Por Juanra Gil van Gils.
El pasado domingo volví a soplar velas, y ya van 48 veces, lo que hace que uno tenga que empezar a celebrarlo de verdad, porque a partir de cierto momento, cada año que cumples tiene mucho más mérito, no es tan fácil esto de seguir por aquí. Del mismo modo que yo cumplí años el domingo, hoy estamos en La Mirilla número 26, y por lo tanto por aquí también estamos de celebración, ya que eso supone que llevamos medio año justo encontrándonos en esta sección sin excesivas pretensiones, modesta, pero a la vez muy honesta y sin dobleces.
Con respecto a mis años… Ahí seguimos, intentando cumplir el objetivo de estar mejor a los 50 que a los 45… Empiezo a entender que ello será posible respecto a peso, a pastillitas, incluso a dejar de fumar… pero que a la vez a nivel de “dolorcillos” parece que será más complicado, siempre hay alguna parte del cuerpo protestando y reclamando atención pese a que a uno no le quede demasiado tiempo libre para pensar en ellos… Achaquillos que se van acumulando, qué os voy a contar yo a vosotros y vosotras.
Con respecto a La Mirilla… Pues estoy muy contento, la verdad… 26 artículos ya en los que os habéis encontrado con 7 semblanzas de bastetanos y bastetanas a mi modo de ver imprescindibles, 7 artículos “generales”, sobre la vida y las cosas que nos afectan no centrados necesariamente en Baza, 1 presentación de la sección… y 11 artículos más centrados en la política local, alguno de ellos obligada respuesta a ataques recibidos, y que parece ser los que les quitan el sueño a quiénes forman parte del equipo de desgobierno local.
Cuando piensan, y a veces dicen, que está sección se montó solo con el fin de tener una plataforma visible en la que darles caña se equivocan, y ahí están los números que os acabo de dar sobre los contenidos de estos primeros 26 artículos. Evidentemente, me comprometí a ser honesto y a contaros las cosas como las veo, y eso supone que no voy a dejar de decir lo que pienso sobre lo que pasa en Baza a nivel político, les guste más o menos. Hacerlo forma parte de mi plan de salud, porque después de 14 años diciendo por obligación lo que tenía que decir en política local, uno no puede pasar al silencio absoluto de un día para otro… Sería muy perjudicial para la salud, física y mental.
Pero además de eso, estoy cumpliendo con aquello a lo que me comprometí de traeros a bastetanos y bastetanas imprescindibles… Intentando hacerlo siempre desde el mayor de los cariños y con todo el respeto del que soy capaz. Creo que era importante empezar a hacerlo, y seguir haciéndolo en adelante… Hay que hablar de política, pero no sólo de política vive el hombre y creo que vamos cumpliendo, al ritmo que podemos, con esta deuda que al menos yo consideraba pendiente para con muchas personas a las que aprecio profundamente.
Es cierto que el cariño que he recibido durante todos los años que le he echado tiempo y dedicación a esto de la concejalía ha sido muy grande, curiosamente aumentó aún más cuando decidí dejar la concejalía después de tantos años. Lo que no me podía esperar, de ninguna de las maneras, es cómo os estáis volcando en transmitirme aún más cariño, apoyo y compañía en esta aventura que es esta Mirilla. Personas de todos los colores (en todos los sentidos) y en muchos casos que, o no conocía, o que apenas habíamos cruzado algún saludo cortés por la calle me paráis y me transmitís esas sensaciones tan agradables, me empujáis para que siga y me arropáis cada semana. Esta realidad, unida a los feedbacks que me da también el editor que hace todo esto posible, del que ahora hablaré, me hace estar muy, muy feliz, y quiero agradeceros todas esas muestras de cariño, respeto y apoyo que me hacéis llegar semana a semana. Se os aprecia y se agradece a todos y todas cada de vosotros y vosotras.
En cuanto a Ricardo Cañabate, que es quien edita esta web día tras día desde hace muuuchos años, qué queréis que os diga. Asumió el riesgo y el desgate de entregarle una sección a este rojo con todas sus consecuencias, dándole toda la visibilidad posible y dedicándome cada vez que tiene tiempo para ello generosas palabras para presentar cada artículo en su noticiario de los miércoles. Llevamos muchos años conociéndonos, con desencuentros y encuentros, pero desde que hablo con él con regularidad, con la confianza que vamos trabajando semana a semana, con aquello de compartir confidencias, situaciones, la vida en general, me entristecen esos desencuentros porque cada hora perdida de compartir con él por los mismos es irrecuperable, y merecía la pena compartirlos. Eso por no hablar de su paciencia infinita con los plazos de entrega, con los marrones en los que lo meto con las fotos, y demás. Gracias por todo Ricardo.
Por último, unas poquitas de gracias más, porque un año más me habéis inundado (y cuando termino de escribir este artículo me siguen llegando felicitaciones por varias vías) de buenos deseos y felicitaciones por mi cumpleaños, el 48 de, espero, al menos otros 48 más… Gracias de corazón, todos y todas formáis parte importante de mi vida de una manera u otra.
Os dejo ya, que me alargo y me pongo sentimental de más… La semana que viene vendrá caña seguro, que para eso hay pleno y demás esta semana… pero a veces, apetece hablar de otras cosas…
¡Buena semana!
