23. Feminismo hoy más que nunca

Por Juanra Gil van Gils.

Estamos en la semana del 8 de Marzo, Día de la Mujer y debo empezar diciendo que en el momento actual es más necesario que nunca no ya conmemorar ese día, sino reivindicarlo en sí mismo y reivindicar la igualdad real entre hombres y mujeres, porque determinados discursos empiezan a ocupar demasiado espacio y si no nos movemos, podemos no ya no avanzar en ese sentido, podemos perder derechos y espacios que creíamos que estaban ya más que consolidados.

Por eso, hoy hay que decir con rotundidad: FEMINISMO HOY MÁS QUE NUNCA. Llevo tiempo pensando y diciendo que uno de los motores de cambio social más potentes, si no el más potente, que tenemos en este tiempo es el feminismo. La Huelga Feminista del año 2018 marcó un antes y un después indiscutible en este sentido. Pero, como también he comentado en numerosas ocasiones, una movilización de ese calibre tenía necesariamente que llevar aparejada una reacción porque, no nos engañemos, cuando alguien gana derechos alguien pierde privilegios y eso es duro para quien está acostumbrado a tenerlos.

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Y vaya si vino y viene reacción, con toda la fuerza que han sido capaces… Además del ascenso de la ultraderecha en todas sus versiones (PP que ya ha reconocido que el feminismo de VOX es su feminismo, VOX, Se acabó la fiesta…) se han dedicado a laminar y dividir todo lo posible el movimiento feminista… Y algunos éxitos han tenido al respecto, hay que reconocerlo. Eso por no hablar de cómo ganan espacio en las televisiones todo tipo de representantes de la machosfera criminalizando el movimiento feminista… O de los mensajes con los que inundan en las redes sociales a los y las jóvenes, con mensajes terribles y que pretenden recuperar lo que para ellos es la mujer como debe ser, eso que ahora llaman “MUJER DE ALTO VALOR”, que no es más que la mujer que retrataban en el famoso anuncio de Soberano un poco actualizada… Pero es que eso es lo que buscan, y lo que nos jugamos si consideramos normales o pasables ese tipo de posiciones.

Es el mundo que quieren: la mujer “libremente” en casa cuidando a los críos y crías, sin recursos económicos propios que puedan hacerla libre… Así se ven, como tantas de nuestras madres y abuelas atrapadas en matrimonios de todo menos felices, y decidir trabajar fuera de casa puede volver a ser algo excepcional y juzgado… No llegaremos al extremo de lo que teníamos hace 50 años: obligación de la autorización del esposo o padre para abrir una cuenta en el banco o firmar un contrato de trabajo, porque ni ellos pueden defender esto ya, pero en el fondo, de una manera muy sutil, será prácticamente lo mismo. Porque a las leyes les pasa como al papel, que lo aguantan todo, pero eso no quiere decir ni que se apliquen, ni que no existan otras maneras de recortar libertades en la práctica sin necesidad de prohibir nada desde una ley.

A nivel de Baza también apreciamos esa desigualdad real. El sueldo medio de las mujeres sigue siendo menor que el de los hombres (y no canta tanto porque tenemos un volumen de empleados y empleadas públicas bastante elevados), las cotizaciones de ellas siguen siendo menores que las de ellos, entre otras cosas porque no son tantas las que tienen jornada completa, mucho más frecuente entre ellos (aunque evidentemente también hay hombres que no disfrutan de esas jornadas completas) hasta el punto de que en muchas ocasiones, las mujeres jóvenes se alejan del mercado laboral cuando tienen críos porque no compensa el nivel de gasto necesario para poder trabajar respecto a la miseria de salario y contrato que tienen. Tenemos un gobierno municipal con sólo 3 mujeres de entre 10 miembros… Las pensiones de ellas son significativamente más bajas que las de ellos, y lo de la cotitularidad de las explotaciones agrarias (sean del tamaño que sean) aún está empezando… por no hablar de las bastetanas que sufren a diario violencia machista, en sus casas o en sus ratos de ocio (ojo a la sumisión química, que se “ha puesto de moda” y es un tema muy serio). Estos son solo algunos ejemplos de que en nuestra ciudad aún queda mucho por lo que pelear… No solo mantener, porque quieren como decíamos antes que vayamos para atrás, sino que perder.

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Por eso es tan importante que, en primer lugar nos paremos a mirar en nosotros y nosotras mismas y examinemos si ese es el futuro que queremos… pero no por no quedar mal con nadie, sino si de corazón queremos ese mundo. Si hacéis este ejercicio con sinceridad, os daréis cuenta de que no estáis de moda, al menos en la mayoría de los casos, y que preferís un mundo presidido por la igualdad real, por salarios justos, por oportunidades para todos y todas aquellos que queremos trabajar en paz, libremente y sacar adelante nuestros proyectos y nuestra vida. Y una vez llegues a esta conclusión, no te queda otra que tomar partido y combatir a la reacción… Nos jugamos perder en un puñado de años lo que ha costado décadas de lucha ir consiguiendo… y ante esto, no cabe quedarse quieto y no hacer nada.

Por eso, una vez que estés en ese punto, no os quedará otra que poneros en marcha… empezando este domingo 8 de marzo en cualquiera de las manifestaciones feministas convocadas a lo largo y ancho del país… Después vendrán elecciones y esas cosas, pero de eso hablaremos otro día, por hoy, vamos sobrados de motivo para tomarnos esta lucha en serio… no solo el domingo… a diario.

¡Buena semana!