Por Juanra Gil van Gils.
Estamos inmersos en nuestra Feria y Fiestas un año más, y ello hace que nuestro día a día sea distinto de lo habitual. Sin ir más lejos, esta mirilla lo ha notado de lleno, y por primera vez siendo la mirilla que tocaba salimos a la luz en jueves en vez de en miércoles, pero el día 8 es muy señalado en nuestra ciudad y uno también tiene sus obligaciones, así que era conveniente retrasar un día la publicación de esta sección para cumplir con las obligaciones de cualquier bastetano raso para con los míos.
Precisamente por eso, hoy me quiero acordar de todas las personas que hacen posible que podamos disfrutar plenamente de nuestras fiestas durante estos diez días… A quién veréis valorando, poniéndose medallas o negando dichas medallas es a los políticos y políticas locales. Más aún en año preelectoral, parece que la feria la montaran ellos y ellas… A cada cuál lo suyo, evidentemente ellos son los que toman las decisiones sobre programación, sobre qué mejoras se hacen o no se hacen en el recinto ferial, sobre cuánto deben pagar las personas que montan cualquier negocio durante estos días en la feria. Y, evidentemente, en este sentido pueden tener aciertos o desaciertos. Pero como ellos ya hablan mucho y se hacen notar, no van a dar ningún paso sin su fotito de rigor, no es de ellos y ellas de quién os quiero hablar hoy.

Hoy quiero pararme a reconocer y agradecer su labor a todas las personas que sacrifican su disfrute personal con sus familias y amigos y amigas para atendernos a nosotros y nosotras durante estos días, consiguiendo con el esfuerzo conjunto de todos ellos y ellas que podamos disfrutar con total tranquilidad en estos días. Son muchas, y voy a intentar citarlos a todos y todas, pero si se me escapa algún “gremio” espera sepa disculparme, la intención con la que escribo estas líneas es acordarme de todos vosotros y vosotras, no olvidarme de nadie.
Son cientos de personas las que hacen posible nuestro disfrute estos días: Las Hermandades de Baza y Guadix, las Asociaciones Cascamorras (aunque ciertamente una más que otra), Policía Local, Policía Nacional, Protección Civil, Bomberos, Cruz Roja, todos los sanitarios y sanitarias que trabajan estos días tanto en el Centro de Salud como en el Hospital, la gente de CyD (estén donde estén, son la gente de CyD), la de la Casa de la Juventud, los jóvenes que se disfrazan en la Cabalgata, la de los grupos de bailes, quiénes montan carrozas, los tractoristas, los y las caballistas, el personal de limpieza, las auxiliares de ayuda a domicilio, los electricistas, fontaneros, albañiles, feriantes, caseteros, camareros, cocineros, guardias de seguridad, profesionales del punto violeta, los instaladores, montadores, técnicos de sonido, artistas, comerciales, repartidores de todo tipo, carniceros, fruteros, panaderos, pinchadores de pinchitos, medios de comunicación… Entre todos ellos y ellas hacen posible que nosotros y nosotras podamos despreocuparnos de casi todo.
Es importante ser agradecidos y conscientes de que ellos y ellas dejan de estar con sus familias y amistades para arreglar un cuadro eléctrico si es necesario, ponernos la ración de turno o que nos encontremos unos baños limpios… por eso es necesario escribir sobre ellos y ellas, ponerlos en el centro del foco, ya que, aunque todos y todas sabemos que existen y que están detrás de nuestro disfrute, la mayoría del tiempo lo olvidamos y no reconocemos suficientemente su labor no solo estos días, pero especialmente en estos días.
En lo que podamos, intentemos facilitar su labor. Ensuciar lo menos posible, colaborar en que todos los eventos sean lo más ordenados y tranquilos posible. Tener paciencia cuando nos hacen esperar en una mesa porque todos y todas nos empeñamos en almorzar y cenar a la misma hora… Ponernos un poquito en la piel del otro, y que podamos hacer su trabajo lo más sencillo y reconocido posible. Porque hay labores, en según que fechas y eventos, que nunca van a estar lo suficientemente pagadas y reconocidas.
Termino con una última reflexión. Todo lo que estamos viviendo las últimas semanas en torno a nuestro Cascamorras es muy triste. La decisión de una de las Asociaciones, precisamente la del Registro que no acaba de soltar nunca, de denunciar a diestro y siniestro, su campaña en redes ante algo tan sencillo como dejar claro que Cascamorras es de todos, ha enrarecido y entristecido mucho, como no recuerdo ningún año atrás, las fechas previas a nuestra fiesta. Lo que antes eran días de compartir recuerdos y ver a dos pueblos unidos presumiendo de su fiesta, se ha convertido en otra cosa que no muestra más que desunión y nulo interés por reconducir las cosas… La reflexión es sencilla… Seamos justos, y consideremos que todo el mundo trabaja por el bien de nuestra fiesta… Y si partimos de esa base, y de ese reconocer el trabajo del otro aunque no se esté de acuerdo al 100%, todo será más fácil… Y eso pasa por menos vídeos en redes sociales y retirada de todas las denuncias interpuestas… y a partir de ahí, a ponerse de acuerdo para que el registro pase a los ayuntamientos… sin chantajes ni condiciones… Porque creo que nadie desea un pre y post Cascamorras como el de este año, ni verse con una denuncia encima por opinar libremente sobre éste o cualquier otro tema.
Me despido pidiendo disculpas si he olvidado a alguien… Y volviendo a gradecer vuestro trabajo y labor.
¡Buena y grande semana!
