Pregón Feria y Fiestas 2011 |
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Queridos paisanos, la buena fortuna quiso que naciera en Baza, en el Barrio de Santiago y al caer la tarde de un día de Santiago. Vine al mundo cuando arrancaba la verbena. Las primeras mantillas que me arrullaron tenían el color de los farolillos, el ritmo de los pasodobles y el calor de la fiesta impregnó para siempre mi piel. Con muchos de vosotros me crié en estas calles, correteando por la calle del Agua, por la calle Caniles, por la Acequita, por los Alamillos... ¡Qué nombres tan bonitos tiene nuestro pueblo! Brincando por las eras y salpicándonos por los caños. Todo nuestro universo era Baza, España era Baza y, nosotros, los chavalillos, éramos los amos del mundo. Pero cuando empecé a mocear decidieron arrancarme de cuajo de estas tierras, persiguiendo los sueños de un futuro mejor. Buscando una formación universitaria, me llevaron lejos. Pero digo que me arrancaron de cuajo, que no me troncharon, porque conmigo vinieron mis raíces. Y allí, por donde yo pasaba, mis raíces venían conmigo, para que yo siempre a ellas me agarrara. Y si se hablaba de agua, ninguna como las de las Siete Fuentes y las de San Juan. Y si se hablaba de aire sano, los que bajan de nuestra sierra. De jamones, los que secan nuestros fríos. Tradiciones: Cascamorras. Para cultura, aquí tenemos nuestra joya: la Dama de Baza. Para curar males, la fuente del Alcrebite. Y, para milagros, la Virgen de la Piedad. |
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Como dije me llevé mis raíces y, pasando los años, yo fui pregonando día a día las bondades de mi pueblo. Es verdad que regresaba, siempre buscando por la Alameda, entre los árboles, las voces, los recuerdos de mi infancia. En las piedras, buscando los secretos que guardé, y siempre terminaba perdida, porque cuanto más vieja me hacía yo, más lozana se hacía Baza. Más rejuvenecía, más crecía y, de alguna forma, me sentía rejuvenecer en cada una de sus venidas. Cuando nuestro Alcalde me llamó, y mira que este pueblo quiere a nuestro alcalde, me llamó proponiéndome ser la pregonera, dos impactos fuertes sentí por dentro. Claro que yo quería ser la pregonera, claro que era un orgullo y un honor estar esta noche con todos vosotros. Pero a la vez, con la misma intensidad, pensé que yo nada podía deciros. ¿Qué puedo deciros yo de las cosas de nuestro pueblo? Cualquiera de vosotros, sin duda, podría contarme a mi mucho más de lo que yo pueda decir. Por eso queridos bastetanos no voy a hablar de las cosas de mi pueblo. Voy a decir ahora, lo que nunca dije antes, lo que por pudor o por modestia callé. Ahora ha llegado el momento de romper los silencios y decir, aireando a los cuatro vientos, que lo mejor de Baza no son sus cosas, lo mejor de Baza es su gente. Lo mejor de Baza son los bastetanos, los nacidos aquí, aquí criados y aquí entregada su existencia a empujar a nuestro pueblo hacia el desarrollo y al progreso. Los bastetanos que, nacidos en otra tierra, han encontrado en la nuestra el calor de la suya. A todos esos bastetanos, y me dirijo a todos: a los chicos, a los niños, a los grandes, a los más mayores, a todos ellos, quiero decirles que los bastetanos ausentes, los que nos marchamos y nos quedamos atrapados en nuestros sueños, tenemos una deuda permanente de gratitud con todos vosotros porque cada uno, desde su quehacer diario, ha sabido ir conservando la esencia de nuestro pueblo, a la vez que empujaba para que no perdiera el tren de la modernidad. |
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Y hablando de los bastetanos, la historia ya lo dice, el temperamento del bastetano se caracteriza por su arrojo, por su coraje, por su valor, que si grande es a nivel individual, cuando nos arrejuntamos, cuando formamos racimos, hervimos como el agua y no hay quien nos pare. Eso lo sabe bien la historia que, por algo, Baza fue el último pueblo que pudieron conquistar los Reyes Católicos. Pero digo que si grande es el valor y el arrojo del bastetano, mucho más grande es un atributo que le engalana y que le enriquece. Es su generosidad. Porque los bastetanos hemos permitido que una de nuestras mejores joyas que es la Dama de Baza, se la llevaran a Madrid. Hemos permitido esa renuncia, sabiendo que en Madrid puede ser visitada, admirada por más personas que aquí. Pero no hay que olvidar bastetanos que la Dama es nuestra, que la Dama es de Baza. Y no hay que olvidar, paisanos, que el bastetano consigue lo que se propone y más aún juntos. La Dama tiene que volver a su tierra, porque Baza se lo merece y porque la Dama quiere. Porque el sosiego y la paz que encontró durante siglos, sin duda, lo echa de menos allí en la capital. Y, mientras tanto -porque esto no es una quimera, esto no es un sello imposible, esto lo vamos a conseguir- y, mientras tanto, tendremos que conseguir que esporádicamente nos la dejen una temporada, para que el bastetano pueda disfrutar de ella sin largos desplazamientos y para que la propia Dama encuentre el sosiego que disfrutó durante siglos. Os decía que nací en plena verbena, comprended que en el otoño de mi vida con esta oportunidad que me dais de haberme designado pregonera vuestra, sienta que un círculo vital se me cierra, que mi existencia se ha coronado con el privilegio de vuestro cariño. Para terminar… para terminar, dejadme que mire al cielo, por una rendijilla lo veo por aquí. Porque en el cielo están los bastetanos que se nos fueron y entre ellos está Piedica, la de Germán, que fue mi madre, y está Vicente Lorente, el de la Dama, que fue mi padre. Permitidme que con todos estos bastetanos de allí arriba y con todos vosotros me funda en un abrazo eterno diciendo: ¡Viva Baza!, ¡vivan los bastetanos! y ¡feliz Feria y Fiestas 2011! |
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