Por Juanra Gil van Gils.
Os escribo en mitad de mi cuarto día de vacaciones (¡por fin!) aunque ha sido un comienzo un poco atolondrado y con demasiadas tareas pendientes, hasta que no zarpemos hasta algún destino nuevo no podremos dar por verdaderamente inauguradas las vacaciones. Deseándolo estoy, aunque este año toque ahorrar que tenemos boda en septiembre, además de vuelta al cole y feria, así que no podemos tirar muy largo, pero desconectar y descubrir algunas cosillas y lugares si podremos hacerlo.
Mientras llega ese momento voy siguiendo la actualidad de nuestra ciudad, y lo que no es tanta actualidad, y hoy vamos a hacer un repasillo por encima a algunos de los temas que tenemos sobre la mesa en estos momentos. En primer lugar, ya os he contado más de una vez que me resulta mucho más difícil hablar bien de la gente que criticar lo que se hace mal. Es una debilidad propia, que bien sabéis que en esta sección estoy intentando corregir, pero que comparten la mayoría de las personas. Sin ir más lejos, hay instalado un “debate” sobre si es un desperdicio desaprovechar un espacio como el que ha tenido a bien prestarme en su webdebaza Ricardo para hablar bien de personas del pueblo, en lugar de dedicar dicho espacio a denunciar, por ejemplo, lo sucios que están algunos de nuestros barrios día tras día.
Yo no puedo estar de acuerdo con esta forma de verlo. Por dos cuestiones fundamentales. La primera, que hablar bien de la gente que ayuda a construir comunidad es revolucionario, importante, imprescindible. Y ya que nadie lo hace, al menos con regularidad, he decidido hacerlo yo. Lo segundo porque esta Mirilla, aunque se inserta en la webdebaza, es una sección personal mía. Y como bien dice Ricardo cada vez que es menester, la sección es mía y hago en ella lo que me apetece… Y ese lo que me apetece es importante… Porque esta sección no lo es de ningún partido político ni de ningún concejal de la oposición, al menos desde que nació hasta este momento. Y por lo tanto, no tengo ninguna obligación de estar haciendo esa labor de oposición que no me corresponde. Cuando veo cosas que no me gustan, atizo, y lo hago con ganas… Pero ya no tengo la obligación de hacerlo cuando no me apetece. Para eso hay otra gente que es la que ahora está en estas tareas. Por lo tanto la semana que tengo ganas de arrear, arreo, y la que no, pues hablo bien de a quién a mí me parece. Creo que con esto queda más que aclarado lo que pienso sobre este falso debate. 
La última semana ha sido tristemente noticia nuestro Cascamorras… Y lo ha sido por historias internas de nuestro pueblo que enturbian lo que debe ser una fiesta de todos y todas, y en la que deberíamos remar todos y todas a favor. Tenemos una Asociación ofendida porque a otra Asociación la trata mejor el ayuntamiento, la escucha más, la ayuda más… Pero claro, la Asociación que se queja, y su Presidente, tienen un pecado original que arrastran desde hace años y que es imposible de obviar: Registraron el uso de la marca Cascamorras para varios tipos de actividades, y se supone que dentro de esos ámbitos hay que solicitarles autorización o pagarles por el uso de la marca… Y eso, que es de mente despierta, no lo vamos a negar, es todo lo contrario de lo que una Asociación que defiende nuestra fiesta tiene que promover. El Cascamorras es de todos y todas, no de quién sea más avispado a la hora de registrar una marca.
Se quieren hacer paralelismos con algunas empresas que han registrado, por ejemplo, las manos de Cascamorras como pastel. La comparación no se sostiene, porque en este caso no es la Fiesta y el Cascamorras lo que se registra, sino un producto concreto. En todos estos años he defendido que hay que tratar a las asociaciones de nuestra ciudad por igual, pero las asociaciones tienen que ser leales no con colores políticos, sino con Baza. Y aquí no se da el caso. Para poder tratar con igualdad ambas asociaciones tienen que ser iguales. Y la una tiene registrada la marca, y la otra no. Es bastante sencillo de comprender. Sea para conseguir un rédito económico, sea para convertirse en los guardianes de qué se hace o no con la marca, es decir, los poseedores de qué está bien y qué no en torno a la fiesta, la marca debe pertenecer al pueblo de Baza y de Guadix. Y los representantes de dichos pueblos no son ni ninguna Asociación ni ninguna Hermandad. Lo son sus ayuntamientos. Por eso, para que pueda haber un trato igualitario para las asociaciones, primero tiene que haber una cesión de la marca a los ayuntamientos de Baza y Guadix… Y a partir de ahí todo será más fácil y quiénes creemos que todas las asociaciones merecen el mismo trato tendremos más fácil poder exigirlo. Ya, lo de interponer denuncias judiciales… pues es lo que faltaba para que trabajemos todos y todas juntas por nuestra fiesta.
Además de eso, vemos a un alcalde empeñado en demostrarnos que trabajan mucho cuando los plenos son eriales de propuestas, y hay áreas del ayuntamiento que siguen sin reforzar mientras los trabajadores de las mismas acumulan bajas porque no pueden más… Eso sí, empeñado en trabajar que trabajan mucho pero después de 3 años gobernando siguen escribiendo y publicando como si fueran la oposición en lugar del gobierno. Es digno de estudio esto.
Y a todo esto, el mejor futbolista del Mundial y poseedor de un Balón de Oro, Rodri, ha decidido darle calabazas a su Florentineza porque es amante del buen fútbol… Para berrinche de éste y jolgorio de otros.
Y por último, mientras lees esto estarás preparando los bártulos para ver el eclipse, que tenemos una fiebre con el eclipse muy gorda… Al respecto, solo una cosa, que en Baza ya sabemos desde hace muchos años lo que pasa cuando se mira al Sol sin protección, sea esperando una aparición Mariana o un eclipse… Así que nada de ponernos a mirar sin protección, tengamos más o menos fe, que no nos garantiza nada.»
La semana que viene seguimos repasando…
¡Buena semana!
