El templo de la Piedad reúne a numerosos bastetanos en una jornada de tradición y convivencia entre Baza y Guadix. El templo de la Virgen de la Piedad volvió a quedarse pequeño este martes con motivo de la festividad de la patrona de Baza. Desde primera hora de la mañana, numerosos vecinos y visitantes acudieron a la iglesia para participar en una de las celebraciones centrales de estas fiestas, que reunió a representantes de Baza y Guadix y volvió a poner de manifiesto los estrechos vínculos existentes entre ambas ciudades.
A las once de la mañana comenzaba la solemne eucaristía en honor a la Virgen de la Piedad, presidida por el obispo de la diócesis de Guadix, Francisco Jesús Orozco Mengíbar, y concelebrada por el clero de Baza.
La elevada asistencia hizo que el interior del templo estuviera completamente lleno. Muchos de los asistentes tuvieron que permanecer de pie en los laterales, incluso en lugares desde los que apenas podían seguir visualmente la celebración, mientras que otras personas se situaron en el acceso a la iglesia y hasta se extendió la presencia de público a la Plaza de la Merced, donde algunos vecinos siguieron la ceremonia desde la sombra de una calurosa mañana, ante la imposibilidad de acceder al templo.
La celebración contó con la presencia de representantes de los ayuntamientos de Baza y Guadix, además de otras autoridades e instituciones. Entre los participantes se encontraban la Hermandad de la Virgen de la Piedad de Guadix, que acudió acompañada por el Cascamorras; la Hermandad de San Torcuato y Nuestra Señora de Túnez, la Archicofradía de la Virgen de las Angustias de Guadix, la Federación de Cofradías de Baza y representantes de distintas hermandades y cofradías de Baza y su comarca. El ofertorio corrió a cargo de la Hermandad de Nuestra Señora de la Piedad de Baza, mientras que la parte musical de la ceremonia correspondió al Coro Alcazaba.
En su homilía, el obispo Francisco Jesús Orozco tomó como referencia la figura de la Virgen de la Piedad para plantear algunas reflexiones sobre la vida personal y colectiva. Junto a las habituales alusiones a la oración, la humildad y el silencio interior, dedicó una parte de su intervención a cuestiones sociales de actualidad, especialmente al fenómeno migratorio.
Monseñor hizo referencia a la situación vivida estos días en Ceuta y defendió una mirada hacia las personas migrantes que vaya más allá de las cifras y los expedientes administrativos. Reivindicó, en este sentido, una sociedad y una Iglesia capaces de atender las situaciones de vulnerabilidad y favorecer una acogida que permita la integración. Reclamó también políticas migratorias legales, ordenadas y no discriminatorias, alejadas de planteamientos populistas, y recordó que esta zona ha estado históricamente vinculada a los movimientos migratorios y continúa siendo hoy lugar de acogida para personas procedentes de distintos puntos.
Su mensaje se extendió también al ámbito de la convivencia ciudadana. Orozco animó a las autoridades a trabajar desde el espíritu de servicio para afrontar las necesidades de las ciudades y pidió a familias y jóvenes no dejarse arrastrar por el individualismo. En este contexto, vinculó la devoción a la Piedad con el compromiso cotidiano con la justicia, la verdad, la solidaridad y la atención a quienes se encuentran en situaciones más difíciles.
El obispo hizo también una llamada a que la celebración no se quede únicamente en el ámbito de la ceremonia. Aludiendo a la procesión de la tarde, señaló que quienes acompañan a la Copatrona por las calles deben trasladar también esos valores a su vida diaria, sus hogares y su relación con los demás.
La Eucaristía concluía así como antesala de la procesión de la Virgen de la Piedad, celebrada durante la tarde por las calles de Baza y convertida, un año más, en uno de los principales momentos de la jornada, que volvió a reunir a numerosos bastetanos en torno a una tradición profundamente arraigada en la ciudad y que, además de su dimensión religiosa, forma parte del patrimonio festivo y cultural de Baza. La presencia conjunta de las representaciones de Baza y Guadix volvió a poner de relieve, igualmente, la particular relación que mantienen ambas ciudades a través de la Virgen de la Piedad y del Cascamorras.
Retrasamos unas horas algunas de las noticias que han ido acaeciendo en Baza en estos días feriales. La falta material de tiempo nos obliga a retrasar informaciones de eventos ocurridos en el día de ayer, como la Cabalgata anunciadora de las fiestas, por la mañana; la procesión de la Virgen de la Piedad, en la tarde-noche y el final de la visita a Baza de las autoridades accitanas y la Hermandad de la Virgen de la Piedad de Guadix, con el Cascamorras incluido, habrán de esperar a que dispongamos de tiempo para abordar esos asuntos.
Debe ser que uno va perdiendo facultades, pero son muchas horas en la calle cubriendo eventos que luego requieren de una redacción adecuada de lo acontecido, centenares -que llegan a sobrepasar los miles- de fotografías, las cuales hay que ordenar, clasificar, editar… y que hacen que andemos buscando días de 48 horas, que no hemos sabido encontrar.
Así las cosas, también se suman los años que no pasan en balde y que el cuerpo ya se ha enfadado un poquito y empieza a chirriar, así que pasadas ya con creses las tres de la madrugada, nos vamos a permitir descansar esta noche un poco más que en los últimos días y mañana continuaremos, en la medida que podamos, ya que también tenemos por delante un día complicado, con cita cascamorrera en la ciudad de Guadix.
En todo caso, que sepan sobre todo quienes nos siguen desde fuera de Baza o desde muy lejos de Baza, que no los olvidamos y que son nuestra principal preocupación, así que en los días sucesivos vamos a tratar de ponerlo todo al día en cuanto dispongamos del tiempo para ello. Eso sí, puede que mañana mismo el retraso sea mayor, por lo que esperamos contar con la comprensión de esta decisión y mostramos nuestro agradecimiento por ello. Muchas gracias.
Actos de la Feria y Fiestas de Baza en el Programa Oficial para hoy miércoles 9 de septiembre, Dia del Niño:

Durante todo el día, las atracciones del ferial tendrán un precio más económico. De 11:00 a 14:00 h. no habrá música ambiental en todo el ferial para facilitar así la asistencia a las atracciones de personas sensibles a volúmenes altos.
- 19:00 h. En la Caseta Municipal, espectáculo musical familiar “Imagilusion”, que rinde homenaje a los grandes clásicos de Disney. Entrada libre.
- 22:00 h. En el recinto ferial, entrega de premios del Concurso Decoración de Casetas de Feria y Fiestas 2026.
- 22:30 h. En la Caseta Municipal, Orquesta Almanzora.
Cuando Baza y Guadix se encontraban bajo la mirada de la Piedad. Evocación del Cascamorras de 1958, cuando la tradición conservaba intactas las antiguas devociones. Los pasados días, viernes 4 y lunes 7 de septiembre, ofrecíamos a nuestros lectores algunos de los frutos de nuestra búsqueda de información y documentación de nuestras tradiciones. Hemos hablado del mítico Juan Pedernal y de uno de los Cascamorras más longevos en su labor, Juan Marruecos Fernández, «Tomaíco», uno de los varios miembros de esa saga que visitó Baza durante más de una veintena de años y dispuesto a llevarse a la Virgen a Guadix.
Hoy, con el 8 de septiembre ya vivido y reciente en nuestra memoria, vamos a ofrecerles una nítida visión de cómo era el retorno del Cascamorras a Guadix por aquellas décadas de los años 50 y 60, con lo que confiamos en que nuestros lectores gusten de conocer otras épocas y comparar, y quien sabe si hasta aprender de nuestras propias tradiciones, las cuales nos llevan a un punto de partida en el que entendemos que las hay que no necesitan ser explicadas porque forman parte de la memoria de los pueblos. Se heredan, se repiten y, sobre todo, se viven.
El Cascamorras pertenece a esa clase de tradiciones que, más que contemplarse, se sienten. Y hubo un tiempo en que aquella celebración conservaba, quizá con mayor intensidad que hoy, la estrecha unión entre la devoción a la Virgen de la Piedad y el secular vínculo entre Baza y Guadix.
Un magnífico testimonio de aquella manera de vivir la fiesta lo encontramos en las páginas del semanario Acci. En su número 183, correspondiente al 13 de septiembre de 1958, aparecía un artículo titulado significativamente «Tradiciones que ennoblecen», firmado por Juan Pedernal, un seudónimo de mucho peso cuya lectura nos permite asomarnos a la celebración de aquel año y recuperar una estampa que hoy pertenece ya a la historia.
El cronista accitano comienza relatando la salida de Guadix de una numerosa comisión de la Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad. No se trataba únicamente de acudir a una fiesta. Era, según sus propias palabras, el cumplimiento de una «tradicional obligación» y una muestra de veneración hacia la Virgen. La comitiva emprendía camino hacia Baza con la solemnidad propia de una antigua peregrinación, llevando consigo el recuerdo de una historia compartida durante siglos. Y es precisamente ahí donde reside una de las grandes singularidades del Cascamorras: la fiesta nunca fue solamente una carrera.
Mucho antes de convertirse en la multitudinaria manifestación que conocemos hoy, el viaje de los accitanos a Baza estaba profundamente relacionado con el derecho tradicional de Guadix a celebrar la festividad de la Virgen de la Piedad. La historia hunde sus raíces en el episodio de Juan Pedernal, el trabajador accitano que, según la tradición, descubrió la imagen de la Virgen en Baza a finales del siglo XV. El hallazgo originó una disputa entre ambas ciudades por la custodia de la imagen que terminaría resolviéndose en favor de Baza, mientras Guadix conservaba el derecho a celebrar anualmente sus cultos. La documentación patrimonial andaluza recoge esta tradición como el fundamento histórico de la actual fiesta.
Con el paso del tiempo, aquella pugna dio forma a uno de los personajes más singulares de la cultura popular española: el Cascamorras. La tradición quiso que un enviado de Guadix intentara llegar hasta la iglesia de la Merced sin ser manchado por los bastetanos. Si lo conseguía, podría llevarse consigo la Virgen. Naturalmente, Baza nunca se lo permitió.
Pero en 1958, como revela el artículo de Acci, la dimensión religiosa seguía ocupando un lugar central. De hecho, la comitiva accitana fue recibida en Baza por representantes de la ciudad y, después de los actos religiosos, se preparó la solemne procesión. Las dos hermandades organizaron largas filas de cofrades con sus estandartes y guiones. Desde la iglesia se dirigieron hacia la Plaza Mayor para recoger a la Corporación Municipal bastetana. Allí esperaban también representantes del Ayuntamiento de Guadix, mientras que la Policía Municipal y la Banda de Música daban escolta a las autoridades.
Era una Baza diferente, pero perfectamente reconocible en las fechas actuales. Las calles constituían entonces el gran escenario de la celebración. No había grandes dispositivos turísticos ni la proyección internacional que hoy acompaña al Cascamorras. Había vecinos, hermandades, autoridades, músicos, mantillas, estandartes y, sobre todo, una devoción que convertía la jornada en algo mucho más trascendente que un espectáculo.
El cronista describe a la Virgen recorriendo las principales calles de la ciudad bajo un extraordinario exorno. Las camareras, elegantemente vestidas con mantilla, acompañaban la imagen, mientras las aclamaciones de los vecinos llenaban el recorrido. La Virgen de la Piedad aparecía así como auténtico punto de encuentro entre dos pueblos que, pese a la antigua disputa por su imagen, compartían una misma devoción.
Aquella estampa resulta especialmente reveladora porque nos permite comprender qué significaba el Cascamorras para las generaciones de mediados del siglo XX. El Cascamorras no era todavía solamente el hombre pintado, sino que era el símbolo de una historia. Y detrás del personaje se encontraba también una tradición humana que en aquellos años tenía nombres y apellidos.
Uno de ellos fue Juan Marruecos Fernández, «Tomaíco», de quien hablábamos el pasado lunes, quien durante más de dos décadas asumió la difícil misión de representar al Cascamorras. Marruecos llevaba ya varios años desempeñando el papel y explicaba con absoluta naturalidad que lo hacía por promesa, no por dinero. Su testimonio habla de una celebración mucho más áspera que la actual, en la que tomates, piedras, membrillos y otros objetos formaban parte de la particular batalla entre el enviado accitano y quienes trataban de impedirle alcanzar la Merced.
Aquello nos devuelve a una época en la que la fiesta se encontraba todavía muy cerca de la vida cotidiana. Los protagonistas no eran celebridades ni figuras mediáticas. Eran hombres y mujeres de Baza y Guadix que recibían cada septiembre una tradición que habían recibido, a su vez, de sus padres y abuelos.

También las propias instituciones comenzaron entonces a reforzar los vínculos entre ambas ciudades. Un año después de aquel artículo, en 1959, el Ayuntamiento de Baza invitó al de Guadix a presidir conjuntamente la procesión del 8 de septiembre, dando origen a una tradición institucional que ha llegado hasta nuestros días.
Resulta emocionante contemplar la fotografía de aquella época y, al mismo tiempo, leer las palabras de quien dejó constancia de la jornada. Porque entre las líneas del artículo de 1958 se percibe una sociedad distinta: una sociedad que acudía a las celebraciones religiosas con traje de domingo, que veía en las hermandades, como la Hermandad de Labradores bastetana recientemente desaparecida, una parte fundamental de la vida colectiva y que entendía las fiestas patronales como una expresión de identidad.
Y, sin embargo, debajo de todas esas diferencias, encontramos exactamente lo mismo que todavía hoy mueve al Cascamorras: La carrera sigue siendo el desafío imposible; la Virgen continúa siendo el motivo de la disputa simbólica; Baza continúa esperando al accitano y Guadix continúa enviándolo. Y cada septiembre las dos ciudades vuelven a encontrarse alrededor de una historia que ninguna de las dos posee por completo porque, en realidad, pertenece a ambas.
Hoy sabemos que el Cascamorras ha adquirido una dimensión patrimonial extraordinaria. La Junta de Andalucía lo declaró en 2019 Bien de Interés Cultural como Actividad de Interés Etnológico, y el Ministerio de Cultura lo reconoce dentro del Patrimonio Cultural Inmaterial de España. Pero quizá para comprender verdaderamente el significado de esa declaración haya que regresar, de vez en cuando, a documentos como el que hoy presentamos de aquel 1958.
Porque allí no encontramos todavía la fiesta convertida en acontecimiento turístico internacional. Encontramos algo más íntimo: una tradición vivida por sus protagonistas. Encontramos a los accitanos llegando a Baza; a los bastetanos recibiéndolos; a las hermandades formando sus filas; a las autoridades bajo mazas; a la Banda de Música llenando las calles; a las mujeres con mantilla; a la Virgen recorriendo triunfalmente la ciudad; y a dos pueblos que, después de siglos de rivalidad, terminaban compartiendo una misma emoción.
El propio Juan Pedernal, al concluir su crónica, se preguntaba si sería posible perfeccionar algunos detalles de aquella «grata tradición».
Han pasado casi siete décadas desde aquella pregunta y, quizá, la mejor respuesta sea que las tradiciones no se perfeccionan cuando se alejan de lo que fueron, sino cuando consiguen conservar aquello que les dio sentido, mientras continúan evolucionando.
El Cascamorras de hoy corre entre miles de personas y ha alcanzado una dimensión universal. El de 1958 avanzaba entre hermandades, autoridades, música y devoción. El personaje puede haber cambiado, las calles pueden ser otras y la fiesta pueden haber crecido hasta convertirse en una de las grandes manifestaciones del patrimonio cultural andaluz. Pero cada vez que un accitano se reviste para emprender el camino hacia Baza, cada vez que un bastetano sale a su encuentro y cada vez que la Virgen de la Piedad vuelve a reunir a las dos ciudades, el tiempo parece detenerse.
Por un instante regresan aquellos hombres y mujeres de 1958. Regresa la vieja comitiva. Regresan los estandartes. Regresa la música. Regresan las mantillas. Y, sobre todo, vuelve a escucharse aquello que durante siglos ha unido a Baza y Guadix: la llamada de una Virgen que, desde su santuario de la Merced, continúa siendo la Piedad de dos ciudades y la memoria viva de una tradición que se niega a desaparecer.
“La lucha por el tren Guadix Baza Almanzora Lorca juega un papel importante en la movilización ferroviaria estatal llevada a cabo en Linares Baeza”. Este es el titular del comunicado que nos remiten los colectivos Asociación Amigos del Ferrocarril Comarca de Baza, Comarca de Guadix por el Tren, Plataforma Almeriense Por El Tren Público Y Granada por el Tren, cuyo contenido reproducimos íntegramente a continuación, junto a las imágenes que lo acompañan, para ponerlo a disposición de nuestros lectores:
«Los colectivos Amigos del Ferrocarril Comarca de Baza, Comarca de Guadix por el Tren Plataforma Almeriense por el Tren Público y Granada por el Tren, han llevado hasta la estación de Linares – Baeza la reivindicación por la vuelta del tren Guadix Baza Almanzora Lorca, formando parte importante de la movilización ferroviaria estatal que se ha realizado el 5 de septiembre.
En unos momentos en los que se están sucediendo las incidencias en la red convencional, tanto en lo que se refiere a averías, accidentes y retrasos, como en lo que tiene que ver con la supresión de servicios, colectivos ferroviarios de distintas partes de España se han unido para reclamar al Gobierno que no se quiten más trenes (como es el reciente caso del Intercity Madrid-Almería), que haya una apuesta de Estado por el tren convencional mercancías-pasajeros para lograr una movilidad pública y sostenible, y que se reabran líneas férreas que vertebren el territorio.
Los colectivos de nuestra zona consideran muy relevante que reabrir la línea por el norte granadino y almeriense esté en primera línea de las demandas que se presentan al Ministerio, puesto que se le está dando más visibilidad y fuerza.
Es por ello por lo que se proponen no solo seguir reclamando el tren en nuestras comarcas, sino formar parte de las reivindicaciones ferroviarias en los distintos territorios».
José Luis Martínez Andreu se impone en el 56º Concurso Comarcal de Tractoristas de Baza. Las instalaciones del Pabellón de Ferias de la carretera de Benamaurel han acogido en la mañana del lunes 7 de septiembre la celebración de la 56ª edición del Concurso Comarcal de Tractoristas que el Ayuntamiento de Baza organiza con motivo de la Feria y Fiestas. La competición ha transcurrido con normalidad y ante un buen número de participantes, que han acudido con sus familias y amigos al recinto municipal.
A las 13:00h se daban a conocer los premios, que han sido entregados por el alcalde de Baza, Pedro J. Ramos, y por el concejal de Agricultura, Antonio Peña. El primer puesto ha sido para José Luis Martínez Andreu, que ha recibido 250 euros; el segundo puesto lo ha conseguido José Manuel Amador, que ha recogido 150 euros; y en tercera posición ha quedado José Antonio Manzano Peña, reconocido con 100 euros. Tras una invitación a los asistentes, se realizó también el sorteo de los regalos que distintas casas comerciales han ofrecido al evento.
Espectador de lujo en esta ocasión ha sido el programa de Canal Sur “Andalucía Directo”, con su redactora Delia Molina al frente. Para que puedan disfrutar de su emisión les dejamos el enlace https://www.facebook.com/share/v/1YL6ZgjJxK/?mibextid=wwXIfr
El Abuelo, Las Cuevas, La Maquinilla, La Flamenca y La Morocha, premiadas en el concurso de decoración de casetas. El Ayuntamiento de Baza ha dado a conocer este lunes 7 de septiembre el resultado del Concurso Municipal de Decoración de Casetas de la Feria y Fiestas de Baza 2026, una convocatoria destinada a reconocer la decoración y presentación de las casetas instaladas en el recinto ferial. La Comisión Municipal de Cultura ha sido la encargada de determinar los cinco premios establecidos en esta edición. La caseta El Abuelo ha obtenido el primer premio, dotado con 500 euros.
El segundo premio, con una cuantía de 400 euros, ha correspondido a Las Cuevas, mientras que La Maquinilla ha conseguido el tercer puesto, con 300 euros.
El cuarto premio ha sido para La Flamenca, que recibe 200 euros, y el quinto ha correspondido a La Morocha, con una dotación de 100 euros. La entrega de los galardones se ha realizado durante la mañana de ayer lunes, dentro de las actividades programadas con motivo de la Feria y Fiestas de Baza.
El concurso municipal forma parte de las iniciativas vinculadas al recinto ferial y establece el reconocimiento económico de las casetas que destacan por su decoración y presentación durante las fiestas.
La Parroquia Mayor y Viajes San Cecilio organizan una salida desde Baza a Fátima con visitas a Batalha y Mérida. La agencia Viajes San Cecilio ha programado para los días 5, 6 y 7 de diciembre de 2026 un viaje en autocar desde Baza a Portugal que combina la visita al Santuario de Fátima con recorridos culturales por algunos de los principales enclaves históricos de la zona.
El programa, planteado como una peregrinación a Fátima, contempla tres días de viaje y dos noches de alojamiento. La salida desde Baza tendrá lugar el sábado 5 de diciembre, con destino a Fátima y breves paradas durante el trayecto. Una vez en la localidad portuguesa, los participantes dispondrán de tiempo libre y podrán asistir a las actividades previstas en el Santuario, entre ellas una eucaristía en español y la Procesión de las Antorchas, programada para las 21:30 horas.
La segunda jornada estará dedicada principalmente a conocer distintos lugares relacionados con el entorno de Fátima. El itinerario incluye Aljustrel, Loca do Cabeço, Valinhos y el Calvario Húngaro, antes de continuar hasta Batalha, donde está prevista una visita al monasterio. El almuerzo se realizará en un restaurante y posteriormente el grupo regresará a Fátima, donde habrá nuevamente tiempo libre y posibilidad de participar en las actividades programadas en el Santuario.
El viaje concluirá el lunes 7 de diciembre con el regreso hacia Baza. Antes de emprender el último tramo del recorrido se realizará una parada en Mérida, donde los viajeros dispondrán de una visita guiada al conjunto histórico de la ciudad. El programa incluye también la entrada al Teatro y Anfiteatro romanos, además del almuerzo en un restaurante.
El precio parte de 339 euros por persona en habitación doble, para grupos de 50 personas, y aumenta progresivamente en función del número final de viajeros, hasta los 403 euros para grupos de entre 30 y 34 personas. El suplemento por habitación individual es de 75 euros.
El importe incluye los desplazamientos en autocar privado durante todo el recorrido, dos noches en el hotel Domus Pacis, de tres estrellas y situado cerca del Santuario, régimen de pensión completa —con las excepciones indicadas en el programa—, los almuerzos de Batalha y Mérida, entradas y visitas guiadas, así como el seguro de viaje obligatorio.
El plazo para realizar el primer pago, de 150 euros por persona, finaliza el 22 de septiembre de 2026, mientras que el importe restante deberá abonarse antes del 16 de noviembre. La organización ofrece además un seguro opcional de cancelación por 10 euros.
La información y las reservas pueden solicitarse a Viajes San Cecilio, a través de los teléfonos 958 21 59 09 y 696 58 33 55 o del correo electrónico reservas1@viajessancecilio.com.
La siniestralidad vial deja 240 fallecidos durante el verano, un 4% más que en 2025. Las carreteras españolas han registrado durante los meses de julio y agosto 218 siniestros mortales, en los que han perdido la vida 240 personas y otras 926 han resultado heridas y han requerido hospitalización. Los datos corresponden al balance de la Operación Verano 2026 presentado este lunes por la Dirección General de Tráfico (DGT).
Respecto al verano de 2025, el número de víctimas mortales ha aumentado un 4%, con diez fallecidos más, aunque las hospitalizaciones por lesiones se han reducido un 10%, lo que supone 106 personas menos. La evolución ha sido diferente en cada uno de los meses: en julio fallecieron 110 personas, cinco menos que el año anterior, mientras que agosto cerró con 130 víctimas mortales, 15 más que en agosto de 2025.
La movilidad también ha alcanzado cifras récord. Durante julio y agosto se contabilizaron 102 millones de desplazamientos de largo recorrido, un 1,5% más que en el mismo periodo del año anterior. Agosto concentró el mayor volumen, con 52,5 millones de desplazamientos, frente a los 49,5 millones registrados en julio.
Las carreteras convencionales continúan concentrando la mayor parte de las víctimas mortales. En ellas fallecieron 175 personas, la misma cifra que en el verano de 2025 y equivalente al 73% del total. En autopistas y autovías, por el contrario, se registraron 65 fallecidos, diez más que un año antes.
Entre los datos positivos destaca el descenso de la mortalidad entre los usuarios vulnerables, que sumaron 92 víctimas, doce menos que el verano anterior, un 12% menos. Los motoristas concentraron buena parte de esta reducción: fallecieron 54, frente a los 72 de 2025. Es el primer verano desde 2014 en el que la media diaria de motoristas fallecidos se sitúa por debajo de una víctima.
En cambio, aumentó la mortalidad entre los peatones y ciclistas. Veintiséis peatones fallecieron por atropello, tres más que en 2025, mientras que los ciclistas sumaron 12 víctimas mortales, frente a las nueve del verano anterior. En el caso de los peatones fallecidos durante la noche o el crepúsculo, 13 de los 17 no llevaban prendas o elementos reflectantes. Entre los ciclistas, tres de los doce fallecidos no utilizaban casco.
El 13 de agosto fue la jornada con mayor número de víctimas mortales, con diez fallecidos. En julio, por el contrario, hubo dos días en los que no se registró ninguna muerte en carretera.
Otro de los datos destacados corresponde al uso del cinturón de seguridad. Veinticinco personas fallecidas que viajaban en turismos o furgonetas no lo llevaban puesto en el momento del siniestro.
En los ocho primeros meses de 2026, pese al incremento de fallecidos durante el verano, se han registrado 16 víctimas mortales menos que en el mismo periodo de 2025, un descenso del 2%.






