42. Ha llegado el momento de la verdad en Andalucía: ¡caretas fuera!

Por Juanra Gil van Gils.

Hemos vivido durante la pasada semana el debate de investidura a la Presidencia de la Junta de Andalucía, en el que hemos pasado en apenas dos días del “habrá repetición electoral en Andalucía el 25 de octubre en caso de que VOX no se preste al acuerdo” a en apenas dos días aceptar todas y cada una de las pretensiones de dicho partido para asegurar la investidura. Y digo todas. La prioridad nacional que se ha hartado de decir que era inconstitucional, la eliminación de la Consejería de Igualdad, así como de la dirección general de igualdad y conciliación, el abandono de las medidas de lucha contra el cambio climático, la entrada de VOX al gobierno, desaparición de la memoria democrática, impulso de la cultura de la deportación, recorte en fondos y visualización de colectivos LGTBIQ+, privatización y concertación de bachillerato…. Todo el ideario aceptado en esas 150 medidas que han acordado PP y VOX para gobernar Andalucía los próximos 4 años.

Ha concluido, por tanto, la etapa de Juanma Moreno, el moderado, conciliador, el yerno ideal al que tantos años y esfuerzos ha dedicado en pos de construir esa imagen, que no era más que eso, imagen, porque ahí tenemos la política de privatización de la sanidad, la dependencia, la educación (sobre todo la formación profesional) de todos estos años. Pero se ha acabado lo de mantener esa imagen, y por lo tanto entramos en una nueva era, la de Juan Manuel Moreno propiamente, sin caretas ni máscaras, en la que por fin veremos no solo cómo ejecuta esas políticas (que ya venía ejecutando) si no que, además, ahora podrá presumir de ellas sin ningún tipo de cortapisa, dejándonos ver por fin su verdadero modelo ideológico y la persona que realmente es (políticamente hablando).

Van a ser años duros para la mayoría social andaluza, para quienes dependemos de la fortaleza de los servicios públicos, de las políticas públicas, para que nuestras condiciones de vida tengan un nivel mínimamente digno. Habrá que resistir y oponerse con todas nuestras fuerzas a muchas de las decisiones que nos traten de imponer con su mayoría de 67 diputados y diputadas. Cierto. Pero a la vez que hacemos todo eso, a la vez que lo vamos a pasar mal, se abre un nuevo tiempo político en el que ya no podrán engañar a nadie. Cuando vengan las próximas elecciones, sabremos realmente a quién estamos votando si apostamos por Juan Manuel Moreno o por VOX, se acabó el engaño de unos al hacerse los moderados sin serlo, y de otros al decir que van a cambiar la realidad y las leyes de arriba abajo cuando es obvio que no pueden salirse del marco de nuestra Constitución y de nuestro Estatuto de Autonomía. Por lo tanto, votaremos con la conciencia clara de qué supone que estas sean las políticas que dictan nuestro día a día en temas tan importantes.

También va a ser la hora de la verdad para aquellos y aquellas que no forman parte del gobierno, para la oposición. Es la hora de demostrar la capacidad real de oponerse a estas nocivas políticas, y eso no se hace solo con vídeos ocurrentes o grandes discursos. Hay que tomarle el pulso a la sociedad andaluza y estar organizados junto a ella, y eso no es tarea pequeña. Estaremos atentos a su labor también, por ahora me ha gustado mucho la primera iniciativa de nuestro parlamentario por Granada Rafa Sánchez Rufo llevando no solo la problemática de los trabajadores y trabajadoras del metro de Granada al Parlamento, sino también a los representantes de los mismos para que sean parte de la defensa de sus intereses también allí. Es el camino, y lo ha iniciado con gran acierto.

Pero sobre todo es el momento de la ciudadanía, de los y las dolientes. Si seguimos sin poner quejas por escrito en nuestros centros de salud y hospitales cada vez que sufrimos las consecuencias de sus recortes, si seguimos sin organizarnos para defender aquello que es nuestro, podrán hacer lo que quieran por muy bien que lo pueda hacer la oposición, para ello tienen la mayoría absoluta del Parlamento. El papel de cada uno de uno de nosotros y nosotras cuando vengan los recortes en igualdad, en sanidad, en educación…. Es fundamental. La defensa de nuestros derechos está en nuestras manos, hoy más que nunca.

Sin embargo, quiero concluir con ánimo, porque cuando el pueblo reacciona, cuando decidimos que ya no nos pisotean más y que hay derechos que son innegociables e intocables, por muchos diputados y diputadas que tenga un gobierno, sea el que sea, es invencible. Y estoy convencido de que vamos a reaccionar. Entramos en el tiempo de las caretas y mascaras fuera, y al igual que ellos van a dar su verdadera cara, tenemos que hacerlo nosotros y nosotras también. Deseando que no os y nos apriete de más el calor, os dejo hasta el próximo miércoles.

¡Buena semana!