45. Las deseadas y necesarias vacaciones

Por Juanra Gil van Gils.

En este pequeño respiro de “la calor” que tenemos entre ola y ola de calor os escribo esta semana tras casi un mes de reflexión sobre si, además de en el trabajo, debía tomarme o no vacaciones también es esta sección en la que nos encontramos cada miércoles. Es una reflexión necesaria, ya que es la primera vez que esta mirilla llega a este periodo estival, y probablemente la decisión que tome marcará el devenir futuro de la misma para estas fechas.

En primer lugar tomo en consideración, y debo aclarar que no lo he hablado con él, me da tanta libertad a la hora de preparar lo que aparece por aquí que creo que no debo consultárselo, la opinión de nuestro editor, Ricardo Cañabate. Y su opinión es que es muy importante publicar la sección cuando toca, es decir, cada miércoles. Lo sé porque las dos veces que he publicado mirilla extra, un lunes y un viernes, me ha tirado cariñosamente de las orejas porque no debo volver locos y locas a quiénes esta sección leen. También sé que me apoyaría si decido tomarme las vacaciones, porque así lo hace con otros colaboradores y colaboradoras, así que tomo en consideración su opinión, y sigo con mi reflexión.

Después observo el ritmo de gestión de nuestro ayuntamiento y su equipo de gobierno. La verdad es que quitando las múltiples verbenas, las actividades culturales y deportivas, a nivel de gestión, en el ayuntamiento no está pasando prácticamente nada, pero no en julio, desde hace ya unos 3 meses… Solo hay que ver el orden del día de los últimos 2-3 plenos, ni un solo proyecto que pueda ilusionar a nuestra ciudad. Si además ya tienen cerrado hasta el gran concierto de Feria (madre mía, El Arrebato como el gran concierto de la Feria, para lo que está quedando Baza) pues parece que la cosa va a seguir tranquilita. ¿Recordáis esos meses de julio y agosto que nos regalaba el PSOE llevando por urgencia cosas tan serias como el SUS-T-01, por ejemplo? Intentaban colarnos temas espinosos a ver si nos pillaban relajados de más y lo colaban sin que hubiera ruido… Pues el gobierno actual no está ni para esos trotes, qué le vamos a hacer.

A nivel general, excepto a aquellos que les toca gestionar alguno de los incendios que asolan al país durante este verano (una vez más mi reconocimiento a todos y todas las profesionales que los combaten de una y otra forma, así como a todas esas personas que solidariamente están ayudando a cubrir las necesidades de tantas y tantas personas que han tenido, esperemos que provisionalmente, que abandonar sus casas. Es muy reconfortante ver cómo la gente se vuelca en ayudar a las personas afectadas, y quería dejar constancia aquí además de mandar un abrazo a todas las personas afectadas por estos incendios) la totalidad de los políticos y políticas, así como de periodistas y jueces de primera línea se van de merecidas vacaciones, así que poca chicha va a haber en este ámbito.

Por otro lado está mi necesidad de descanso. Mi salida de la concejalía motivada por la necesidad de cuidarme en serio en aquel momento, se vio acompañada de un aumento en mis responsabilidades y de las horas que dedico a mis obligaciones laborales… Y estoy deseandico de cogerme mis dos semanillas de vacaciones ya, más con esta calor… Aunque van a ser vacaciones de “baja intensidad” pero van a servir para descansar a fondo que nos hace mucha falta… Así que parece buena idea tomarse un respiro también de esta obligación que me eché a las espaldas voluntariamente.

Y con todos estos mimbres, como a veces no me entiendo ni yo, he decidido que no, que La Mirilla no cierra por vacaciones al menos en este verano de 2026. Decidí escribir esta sección porque quise, y os aseguro que, aunque algún berrinche me haya podido traer, nada grave, me da mucho más de lo que me quita. Tengo la inmensa suerte de escribir rápido, aún no ha venido la falta de ideas sobre lo que escribiros a verme, y recibo vuestros mensajes y cariño con mucho agrado e ilusión… Así que seguiremos aquí los miércoles (a menos que Ricardo decida “cerrar” alguna semana, que me extraña) porque me gusta estar con vosotros y vosotras cada semana. Y ya que lo cotidiano no nos va a dar para mucho, aprovecharemos para poner sobre la mesa algunas de las semblanzas que tenemos pendientes, que debemos no pocas, que a veces la actualidad no da espacio para mantener el “equilibrio de temas” de la sección, y hay que aprovechar que nuestros políticos y políticas descansan para saldar las deudas pendientes.

Algo de vacaciones tomaremos, no os preocupéis. Por mi parte espero que vosotros y vosotras también podáis disfrutar de unos días de descanso y desconexión en estas semanas, y que podáis disfrutar de familia y amistades. La semana que viene nos leemos, después de este “desahogo” porque, creo, que también es interesante que conozcáis cómo cuando uno lleva una sección como ésta no sabe siempre qué es lo que tiene que hacer, y a mí no me importa desnudar cómo tomo este tipo de decisiones y compartirlo con todos y todas vosotras.

Solo me queda explicaros qué es la imagen que os comparto. Ya que hablamos de la sección, hablamos de cómo Lucía, que yo no sé hacer esas cosas, generó la imagen fija de esta mirilla. Esta fachada me la encontré en las vacaciones del año pasado, al bajar del autobús en Kutná Hora, República Checa, y tal cómo me vi me dije, algo como esto tiene que ser “el logotipo” de La Mirilla… Y evolucionó mucho, pero viene de esa imagen. Espero que os guste.

¡Buena semana!