Cuando el Cascamorras estuvo a punto de desaparecer: Esteban Valverde y José Heredia, los bastetanos que mantuvieron viva la tradición entre 1971 y 1973.
La prensa de aquellos años permite reconstruir una etapa especialmente delicada de la fiesta y documentar con precisión quiénes encarnaron en Baza al personaje en 1971, 1972 y 1973

Hubo un momento en la historia reciente del Cascamorras en el que la celebración de la carrera del 6 de septiembre no estaba garantizada. Los periódicos de aquellos años reflejan con claridad la preocupación existente en Baza y Guadix y, sobre todo, permiten conocer cómo la fiesta pudo continuar cuando no estaba asegurada la presencia en Baza del personaje procedente de Guadix.
Los documentos conservados correspondientes a 1971, 1972 y 1973 aportan además un dato especialmente significativo para la historia de la fiesta: durante esos tres años el personaje fue encarnado en Baza por bastetanos. El primero de ellos fue Esteban Valverde Sánchez, mientras que en los dos años siguientes aparece José Heredia Moreno, «el Mengues».

No se trata solamente de una tradición transmitida posteriormente de forma oral. En este caso existen referencias periodísticas contemporáneas y, además, fotografías que permiten poner nombre a quienes asumieron el papel en aquellos años. Fuentes como las de las páginas de “Patria”, “Ideal”, “Hoja del lunes” y hasta la propia “Web de Baza” han sido las que nos han proporcionado las principales referencias y documentos
Por el contrario, llama la atención el silencio casi absoluto de referencias en los archivos históricos municipales.
1971: La continuidad de la fiesta estuvo seriamente amenazada.

La situación más claramente documentada en los documentos que hemos encontrado es la de 1971. El 2 de septiembre de aquel año, cuando la Feria de Baza estaba a punto de comenzar, el periódico diario Patria publicaba un artículo firmado por Lope Martínez bajo el significativo titular «Guadix: La tradicional fiesta del Cascamorras, en vías de desaparecer».
El artículo advertía de que podía ocurrir que el Cascamorras no acudiera aquel año a Baza. La preocupación no era menor: el periódico explicaba que, con el paso del tiempo, cada vez había menos personas dispuestas a asumir el papel y advertía expresamente de que, si no se adoptaban medidas, la tradición podía desaparecer de las fiestas populares.
Tres días después, el 5 de septiembre, Ramón Valdivieso Martínez volvía sobre el asunto en “Patria”. La víspera de la fecha prevista para la llegada, seguían sin existir noticias que confirmaran que el personaje fuera a acudir a Baza. Sin embargo, el programa de la Feria mantenía el anuncio de la llegada del Cascamorras.

El periodista consideraba que la desaparición del festejo dejaría incompleta la Feria de Baza y defendía la necesidad de mantener una tradición que, según señalaba, se celebraba anualmente el 6 de septiembre y había llegado a convertir esa jornada en lo que muchos bastetanos denominaban el «día de Cascamorras».
La incertidumbre continuaba el propio 6 de septiembre. El artículo publicado ese día llevaba un titular igualmente revelador: «Baza: Hoy se espera la llegada del “Cascamorras”», acompañado del subtítulo que ya era una alarma en toda regla: «Pero existe el temor de que el colorista personaje no aparezca. La vieja tradición no debiera interrumpirse».
Y es precisamente en la edición del 12 de septiembre cuando aparece una fotografía de considerable tamaño, firmada por el también bastetano Caparrós, en la que se nos desvela la imagen del Cascamorras 1971: Esteban Valverde Sánchez. Esto permite fijar documentalmente quién asumió el personaje del traje multicolor de aquel año, tras unas comunicaciones previas en las que ni siquiera la publicación del 6 de septiembre permitía dar por segura la celebración del tradicional festejo.

“El Cascamorras de Baza” titula el diario Patria esa información gráfica, en la que en su pie indica “Este es el ‘Cascamorras’ bastetano. Un vecino que ha demostrado su devoción a la Virgen de la Piedad portando la bandera, que ya cuenta con cintas dedicadas a la Patrona de Baza”, con lo que se evidencia que, finalmente, la celebración pudo llevarse a cabo gracias a la generosidad de Esteban Valverde y a su devoción por la Virgen de la Piedad que le llevaron a hacer posible la recepción del personaje en Baza y realizar la carrera del por el recorrido tradicional, siendo perseguido por los bastetanos mientras trataba de cumplir el propósito simbólico de alcanzar la iglesia de la Merced sin ser pintado.
Un bastetano que comenzó dando un primer paso para encarnar la figura del Cascamorras, de forma altruista y acorde con sus creencias y sentimientos, pero que finalmente lo fue por designación de la Corporación Municipal presidida por el entonces alcalde, Julián Ferre.

En todo caso, lo cierto es que, de no haber sido así, de no haberse contado con Esteban Valverde, hubiera resultado mucho más difícil nombrar en Baza nuevos Cascamorras en este año, con el 6 de septiembre ya encima. Hay que considerar también qué habría ocurrido en años sucesivos y en qué situación habría quedado una la celebración que ya no fue compartida por las ciudades de Guadix y Baza y que, tras tres años de celebrarse solamente en Baza, permitió el reenganche a la normalidad en la designación de los Cascamorras sucesivos.
1972: José Heredia Moreno toma el relevo.
Un relevo que se produce en una situación que tampoco quedó resuelta de manera definitiva al año siguiente. El 8 de septiembre de 1972, también en “Patria”, Ramón Valdivieso Martínez publicaba la crónica titulada «Baza. Llegó el tradicional “Cascamorras”». La información explica que la carrera había vuelto a celebrarse, pero introduce una circunstancia excepcional porque no había sido un accitano quien había representado al personaje, sino un bastetano.

La noticia describe la carrera, iniciada con el lanzamiento de los cohetes desde el lugar conocido como Las Rodeas, y la persecución del personaje por las calles de Baza. También deja constancia de que desde Guadix se había negado la asistencia del Cascamorras, circunstancia que explica la necesidad de que un bastetano asumiera nuevamente el papel.
En la documentación conservada junto al artículo aparece la fotografía identificada expresamente como “José Heredia Moreno, imagen de 1972”.
De esta manera, la combinación entre la crónica contemporánea y la fotografía permite establecer que la documentación conservada junto al artículo identifica la fotografía como “José Heredia Moreno, imagen de 1972”, lo que permite atribuirle la encarnación del personaje en Baza aquel año.
1973: José Heredia Moreno vuelve a encarnar al personaje
La continuidad de esta situación queda todavía más clara al año siguiente. Como en años anteriores, no fue hasta el 5 de septiembre de 1973, cuando el mismo Ramón Valdivieso Martínez anunciaba en “Patria” el comienzo de las fiestas con un artículo titulado «Mañana comenzarán las Fiestas», cuyo subtítulo señalaba que estas se iniciarían con el tradicional Cascamorras, según reflejaba el programa oficial.
Una crónica en la que se explica que, desde Las Rodeas, un bastetano volvería a encarnar al personaje para iniciar la carrera y tratar de alcanzar su objetivo sin ser pintado por quienes lo perseguían.

El texto demuestra, por tanto, que la presencia de un Cascamorras bastetano no había sido una circunstancia aislada del año anterior. En 1973 volvía a repetirse y rescatamos una foto de juego de la bandera que el día 7 se realizaba con los más pequeños, por las calles y plazas de la ciudad.
La fotografía incorporada al mismo expediente documental identifica de forma expresa al protagonista como “José Heredia Moreno, imagen de 1973”. Así, la documentación permite establecer que José Heredia desempeñó el papel durante dos años consecutivos: 1972 y 1973.
Tres años que muestran una etapa excepcional en la continuidad de la Fiesta.
En 1971, la prensa granadina habla abiertamente de la posibilidad de que el Cascamorras desaparezca de las fiestas, ante la posibilidad de que desde Guadix no acudiera el personaje que tradicionalmente debía realizar la carrera en la que había de intentar recuperar a la Virgen de la Piedad y llevársela a tierras accitanas. La llegada del personaje a Baza se presenta todavía el mismo 6 de septiembre como algo que se “espera”, pero que no está asegurado. Finalmente, Esteban Valverde Sánchez asume el papel y permite que la celebración tenga lugar. En 1972 vuelve a ser necesario recurrir a un bastetano, José Heredia Moreno, quien repitió también un año después.
El interés de esta documentación reside precisamente en que permite separar lo que sabemos de lo que todavía desconocemos. Sabemos quién encarnó al Cascamorras en Baza en 1971, 1972 y 1973. Sabemos también que la continuidad de la fiesta estaba seriamente cuestionada en 1971 y que en los dos años posteriores volvió a ser necesario que un bastetano asumiera el personaje.
Pero estos documentos no permiten, por sí solos, reconstruir toda la sucesión de Cascamorras de estos años. No estamos ante una reconstrucción basada únicamente en recuerdos transmitidos décadas después, sino ante “noticias publicadas en el mismo momento en que ocurrieron los hechos”, acompañadas, además, por fotografías que permiten poner rostro y nombre a estos dos protagonistas.
Algo que entendemos que hace especialmente valioso el hallazgo: Esteban Valverde Sánchez y José Heredia Moreno, representan así una etapa singular de la historia del Cascamorras. Fueron bastetanos que asumieron un personaje que tradicionalmente llegaba desde Guadix y lo hicieron en unos años en los que la propia prensa advertía de que la fiesta podía dejar de celebrarse.
La historia de aquellos años demuestra, sobre todo, que la continuidad de una tradición no siempre está garantizada. En 1971 estuvo seriamente amenazada y encontró en Esteban Valverde una respuesta que permitió mantener la carrera. En 1972 y 1973 fue José Heredia Moreno quien volvió a ponerse el traje de Cascamorras para que la cita del 6 de septiembre siguiera formando parte de la Feria de Baza.
Tres años, dos nombres y una circunstancia excepcional que ahora puede quedar fijada con mayor precisión en la memoria histórica de la fiesta.
Añadir, finalmente, que en este artículo se ha mantenido deliberadamente fuera del texto cualquier afirmación sobre otros años que no quede respaldada por documentación que lo acredite. Ese aspecto ha sido realmente el culpable de que la valiosa entrega de estos dos hombres haya “bailado” entre fechas y suposiciones carentes de respaldo documental. Las deducciones, suposiciones y las memorias privilegiadas pierden todo su valor si no cuentan con un respaldo documental. La Historia no se supone, La Historia se estudia y se respalda con los documentos que comprueben los hechos y explican las discrepancias.
Transcripciones de los recortes de prensa:
- NUESTRA PROVINCIA
GUADIX: La tradicional fiesta del Cascamorras, en vías de desaparecer
HA DEGENERADO DE TAL MANERA, QUE YA NADIE QUIERE ENCARNAR AL PERSONAJE
2 septiembre 1971
GUADIX. (De nuestro corresponsal, LOPE MARTÍNEZ).— Con la llegada del mes de septiembre, comienza a sonar por los ruidos de la ciudad el redoble del tambor que pregona a los pueblos vecinos que el «Cascamorras», con su traje de balleta con vistosos adornos de colores, visita casa por casa la bandera de Nuestra Señora de la Piedad, que con el transcurrir de los años, va incrementando el voluminoso número de lazos con dedicatorias, que cuelgan al estandarte, como recuerdo de promesas hechas por fieles devotos a la Santísima Virgen, Patrona de los accitanes, al mismo tiempo que se van recogiéndose donativos, con los que sostener los gastos de la hermandad durante el transcurso del año.
Muchas personas venidas de otras ciudades han presenciado en Guadix la entrada del «Cascamorras» procedente de Baza; han presenciado cómo el pueblo entero se agolpaba por las calles para contemplar su paso, y se han asombrado cuando la muchedumbre se le echaba encima, para untarle de pintura y ungüentos, e incluso, cuando el caño ha estado bastantes cerca, ha sido cogido en vilo y metido de sopetón dentro del pilar, entre las risas y regocijo de los espectadores.
Significado de esta Fiesta
En infinidad de ocasiones, ante este espectáculo, han debido de preguntarse el significado de esta fiesta que data de cientos de años, y que se ha venido celebrando en máxima unión en colaboración con los bastetanos, hasta la fecha sin interrupción alguna, y que este año, parece ser, dejará de celebrarse.
Para una pueda servir de justificación, si es que de hecho la tiene, diremos a ustedes las causas de su celebración.
Se refiere la historia a que estando trabajando en unos excavaciones [sic], en los límites de Guadix-Baza, vecinos de ambos pueblos, uno de ellos, que era vecino de Guadix, encontró la imagen de la Santísima Virgen de la Piedad, dando como resultado un gran alboroto entre ellos, por tan milagroso encuentro.
Después, pasados los primeros momentos, las opiniones se dividieron, accitanos y bastetanos se disputaban la propiedad de la imagen, empleando procedimientos bastante persuasivos, en los que los palos de las picos y palas eran los principales protagonistas, y como resultado, un gran número de heridos de uno y otro bando [sic].
Mientras los bastetanos argumentaban que la imagen había sido encontrada en su territorio, los accitanos querían hacer prevalecer sus derechos de ser un guadijeño quien la había encontrado, siendo los bastetanos los que consiguieron llevarse la imagen, que más tarde fue entronizada como Patrona de Baza [sic].
La ciudad accitana se amotinó al saber los hechos, no perdonando al descubridor e imponiéndole la condición de ir al pueblo hermano a rescatarla, acto que año por año ha venido celebrándose simbólicamente, y que si bien esta persona que encarna el «Cascamorras», recibe lo suyo al querer efectuar el rescate, no recibe menos en su pueblo, Guadix, cuando regresa sin haberlo efectuado.
Todos los años, en este mes de septiembre, el «Cascamorras» salía para Baza a fin de la tradicional fiesta, todo tipismo y colorido, pero que, desde cierto tiempo a la fecha, ha degenerado de tal grado que no hay nadie, incluso los más devotos, que quieran hacer de «Cascamorras», en su tradicional fiesta. De no tomarse medidas adecuadas, el “Cascamorras” desaparecerá de los festejos populares, como tantos otros, de los que hoy solo queda el grato recuerdo.
Pie de foto de la imagen central:
Cuadro del Cascamorras existente en el Ayuntamiento de Guadix, obra del pintor accitano, Ambrosio Hidalgo Sánchez. (Foto BUJEZ CASALS).
- ¿DESAPARECERÁ LA TRADICIÓN?
5 septiembre 1971
HEMOS leído en este mismo diario y de la pluma de nuestro compañero en Guadix, Lope Martínez, la noticia de que es muy posible de que este año no llegue a celebrarse en Baza ni en Guadix la llegada tradicional de ese famoso personaje que es el «Cascamorras». Por lo escrito por nuestro compañero, deducimos que la anulación es segura, y la verdad lo sentiríamos mucho por lo que se refiere a nuestras fiestas de septiembre, pues desde muchos años atrás ¿quién sabe cuántos?, estas fiestas se vienen celebrando anualmente el día seis de septiembre. Incluso la mayoría de los bastetanos tiene bautizado este día como el «día de Cascamorras».
La feria de Baza estaría incompleta con la retirada de este festejo y creemos que también la de Guadix; por ello hay que procurar que este tradicional y famoso festejo se siga celebrando. De acuerdo que los tiempos cambian, de acuerdo que la tradición se interpreta, a veces, a lo «bárbaro», pero también es cierto que aquellas palizas de que era objeto los «Cascamorras» de otros tiempos han desaparecido.
Por todo ello la fiesta de «Cascamorras» no debe desaparecer. Preside la procesión de la Santísima Virgen de la Piedad, con su traje multicolor y con la bandera que tanta historia lleva. Que no desaparezca lo que tantos años ha abierto la feria de Baza, que no desaparezca lo que ilusiona a jóvenes y mayores, que no desaparezca lo tradicional.
- BAZA: Hoy se espera la llegada del «Cascamorras»
PERO EXISTE EL TEMOR DE QUE EL COLORISTA PERSONAJE NO APAREZCA
LA VIEJA TRADICIÓN NO DEBIERA INTERRUMPIRSE
6 septiembre 1972
BAZA. (De nuestro corresponsal, R. VALDIVIESO MARTÍNEZ).— ¿Que durante cuántos años se ha venido celebrando en esta ciudad la tradicional llegada de Cascamorras? Francamente, ni lo sabemos, ni hemos intentado indagar, porque nos llevaría a tiempos muy remotos, de cuando Baza no se le llamaba así, sino Basti, o quién sabe si Bastitania [sic]. En fin ya se dice «la tradicional llegada de Cascamorras».
No es necesario hacer historia, ni que contemos la que conocemos y que nos han revelado una y otra vez, para saber que las puertas de la feria de Baza se han abierto de siempre, con esa tradicional llegada de Cascamorras. Personaje de Guadix, que desde aquella querida y maravillosa ciudad hermana, se ha desplazado año tras año, vestido con su traje multicolor y su gran cachiporra, acompañado de un abanderado y un tamborilero, corriendo todos al resueno del tambor y el clamor de las gentes. Un año y otro, este personaje que ha partido en su carrera, en su misión de rescate, en el simulacro de los últimos años de venir desde Guadix a Baza en el solo deseo de conseguir llegar hasta la iglesia de la Merced sin ser visto, sin ser manchado o pintado por ningún bastetano, para así arrebatar la imagen de la Virgen de la Piedad, la imagen que pidió Piedad, cuando el pico de aquel obrero hizo mella en su mejilla. Cascamorras, el personaje querido por todos los bastetanos, admirado por la chiquillería que después de su carrera y su propósitos frustrados, debajo de su bandera, le han gritado ¡eeh, eeh, eeh!, y todo era alegría, la chiquillería seguía todos los pasos de su personaje, le acompañaba en su recorrido por todas las calles de nuestra ciudad, donde los bastetanos le recibieron con cariño, respeto y admiración, donde las cintas de su bandera iban aumentando cada año, donde su cepillo recogía en monedas la gratitud de los bastetanos.
Creemos que en Baza sinceramente siempre se ha recibido al personaje que ha encarnado al Cascamorras con los brazos abiertos y buena prueba de ello, es su asistencia con un típico traje multicolor y una bonita bandera, en la procesión de nuestra Patrona la Virgen de la Piedad.
El pasado año, un valiente bastetano, que no quiso ver a su ciudad, ni a sus paisanos privados de este festejo tradicional encarnó el personaje y pintó igualmente que cuando venía la ciudad hermana. Por ello uno quiere decir, cuando hasta última hora con la incógnita de si tendrá lugar en esta feria, concretamente hoy día seis, la tradicional llegada de Cascamorras, es una pena que una tradición de ciudades vecinas, hermanadas, que han vivido el colorido de este festejo durante tantos años que en solo momentos se haga desaparecer. De acuerdo que tomen medidas para que no sea tanto brutal, aunque puedo asegurar que estas medidas ya están tomadas desde hace muchos años, pero que siga celebrándose este acto que abre las puertas de la feria de Baza, que abre la razón de los bastetanos y que une a dos ciudades hermanas.
- Llegó el tradicional «Cascamorras»
Brillante programa taurino en las fiestas
8 septiembre 1972
BAZA (De nuestro corresponsal, R. VALDIVIESO MARTÍNEZ).— A las seis de la tarde se dejó oír el sonido del primer cohete lanzado desde el lugar conocido por las Rodeas. Desde aquí inicia Cascamorras su carrera, perseguido por numerosos bastetanos, que intentarán pintarlo para que no consiga sus propósitos. El segundo cohete, el tercero y ya la gente acomodada, otros buscando sitio y otros en el centro de las calles para ser los primeros en presenciar la tradicional carrera de Cascamorras.
Así pues, un año más se ha celebrado este festejo que abre las puertas en la feria de Baza. Este festejo, que es todo ilusión de los bastetanos, de jóvenes y mayores, de hombres y mujeres que siguen cada año el tradicional festejo, con renovada ilusión, con viva fe de que sea pintado pero no maltratado, como ya en una ocasión se achacó a los bastetanos.
El hombre que ha encarnado este año el personaje de Cascamorras ha sido de nuevo bastetano, que ha sentido dar la satisfacción a todos cuantos confiaban en su celebración. Y así son ya dos los años que Cascamorras está siendo representado por los vecinos bastetanos, ya que en la ciudad vecina de Guadix negaron su asistencia. Incluso se publicó en este mismo diario algo sobre el asunto, alegando que la llegada era debida a que se maltrataba al personaje, cuando en realidad, como decíamos el miércoles, todo eran atenciones, y donde sí se le dieron buenas cuentas fue precisamente en su tierra -Guadix-, por volver de su intentona sin haber conseguido la imagen de la Virgen de la Piedad.
Pero no queremos entrar en estos problemas, ya que estamos en fiestas y lo único que deseamos es resaltar la brillantez de este festejo que acoger con anhelo y cariño los habitantes de Baza.
Pie de foto:
El tradicional Cascamorras, por fin ni se cree, traigo una vez más a Baza, entre el alborocito del secundario, que atrae con sana alegría esta divertida tradición. (Foto CAPARROS).
- MAÑANA COMENZARÁN LAS FIESTAS
Se inician con el tradicional «Cascamorras»
ACTUARÁ LA COMPAÑÍA DE TEATRO «TIRSO DE MOLINA»
SE HAN INCREMENTADO LAS FIESTAS INFANTILES
5 septiembre 1973
Un año más la feria se nos ha echado encima. Comienza mañana y el primer festejo que se celebra es la llegada, a las seis de la tarde, aproximadamente, del tradicional «Cascamorras».
Este personaje, tan querido por los bastetanos —aunque hay quien piensa y escribe lo contrario— hará su salida un año más desde el lugar conocido por las «Rodeas», sitio apartado de la ciudad y situado en la parte alta, a unos dos kilómetros del centro de la población. Desde allí, desde ese apartado pero famoso lugar, sonarán un año más los cohetes que anuncian la salida. Desde este preciso momento un bastetano, encarnando el personaje del tradicional «Cascamorras», iniciará su carrera, su escapada para no ser pintado por los numerosos bastetanos que le persiguen para mancharle, para pintarlo y derrotarle con caballerosidad, pero con valentía y hombría, consiguiendo un año más que no consiga sus propósitos de llevarse la imagen de la Santísima Virgen de la ciudad.
Desde las seis de la tarde, desde que se oigan los dos primeros estampidos de los cohetes lanzados en las «Rodeas», las gentes correrán por las calles para situarse en lugar predilecto y ver a este personaje que ya pintado seguirá corriendo y corriendo a cobijarse bajo el manto de la Virgen de la Piedad; no conseguirá su meta y pedirá perdón, y con su bandera al aire hará posible que los bastetanos, un año más, lancen sus gritos de victoria, casi de burla, al haber sido derrotado en sus propósitos. Sonarán las voces de los jóvenes, ¡eh, eeh, eeeh!, y «Cascamorras» quedará conformado, si no satisfecho. Será un año más que pasa, una llegada y una derrota.
La feria de este año, como desde hace ya varios años, sigue la misma tónica, que perdonen los que no estén de acuerdo. Caseta oficial y caseta oficial, si bien tenemos que decir favorablemente que se le ha prestado mayor interés a los festejos para infantiles, y sin querer ponernos «flores» pensamos que en ello pudiera haber influido en forma decisiva la campaña por medio de PATRIA hecha el pasado año. Se dieron ideas de festejos, concursos, competiciones, y algo parece haber salido.
La primera distracción que se celebrará para los pequeños este año será precisamente el primer día de feria, a las siete, en la caseta oficial, celebrándose la elección de la reina infantil y sus damas de honor, precedida de una gran fiesta infantil. Lo celebramos y enviamos nuestra enhorabuena a quien corresponda.
Ricardo Cañabate Egea
21 de septiembre de 2026
