50. El inquilino ya cree que el cortijo es suyo

Por Juanra Gil van Gils.

En nuestro sistema democrático hay patrones que suelen repetirse entre los y las llamados a representarnos, sobre todo mientras más tiempo ejercen y más poder tienen. Uno de esos patrones es el que yo defino como “creerse dueño del cortijo”. Este mal lo han sufrido presidentes del gobierno, de comunidades autónomas, de diputaciones o de ayuntamientos, nuestros queridos alcaldes y alcaldesas… Según acumulan tiempo en el puesto y poder, empiezan a olvidarse de que el máximo órgano de decisión del ayuntamiento, de la diputación, de la autonomía o del gobierno son, en este orden, el Pleno, el Parlamento o el Congreso de los Diputados… y empiezan a confundir a la administración de turno que gobiernan con su persona, con su cortijo me gusta decir a mí.

(Clicar en la imagen para ampliarla)
(Clicar en la imagen para ampliarla)

Cuando esto pasa el deterioro democrático de la institución afectada, y por tanto la propia institución, empieza a perder credibilidad y aquello que debería ser siempre: la casa de todos y todas, el lugar donde se toman las decisiones procurando que sean lo mejor para todos y todas. Y se empieza a convertir en el medio por el que el alcalde, o presidente, de turno, empieza a conseguir lo que él quiere, siguiendo solo sus intereses y los de su partido o grupo de afines. Y a partir de aquí, cuando este proceso se consolida, pasamos de tener un alcalde, o presidente del organismo que sea, a tener un cacique con mando en plaza, lo que a casi nadie gusta.

En nuestra ciudad hemos vivido esto en más ocasiones, aunque siempre de la mano de mayorías absolutas enlazadas. En la actual legislatura, que es la que nos ocupa, parecía que íbamos a estar libres de esta enfermedad ya que el actual alcalde no ganó las elecciones, lo que ya debería de ser un mensaje para su proceder en la alcaldía, ni tampoco tiene, lógicamente, mayoría absoluta… Sin embargo, una vez más uno peca de iluso, y desde hace año y medio o dos años, nos encontramos con que empezamos a padecer este mal, y los acontecimientos de los últimos días confirman el diagnóstico.

Ejemplos hemos tenido bastantes: la nula capacidad para negociar con la oposición y presionar a ésta más allá de lo tolerable para intentar forzar los apoyos en lugar de conseguirlos por medios democráticos, ignorar un acuerdo de pleno en el que por mayoría absoluta se reprobaba a su jefe de prensa, convocar un pleno trascendente a las 8 de la mañana para asegurarse de que los concejales de la oposición no puedan acudir y así aprobar lo que quieren (como ellos cobran todos y todas su sueldo del ayuntamiento no tienen los problemas laborales de los demás)… los ejemplos son numerosos y van aumentando en intensidad y gravedad.

El síntoma definitivo de que padecemos esta maldita enfermedad lo hemos vivido estos días y va a cristalizar hoy mismo. PP y VOX deciden a nivel nacional usar la Federación Española de Municipios y Provincias para convocar sin reunir a ningún órgano de la misma (ya que ostentan la presidencia) movilizaciones en todos los pueblos y ciudades de España para en teoría apoyar a la ciudad de Ceuta. Es obvio que todos y todas apoyamos a Ceuta, a su pueblo, y se ve que en esto ya somos menos, que se aplique la legalidad vigente y se trate conforme a la misma a las personas migrantes que están en la ciudad. Pero claro, la convocatoria con en teoría tan buenas intenciones oculta sus objetivos reales: erosionar al gobierno y rechazar la inmigración, así, sin ningún matiz, sin respetar las leyes que entre todos y todas nos hemos dado. Y claro, usar una causa tan noble para disfrazar objetivos tan lamentables no es de recibo. Por eso mucha gente no estará mañana en las plazas de España, muchos ayuntamientos no se han sumado a la convocatoria: no estamos dispuestos a que nos usen en sus intereses partidistas, y queremos apoyar a Ceuta y su gente de verdad, sin más objetivos que éste.

Volviendo al hilo que llevábamos, el gobierno municipal decide llevar una moción con 16 puntos de acuerdo al Pleno del pasado jueves, entre ellos el acuerdo de que el ayuntamiento de Baza se sume a esta iniciativa estatal y convoque una concentración hoy 2 de septiembre. Sin entrar en el vergonzante debate y resolución de la moción y las enmiendas presentadas por PSOE y CxB, que dan para otra Mirilla en sí mismos, lo importante para lo que estamos contando es que el Pleno rechazó por mayoría absoluta (11 votos a 10) sumarse a esta convocatoria, por lo que el máximo órgano de representación, decisión y gobierno del Ayuntamiento de Baza decidió convocar dicha concentración. La sorpresa, que ya anunció en el Pleno con un tono chulesco impropio de quién preside el Pleno, del alcalde de una ciudad, de un alcalde para todos y todas, es que el alcalde hace lo que le da la gana, que para eso el ayuntamiento es él, para eso el cortijo es suyo, y convoca como ayuntamiento dicha concentración.

Habrá quién no le dé importancia, pero es terrible. Podría haberla convocado como alcalde, que lo es. Como equipo de gobierno, que lo son. Pero en ningún caso como ayuntamiento, ya que el ayuntamiento se ha manifestado en su órgano más importante explícitamente en contra de dicha convocatoria. Más fácil aún, podía no haberlo llevado a pleno y entonces sí podría convocar como ayuntamiento, porque es el alcalde y no tiene un mandato contrario a hacerlo. Pero lo que no se puede es jugar a demócrata llevándolo a pleno, para después, como el pleno no vota lo que él quiere, hacer lo que le da la gana.

El alcalde menos votado de nuestra historia democrática. El único que lo es de un partido que no ha ganado las elecciones. El único que gobierna sin mayoría absoluta… Y ya ha decidido que le da igual lo que decide la institución que preside. Que aquí se hace lo que él quiere, todo sea por no quedar mal con los gerifaltes de su partido. Así, en menos de 3 años.. Lo que otros han sufrido después de muchos años y mucho poder acumulado… Ver para creer… Se me han ocurrido decenas de imágenes para ilustrar este artículo… Pero me vais a permitir que use una que me encanta y que viene al pelo… El cartel de las primeras elecciones municipales democráticas del presente periodo democrático, allá por 1979. El lema es contundente y hoy, más necesario que nunca.

¡Buena semana!