Por Juanra Gil van Gils.
En la última semana hemos vuelto a vivir una tragedia en este caso muy muy cerca de nosotros, de hecho dentro de lo que fue la provincia republicana de Granada con capital en Baza durante la guerra civil, concretamente en Los Gallardos (y municipios aledaños como Vera) con un incendio que no sólo se ha llevado hectáreas de monte bajo por delante, si no también viviendas y, lo peor de todo, al menos la vida de 13 personas en los momentos en los que te escribo. Desde estas líneas lo primero que quiero hacer es transmitir mi solidaridad y condolencias a las personas allegadas de estas 13 personas, así como a todas las personas que se han visto afectadas por este fuego.
Además de ello, hay que reflexionar sobre cómo es posible que un poste de luz podrido, que daba servicio a un restaurante cerrado hace nada más y nada menos que 17 años, al caer y fracturarse el cable prendiera en la maleza… La reflexión es clara, cómo es posible que siguiera llevando tensión 17 años después de dejar de prestar servicio. ¿Cómo es y a quién corresponde el mantenimiento, la vigilancia y la eliminación de este tipo de instalación cuando ya no es necesaria? Porque si se confirma que ésta es la causa, parece claro que si alguien hubiera hecho bien su trabajo no se habría producido la tragedia… Yo lo desconozco, pero creo que hay que estudiarlo a fondo para evitar que la historia se repita.
Además de esto, hoy quiero una vez más centrarme en la importancia que tienen los servicios públicos, porque es necesario ponerlos en valor cada vez que se tiene ocasión de ello. Esos bomberos forestales del Infoca, los militares de la UME, la Guardia Civil, Policías Locales, los bomberos, los servicios sanitarios… Todos ellos y ellas son los que nos protegen jugándose su pellejo cuando se da una situación tan dramática como ésta. Se juegan la vida por protegernos y salvarnos en demasiadas ocasiones, cierto que es su trabajo, pero no reciben el reconocimiento que merecen, ni en condiciones laborales, ni socialmente. Llevan años los bomberos forestales del Infoca denunciando la falta medios, de recursos humanos (cuantificaban en 180 efectivos los que faltan este año) y por desgracia en sus protestas no tienen a toda la ciudadanía detrás, se encuentran solos ante una administración que por desgracia en demasiadas ocasiones escatiman en lo más importante.
Y digo lo más importante porque los servicios públicos más importantes son precisamente aquellos que nunca nos gustaría tener que usar: la sanidad, los bomberos, el Infoca, la UME… aquellos que ojalá cobraran su sueldo sin tener que trabajar nunca, porque todos y todas estuviéramos sanísimos, no hubiera incendios, no hubiera inundaciones… Pero precisamente porque necesitamos de ellos en situaciones que nunca quisiéramos que se dieran, son los más importantes, y tienen que tener el reconocimiento social y laboral, así como los medios necesarios para desarrollar sus funciones en las mejores condiciones… Porque se la juegan por todos y todas nosotras, sin las condiciones mínimas en muchos casos.
También es importante recordar que para esto pagamos impuestos. Para recibir unos servicios públicos que son imprescindibles y que deben ser de calidad y con todos los medios. No pagamos impuestos para pagarle sus vicios a los cuatro “chorizos y/o puteros de turno”, si no para recibir estos servicios en los que va la diferencia entre vivir o no vivir en determinadas circunstancias. Esos 4 chorizos son absolutamente condenables, livianas me parecen las penas que les caen en demasiadas ocasiones, pero son los menos y lo que se llevan no supone ni mucho menos la mayoría de lo que pagamos anualmente en impuestos. Molestan y mucho, y deben ser combatidos con mucha más dureza… Pero no nos engañemos, no los usemos como excusa para pagar menos porque nuestros impuestos no van a eso… Van a ese personal de los servicios que ya he citado, a la educación de nuestros hijos e hijas, al apoyo a nuestros mayores a través de la Ley de Dependencia… Y ahí no podemos regatear con nuestros impuestos (y os lo digo cuando hace solo dos semanas que eché cuentas con Hacienda), tienen que ser los necesarios y contar con todos los medios necesarios para realizar su trabajo.
Cuando un servidor o servidora pública se juega literalmente la vida por todos y todas nosotras, tiene que hacerlo con el reconocimiento, salario y medios que necesita. Es lo menos que podemos hacer por ellos. Y tenemos que exigirles a quienes nos gobiernan en cada nivel que no recorten ahí, que en esos servicios no puede faltar personal, no pueden faltar recursos… Habrá cosas menos necesarias, pero de “las cosas de comer” no se recorta. Es nuestra responsabilidad, y deberíamos estar con ellos la próxima vez que se manifiesten para que, por ejemplo, esté cubierta toda la plantilla. Si los acompañamos en esas movilizaciones, tendrán que escucharlos… Si solo los acompañamos y agradecemos cuando viene una desgracia… Pues seguirán jugándose la vida sin recursos suficientes.
¡Buena semana!
