Por Juanra Gil van Gils.
Durante el mes de septiembre la agrupación local del PSOE de Baza ha vivido su proceso de primarias para elegir candidato o candidata a la alcaldía de nuestra ciudad, proceso al que han concurrido dos candidatos, Alberto Parra y Yolanda Fernández. Tengo que admitir que he seguido el proceso con interés por dos motivos fundamentales, por un lado porque esto de la política, sobre todo local, me gusta y mucho, y por otro porque aunque fuera un proceso interno de un partido que me es ajeno, el resultado era importante para los posibles escenarios de futuro de Baza.
También tengo que admitir que durante el mismo estuve tentado a escribir sobre ello… A intentar influir en lo poco que pudiera hacerlo para evitar que el PSOE se pegara un tiro en el pie que hiciera que en mayo la batalla fuera más complicada… Pero tiré de manual de educación política y decidí respetar los procesos internos de un partido que no es el mío, no meterme en camisa de once varas y dejar que pasara lo que tuviera que pasar. Creo que hice lo correcto, ya que en lo que a mí me toca yo siempre he escuchado lo que se decía sobre lo que hacía tanto yo como mi partido, pero nunca he dejado que nadie desde fuera influenciara o tomara decisiones que solo eran responsabilidad nuestra.
Siempre se ha dicho que la democracia no asegura que gane la mejor opción, lo único que garantiza es que gane la opción “preferida” de manera mayoritaria… Y en este caso tenemos un ejemplo claro de ello. Yolanda, como cualquier persona que se mete en estos charcos, merece todo mi respeto… Pero ha sido gobierno de nuestra ciudad durante 16 años, y por lo tanto si tiene una hoja de servicios bastante extensa como para valorar su trabajo y saber si es una buena opción, o no, para que sea la alcaldesa de nuestra ciudad. Y, tengo que decir, que solo con su labor en la última legislatura al frente de la concejalía de personal ya podemos afirmar que no sirve para liderar el gobierno que Baza necesita.
Recordaréis el escándalo con el que concluyó la pasada legislatura con varios procesos selectivos, el más destacado de ellos el de las limpiadoras que acabó siendo, a la postre y con la colaboración necesaria del actual gobierno municipal del PP, también el más caro, porque hemos tenido que contratar a dos personas más que ganaron dicha contratación vía juicio ya que el proceso se había hecho mal (de esto escribí hace unos meses, si queréis profundizar os dejo el enlace a «A veces hay Justicia». Pues bien, la concejala de personal que hizo posible todo aquello es la misma persona que hoy nos dice que quiere ser alcaldesa de Baza porque tiene la experiencia para hacer las cosas…
Y no le falta razón, tiene la experiencia para hacer las cosas… Pero mal, beneficiando solo a los suyos, de esa manera que muchos y muchas quisiéramos desterrar para siempre de la política a todos los niveles, pero sobre todo en Baza que es lo que tenemos más cerca y a mano. Protagonizar uno de los episodios más oscuros de la historia en nuestro ayuntamiento le costó no repetir en la presente legislatura, pero al PSOE le salió aún más caro, ya que tiró a la papelera dos concejales y con ellos la mayoría absoluta de la que disponían hasta entonces.
Resulta sorprendente que el PSOE local siga siendo controlada por dos tres familias a las que les ha ido muy pero que muy bien, y que en cuanto quieren recuperar su sitio en el partido lo toman con una facilidad pasmosa… No conozco los porcentajes de la votación, no he querido hacerlo porque realmente da igual. Más de la mitad de la militancia del PSOE de Baza quiere devolvernos a procesos de selección oscuros, al control de unos pocos de quién merece y quién no merece comer en nuestro pueblo… Y ello me resulta sorprendente pero aún más decepcionante.
Esta situación estoy convencido de que no me tiene decepcionado solo a mí, sino a muchos y muchas de las que creían que el PSOE de Baza podía cambiar, sean concejales, militantes o votantes. Pero las urnas de sus primarias nos han dejado claro que no, y llega el momento de mirar otros horizontes… Porque el actual equipo de gobierno tampoco es que haya mejorado las cosas, entre ambos (el antiguo equipo y el presente) han hecho posible el despropósito de ese proceso selectivo… Así que realmente ha llegado el momento de cambiar las cosas, no de cambiar cromos como si eso fuera el cambio.
Como sabéis, he sido concejal de Izquierda Unida unos añitos… Me he opuesto con firmeza a estos desmanes siempre, los hicieran unos y otras… Tanto yo como mis compañeros y compañeras… Y tomamos nota de este resultado y del nuevo tiempo que se abre. Porque, no podemos engañarnos, solo hay una opción para que las cosas cambien en nuestra ciudad, que es ni más ni menos que darle fuerza, pero fuerza de verdad a Izquierda Unida en Baza. No un concejal para que pueda patalear…. 4 o 5 para que puedan cambiar las cosas de verdad… Para que el actual equipo no tenga mayoría absoluta, porque si son malos en minoría no quiero imaginarme con ella, pero que tampoco la tenga el PSOE que nos llevó a la indignación y al hartazgo.
Me consta, ahí ando arrimando el hombro, que IU Baza sabe lo importante que es el momento y la necesidad de que ese cambio real llegue… De controlar de verdad y con fuerza al gobierno que salga de las urnas… Pero para ello hacen falta manos, caras e ilusión… Me consta, decía, que se está construyendo una alternativa sólida e ilusionante, en la que cabemos todos y todas, pero nos tenéis que echar una mano, tenéis que echarle una mano a Baza… Ayudando y apostando por darle fuerza de una vez a quiénes tienen las ideas, la coherencia y la valentía para cambiar las cosas…
En ese camino nos encontramos.
¡Buena semana!
