32. No quise ver el pleno del pasado jueves

Por Juanra Gil van Gils.

Extrañamente a lo habitual, el pasado jueves hice todo lo posible por no ver el Pleno del Ayuntamiento de Baza… Probablemente sea el único en 15 años del que ni tan siquiera he visto un pequeño corte de vídeo. Por lo tanto, no es una decisión sencilla para alguien que tiene los plenos municipales tan integrados en su rutina mensual habitual, pero, como os voy a contar por encima en este artículo, era superior a mis fuerzas el estar presente o verlo en casita a gusto. Decidí invertir este tiempo en labores más gratificantes. Lo siento por no acompañar a mi Pepe Cano, pero en ocasiones hay que mirar más por uno que por los demás.

Por experiencias anteriores estaba claro (e insisto, no lo he visto, esto es como jugar a la bola de cristal a toro pasado, pero es que de verdad que los debates, las discusiones, las actitudes y las conclusiones están tan claras de antemano…) que el pleno iba a empezar ya bronco desde el punto uno, el que siempre ha sido de puro trámite (porque se transcribía la literalidad del Pleno) pero que en los últimos meses nos está dejando agrías polémicas: la aprobación del acta del pleno anterior. Normal sobre todo si los corporativos no han podido acceder al videoacta completa, teniendo en cuenta que en la emisión del ayuntamiento se eliminó el vídeo en directo, se recortó un trozo, y se subió de nuevo editado… Normal, porque el acta no puede ser manipulada de ninguna manera, y al no poder comprobar el total de la grabación, tras esos vaivenes en la emisión, es lógico que no se pudiera votar a favor… Pero el debate es bronco y poco edificante, y el equipo de gobierno, que es el que tiene que bajar el balón al suelo y quién consintió manipulaciones de lo emitido por las redes del ayuntamiento, es el que tiene que bajar el balón al suelo y tranquilizar a todo el mundo. No ocurrió, como de costumbre.

Después nos encontrábamos una moción propuesta por el equipo de gobierno para solicitar al Ministerio una ampliación de plazo para ejecutar las obras del Palacio de los Enríquez. Está claro que nadie quiere que se devuelva ni un euro, menos aún con lo que ha costado que llegará financiación para el Palacio. Lo que no es normal es que esta propuesta, que el acuerdo de remar todos para que se amplie el plazo, se haga vía moción en el pleno (que implica debate público y tener que sacarle los colores al equipo de gobierno por su inoperancia en la gestión de esta subvención) en lugar de en una junta de portavoces, donde sin agrios debates públicos se puede acordar perfectamente lo que Baza necesitaba: que están todos de acuerdo en solicitar esa ampliación de plazo y en no perder ni un euro para el Palacio. Se firma por todos los portavoces la solicitud, y ya tienes el mismo acuerdo, con la misma unanimidad, pero sin esperpento público. Y si quieres, después sacas una nota de prensa consensuada con todos los grupos sobre el acuerdo… Y nadie sabe si tenías el proyecto hecho o no, si licitaste tarde o no… Esas cosas…

Por si todo esto fuera poco, el PSOE presentó una moción por urgencia para reprobar al concejal del equipo de gobierno José Antonio Valdivieso por su actitud (convenientemente recortada en el vídeo municipal como explicábamos antes) en el último pleno. Por resumirlo mucho. Evidentemente una moción de reprobación de un compañero de corporación no es algo agradable, y no ayuda en absoluto a rebajar la tensión y la crispación que desde el gobierno municipal están empeñados en mantener. Les ayuda a mantener ese clima, y les ayuda a recuperar su papel preferido de víctima de la maligna oposición que tanto les gusta, y en la que piensan basar su campaña electoral de aquí a las municipales. Habían quedado descolocados la pasada semana al verse con el marrón de unos presupuestos aprobados, pero ya tienen otra vez el argumento para victimizarse, que es a lo que dedican gran parte del tiempo que los bastetanos y bastetanas les pagamos con sus sueldos. Además, está claro que el concejal aludido en ningún caso se iba a disculpar y que si ofrecía algún tipo de disculpa sería una disculpa falsa rodeada de “pero es que …”, “si es que…” y demás justificaciones para su inadmisible comportamiento. Pensar en se produjera una disculpa sincera sería pecar de ingenuidad.

Me han pasado muchas cosas en el Pleno del ayuntamiento en tantos años. No sé si fueron 4 ó 5 veces las fuerzas sindicales del ayuntamiento pidieron por escrito a los alcaldes de turno que me reprobarán en pleno por mis manifestaciones sobre los procesos selectivos del ayuntamiento, tema en el que siempre he dado, y daré, mucha guerra… Pero nunca quisieron personalizar desde los equipos de gobierno de cada momento el debate e ir a debates de reprobación que son complicados. Yo lo hice una sola vez en casi catorce años, cuando Rafa Azor colmó todos los vasos con sus afirmaciones sobre el pueblo gitano tras todas las que llevaba anteriormente. No salió y se intentó centrar el debate en lo dicho, no en la persona. Por suerte, entre todas esas cosas nunca he tenido que vivir un debate como el que imagino que se dio con esta moción de reprobación. No entré a política a hacer amigos, que alguno hice, pero tampoco a hacerme enemigos (que también me hice alguno), y estos debates rompen totalmente la convivencia de un pleno que ya estaba herido de muerte por la actitud de este concejal, pero no solo de él, si no de gran parte de sus compañeros y del concejal no adscrito. Por eso no me gusta el debate de esta moción en Pleno, y tampoco que se aprobara… No es el factor determinante para el mal rollo y el deterioro institucional, pero tampoco ayuda.

El papel determinante aquí, quien consiente que pasen todas estas cosas, el que no corta a los suyos cuando toca, pero después pide mesura a lo demás es el Presidente del Pleno, que es el señor Alcalde. Perdió absolutamente el control del pleno y de los suyos en cuanto les consintió 2-3 vaciladas, y ahora ya no hay quién los pare. El alcalde modera y dirige los debates del Pleno, y es quién tiene que no dejar pasar ni una, empezando por los suyos. Porque si no le dejas pasar insolencias a los tuyos, en el momento en el que tienes que llamar la atención a alguien de la oposición tienes la autoridad por exigirle lo mismo que les exiges a tus compañeros… Y ese es el problema que se encuentra en la actualidad el alcalde, agravada por la inexperiencia de su grupo, que hace que tenga que sumar a su labor de moderador el de portavoz de su grupo, y eso lo complica todo. Como es obvio no se puede ser juez y parte la la vez, así que desprecia su labor de moderar el pleno en favor de ejercer la portavocía del PP.

Creo que ya me he extendido de más, espero no haber sido muy pesado… ¡buena semana!