intentaba proteger y encontraron a la Virgen, con su cara marcada por el pico del obrero, lo que dio paso a la institucionalización de la fiesta del Cascamorras o Cascaborras, como dicen muchos bastetanos, para que los accitanos pudieran intentar llevarse a la Virgen.

Otra versión cuenta que los obreros accitanos, quisieron hacer valer sus derechos por haberla encontrado uno de ellos, así que la pusieron sobre un carro de bueyes y se dispusieron a marchar a tierras accitanas. Pero entonces, saltó la sorpresa. cada vez que intentaban encaminar a los bueyes para Guadix, estos acababan dándose la vuelta, siempre dispuestos a quedarse en Baza, lo que hizo que, al final, los accitanos accedieran a que se quedase, a cambio de poder venir cada año a rescatarla.

Y aún hay otra versión, que además de ser la más popular, parece que es la que más se acerca a la realidad. Cuenta como lo que oyó Juan Pedernal fue «¡Baza, Guadix, piedad de mí!». Las autoridades locales, que acudieron rápidamente, confiscaron el hallazgo, apoyado en el derecho que les confería la jurisdicción del lugar, pero el cabildo de Guadix se oponía alegando los derechos del autor del hallazgo. Al final, llegó el pleito a los tribunales y se le aplicó una solución salomónica, que consistió en que se dejaría la Virgen en Baza, ciudad que se encargaría de su custodia, pero correspondería a Guadix la celebración anual de la fiesta en su honor así que, cada año, vendría a Baza una comisión accitana a celebrar la fiesta. En esa comisión solía venir un bufón que decía a los niños que robaría la Virgen y acababa siendo corrido por estos. A partir de ahí todo derivaría de forma que, con el correr de los años se llegó a la fiesta que hoy conocemos.

Fiesta en la que todas las versiones se ponen de acuerdo respecto al acuerdo tácito de que si el Cascamorras conseguía llegar a la Iglesia donde está la Virgen de la Piedad, podría llevarse la imagen consigo a Guadix. Para ello, cada 6 de septiembre, una Comisión de la Hermandad de la Virgen de la Piedad de Guadix, en la que se incluye el Cascamorras, un abanderado y un tamborilero, salen de su ciudad y llegan al paraje conocido como San Pedro Mártir, en donde uno de ellos, el Cascamorras, en representación del descubridor de la imagen, armado con cachiporra sujeta a un largo palo, emprende el reto de enfrentarse a todo un pueblo que quiere evitar que se lleven a su Virgen.

A las seis de la tarde, cada 6 de septiembre, tras los tres cohetes que lo avisan, Cascamorras emprende su gloriosa e inútil tarea. Si llega al templo de la Merced sin ser pintado, se llevará a la Virgen con él. La única pega está, no ya en llegar sin ser pintado, sino en traspasar la barrera del primer grupo, que es la que ofrece los más espectaculares momentos de la fiesta, para seguir luego el recorrido por la ciudad, cual multitud como mancha viva caminante, en la que, de vez en cuando, se baila la bandera que Cascamorras toma en sus manos, entre el bullicio y los vítores de la multitud que lo acompaña o lo contempla. Grandes y pequeños, bastetanos todos al fin y al cabo en defensa de su Piedad, que un año más quedará en su Casa de Baza.

Sírvanle de alivio al accitano los refrescos que se le proporcionan en cada una de las muchas fuentes que hay en el camino hasta la Iglesia de la Merced, inundando la ciudad bastetana de un colorido que destaca de esa enorme multitud negra que defiende a su Virgen, porque la quieren con ellos.

Tras bailar la bandera, por última vez esa tarde, el Cascamorras es acogido en el Convento de los Franciscanos, donde recobrará el aliento y el aspecto de cuando llegó, tras el arduo trabajo de limpiar la negritud acumulada a lo largo de todo el recorrido que ha tenido que realizar para llegar hasta aquí, en pro de su vano empeño y que le le hará volver a Guadix con las manos vacías..

Al día siguiente, Cascamorras, tamborilero y abanderado, recorren las calles bastetanas, esta vez, con traje de gala, que recuerda al bufón de la leyenda por lo chillón de sus colores rojo, amarillo y verde, mientras niños y mayores insisten en el baile de la bandera, que se realiza entre los gritos y el alborozo general, por todas las calles de Baza. De tal guisa vestido, el Cascamorras acompañará a la Virgen en la solemne procesión que se realiza en su honor el día 8 de septiembre, que deberá ser costeada por la Hermandad de Guadix, a la que suelen asistir las Corporaciones Municipales de ambas ciudades y el Obispo de la Diócesis. El día de la octava, una semana después, se realiza una segunda procesión, esta vez en recuerdo de la Hermandad de Pastores.

Pero la fiesta no acaba aquí ya que Cascamorras ha de rendir cuentas de su fracaso ante sus paisanos de forma que, al volver, se encuentra con un recibimiento similar al sufrido días antes aunque, más vale tarde que nunca, acaba siendo vitoreado y llevado a hombros, ya que al menos se le ha de reconocer la valía de su intento.

Se explica así la tan cacareada rivalidad entre Baza y Guadix, que no sólo ha tenido su origen en la fiesta sino que ha aprovechado cualquier cuestión en disputa para recuperar bríos. Rivalidad que es achacada por algunos historiadores al sentimiento de contrariedad de los árabes accitanos rendidos a los cristianos a las primeras de cambio, mientras en Basti se hizo una heroica defensa de la ciudad, con lo cual ya no ofrecía mucha confianza a los de Baza que los obispos de Guadix exigieran la anexión de su Iglesia, pues preferían depender de otra sede, aunque fuese más lejana, pero que no se inmiscuyera en sus asuntos.

Para acabar, dejaremos constancia aquí de la designación del  joven de 25 años, Juan Francisco Madrid Fajardo, por parte de la Hermandad accitana, como el Cascamorras que el 6 de septiembre de 2003 emprendió la inútil tarea de ir a Baza a lograr arrebatar la Virgen a los bastetanos En 2004, Jesús Samaniego volvió a encargarse de asumir la condición de Cascamorras, tomando el relevo, un año después, Antonio Vera, que repetía por segunda vez, y que también lo fue en 2006, tras lo que vuelve Jesús Samaniego a asumir tal condición, por décima vez y última, en 2007, a la que habría que unir la encarnación que hizo de Pedernal, en Playa de Aro, con motivo de los actos celebrados por la Casa Andaluza de Baza en Cataluña.

SANTA BÁRBARA

Patrona oficial de la ciudad, por ser la titular del día en que Baza fue tomada por el ejército de los Reyes Católicos, los cuales dispusieron la institucionalización del patronazgo. La celebración de esta fiesta comienza el día de la víspera, cuando desde el balcón del Ayuntamiento, se realiza el acto de la tremolación del Pendón Real, tal como queda indicado en el apartado dedicado a esta festividad.

SANTA LUCÍA, el 13 de Diciembre, en cuya víspera ha vuelto a renacer la costumbre de encender hogueras en muchos barrios de la ciudad, sirviendo como punto de encuentro de amigos y vecinos que, aprovechan para probar el vino del país, acompañado de buenos trozos de carne, careta y embutidos que recuerdan las pruebas que se hacían, en tiempos pasados, de las matanzas caseras.

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