Por Juanra Gil van Gils.
La mañana de hoy va a ser extraña en Baza… Un miércoles sin mercado semanal por lo pronto… sin colegio para los críos y crías, sin instituto para el zagaleo. Con los servicios públicos no esenciales teletrabajando… Y por tanto con overbooking en las casas de casi todos y todas nosotras. Y quede claro, eso es lo que toca… No es día de salir a mandaos, ni a comer fuera, ni de subir a la Sierra a que los más pequeños y pequeñas jueguen con la nieve, es hora de estar en casa con nuestros braseros, nuestras palomitas, con un buen trozo de chicharra en la lumbre disfrutando los unos y las unas de nuestra gente, que por una vez al año no te va a pasar nada…
Cuando escribo estas líneas las previsiones para este día son realmente preocupantes. Mucha agua, mucho viento… muchos posibles problemas… y es responsabilidad de cada uno de nosotros y nosotras hacer lo que está en nuestra mano. No salir de casa salvo urgencia total, y dejar que las personas que tienen que cuidar de todos y todas nosotras puedan realizar su trabajo lo mejor posible, atendiendo urgencias reales e inevitables y no aquellas provocadas por la irresponsabilidad de aquellos y aquellas que deciden que no va a ser para tanto y se mueven a su antojo, ya que se genera un peligro y una carga de trabajo totalmente innecesario y perfectamente evitable.

A lo mejor, y además así lo espero y deseo, todo queda en nada… Pero cuando se lanza una alerta de este nivel y se suspenden clases, por ejemplo, es porque la opción de que se líe gorda es real… Y por lo tanto toca ser buen ciudadano y hacer caso de las instrucciones que nos den desde las administraciones públicas y los servicios públicos encargados de nuestra seguridad. Así que desempolven sus juegos de mesa, preparen velas y linternas y alguna radio (el kit que preparamos después el apagón, vamos) porque además sabemos que nuestro abastecimiento eléctrico sufre en cuanto sopla una miajilla viento de más… y disfruten de su familia, o de la soledad iluminadora (cuando no es diaria e impuesta) y de ese bien que se lleva, en el mejor de los casos, un tercio de tus ingresos: la casa, tu casa, que nos cuesta la vida tenerla y pagarla, pero después la disfrutamos tirando a poquito (más allá de dormir).
Desde aquí quiero hacer llegar mi agradecimiento por adelantado, porque van a tener si las cosas son como pintan mucha faena, a todos y todas las trabajadoras de los servicios públicos esenciales que van a pasar un día ocupado, y jugándose el tipo porque ellos y ellas si tienen que estar al pie del cañón dónde toque: cuerpos y fuerzas de seguridad, protección civil, bomberos, personal sanitario, los responsables de los centros de emergencias… Vuestra labor resulta imprescindible, y por ello, insisto, es fundamental que hagamos caso para no darles más trabajo del que ya de por sí van a tener… Gracias por el día que vais a dedicarnos, pero también por todos los anteriores que permiten que estéis preparados y formados para cuando vienen mal dadas.
Por mi parte, teletrabajaré mientras mi peque hace las tareas que le manden del cole… Me pondré al día con el Carnaval de Cádiz, que este año el nivel está siendo espectacular, montaremos el tren o algo parecido por la tarde para jugar un ratito en familia… e intentaré no dar ningún trabajo extra a nadie… También se agradecen días atípicos en los que se pueda trabajar en el brasero y ver a tu hijo a dos metros,, al levantar la vista, haciendo sus deberes… Pues disfrutemos de esta oportunidad, convirtamos algo que puede ser negativo en una oportunidad de disfrutar todos y todas juntos de algo distinto.
Llegados aquí, os dejo disfrutar de estas ventajas, no os robo más tiempo… Sé responsable, por favor… Que a veces pasan cosas de las que no hay necesidad… No perdemos nada si después no es para tanto, pero podemos perderlo todo si las cosas vienen mal… Así que vamos a encender la lumbre, meternos en el brasero… y disfrutar…
¡Buena semana!
