48. ¡Qué bonitas, y qué breves, las vacaciones!

Por Juanra Gil van Gils.

Cuando os escribo estas líneas, que en este caso sí que van a ser escasas, acabo de regresar de un día intenso en el que hemos visitado Sintra, concretamente el Palacio da Pena, sus increíbles jardines y la Quinta de Regaleira, dos verdaderas maravillas que hemos disfrutado tanto como han sufrido mis gemelos, para qué vamos a decir. Es el sexto día por aquí, pegados a Lisboa, y cuando me leas durante el día de hoy ya estaremos viajando de regreso, si es que no hemos llegado ya, porque me leas por la tarde noche.

La semana ha sido estupenda. Llevamos apuntadas muchas cositas de las que deberíamos aprender, y otras que hacemos mejor en casa que aquí. Por ejemplo, digan lo que digan, en todo lo que es Lisboa y su entorno los carriles son más estrechos que en España. Además de eso, vamos casi a castillo por día, que intentamos compatibilizar con los baños con el peque, que de aquí se va ya casi sabiendo nadar.

De lo de comer, mejor ni hablamos, aquí no hay quién no engorde… Y la semana que viene prometo meter colmillo donde tenga que meterlo, pero por hoy te voy a dejar ya, vengo a veros pero muy brevemente, como decía al principio, que solo queda media horilla de piscina y con el día que llevamos no la puedo perdonar. Espero que podáis perdonar la brevedad, pero toca lo que toca. La semana que viene más, y para vosotros y vosotras, seguro que más interesante.

¡Buena semana!