15. Necesitamos muchos más locos y locas

Por Juanra Gil van Gils.

El 31 de diciembre antes de sumergirnos en compromisos familiares y celebraciones, en Baza llevamos muchos años cerrando el año “público” en la concentración que se celebra a las doce del mediodía en la antigua estación de ferrocarril reivindicando la vuelta del tren a Baza. No siempre viene bien, a veces toca viajar, a veces quedan recadillos por hacer, pero es una cita imprescindible a la que unos años con más tiempo, otros con menos tiempo, siempre acudo porque me parece más que necesaria.

Es importante acudir porque la vuelta del tren es posiblemente la reivindicación más importante para nuestra ciudad de todas. El tener esa conexión ferroviaria sería garantía de un futuro lleno de oportunidades para nuestra tierra, no sólo por quiénes podría venir a nosotros, sino también por todos los productos que nosotros podríamos sacar a través de dicha conexión. También es importante acudir a estos actos porque detrás de estas convocatorias están personas, y esas personas merecen nuestro apoyo y reconocimiento, merecen que aparquemos nuestros quehaceres un rato aunque sea un día complicado y se sientan acompañados.

Llevo unas dos décadas asistiendo a esta concentración. Las ha habido de todo tipo, concentraciones, manifestaciones hasta la Plaza Mayor, con exposición de maquinaria, con el amigo Berruezo tocando la bocina, con 20 personas, con 300… y también ha ido evolucionando y cambiando con los años quién convocaba la reivindicación. Particulares, asociaciones, años que íbamos 4 gatos y solo representantes del PA y de IU, años que hay sobrecarga de políticos de todos los colores… Pero convocara quien convocara, hay personas que siempre han estado en la organización del evento. Siempre, y son las que merecen que nos tomemos la molestia de estar ahí un 31 de diciembre a las 12 del mediodía, unos años muriendo de frío y otros sudando la gota gorda con un sol de justicia. Antonio Francisco Martínez, Juan Rodríguez Agudo, Agustín Canovas… Siempre están ahí…

Es cierto que hay más personas y entidades, pero ellos son los fijos y a riesgo de que alguien no nombrado se moleste, creo que es justo reconocer que la movilización social en Baza en torno a la vuelta del tren existe y es por ellos. Otra cosa es que tengamos partidos o entidades que se sumen siempre a la reivindicación, o cuando les conviene, según el caso, pero ellos son el alma de la movilización social y así debemos reconocerlo, y agradecerles todo lo que hacen para que no nos resignemos a estar fuera del mapa ferroviario para siempre, a que no nos resignemos al olvido y abandono en el que en muchas ocasiones parecen tenernos los gobiernos tanto de Madrid como de Sevilla.

Sin ellos (y esto es extensible a las personas que tiran de cada asociación, de cada colectivo que hace o demandan tareas e inversiones imprescindibles para nuestra ciudad) no tendríamos futuro alguno. Sin inconformistas que nos hagan estar exigiendo lo que es nuestro, que dediquen su tiempo a llegar a donde otros no llegan, estaríamos absolutamente atascados y no avanzaríamos hacia otro lugar que no fuera el ir languideciendo lentamente. Menos mal que no se rinden, menos mal que siempre están ahí.

No siempre es fácil. Sacrifican su tiempo, aficiones, ratos con la familia, incluso te creas “enemigos” de vez en cuando, pero siguen ahí. Además, y por eso es necesario escribir este tipo de artículo, la sociedad tiende a la ingratitud y a la caricatura… No en pocas ocasiones he escuchado aquello de “ah! Esos son los locos del tren esos” que al menos a mí me entristece profundamente. Gracias a los locos del tren, a los locos del patrimonio, a los locos de la Sierra de Baza… a tantos y tantos locos, nuestra ciudad es inmensamente mejor.

Modestamente, yo también me cuento y me veo como uno de esos locos que intentan que nuestra ciudad, que nuestra tierra, que sus gentes, vivan mejor. Y no puedo evitar pensar que si en vez de unos pocos cientos de locos (y locas) tuviéramos un par de miles de ellos y ellas, a nuestra tierra, a nuestra Baza le iría mucho mejor. No tengas miedo de unirte al club de los locos por su tierra, porque sin ellos y ellas no hay futuro para los que vienen detrás de nosotros.

Por eso, escribo esto mientras espero a ver si los Magos de Oriente llegan a la casa, casi una de la mañana de la noche del 5 al 6 de enero, deseo que os traigan lo que habéis pedido… Pero también espero y deseo que nos traigan a todos y todas un poco de espíritu crítico y ganas de convertirnos en locos y locas. El mundo está cambiando a un ritmo frenético, pasan cosas que hasta hace poco tiempo eran inconcebibles, y es más necesario que nunca tener los ojos abiertos y analizar a fondo y con la mente abierta los acontecimientos que se van sucediendo.

Así que me despido ya de todos y todas vosotras, que si no se va uno a la cama pueden pasar de largo por la puerta, dándole de nuevo las gracias a Antonio, a Juan, a Agustín y a todos los locos y locas que hacen que nuestro pueblo/ciudad siga viva y pueda tener un futuro mejor.

¡Buena semana!