Por Juanra Gil van Gils.
Desde el pasado jueves, el pasillo en el que se encuentran las secciones sindicales en el Hospital de Baza (el actual, aunque a mí me gustaba más el antiguo, tenía más solera) tiene menos alegría, se escuchan muchas menos risas… El motor del buen humor y de más de una y de dos carcajadas ha abandonado no solo ese pasillo (al que por momentos solo iba “de visita”) sino sus labores profesionales, porque ha llegado a ese Edén al que todos queremos llegar además tan bien como él, la jubilación.
Se nos ha jubilado José Luis Herrería Gallardo, Pepe Herrerías, y con él varias décadas de la historia del sindicalismo en nuestro querido Hospital. Después de los gloriosos años de nuestra Viky, Victoria Calero Carrero, al frente de las Comisiones Obreras, que llegó a ganar las elecciones sindicales con solvencia y a presidir gracias a esa victoria el órgano de representación de los trabajadores y trabajadoras, tomó el testigo Pepe, como digo hace más de 20 años (puede que bastantes más, me lío con las fechas) a cargo de la sección sindical de CCOO en el Hospital, de la mano del gran Alfredo, y juntos asumieron el difícil momento en el que a la oferta sindical que representaban los sindicatos del clase de siempre (CCOO y UGT) se sumaron los sindicatos “amarillos” (los corporativistas o de sector, tipo Sindicato Médico, SATSE…) y el auge del sindicato de funcionarios (CESIF).
Y hay que decir que, no sin dificultades, lograron mantener viva y con fuerza la llama de las Comisiones en el Hospital, primero Pepe con Alfredo, después Pepe con Toñi… Y ahí siguen, unas veces con un poco más respaldo, unas veces con un poco menos… Lo que, y os lo dice alguien que ha aguantado durante 13 años la antorcha encendida de un proyecto no mayoritario, no es fácil en absoluto. Mi reconocimiento a todos ellos y ellas por este logro ya de por si muy importante.
A Pepe no lo conocí en el Hospital, sino en la sede de Comisiones en la Plaza de San Francisco… Allí hemos echado no pocas charlas y conversaciones, unas veces totalmente de acuerdo, otras no tanto. Pero siempre en busca de lo mejor para nuestra ciudad, para el sindicato y para nuestro Hospital y Centro de Salud. Hemos coincidido en innumerables Plataformas por la Sanidad, en la organización de no pocos primeros de mayo… y por lo tanto en no pocas concentraciones y manifestaciones, no solo en Baza, también en Granada cuando ha sido menester. Por no hablar de intenso trabajo realizado entre muchos y muchas, pero él también, para que el Centro de Salud por fin tuviera sus urgencias 24 horas. Una movilización social muy importante en nuestra ciudad y cuyos resultados seguimos disfrutando hoy en día.
Su trato era y es afable y divertido. Las risas van a descender descaradamente en ese pasillo de las secciones sindicales… Casi siempre tenía una broma con la que levantar el ánimo y el ambiente, lo que se agradece en cuestiones tradicionalmente tan serias… Lo que, y quiénes lo conocéis lo sabéis perfectamente, no se le da muy bien es susurrar… tiene un torrente de voz imponente, lo que le ha sido muy útil en muchas ocasiones… y, permítaseme la frivolidad, tiene un pelazo…
No podemos más que estarle agradecidos por todo lo que ha hecho por todos nosotros y nosotras durante tantos años… Porque el Hospital es patrimonio de todos y todas, y en su defensa ha desarrollado gran parte de su tarea. Tenemos que agradecérselo sinceramente, y no se me ocurre mejor manera de hacerlo que llenar el domingo a las 12.00 la Plaza Mayor en esa concentración que ha convocado la Plataforma por la Sanidad Pública en defensa de nuestro Hospital. Fijaros si es así, que recién jubilado lo primero que ha hecho es cogerse el coche, el altavoz y el micro y junto a Pipo ponerse a megafonear la ciudad animando a la participación en dicha concentración. Le pasa como a casi todos los buenos… Que están deseando jubilarnos, pero no nos jubilamos nunca de pelear por nuestra tierra… Más que le fastidie a aquellos y aquellas que miran más por sus intereses que por los intereses de su tierra y su pueblo.
Así que ya sabes, el domingo nos vemos en la Plaza Mayor y defendemos nuestro Hospital… Y de paso, le damos un abrazo fuerte a Pepe, que seguro que anda allí acarreando altavoces, atento a lo que pueda hacer falta, y gastándonos alguna que otra broma. Gracias por tanto, Pepe.
¡Buena semana!
