Cascamorras a punto de desaparecer, pero Esteban Valverde y José Heredia lo evitaron

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Cuando el Cascamorras estuvo a punto de desaparecer: Esteban Valverde y José Heredia, los bastetanos que mantuvieron viva la tradición entre 1971 y 1973.

La prensa de aquellos años permite reconstruir una etapa especialmente delicada de la fiesta y documentar con precisión quiénes encarnaron en Baza al personaje en 1971, 1972 y 1973

2 septiembre 1971. Clicar en la imagen para ampliarla

Hubo un momento en la historia reciente del Cascamorras en el que la celebración de la carrera del 6 de septiembre no estaba garantizada. Los periódicos de aquellos años reflejan con claridad la preocupación existente en Baza y Guadix y, sobre todo, permiten conocer cómo la fiesta pudo continuar cuando no estaba asegurada la presencia en Baza del personaje procedente de Guadix.

Los documentos conservados correspondientes a 1971, 1972 y 1973 aportan además un dato especialmente significativo para la historia de la fiesta: durante esos tres años el personaje fue encarnado en Baza por bastetanos. El primero de ellos fue Esteban Valverde Sánchez, mientras que en los dos años siguientes aparece José Heredia Moreno, «el Mengues».

2 septiembre 1971. Clicar en la imagen para ampliarla

No se trata solamente de una tradición transmitida posteriormente de forma oral. En este caso existen referencias periodísticas contemporáneas y, además, fotografías que permiten poner nombre a quienes asumieron el papel en aquellos años. Fuentes como las de las páginas de “Patria”, “Ideal”, “Hoja del lunes” y hasta la propia  “Web de Baza” han sido las que nos han proporcionado las principales referencias y documentos

Por el contrario, llama la atención el silencio casi absoluto de referencias en los archivos históricos municipales.

 

1971: La continuidad de la fiesta estuvo seriamente amenazada.

5 septiembre 1971. Clicar en la imagen para ampliarla

La situación más claramente documentada en los documentos que hemos encontrado es la de 1971. El 2 de septiembre de aquel año, cuando la Feria de Baza estaba a punto de comenzar, el periódico diario Patria publicaba un artículo firmado por Lope Martínez bajo el significativo titular «Guadix: La tradicional fiesta del Cascamorras, en vías de desaparecer».

El artículo advertía de que podía ocurrir que el Cascamorras no acudiera aquel año a Baza. La preocupación no era menor: el periódico explicaba que, con el paso del tiempo, cada vez había menos personas dispuestas a asumir el papel y advertía expresamente de que, si no se adoptaban medidas, la tradición podía desaparecer de las fiestas populares.

Tres días después, el 5 de septiembre, Ramón Valdivieso Martínez volvía sobre el asunto en “Patria”. La víspera de la fecha prevista para la llegada, seguían sin existir noticias que confirmaran que el personaje fuera a acudir a Baza. Sin embargo, el programa de la Feria mantenía el anuncio de la llegada del Cascamorras.

6 septiembre 1972. Clicar en la imagen para ampliarla

El periodista consideraba que la desaparición del festejo dejaría incompleta la Feria de Baza y defendía la necesidad de mantener una tradición que, según señalaba, se celebraba anualmente el 6 de septiembre y había llegado a convertir esa jornada en lo que muchos bastetanos denominaban el «día de Cascamorras».

La incertidumbre continuaba el propio 6 de septiembre. El artículo publicado ese día llevaba un titular igualmente revelador: «Baza: Hoy se espera la llegada del “Cascamorras”», acompañado del subtítulo que ya era una alarma en toda regla:  «Pero existe el temor de que el colorista personaje no aparezca. La vieja tradición no debiera interrumpirse».

Y es precisamente en la edición del 12 de septiembre cuando aparece una fotografía de considerable tamaño, firmada por el también bastetano Caparrós, en la que se nos desvela la imagen del Cascamorras 1971: Esteban Valverde Sánchez. Esto permite fijar documentalmente quién asumió el personaje del traje multicolor de aquel año, tras unas comunicaciones previas en las que ni siquiera la publicación del 6 de septiembre permitía dar por segura la celebración del tradicional festejo.

12 septiembre 1971. Clicar en la imagen para ampliarla

“El Cascamorras de Baza” titula el diario Patria esa información gráfica, en la que en su pie indica “Este es el ‘Cascamorras’ bastetano. Un vecino que ha demostrado su devoción a la Virgen de la Piedad portando la bandera, que ya cuenta con cintas dedicadas a la Patrona de Baza”, con lo que se evidencia que, finalmente, la celebración pudo llevarse a cabo gracias a la generosidad de Esteban Valverde y a su devoción por la Virgen de la Piedad que le llevaron a hacer posible la recepción del personaje en Baza y realizar la carrera del por el recorrido tradicional, siendo perseguido por los bastetanos mientras trataba de cumplir el  propósito simbólico de alcanzar la iglesia de la Merced sin ser pintado.

Un bastetano que comenzó dando un primer paso para encarnar la figura del Cascamorras, de forma altruista y acorde con sus creencias y sentimientos, pero que finalmente lo fue por designación de la Corporación Municipal presidida por el entonces alcalde, Julián Ferre.

8 septiembre 1972. Clicar en la imagen para ampliarla

En todo caso, lo cierto es que, de no haber sido así, de no haberse contado con Esteban Valverde, hubiera resultado mucho más difícil nombrar en Baza nuevos Cascamorras en este año, con el 6 de septiembre ya encima. Hay que considerar también qué habría ocurrido en años sucesivos y en qué situación habría quedado una la celebración que ya no fue compartida por las ciudades de Guadix y Baza y que, tras tres años de celebrarse solamente en Baza, permitió el reenganche a la normalidad en la designación de los Cascamorras sucesivos.

 

1972: José Heredia Moreno toma el relevo.

Un relevo que se produce en una situación que tampoco quedó resuelta de manera definitiva al año siguiente. El 8 de septiembre de 1972, también en “Patria”, Ramón Valdivieso Martínez publicaba la crónica titulada «Baza. Llegó el tradicional “Cascamorras”». La información explica que la carrera había vuelto a celebrarse, pero introduce una circunstancia excepcional porque no había sido un accitano quien había representado al personaje, sino un bastetano.

5 septiembre 1973. Clicar en la imagen para ampliarla

La noticia describe la carrera, iniciada con el lanzamiento de los cohetes desde el lugar conocido como Las Rodeas, y la persecución del personaje por las calles de Baza. También deja constancia de que desde Guadix se había negado la asistencia del Cascamorras, circunstancia que explica la necesidad de que un bastetano asumiera nuevamente el papel.

En la documentación conservada junto al artículo aparece la fotografía identificada expresamente como “José Heredia Moreno, imagen de 1972”.

De esta manera, la combinación entre la crónica contemporánea y la fotografía permite establecer que la documentación conservada junto al artículo identifica la fotografía como “José Heredia Moreno, imagen de 1972”, lo que permite atribuirle la encarnación del personaje en Baza aquel año.

 

1973: José Heredia Moreno vuelve a encarnar al personaje

La continuidad de esta situación queda todavía más clara al año siguiente. Como en años anteriores, no fue hasta el 5 de septiembre de 1973, cuando el mismo Ramón Valdivieso Martínez anunciaba en “Patria” el comienzo de las fiestas con un artículo titulado «Mañana comenzarán las Fiestas», cuyo subtítulo señalaba que estas se iniciarían con el tradicional Cascamorras, según reflejaba el programa oficial.

Una crónica en la que se explica que, desde Las Rodeas, un bastetano volvería a encarnar al personaje para iniciar la carrera y tratar de alcanzar su objetivo sin ser pintado por quienes lo perseguían.

7 setiembre 1973. Clicar en la imagen para ampliarla

El texto demuestra, por tanto, que la presencia de un Cascamorras bastetano no había sido una circunstancia aislada del año anterior. En 1973 volvía a repetirse y rescatamos una foto de juego de la bandera que el día 7 se realizaba con los más pequeños, por las calles y plazas de la ciudad.

La fotografía incorporada al mismo expediente documental identifica de forma expresa al protagonista como “José Heredia Moreno, imagen de 1973”. Así, la documentación permite establecer que José Heredia desempeñó el papel durante dos años consecutivos: 1972 y 1973.

 

Tres años que muestran una etapa excepcional en la continuidad de la Fiesta.

En 1971, la prensa granadina habla abiertamente de la posibilidad de que el Cascamorras desaparezca de las fiestas, ante la posibilidad de que desde Guadix no acudiera el personaje que tradicionalmente debía realizar la carrera en la que había de intentar recuperar a la Virgen de la Piedad y llevársela a tierras accitanas. La llegada del personaje a Baza se presenta todavía el mismo 6 de septiembre como algo que se “espera”, pero que no está asegurado. Finalmente, Esteban Valverde Sánchez asume el papel y permite que la celebración tenga lugar. En 1972 vuelve a ser necesario recurrir a un bastetano, José Heredia Moreno, quien repitió también un año después.

El interés de esta documentación reside precisamente en que permite separar lo que sabemos de lo que todavía desconocemos. Sabemos quién encarnó al Cascamorras en Baza en 1971, 1972 y 1973. Sabemos también que la continuidad de la fiesta estaba seriamente cuestionada en 1971 y que en los dos años posteriores volvió a ser necesario que un bastetano asumiera el personaje.

Pero estos documentos no permiten, por sí solos, reconstruir toda la sucesión de Cascamorras de estos años. No estamos ante una reconstrucción basada únicamente en recuerdos transmitidos décadas después, sino ante “noticias publicadas en el mismo momento en que ocurrieron los hechos”, acompañadas,  además, por fotografías que permiten poner rostro y nombre a estos dos protagonistas.

Algo que entendemos que hace especialmente valioso el hallazgo: Esteban Valverde Sánchez y José Heredia Moreno, representan así una etapa singular de la historia del Cascamorras. Fueron bastetanos que asumieron un personaje que tradicionalmente llegaba desde Guadix y lo hicieron en unos años en los que la propia prensa advertía de que la fiesta podía dejar de celebrarse.

La historia de aquellos años demuestra, sobre todo, que la continuidad de una tradición no siempre está garantizada. En 1971 estuvo seriamente amenazada y encontró en Esteban Valverde una respuesta que permitió mantener la carrera. En 1972 y 1973 fue José Heredia Moreno quien volvió a ponerse el traje de Cascamorras para que la cita del 6 de septiembre siguiera formando parte de la Feria de Baza.

Tres años, dos nombres y una circunstancia excepcional que ahora puede quedar fijada con mayor precisión en la memoria histórica de la fiesta.

Añadir, finalmente, que en este artículo se ha mantenido deliberadamente fuera del texto cualquier afirmación sobre otros años que no quede respaldada por documentación que lo acredite. Ese aspecto ha sido realmente el culpable de que la valiosa entrega de estos dos hombres haya “bailado” entre fechas y suposiciones carentes de respaldo documental. Las deducciones, suposiciones y las memorias privilegiadas pierden todo su valor si no cuentan con un respaldo documental. La Historia no se supone, La Historia se estudia y se respalda con los documentos que comprueben los hechos y explican las discrepancias.

 

 

Transcripciones de los recortes de prensa:

  1. NUESTRA PROVINCIA

GUADIX: La tradicional fiesta del Cascamorras, en vías de desaparecer

HA DEGENERADO DE TAL MANERA, QUE YA NADIE QUIERE ENCARNAR AL PERSONAJE

2 septiembre 1971

GUADIX. (De nuestro corresponsal, LOPE MARTÍNEZ).— Con la llegada del mes de septiembre, comienza a sonar por los ruidos de la ciudad el redoble del tambor que pregona a los pueblos vecinos que el «Cascamorras», con su traje de balleta con vistosos adornos de colores, visita casa por casa la bandera de Nuestra Señora de la Piedad, que con el transcurrir de los años, va incrementando el voluminoso número de lazos con dedicatorias, que cuelgan al estandarte, como recuerdo de promesas hechas por fieles devotos a la Santísima Virgen, Patrona de los accitanes, al mismo tiempo que se van recogiéndose donativos, con los que sostener los gastos de la hermandad durante el transcurso del año.

Muchas personas venidas de otras ciudades han presenciado en Guadix la entrada del «Cascamorras» procedente de Baza; han presenciado cómo el pueblo entero se agolpaba por las calles para contemplar su paso, y se han asombrado cuando la muchedumbre se le echaba encima, para untarle de pintura y ungüentos, e incluso, cuando el caño ha estado bastantes cerca, ha sido cogido en vilo y metido de sopetón dentro del pilar, entre las risas y regocijo de los espectadores.

Significado de esta Fiesta

En infinidad de ocasiones, ante este espectáculo, han debido de preguntarse el significado de esta fiesta que data de cientos de años, y que se ha venido celebrando en máxima unión en colaboración con los bastetanos, hasta la fecha sin interrupción alguna, y que este año, parece ser, dejará de celebrarse.

Para una pueda servir de justificación, si es que de hecho la tiene, diremos a ustedes las causas de su celebración.

Se refiere la historia a que estando trabajando en unos excavaciones [sic], en los límites de Guadix-Baza, vecinos de ambos pueblos, uno de ellos, que era vecino de Guadix, encontró la imagen de la Santísima Virgen de la Piedad, dando como resultado un gran alboroto entre ellos, por tan milagroso encuentro.

Después, pasados los primeros momentos, las opiniones se dividieron, accitanos y bastetanos se disputaban la propiedad de la imagen, empleando procedimientos bastante persuasivos, en los que los palos de las picos y palas eran los principales protagonistas, y como resultado, un gran número de heridos de uno y otro bando [sic].

Mientras los bastetanos argumentaban que la imagen había sido encontrada en su territorio, los accitanos querían hacer prevalecer sus derechos de ser un guadijeño quien la había encontrado, siendo los bastetanos los que consiguieron llevarse la imagen, que más tarde fue entronizada como Patrona de Baza [sic].

La ciudad accitana se amotinó al saber los hechos, no perdonando al descubridor e imponiéndole la condición de ir al pueblo hermano a rescatarla, acto que año por año ha venido celebrándose simbólicamente, y que si bien esta persona que encarna el «Cascamorras», recibe lo suyo al querer efectuar el rescate, no recibe menos en su pueblo, Guadix, cuando regresa sin haberlo efectuado.

Todos los años, en este mes de septiembre, el «Cascamorras» salía para Baza a fin de la tradicional fiesta, todo tipismo y colorido, pero que, desde cierto tiempo a la fecha, ha degenerado de tal grado que no hay nadie, incluso los más devotos, que quieran hacer de «Cascamorras», en su tradicional fiesta. De no tomarse medidas adecuadas, el “Cascamorras” desaparecerá de los festejos populares, como tantos otros, de los que hoy solo queda el grato recuerdo.

Pie de foto de la imagen central:

Cuadro del Cascamorras existente en el Ayuntamiento de Guadix, obra del pintor accitano, Ambrosio Hidalgo Sánchez. (Foto BUJEZ CASALS).

 

  1. ¿DESAPARECERÁ LA TRADICIÓN?

5 septiembre 1971

HEMOS leído en este mismo diario y de la pluma de nuestro compañero en Guadix, Lope Martínez, la noticia de que es muy posible de que este año no llegue a celebrarse en Baza ni en Guadix la llegada tradicional de ese famoso personaje que es el «Cascamorras». Por lo escrito por nuestro compañero, deducimos que la anulación es segura, y la verdad lo sentiríamos mucho por lo que se refiere a nuestras fiestas de septiembre, pues desde muchos años atrás ¿quién sabe cuántos?, estas fiestas se vienen celebrando anualmente el día seis de septiembre. Incluso la mayoría de los bastetanos tiene bautizado este día como el «día de Cascamorras».

La feria de Baza estaría incompleta con la retirada de este festejo y creemos que también la de Guadix; por ello hay que procurar que este tradicional y famoso festejo se siga celebrando. De acuerdo que los tiempos cambian, de acuerdo que la tradición se interpreta, a veces, a lo «bárbaro», pero también es cierto que aquellas palizas de que era objeto los «Cascamorras» de otros tiempos han desaparecido.

Por todo ello la fiesta de «Cascamorras» no debe desaparecer. Preside la procesión de la Santísima Virgen de la Piedad, con su traje multicolor y con la bandera que tanta historia lleva. Que no desaparezca lo que tantos años ha abierto la feria de Baza, que no desaparezca lo que ilusiona a jóvenes y mayores, que no desaparezca lo tradicional.

 

  1. BAZA: Hoy se espera la llegada del «Cascamorras»

PERO EXISTE EL TEMOR DE QUE EL COLORISTA PERSONAJE NO APAREZCA

LA VIEJA TRADICIÓN NO DEBIERA INTERRUMPIRSE

6 septiembre 1972

BAZA. (De nuestro corresponsal, R. VALDIVIESO MARTÍNEZ).— ¿Que durante cuántos años se ha venido celebrando en esta ciudad la tradicional llegada de Cascamorras? Francamente, ni lo sabemos, ni hemos intentado indagar, porque nos llevaría a tiempos muy remotos, de cuando Baza no se le llamaba así, sino Basti, o quién sabe si Bastitania [sic]. En fin ya se dice «la tradicional llegada de Cascamorras».

No es necesario hacer historia, ni que contemos la que conocemos y que nos han revelado una y otra vez, para saber que las puertas de la feria de Baza se han abierto de siempre, con esa tradicional llegada de Cascamorras. Personaje de Guadix, que desde aquella querida y maravillosa ciudad hermana, se ha desplazado año tras año, vestido con su traje multicolor y su gran cachiporra, acompañado de un abanderado y un tamborilero, corriendo todos al resueno del tambor y el clamor de las gentes. Un año y otro, este personaje que ha partido en su carrera, en su misión de rescate, en el simulacro de los últimos años de venir desde Guadix a Baza en el solo deseo de conseguir llegar hasta la iglesia de la Merced sin ser visto, sin ser manchado o pintado por ningún bastetano, para así arrebatar la imagen de la Virgen de la Piedad, la imagen que pidió Piedad, cuando el pico de aquel obrero hizo mella en su mejilla. Cascamorras, el personaje querido por todos los bastetanos, admirado por la chiquillería que después de su carrera y su propósitos frustrados, debajo de su bandera, le han gritado ¡eeh, eeh, eeh!, y todo era alegría, la chiquillería seguía todos los pasos de su personaje, le acompañaba en su recorrido por todas las calles de nuestra ciudad, donde los bastetanos le recibieron con cariño, respeto y admiración, donde las cintas de su bandera iban aumentando cada año, donde su cepillo recogía en monedas la gratitud de los bastetanos.

Creemos que en Baza sinceramente siempre se ha recibido al personaje que ha encarnado al Cascamorras con los brazos abiertos y buena prueba de ello, es su asistencia con un típico traje multicolor y una bonita bandera, en la procesión de nuestra Patrona la Virgen de la Piedad.

El pasado año, un valiente bastetano, que no quiso ver a su ciudad, ni a sus paisanos privados de este festejo tradicional encarnó el personaje y pintó igualmente que cuando venía la ciudad hermana. Por ello uno quiere decir, cuando hasta última hora con la incógnita de si tendrá lugar en esta feria, concretamente hoy día seis, la tradicional llegada de Cascamorras, es una pena que una tradición de ciudades vecinas, hermanadas, que han vivido el colorido de este festejo durante tantos años que en solo momentos se haga desaparecer. De acuerdo que tomen medidas para que no sea tanto brutal, aunque puedo asegurar que estas medidas ya están tomadas desde hace muchos años, pero que siga celebrándose este acto que abre las puertas de la feria de Baza, que abre la razón de los bastetanos y que une a dos ciudades hermanas.

 

  1. Llegó el tradicional «Cascamorras»

Brillante programa taurino en las fiestas

8 septiembre 1972

BAZA (De nuestro corresponsal, R. VALDIVIESO MARTÍNEZ).— A las seis de la tarde se dejó oír el sonido del primer cohete lanzado desde el lugar conocido por las Rodeas. Desde aquí inicia Cascamorras su carrera, perseguido por numerosos bastetanos, que intentarán pintarlo para que no consiga sus propósitos. El segundo cohete, el tercero y ya la gente acomodada, otros buscando sitio y otros en el centro de las calles para ser los primeros en presenciar la tradicional carrera de Cascamorras.

Así pues, un año más se ha celebrado este festejo que abre las puertas en la feria de Baza. Este festejo, que es todo ilusión de los bastetanos, de jóvenes y mayores, de hombres y mujeres que siguen cada año el tradicional festejo, con renovada ilusión, con viva fe de que sea pintado pero no maltratado, como ya en una ocasión se achacó a los bastetanos.

El hombre que ha encarnado este año el personaje de Cascamorras ha sido de nuevo bastetano, que ha sentido dar la satisfacción a todos cuantos confiaban en su celebración. Y así son ya dos los años que Cascamorras está siendo representado por los vecinos bastetanos, ya que en la ciudad vecina de Guadix negaron su asistencia. Incluso se publicó en este mismo diario algo sobre el asunto, alegando que la llegada era debida a que se maltrataba al personaje, cuando en realidad, como decíamos el miércoles, todo eran atenciones, y donde sí se le dieron buenas cuentas fue precisamente en su tierra -Guadix-, por volver de su intentona sin haber conseguido la imagen de la Virgen de la Piedad.

Pero no queremos entrar en estos problemas, ya que estamos en fiestas y lo único que deseamos es resaltar la brillantez de este festejo que acoger con anhelo y cariño los habitantes de Baza.

Pie de foto:

El tradicional Cascamorras, por fin ni se cree, traigo una vez más a Baza, entre el alborocito del secundario, que atrae con sana alegría esta divertida tradición. (Foto CAPARROS).

 

  1. MAÑANA COMENZARÁN LAS FIESTAS

Se inician con el tradicional «Cascamorras»

ACTUARÁ LA COMPAÑÍA DE TEATRO «TIRSO DE MOLINA»

SE HAN INCREMENTADO LAS FIESTAS INFANTILES

5 septiembre 1973

Un año más la feria se nos ha echado encima. Comienza mañana y el primer festejo que se celebra es la llegada, a las seis de la tarde, aproximadamente, del tradicional «Cascamorras».

Este personaje, tan querido por los bastetanos —aunque hay quien piensa y escribe lo contrario— hará su salida un año más desde el lugar conocido por las «Rodeas», sitio apartado de la ciudad y situado en la parte alta, a unos dos kilómetros del centro de la población. Desde allí, desde ese apartado pero famoso lugar, sonarán un año más los cohetes que anuncian la salida. Desde este preciso momento un bastetano, encarnando el personaje del tradicional «Cascamorras», iniciará su carrera, su escapada para no ser pintado por los numerosos bastetanos que le persiguen para mancharle, para pintarlo y derrotarle con caballerosidad, pero con valentía y hombría, consiguiendo un año más que no consiga sus propósitos de llevarse la imagen de la Santísima Virgen de la ciudad.

Desde las seis de la tarde, desde que se oigan los dos primeros estampidos de los cohetes lanzados en las «Rodeas», las gentes correrán por las calles para situarse en lugar predilecto y ver a este personaje que ya pintado seguirá corriendo y corriendo a cobijarse bajo el manto de la Virgen de la Piedad; no conseguirá su meta y pedirá perdón, y con su bandera al aire hará posible que los bastetanos, un año más, lancen sus gritos de victoria, casi de burla, al haber sido derrotado en sus propósitos. Sonarán las voces de los jóvenes, ¡eh, eeh, eeeh!, y «Cascamorras» quedará conformado, si no satisfecho. Será un año más que pasa, una llegada y una derrota.

La feria de este año, como desde hace ya varios años, sigue la misma tónica, que perdonen los que no estén de acuerdo. Caseta oficial y caseta oficial, si bien tenemos que decir favorablemente que se le ha prestado mayor interés a los festejos para infantiles, y sin querer ponernos «flores» pensamos que en ello pudiera haber influido en forma decisiva la campaña por medio de PATRIA hecha el pasado año. Se dieron ideas de festejos, concursos, competiciones, y algo parece haber salido.

La primera distracción que se celebrará para los pequeños este año será precisamente el primer día de feria, a las siete, en la caseta oficial, celebrándose la elección de la reina infantil y sus damas de honor, precedida de una gran fiesta infantil. Lo celebramos y enviamos nuestra enhorabuena a quien corresponda.

Ricardo Cañabate Egea
21 de septiembre de 2026

Una Feria larga pero menos que la concedida por Felipe II.

Felipe II

Diez días de Feria que a partir de esta noche se quedarán ya atrás y que nos traen recuerdos de nuestra propia Historia y de cómo los recortes nos dejaron sin feriar unos cuantos días más. Esa misma Historia nos recuerda que la Concesión Real que dio origen a la Feria de Baza contemplaba 17 jornadas alrededor del 8 de septiembre: el mismo día 8, ocho días antes y ocho días después, así que no salen las cuentas y resulta que, por el camino hasta hoy, “se nos han perdido” un buen puñado de días de Feria. ¡¡¡Siete días menos!!!

Una pérdida con la que Baza vuelve desde hoy a la normalidad de los últimos tiempos. Las luces comienzan a apagarse, aunque solo en el Recinto Ferial, las casetas se desmontan, las calles recuperan su ritmo cotidiano y la ciudad deja atrás esos “solo” diez días de Feria y Fiestas. Diez días que han concentrado buena parte de la actividad festiva del año y que, como ocurre cada septiembre, han tenido su momento central el 8 de septiembre, Día de la Virgen de la Piedad. Y cómo siempre, mañana volverá a repetirse la pregunta de cada año:¿Pero dónde está la gente que llenaba las calles estos días atrás?

Felipe II

En todo caso, hay una manera diferente de mirar el final de esta Feria. No termina una Feria larga de diez días. Termina una Feria que, con el paso del tiempo, ha ido perdiendo jornadas respecto a la duración para la que fue concedida.

La investigación histórica que venimos realizando sobre los orígenes de la Feria de Baza aporta un dato especialmente revelador. Una de las fuentes historiográficas consultadas sitúa en 1583 la concesión por Felipe II de una feria de 17 días, estructurada en ocho jornadas anteriores al 8 de septiembre, el propio día de la festividad y otras ocho posteriores, con el Día de la Virgen  marcando entonces el auténtico centro de la Feria.

La diferencia con el calendario actual es considerable. Frente a los diez días que hoy se presentan como duración de la Feria, aquella concesión contemplaba una celebración que se extendía durante más de dos semanas. Y no era una prolongación caprichosa del calendario festivo. Respondía a la propia naturaleza de la Feria de aquel tiempo: una actividad esencialmente comercial, con presencia de ganado, mercancías y comerciantes, vinculada además a la celebración de septiembre y al santuario de la Virgen de la Piedad.

Es cierto también que la de Baza fue una Feria que no nació con diez días y sobre la que la Historia tampoco permite atribuir su nacimiento exclusivamente a los mercedarios, ni reducirlo a una decisión puntual de Felipe II.

De cómo se suceden los hechos y cuáles fueron los sucesos que configuraron nuestra Feria. El Concejo de Baza ya había intentado conseguir una feria en los primeros años posteriores a la Reconquista. En 1493 los Reyes Católicos respondieron a una petición municipal dejando pendiente la cuestión hasta estudiar las ferias del Reino de Granada. Medio siglo después, en 1547, vuelve a aparecer documentada una iniciativa del Concejo para obtenerla. Y en 1566 ya existe constancia escrita de la participación municipal en la fiesta de septiembre.

Edificios de la Baza medieval

Los mercedarios entrarían después con un protagonismo decisivo. En 1578 plantearon al Concejo la conveniencia de conseguir una Feria franca y, en 1580, su comendador, fray Diego de los Ríos, fue enviado a la Corte para gestionar la petición ante Felipe II, con respaldo del Ayuntamiento.

La documentación conocida apunta así hacia una Feria con una doble dimensión: religiosa por su vinculación con la Virgen de la Piedad, pero también económica y comercial. Una circunstancia que resulta fundamental para comprender lo que fue aquella celebración y para no trasladar mecánicamente al siglo XVI el concepto actual de Feria.

La reducción de siete jornadas respecto a aquella duración histórica no es un detalle menor. Supone que la Feria actual conserva el nombre, la fecha central y buena parte de la tradición, pero no conserva la extensión temporal con la que aparece en la documentación histórica que estamos estudiando.

La investigación sitúa en septiembre de 1584 una primera celebración posterior a la supuesta concesión de 1583. Las actas municipales de 1593 documentan después la organización de la feria y, en 1597, otro privilegio real reguló incluso su emplazamiento, concentrando la actividad comercial en el entorno de la Plaza de la Merced y la calle Zapatería, que para eso había sido un mercedario el negociador y el que restó actividad comercial a la Plaza Mayor.

La secuencia resulta significativa: concesión, celebración, organización y regulación de una feria que tenía una dimensión económica muy superior a la que hoy asociamos exclusivamente a las fiestas de septiembre. Eso explica también por qué la Feria de Baza pudo adquirir históricamente esa consideración de celebración especialmente prolongada.

Una historia que todavía tiene un documento pendiente, del que creemos estar muy cerca. Un documento importante para cerrar algunas dudas de este avance y que este cierre no sea el de una investigación en falso. Aunque una fuente historiográfica específica sitúa en 1583 la concesión real de los 17 días, todavía no hemos localizado la Real Cédula original de Felipe II que permita comprobar directamente su fecha y su contenido. Existe además una segunda tradición historiográfica que sitúa en 1593 la concesión, aunque las actas capitulares de ese año acreditan claramente la organización de la feria.

Por eso queda todavía una tarea pendiente: localizar los documentos originales de la Corona y, especialmente, examinar unos folios concretos y bien delimitados de uno de los Libros de Actas Capitulares de Baza. Una sola expresión utilizada por los regidores podría ayudar a determinar si en 1593 se estaba hablando de una feria recién concedida, de una concesión anterior o de una regulación de una celebración que ya llevaba años funcionando.

Plaza, Iglesia y Convento de la Merced (Clicar en la imagen para ampliarla)

Pero esa investigación pendiente no altera la reflexión con la que puede cerrarse la Feria de 2026. Baza no está despidiendo hoy una Feria que históricamente tuviera diez días. Está despidiendo una Feria reducida respecto a aquella que, según la documentación historiográfica que estamos reconstruyendo, llegó a tener 17 jornadas. Siete días menos que entonces.

Y quizá convenga recordarlo cuando dentro de un año volvamos a hablar de la duración de la Feria, como si los diez días actuales fueran una medida histórica e inmutable. No lo son. La historia de la Feria de Baza comenzó alrededor del 8 de septiembre. Pero no terminó ahí, ni empezaba ahí. El 8 de septiembre era su centro. Hoy, en cambio, es prácticamente su frontera y, con esa diferencia, termina la Feria de 2026, pero esperamos poder ofrecer noticias nuevas y frescas que confirmen y aclaren la actual duda.

Juan Marruecos Fernández, «Tomaíco» Más de dos décadas con la tradición

Juan Marruecos Fernández, «Tomaíco», el Cascamorras que durante más de dos décadas llevó la tradición de Guadix hasta Baza. En plenos días cascamorreros como ahora se viven en Baza y Guadix, queremos seguir haciendo un repaso a la Historia de nuestra Fiesta del Cascamorras, con un nuevo pasaje documental sobre los más variopintos momentos que esta fiesta ha tenido a lo largo de la Historia.

Hoy nos fijamos en uno de los Cascamorras más participativo de esa Historia, para lo que arrancamos partiendo de una entrevista publicada en 1955 que nos ha permitido leer, escuchar y sentir, setenta y un años después, la voz de uno de los grandes protagonistas de la historia del Cascamorras y es una buena ocasión para recuperar la memoria de algunos de aquellos hombres que hicieron posible que una tradición compartida por Baza y Guadix llegara hasta nuestros días.

Entre esos nombres aparece Juan Marruecos Fernández, «Tomaíco», uno de los Cascamorras que durante más tiempo asumió la responsabilidad de viajar desde Guadix hasta Baza para intentar cumplir, cada 6 de septiembre, la imposible misión de recuperar la Virgen de la Piedad. Pero más allá de su nombre en una relación de Cascamorras, Tomaíco merece ser recordado por algo todavía más valioso: tenemos la posibilidad de escucharle hablar de la fiesta cuando él mismo era su protagonista.

Una entrevista publicada en el semanario Acci en septiembre de 1955  permite acercarnos directamente al hombre que se escondía tras el personaje. Juan Marruecos tenía entonces 31 años y llevaba siete años haciendo de Cascamorras, lo que sitúa el comienzo de su etapa al frente del personaje en 1949.

Era, por tanto, un Cascamorras relativamente joven, pero ya con una experiencia considerable cuando el periodista decidió acercarse a él. Y sus respuestas constituyen hoy un documento extraordinario sobre cómo se vivía la fiesta en aquella época.

La entrevista comienza describiendo la salida de Guadix. No se trataba todavía del espectáculo multitudinario que hoy conocemos. La imagen que ofrece el periodista es mucho más solemne: «Marchas militares, cohetes y una perfecta formación» de los hermanos de la Hermandad de la Virgen de la Piedad acompañaban al Cascamorras por las calles de la ciudad. En el centro iba “Tomaíco”, con el estandarte al hombro y avanzando con paso militar.

La escena impresionaba incluso al observador que la contemplaba desde fuera. El cronista llega a decir que aquel desfile producía la impresión de que fueran a “ajusticiar” al Cascamorras, pero la comitiva avanzaba por Guadix hasta llegar al puente, donde se producía la despedida. Allí comenzaba el camino hacia Baza y, con él, la primera etapa de una aventura que habría de prolongarse durante varias jornadas.

Aquella imagen permite comprender que el Cascamorras de mediados del siglo XX conservaba todavía un componente ceremonial muy acusado. No era únicamente el hombre al que había que manchar. Antes de convertirse en el centro de la batalla festiva, era el enviado de Guadix, el portador del estandarte y el protagonista de una misión religiosa y tradicional.

«Lo hago por promesa» fue una de las respuestas más significativas de aquella entrevista llega cuando el periodista quiere saber por qué acepta “Tomaíco” semejante responsabilidad. La pregunta había sido muy directa: “¿Lo hace por ganar dinero o por otra causa?”, pero la contestación de Juan Marruecos no dejó lugar a dudas: “Por promesa”.

A pesar de ello, el periodista insiste entonces en si no recibe ninguna compensación por las “palizas” que soporta, pero “Tomaíco” explica que tanto el Ayuntamiento de Guadix como el de Baza le daban cada año una gratificación, pero sus palabras dejan claro que el dinero no era la razón que le llevaba a ponerse el traje. Una declaración que resultaba especialmente reveladora: ara aquel hombre, ser Cascamorras era, ante todo, cumplir un compromiso. Y no era precisamente un compromiso sencillo.

Quizá una de las respuestas más sorprendentes de toda la entrevista sea la que ofrece cuando le preguntan dónde teme más al público, si en Guadix o en Baza, con una respuesta que podría sorprender todavía hoy: “A los de aquí” y “aquí” era Guadix. Tomaíco explica que los accitanos eran «de cuidado» y establece una comparación muy favorable hacia Baza. Según su propia experiencia, los bastetanos eran más benévolos con él, mientras que en Guadix le arrojaban piedras.

Pero eso no era lo peor, Había algo que temía especialmente: los membrillos que le lanzaban en Guadix, pero en Baza no: «Ni membrillos, que son mi terror», respondía Cascamorras.

La frase, aparentemente anecdótica, constituye en realidad un testimonio de enorme interés sobre la forma en que se desarrollaba la fiesta en aquellos años. La violencia física que podía soportar el Cascamorras no era algo meramente simbólico. Las piedras y los objetos lanzados contra él formaban parte de una celebración que podía alcanzar una dureza considerable. Y Tomaíco sabía muy bien de qué hablaba.

El periodista se atreve entonces con una pregunta que hoy puede parecer casi provocadora: “¿Quiénes eran mejores Cascamorras, Barriga, Furriche o tú?”.

La respuesta de Tomaíco permite recuperar una parte de la historia de la Fiesta que se estaba perdiendo incluso mientras él hablaba. Recuerda que anteriormente al Cascamorras le arrojaban tomates podridos y le restregaban la cara con merengue. Pero ya consideraba que las cosas habían cambiado.

En su opinión, antiguamente era el propio Cascamorras quien hacía la fiesta. En cambio, en 1955, lamenta que algunos participantes hubieran convertido la carrera en otra cosa: «Ahora son los cuatro graciosos los que no dejan que esto sea así», venía a denunciar, refiriéndose a quienes intentaban hacerse protagonistas a costa de quitarle la porra.

La observación tiene una importancia especial porque demuestra que la discusión sobre cómo debía vivirse el Cascamorras no es nueva. Ya en 1955 existían quienes consideraban que determinados comportamientos estaban desvirtuando la tradición y “Tomaíco” defendía que el Cascamorras debía conservar su protagonismo.

La cuestión de la porra da lugar a uno de los momentos más divertidos de la entrevista. El periodista le pregunta: “¿Pues para qué la quieres?” y la respuesta de Tomaíco es contundente y revela su carácter: «Ganas me dan muchas veces de cogerla por el astil y armar una revolución en el Hospital, pero porque no digan…»

La amenaza, evidentemente, se formula en tono jocoso, pero demuestra que la porra constituía una parte esencial de la autoridad del personaje. No quería que se la arrebataran. Para él, no era simplemente un elemento del vestuario. Formaba parte de su manera de representar al Cascamorras y de enfrentarse a quienes intentaban detenerlo.

El periodista, consciente de ello, le anima a regresar de Baza «bien entrenado» en el manejo de la porra y “Tomaíco” responde: “¿No me cree?” a lo que el plumilla respondió: “Simplemente, lo dudo”. Y entonces sucede algo que probablemente resume mejor que cualquier descripción el carácter de aquel hombre. Ante la demostración que el Cascamorras pretende hacer con la porra, los periodistas salen corriendo.

La otra gran anécdota que cuenta Tomaíco tiene como escenario Baza. Recuerda que durante una de sus estancias en la ciudad fue llevado a una emisora de radio. Allí comenzaron a preguntarle cómo se comportaba con él la gente de Guadix. El Cascamorras debió de responder con demasiada sinceridad. Según relató él mismo, en un momento determinado los responsables de la emisora apagaron los aparatos para que aquello no pudiera escucharse e incluso “Tomaíco” llegó a pensar que iban a detenerlo.

La escena resulta extraordinariamente gráfica: un Cascamorras accitano sentado ante los micrófonos de una emisora bastetana hablando sin demasiados filtros de cómo sus propios paisanos lo recibían en Guadix. Y es precisamente esa espontaneidad la que convierte la entrevista en un documento histórico de primer orden. No estamos ante lo que alguien escribió décadas después sobre cómo era “Tomaíco”. Estamos ante “Tomaíco” hablando de sí mismo en 1955.

La figura de Juan Marruecos debe situarse además dentro de una generación que recibió una tradición mucho más áspera y físicamente exigente que la actual. Cuando Tomaíco compara su época con la de Cascamorras anteriores, aparecen nombres como Furriche y Barriga, protagonistas de una fiesta en la que los tomates podridos, el merengue, las piedras y otros elementos formaban parte de la recepción del personaje. Él mismo se encarga de dejar constancia de que las cosas estaban cambiando.

Y su testimonio resulta especialmente interesante porque no habla de una fiesta antigua que apenas conociera por referencias. Él había vivido personalmente aquella transformación. Había visto cómo el personaje había pasado de una generación a otra y cómo también cambiaba la forma de enfrentarse a él. Por eso sus palabras tienen un valor que va mucho más allá de la anécdota.

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La etapa de Juan Marruecos como Cascamorras se prolongó durante más de veinte años de camino entre Guadix y Baza. La referencia de la entrevista de 1955 sitúa el comienzo en 1949, cuando tenía aproximadamente 24 años. A partir de entonces, año tras año, volvió a asumir el papel del enviado accitano. Su nombre quedó así ligado durante una parte fundamental del siglo XX a la carrera de Baza y al regreso posterior a Guadix.

Fue una época en la que la fiesta todavía estaba muy lejos de la dimensión que alcanzaría posteriormente. No existían las grandes retransmisiones, ni la enorme presencia turística, ni la difusión internacional que hoy acompañan al Cascamorras. Había, en cambio, un hombre, una porra, un estandarte, una promesa y miles de vecinos esperando para impedirle llegar limpio a la iglesia de la Merced. Y Tomaíco desempeñó ese papel durante una larga sucesión de septiembres.

Hoy, cuando el Cascamorras es una Fiesta de Interés Turístico Internacional y Baza y Guadix viven durante los primeros días de septiembre una de sus celebraciones más importantes, resulta fácil olvidar que antes de las grandes concentraciones de público hubo hombres que sostuvieron la tradición en épocas mucho más difíciles. Juan Marruecos Fernández fue uno de ellos.

Su nombre figura ahora también entre los Cascamorras homenajeados en la Plaza de las Eras de Baza, donde una placa recuerda a quienes han dado vida al personaje a lo largo de las generaciones. La iniciativa convierte esa memoria en algo físico y permanente, y permite que quienes participen hoy en la carrera puedan encontrarse también con los nombres de quienes la protagonizaron décadas atrás. Y entre ellos está Tomaíco.

Quizá la mejor manera de recordarlo no sea solamente enumerar los años que fue Cascamorras, sino volver a aquellas palabras que pronunció cuando todavía tenía 31 años y llevaba siete temporadas poniéndose el traje. No lo hacía, decía, por dinero. Lo hacía por promesa.

Temía más a los de Guadix que a los de Baza. Le aterraban los membrillos. Recordaba los tomates podridos y el merengue. Defendía su porra frente a quienes querían quitársela. Y todavía muchos años después de comenzar su andadura, seguía dispuesto a enfrentarse a una carrera que no era precisamente cómoda.

En aquella entrevista de 1955, Juan Marruecos Fernández aparece como un hombre de pocas palabras, directo, orgulloso de su cometido y perfectamente consciente del papel que representaba. Y hay algo especialmente hermoso en que hoy podamos recuperar aquellas palabras. Porque durante unos minutos, setenta y un años después, Tomaíco vuelve a hablarnos.

Y nos cuenta, con su propio lenguaje, cómo era ser Cascamorras cuando la tradición todavía se vivía a ras de calle, entre cohetes, marchas militares, piedras, tomates, merengue, membrillos y una porra que su dueño no estaba dispuesto a dejar que nadie le quitara. Ese es también su legado. El de un hombre que durante más de veinte años convirtió una promesa en una forma de vida y que ayudó, año tras año, a mantener abierto el camino entre Guadix y Baza.

¡¡¡Muy Grande, “Tomaíco”!!! Y así permanecerá en nuestra memoria

Pedro Lagarto

Dibujo de época de Pedro Lagarto (Clicar en la imagen para ampliarla)

En vísperas de feria presentamos a muchos bastetanos a Pedro Lagarto, de quien se duda todavía si fue el primer Cascamorras conocido o solo da nombre genérico al personaje. Un personaje que está siendo objeto de nuestra investigación documental y sobre e que podemos contarles que el nombre con el que durante siglos se conoció al Cascamorras,

Dibujo de época de Pedro Lagarto (Clicar en la imagen para ampliarla)

Cuando el próximo 6 de septiembre miles de bastetanos vuelvan a acudir para recibir al Cascamorras, pocos necesitarán que alguien les explique quién es ese personaje vestido de colores que llega desde Guadix dispuesto a intentar una misión que la tradición convierte en prácticamente imposible: entrar en Baza y alcanzar la iglesia de la Merced sin una sola mancha de pintura. Sin embargo, hubo un tiempo en que aquel personaje no era conocido principalmente como Cascaborras/Cascamorras, sino como Pedro Lagarto.

La denominación aparece documentada en textos históricos y literarios vinculados a la fiesta y constituye uno de los nombres antiguos de un personaje cuya evolución ha acompañado durante siglos a la celebración de la Virgen de la Piedad. Documentación del 1893 ya hablaba expresamente del «célebre Pedro Lagarto o Cascaborras», al que describía como una figura imprescindible de la romería accitana.

Según aquellas descripciones, Pedro Lagarto era el encargado de acompañaa la comitiva de la Cofradía de la Virgen de la Piedad, portando la bandera y participando activamente en la particular relación de provocación y enfrentamiento festivo con quienes salían a recibirla. Su indumentaria era llamativa y multicolor y llevaba un látigo cuya punta terminaba en una pelota dura, con el que respondía a las bromas y provocaciones.

La importancia de este nombre antiguo no es únicamente anecdótica. Estudios sobre la fiesta han señalado que Pedro Lagarto fue una de las denominaciones más antiguas del personaje, relacionándolo además con otras figuras de carácter carnavalesco presentes en la tradición popular española.

Texto sobre Pedro Lagarto pulicado en 1910 (Clicar en la imagen para ampliarla)

También existe una referencia literaria de especial interés. El escritor accitano Torcuato Tárrago y Mateos dedicó un texto a Pedro Lagarto en el que describía la celebración de la romería de la Piedad y el entusiasmo que despertaba el personaje. Una publicación posterior de El Accitano recordaba precisamente aquellos escritos y señalaba cómo el nombre de Pedro Lagarto estaba ligado a la tradición de la fiesta.

Las fuentes de finales del siglo XIX permiten comprobar, además, que la denominación continuaba plenamente viva entonces. En 1893, El Accitano relataba la llegada de la comitiva a Baza y presentaba a Pedro Lagarto —también llamado Cascaborras— como una especie de personaje encargado de animar y protagonizar la parte más festiva y popular de la peregrinación.

Y el nombre no desapareció inmediatamente. Incluso ya entrado el siglo XX continúa apareciendo en la documentación. Un estudio sobre la Feria de Guadix entre 1885 y 1910 recoge que el 9 de septiembre de 1910 hizo su entrada en aquella ciudad Pedro Lagarto, identificado expresamente como Cascamorras, después de haber participado en la fiesta de Nuestra Señora de la Piedad en Baza.

Todo ello ayuda a comprender que Pedro Lagarto no fue otro personaje distinto del Cascamorras, sino uno de los nombres históricos con los que se ha identificado a esta figura. Con el paso del tiempo, «Cascamorras» terminó imponiéndose hasta convertirse en la denominación universal de una tradición compartida por Baza y Guadix.

Por eso, cuando Baza vuelva a teñirse de negro este 6 de septiembre, quizá merezca la pena recordar que el personaje al que miles de bastetanos intentarán impedir el paso tiene también un nombre antiguo: Pedro Lagarto. Un nombre que forma parte de la memoria histórica de una fiesta que ha ido transformándose con los siglos, pero que mantiene intacta su esencia: la llegada a Baza del emisario accitano que pretende recuperar simbólicamente la Virgen de la Piedad y el recibimiento que los bastetanos le dispensan, convirtiendo su fracaso en una de las manifestaciones festivas más singulares de Andalucía.

Pregón Oficial de la Semana Santa 2026

Pregonero: Pedro José Carrión Encinas.
Teatro Dengra, domingo 22 de marzo de 2026.

ROMANCE A BAZA Y SU SEMANA SANTA

Demos gracias a Dios que nos dio todo
y a ti Baza, todo lo mejor que pudo darte.
El mismo cielo lo hizo Dios en el principio
y la tierra separada de los mares
y la luz de las tinieblas, día y noche
y además hizo nacer los vegetales
y la luna, el sol y las estrellas
y este mundo fue dotado de animales.
Mujer y hombre hizo Dios a semejanza
con su barro de alfarero incomparable.
Y vio Dios que era todo bueno:
había hecho la creación inigualable.

Dios te dio la encrucijada de caminos
y una sierra con valiosos minerales;
te dio una comarca bien extensa
y te dio el privilegio de tu enclave
y te dio una historia que se pierde
en lo más hondo y profundo en los anales.
Habitaron este sitio desde antaño
otros pueblos que tus tierras cultivasen:
los íberos con la Dama y visigodos
y romanos, judíos y musulmanes.
Y María dijo sí, siempre María
al anuncio que de Dios le llevó el ángel
y mandó Dios a Su Hijo a nuestro mundo
y puso a cero el calendario que estrenase
y dejando que en la cruz muriera el Verbo
al tercer día, quiso Dios resucitarle.

Y te dio San Tesifón primer obispo,
discípulo de Santiago que llegase
con su silla episcopal, anillo y templo
contado en las primeras catedrales.
Fue después concatedral y colegiata
y abadía con cabildo y sus abades;
su anillo y tu nombre mantuvieron
incluso Basti, en la ocupación almohade.
Y te dio frondosas piezas junto al río
y llanuras con sus fértiles trigales;
floreciendo entre espigas, amapolas
que se funden como el vino de su sangre.

Y te dio pan cada día que alimenta
cuerpo y alma de nuestros cuerpos mortales.
Te dio el agua que desborda su costado
y que remansa en tus grandiosos manantiales:
San Juan, Alcrebite y Siete Fuentes
son la vida que discurre en los caudales
de la nieve que se funde silenciosa
en la cima de la sierra y sus calares.
y Caz Mayor, para el agua que hasta el centro
lleva el agua de la vida a tus hogares
y va regando tus huertas y jardines
bordeados por almendros y olivares.
Y te dio las acequias y molinos
y dos baños que pudieron conservarse.
Y te dio crudos inviernos con sus fríos
y las cuevas con su hogar para abrigarte.
Dios te dio por castillo la Alcazaba
y la Atalaya en el ocaso de la tarde,
luz dorada coloreando tus fachadas
y adornando tu horizonte con celajes.

Y pensando lo que pudo haberte dado,
rebuscando lo mejor que poder darte,
Dios te dio tus iglesias con sus torres
y te dio a tus gentes tan cabales.
Decidió que hasta aquí los mismos reyes,
católicas e ínclitas majestades
en tu “sitio” concentraran sus esfuerzos;
aquí llegaron para al fin poder ganarte
y a tus plantas acamparon con sus hombres
y cuatro bombardas quedan en los soportales.
La reina puso su mayor empeño
y sus joyas por la causa empeñase
e Isabel sin más violencia consiguiera,
Cid Hiaya y el Zagal dieran tus llaves
terminando al fin tu cerco de ocho meses
y la plaza de Granada se acercase
y la cruz llegara a los palacios
de la Alhambra decorados con encajes.
Isabel y Fernando tanto monta,
monta tanto y sus sequitos reales
entraron por la puerta del Jesús
a la Plaza Mayor con su estandarte.
Allí reunida la ciudad por Santa Bárbara,
todo el pueblo, desde ancianos a zagales
jalearon la presencia de los reyes
acatando la ciudad su vasallaje
y antes que sonaran las fanfarrias
a ti Baza, dispusieron preguntarte:
y ¡Baza que¡ tres veces te gritaron
y ¡qué!, tres veces Baza contestaste.
Y el pendón que se conserva en tus tesoros
ondeó ya para siempre en estos lares.
Y Dios te dio una novena de conventos
y recompuso tus murallas con adarves
con sus puertas que guardaban tus vecinos,
con almenas y sus torres vigilantes.
Dios te dio nobles casas y palacios
y le dio a la ciudad sus arrabales;
-las mezquitas pasaron a ser iglesias-
y a los Enríquez y los Luna y su linaje.
Construyendo aquella ermita, en los cimientos
quiso Dios que apareciera una imagen
de la Virgen que con un golpe en la cara
¡Piedad, Tened Piedad!  exclamase.
Y ya limpiando cuidadosos con las manos
de la tierra nace un Sol tan deslumbrante
que el obrero accitano que la encuentra
a su casa desde aquí quería llevarse.

Y desde entonces lo intentara cada año
Cascamorras con su fe inquebrantable,
mas al llegar a Las Arrodeas por septiembre
Baza entera está esperando por mancharle.

Demos gracias a Dios porque a ti Baza
te dio todo lo mejor que pudo darte:
Entre todos los que habitan estas tierras
ha escogido el mismo Dios a sus cofrades
y quiso Dios que Baza en nuestros días
tenga siete dolorosas maternales,
siete llantos y coronas de una frente
que son siete corazones con puñales:
Santa Cruz, Soledad y Esperanza,
siete nombres dolorosos de su madre
y Dolores y Silencio y Rocío
y Victoria de la muerte al despertarse.

Y la Paz repartirá con los hosannas
y las palmas del domingo por la tarde.
Y aun sabiendo que sería traicionado
aceptó el cáliz mismo de su sangre
y el Maestro y Los Dolores más pequeños
y en Santiago se nos muestra en su Rescate.
Misericordia, Amor y de los Méndez
son tres nombres y una cruz para clavarle
con tres clavos en la cruz donde se duerme
y al tercer día, resucita despertándose.
Descendimiento el Viernes Santo en la mañana
y está Yacente en la Merced la misma tarde.
Y Dios se hace Nazareno bastetano
y camina sobre el agua por tus calles.

Quiso Dios para Baza en su grandeza
y no encontrando algo mejor que poder darte,
recayó en lo que por suerte ya tenías:
¡te había dado en la Piedad a su misma madre!

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SALUTACIÓN

Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Francisco Jesús Orozco, nuestro obispo.
Sr. Alcalde de la muy noble, muy leal y excelentísima Ciudad de Baza. Miembros de la corporación municipal.
M. Il. Sr. D. Manuel Millán, párroco de La Mayor, Canciller-Secretario General del obispado y Consiliario de la Federación de Cofradías.
Señora presidenta y miembros de la Junta Permanente de la Federación de Hermandades y Cofradías de Baza.
Ilma. Sra. delegada territorial en Granada, de Desarrollo Educativo.
Ilmo. Sr. Diputado Provincial de Centros Sociales, Mayores y Juventud
Ilmo. Sr. D. José Francisco Serrano, Vicario General y Moderador de Curia.
Rvdos. Sres D. Pablo Rodríguez y D. Sergio Villaba, párrocos de San Juan y de Santiago de Baza.
Rvdos Sres. Vicarios parroquiales bastetanos
Rvdos. Sres D. Cristo Acién y D. José Antonio Rodríguez, párrocos de Tíjola y de Serón.
Estimado seminarista D. Antonio Manuel
Sres Alcaldes de Serón y Lúcar. Señoras y señores concejales.
Pregoneras y pregoneros que habéis sido y que lo sois.
Hermanos mayores y juntas de gobierno de hermandades de penitencia y de gloria de Baza.
Hermanos mayores y juntas de gobierno de la Virgen del Socorro Patrona de Tíjola, Cristo del Amor y Nazareno y Dolores de Tïjola.
Mayordomía y juntas de gobierno de la Virgen de los Dolores,  San Juan, Dulce Nombre de Jesús y Santa Cruz de Serón
Hermana Mayor y compañeros de la junta de gobierno del Nazareno y la Virgen de la Victoria.
Sra. Presidenta de Cáritas Interparroquial.
Sr. Presidente de la banda de Nuestro Padre Jesús Nazareno.
Sr. Presidente y miembros de COBAF. Fotógrafos y aficionados.
Sr. Presidente de la Asociación Multicultural Cascamorras.
Familiares, cofrades y nazarenos: amigos todos.

LA CUARESMA  

Cada Cuaresma, Baza busca los labios de un heraldo que anuncie su Semana Santa. ¡Qué inmenso desafío el mío! Narrar una pasión eterna, un relato cuyo desenlace habita en nuestros corazones y pronunciarlo precisamente ante quienes son sus verdaderos guardianes y testigos.

Desde este atril, consciente de que la generosidad de esta ciudad no conoce límites para conmigo, este humilde pregonero intentará abrazar a la Baza cofrade con lo sagrado, para acercarlo hasta el suelo bastetano donde habitan las lágrimas, los anhelos y las verdades de la vida.

Gracias Carmen. Es tu afecto el que me ha traído hoy hasta este atril y, por eso, no podía ser otra persona sino tú. Esa amistad nazarena es la que ha hecho que tus palabras desborden la pequeña arca de mis bondades, llenándola de un cariño que me ayuda para afrontar esta bendita responsabilidad; una tarea que, seguramente, excede mis merecimientos.

Y ese cariño que es mutuo, lo hago hoy extensivo a todos vosotros: hermanos y cofrades. Gracias por vuestra acogida, por abrirme de par en par las puertas de vuestras devociones y por permitirme compartir este rincón de mi alma. También a los compañeros fotógrafos, que buscan en Semana Santa ese instante preciso en el que se para el tiempo y cada captura se convierte en un pregón sin palabras.

Bien sabéis que mi sangre no es bastetana, aunque lo sea la de mis hijos, pero vuestro calor sincero, vuestra mano tendida, han logrado que jamás me haya sentido un extraño entre vosotros.

Muchas gracias por el apoyo recibido estos últimos meses y sobre todo, por el regalo que —quizás sin saberlo— me habéis hecho durante estos veintisiete años. Por eso deseo que este pregón que ya es vuestro, sirva para transmitiros mi gratitud y además el reconocimiento a ese trabajo desinteresado y tan poco valorado, que constantemente regaláis a esta bendita ciudad.

Espero que mis palabras sean capaces de proyectar mi cariño a cada uno de los titulares y a todas las hermandades y cofradías de nuestra Semana Santa y de Baza. Desde lo más profundo del corazón, mi más sincero agradecimiento a todos y por tanto.

Y suplicando la caricia de las sagradas manos del bendito Nazareno, el calor de su abrazo a la cruz y el cobijo del manto de María, invoco su luz para este cometido.

Pido su guía en el trance de ensalzar la gloria del Altísimo y la pureza de su Madre en la Victoria, mi Auxilio y mi Socorro. Ella nos regala su claridad incluso cuando no somos capaces de verla; porque María es la luna que refleja la luz de Dios, que es nuestro único Sol.

Que no sean mis palabras las que resuenen esta tarde sino el eco de una oración que me desborda.

Y lo hago rendido a las plantas de la Santísima Virgen de la Piedad, donde deposito mis miedos y mis anhelos, suplicando que desate mi corazón y abra mis torpes labios.

Cerca de Ella, como lo están de antaño los angelillos que custodian y sostienen su peana en el camarín -esa bendita puerta del cielo– están también hoy los ángeles que siempre, y de manera especial, nos acompañan.

Ellos se acercan a la cruz y también la abrazan; se aferran a ella como la hiedra, en una entrega de amor profundo hacia Dios. Son los mismos ángeles que vio la Magdalena antes de reconocer al Resucitado a las puertas del sepulcro.

Ojalá que podamos algún día repetir sus palabras:  “he visto al Señor”.

 

PATRIMONIO BASTETANO. LO PERDIDO Y OLVIDADO 

Quisiera comenzar con una breve reflexión sobre el escaso mimo que durante siglos, ha recibido el patrimonio y el celo de la rica historia de Baza. Todo aquello que decía recibimos de manos de Dios, el hombre en su descuido, lo ha ido dejando perder hasta el olvido.

Cabe preguntarnos qué fue de aquellos nueve faros de fe y arte que en Baza superaban en número incluso a ciudades vecinas como Almería. De esa Baza conventual —baluarte de potencia espiritual, artística y cofrade— solo nos restan las sombras. No lamentamos únicamente la pérdida de sillares, joyas, imágenes o lienzos; lo que verdaderamente hemos perdido es la esencia de un pasado esplendoroso que no se pudo, o no se supo proteger.

Pero la historia no habita solo en los libros; vive en nuestros cimientos y se hace visible en la piel castigada de nuestras calles, marcadas por el zarpazo de la invasión francesa, la puntilla de las desamortizaciones y el silencio cómplice ante el deterioro. Lloro por el expolio de los yacimientos prehistóricos, por nuestra Alcazaba herida y por la muralla mutilada con sus puertas y arcos desaparecidos. También por los privilegios de la iglesia bastetana y de la Iglesia Mayor con sus dignidades. Entre todo, tesoros que nos pertenecían y que se desvanecieron entre el humo de las guerras, los intereses y el olvido de los hombres.

Sin embargo, aún destellan fragmentos de una gloria que se resiste a desvanecerse. Datos que conforman el pasado de nuestras hermandades, como aquel Calvario de mármol de la Alameda que un particular robaba para su casa y que guarda secretos aún por descifrar.

Debemos recordar que nuestra historia cofrade es tan rica como desconocida: si bien la mayoría de las hermandades buscaban el cobijo de los claustros, ya a finales del siglo XVI, la hermandad de San Ginés y Santiago —el Apóstol—rezaba en su parroquia, y a mediados del XVIII, la hermandad de la Santa Cruz se unía a los cultos cuaresmales de la Colegial junto a la congregación de los Dolores.

¡Qué estampa debía verse en aquellas funciones del Viernes de Dolores en el templo del  Silencio de Nuestra Señora!, donde los antiguos estatutos mandaban encender no menos de cincuenta luces, mientras en el inventario de la joya oculta de su camarín, aparece entre otras, una talla mediana del Señor del Rescate.

La historia de Baza es también una historia de generosidad y mudanzas. Recordamos cómo en el siglo XVIII, la Hermandad del Cristo de la Paciencia donó su capilla y costeó el retablo mayor para que las Madres Dominicas convirtieran el antiguo Hospital de la Trinidad en su convento, reubicándose el camarín de la Virgen de los Dolores con su ventano a la calle del Agua. O como en el XIX, la hermandad de Cabrilla se trasladó desde Santo Domingo – justo al lado de donde nos encontramos- hasta la capilla del convento que sería más tarde el colegio de la Presentación, manteniendo la valiente salida en la madrugada con el Nazareno. Claro origen de nuestra actual hermandad.

Incluso en la Merced, la Soledad ya aparece en la capilla en el siglo XVII, conviviendo con el Santo Sepulcro. Y es hermoso imaginar aquel San Juan que, a mediados del XVIII, procesionaba en el Entierro del Viernes Santo, luciendo una diadema prestada del Cristo de los Méndez; la misma joya que después coronaría al Señor Resucitado en la antigua procesión para celebrar el triunfo de la vida.

Todas estas evidencias no son más que el prólogo de lo que aún queda por investigar. Nuestra realidad completa permanece oculta bajo las capas del tiempo, aguardando una crónica que se escriba con el rigor y el amor que nuestra tierra merece. Pero eso… esa es otra historia.

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UNA NUEVA PRIMAVERA

La Semana Santa susurra de nuevo a nuestra puerta. Es momento de abrir el alma por completo, imitando a las flores que despiertan con los primeros y decididos rayos de luz que iluminan cada mañana nuestro horizonte desde la Atalaya.

Salgamos a la calle, cofrades y cofradías y dejemos que la nueva primavera tome asiento en nuestro particular cabildo, pues la esperamos con la inocencia del hijo que ansía el abrazo de la madre. El tiempo se pone en pausa para que el milagro florezca: Con la celebración sagrada de la salvación del mundo, Dios se hace carne de nuevo ante nuestra mirada. El reloj se detiene para que renovemos nuestra fe porque el antiguo rito de redención, se despliega ante nuestros ojos como un milagro que es siempre nuevo.

JESÚS DE LA PAZ Y EL MAESTRO 

Y de pronto, Baza se despierta con olor a palma nueva y a estrenos. El calendario se para y el aire se renueva entre el revuelo de infantes túnicas blancas, que anuncian que el tiempo de espera ha terminado.

La gloria se acerca, llega el próximo domingo. Ya queda solamente una semana. O mejor dicho, cinco días porque el Viernes de Dolores, los niños de la Presentación harán su particular viacrucis hasta la Plaza Mayor.

Mirad esos ojos infantiles que descubren por primera vez que la fe también puede ser una fiesta. Dios sigue dejando que los niños se acerquen y con ellos recorre también nuestras calles, recordándonos que, para entrar en el reino de los cielos, debemos volver a ser como ellos: sencillos, puros y sin dobleces.

Y así en Baza, la Semana Santa es tan especial que realmente tiene diez días. Más con los niños hebreos del Domingo de Ramos, se abrirá formalmente la puerta.

Con los niños del domingo
llega el Señor de la Paz
montado en un borriquillo
y una palmera detrás
con el amado discípulo
que es su fiel amigo Juan
que andando le sigue el ritmo.

Y toda Baza te aclama:
hosannas, palmas y olivos.
Que toda Baza Señor
es Jerusalén contigo.

Que ya está en la calle el paso
y delante van los niños.
Todos vestidos de hebreos
todos los niños que fuimos,
que este día los cofrades
volveremos a ser niños.
Que hoy es ya Semana Santa
y es de Ramos el Domingo.
Todo estrenos y alegría
y juegos de zagalillos
en el día que amanece
con un cielo azul distinto.

Al verse ya la palmera
cuando se acercan las cinco,
la puerta del Nazareno
será de nuevo mi sitio.
Con la plaza abarrotada
vuelve a repetirse el rito
y aunque todo sea fiesta
se vislumbra aquel martirio.
En el viernes de Dolores
cofrades e infantes niños,
van de la Presentación
a la Mayor con su Cristo
al que llaman El Maestro
con su cortejo tan digno
y los Dolores a su escala
bajo palio tras el Hijo.
Vaya lección nos enseñan
los niños en su periplo.
Que toda Baza Señor
es Jerusalén contigo
y todas sus calles y plazas
en Calvarios se han convertido.
Mas volvamos a la plaza
donde se paró el borrico
mientras lo sujeta Juan
y está ya la Paz de Cristo
frente a frente al Nazareno:
Mira esa cruz, Juan le dijo. C
uando pasen cuatro días
la irás cargando Tú mismo,
y la corona de espinas
en tu frente ya la he visto.
Que los que gritan hosannas
pronto te habrán escupido.
Y es que todos traicionamos,
los cofrades incluidos,
ue hacemos tantos altares,
ensayos, cenas y bingos,
charlas, carteles, pregones,
cetros, medallas y sitios,
mas nos llamas a tu mesa
y vamos si acaso un domingo.
Ni nos comemos tu pan
ni bebemos de tu vino,
ni vamos a confesarnos
ni un mandamiento cumplimos.
Que aunque sea Semana Santa
y digamos vivas a gritos
y toda Baza Señor
sea Jerusalén contigo
y todas sus calles y plazas
en Calvarios sean convertidos,
dejaremos que te prendan
al huerto de los olvidos
y llegará tu “Rescate”
que pagar nunca quisimos.
Antes de que cante el gallo
llora Pedro arrepentido
tras negarte otras mil veces
de tres que le habías advertido.
Y mientras que te flagelen
seremos nosotros mismos:
trenzaremos la corona
punzante con los espinos,
corona que llevan puesta
los otros dos crucifijos:
Misericordia y Los Méndez
que son dos de los tres Cristos.
La del Cristo del Amor, retiró
Dios Padre al Hijo
cuando al mirar esos ojos
se quedará estremecido
y se la guarda la Virgen
entre sus manos con mimo.

Más volvamos a la plaza,
con la Paz del hijo Ungido
y antes que calles y plazas
en Calvarios sean convertidos
donde seguirte los pasos
de tu sagrado martirio.

Y allí todos los cofrades
al paso de tu camino,
toda la luz resplandor
de faroles encendidos,
cada casa, una tulipa
que te alumbra con su cirio,
cada balcón una jarra
plateada en metal fundido
y las macetas las flores
para cuajarte los frisos.

Y no pierdas la Esperanza
de Amor y de Paz unidos
que tanto necesitamos,
que todos aquellos niños
que jugando se te acercan
con su corazón tan limpio,
al niño que La Piedad
tiene en sus brazos dormido
lo vuelven a despertar.
¡Que resucita el domingo!
¡Que toda Baza Señor
es Jerusalén contigo¡

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ESPERANZA

Baza es Jerusalén y María recorre igualmente nuestras calles. La Paz y el Amor unidos a la Esperanza.  Porque no podemos perder la Esperanza en la Paz y en el Amor.

Atrás quedó el jubileo de la iglesia universal de 2.025 “Peregrinos de la Esperanza”, pero este año, Baza celebra también con júbilo, el 75 aniversario de la llegada de la Virgen y de su hermandad.

Porque un alma fuerte, es un alma anclada en esperanza a la palabra de Dios.

La esperanza, una de las virtudes teologales junto con la fe y la caridad, es también el ancla que Dios pone en nuestro corazón para que miremos al cielo.

Porque si miramos a la tierra, está podrido el cerebro y en el corazón de los gobernantes que nos siguen llevando a la guerra, que no deja de ser el fracaso de la razón humana, dos mil años después de que pusiera Dios a su Hijo en el mundo, sin más armas que sus manos, su amor y su palabra.

Tú que quitas los pecados del mundo, ten piedad de nosotros y danos la paz.

Porque la Esperanza es traer Amor y Paz a nuestras vidas.

¡Que pare el horror!

Hoy quiero decirte las cosas
que antes no pude Esperanza.
Quisiera decirte madre;
yo quiero decirte guapa.
Quiero decir Jueves Santo
y quiero decirte ancla.

Quisiera decirte Virgen
y asunta y pura y casta
y reina y puerta del cielo
y estrella de la mañana
y todas las letanías
de todas mis alabanzas.
Quiero decir verde palio
con bambalinas bordadas
que es tu trono por el barrio
y es el fanal de tu gracia.
Madre vestida de novia
en un jardín entre llamas.
Techo bordado por cielo
de tu “gloria Inmaculada”
como va en el estandarte
la bella imagen de plata
y en el frontal de tu paso
como capilla labrada.

Quisiera decirte toca,
quisiera decirte nácar,
quiero decirte varal
fajín, puñal y medalla.
Querría decirte faro
del rumbo de nuestras almas,
quisiera decirte llanto
de pena dulcificada.
Quisiera decirte rosa,
quisiera decirte cala
y te diría azucena,
gladiolo y orquídea blanca.

Quisiera decirte luna,
yo quiero decirte alba,
yo quiero decirte noche
y belleza cuando pasas;
y te diría aurora,
y quiero decirte magia
y salud de los enfermos
y el clavo donde se agarran.
Yo te diría primor en
los bordados de tu saya.
Yo quiero decir vecina:
Victoria y Carmen en casa.
Quisiera decirte ramo
de las flores de tus jarras
y encuentro del Nazareno
donde Baza se encontraba:
Aquella noche otro encuentro
y el cielo bajó a la plaza
cuando bajó el Nazareno
entre hogueras por la rampa
justo antes del encierro
tras subir a la Alcazaba.
Que estoy rezando las cosas
que antes no pude Esperanza.
A la calle el Jueves Santo,
a la calle con tu ancla,
a la calle con la luna
que pone foco a tu cara.
Yo quisiera poder verte
pero no puedo Esperanza.

Cuando salgas en septiembre
espero estar a tus plantas
por las calles con tu gente,
agarrándome a tu ancla.
Yo quisiera poder verte
el Jueves Santo por Baza
meciendo ese palio verde
para extasiarme a tus plantas
rendido ante tu belleza
Virgen, Madre y capitana
como se rinde en la calle
la gente al ver que regalas
ese mensaje divino
de Paz, Amor y Esperanza.

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LA CRUZ: CRISTOS DEL AMOR, DE LOS MÉNDEZ y DE LA MISERICORDIA     

Y los ángeles que sostienen nuestra esperanza, permanecen fieles al pie de la cruz.

El viento, que conoce el nombre del Hijo desde antes del tiempo, acaricia su rostro y revela tres destellos de un mismo misterio. La brisa atraviesa la cruz sin rumbo, llevando en sus brazos el olor de la sangre y el temblor de un mundo que estaba a punto de nacer de nuevo.

Y entonces, cuando el cielo ya no puede aguantar más el llanto y la tierra comienza a estremecerse, Jesús rompe el silencio del madero. Antes de entregar el espíritu, nos dejará su testamento de amor en siete palabras.

Y en Baza, el cielo de nuestro particular Gólgota con tres crucificados, se abrirá de nuevo como una herida encendida y el sol, tembloroso, se inclinará sobre el madero donde Jesús respirará su último aliento.

Que Dios se deja moldear
y en la cruz sale a pasear
sobre los hombros del hombre
y cada uno le pone un nombre:
Misericordia y Amor
y el Cristo de los Méndez Pardo.
El mismo Cristo en el madero,
el Cristo al que yo venero
porque el nombre me da igual.
Lo que importa es que el caudal
del agua de su costado
nos limpia todo pecado
y la cruz no es el final.

Su trono es el madero, su cetro el amor que no muere, su gracia la misericordia para todo ser que respira. Es un Rey que no exige ni ordena, sino que reina con los brazos clavados: «Mi reino nace aquí, donde me duelen los hombres que amo».

En su muerte cabe la risa de los niños y el aroma del pan. Clavado, parece caminar con los ojos cerrados hacia quien lo busca.

Enciende en mí ese fuego que te sostiene aun clavado, ese amor que no duda, la calma en tu majestad, el silencio que no teme al madero y la misericordia eterna que no mira ni retrocede.

Y nosotros, como el mundo entero, no paramos de volver a crucificarlo.

 

El Cristo del Amor. Amor de los amores    

El Cristo del Amor aparece despojado de la corona de espinas y como contrasta su expresión con la dulzura del Señor de la Paz, el mismo Hijo bajo el cuidado de la Esperanza de su madre.

Ahí está crucificado el Amor de todos los amores. Honor y gloría a Ti.

En lo alto del madero, su amor es un incendio. Un fuego que arde incluso cuando deja que la vida se le escape entre los dedos.

El amor que se entrega hasta vaciarse, que no pide nada, que sangra por quedarse junto a los suyos. Porque sus ojos nublados por el dolor, siguen buscando: a su madre, a sus amigos, a los que tiemblan a sus pies, incluso a los que le han dado la espalda.

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Cristo de la Misericordia: El Resplandor del Perdón.     

Y en su imagen recién restaurada, siguen también prácticamente cerrados, los ojos del Cristo en cuyo semblante brota la infinita Misericordia.

Junto a sus manos clavadas, han resurgido los moratones de las cuerdas que las amarraban a la madera. Su sangre cae como gotas que lavan la noche, encendiendo un perdón sin fronteras.

Es un perdón que desborda los límites humanos, ofreciéndose incluso a quienes no quieren recibirlo.

Aun con los ojos entornados, vislumbramos una mirada que nos guía mientras la cuaresma se va gastando, consumiéndose lentamente como se habían ido gastando, beso a beso y súplica a súplica, los pies del Cristo de la Misericordia en estos setenta y cinco años.

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Cristo de Los Méndez. La majestad en la cruz. 

En el Cristo de los Méndez, el Cristo del madero, la muerte se vuelve majestad y es Real su cofradía. Su reino es de espinas que destilan gloria.

Su pecho arde con un fuego antiguo, tan grande que ni la muerte puede apagarlo.

Sus ojos están cerrados, pero la ternura de su rostro sereno nos traslada al niño que aprendió a amar midiendo y oliendo la madera en la carpintería de José.

Baltasar de Arce creó aquel antiguo Cristo que seguro asombró a otro niño: el infante José de Mora, mientras correteaba por la misma Iglesia Mayor donde fue bautizado y quien al final de su vida, tallaría la joya del barroco del Cristo de la Misericordia en la ciudad de la Alhambra. Cristo que inspirara siglos después la actual talla de Los Méndez. ¿Hay acaso un Cristo más bastetano?.

Tres resplandores de la misma llama. Llama que no conoce ceniza, llama eterna que no se apaga ni en la noche más oscura.

Una leyenda se cuenta
del Cristo de los Méndez Pardo:
¡Venimos por el madero,
el madero os dejamos!
Antigua imagen de Cristo
que estaba en aquel retablo
entre San Juan y María:
en la Mayor, un calvario.
Destruida aquella imagen,
para intentar remediarlo
se encarga la nueva talla
que es para Baza un regalo;
en Misericordia se inspira
que hiciera aquel bastetano
y escultor, José de Mora
con sus bastetanos manos.
¡Vinieron por el madero
y un crucifijo dejaron¡

Con el Cristo del Amor
está el amor crucificado.
Amor de todos sus hijos.
Por amor vino a salvarnos.
Amor para bendecirnos,
Amor para consolarnos
Amor: por amor se muere;
Amor para perdonarnos.
“Amaos los unos a otros
como Yo os he amado”
Y con ese mandamiento
nos resume su legado:
da la vida por sus hijos,
pelícano de Amor glorificado.

Justo al entrar a la iglesia
en la puerta está esperando:
Misericordia de Cristo,
desnudos tus pies gastados.
Aunque colgado en la cruz
tengas clavadas las manos,
estas con los que se acercan
deseando de abrazarlos.
Perdónanoslo Señor,
perdóname los pecados,
que pecando yo clavé
con los golpes que te he dado
ese clavo de tus pies
que ahora mismo estoy besando.

 

MARÍA AL PIE DE LA CRUZ      

Al pie de la cruz no están solo los ángeles. Está siempre María. María al pie de la Cruz. Como no embelesarse con esa cara tallada por las mismas gubias y las mismas manos de Domingo Sánchez Mesa, quien talló también al Nazareno.

María permanecía firme al pie de la Cruz, y su Hijo, desde la altura de su entrega, la miraba con una ternura que vence a la muerte. Es un encuentro de pupilas que lo dice todo sin pronunciar palabra.

Con la espada atravesando su corazón, María no deja de alentar a los discípulos y de alentarnos a nosotros: Confiad – aunque parezca que solo hay muerte.

A Jesús, despojado de todo en el madero, le queda todavía el mayor de sus tesoros para ofrecernos. Él decide entregarnos a su Madre como herencia sagrada.

Fue como una segunda Anunciación. Pero no es un ángel, sino su propio Hijo quien le encomienda una tarea, si cabe, más ardua: acoger en el latido de su corazón a todos los hombres, incluso a aquellos que levantan la mano contra su propia sangre.

Y Ella, en el silencio más absoluto, vuelve a pronunciar aquel ‘hágase’ que ahora sabe a renuncia y a entrega total. Por eso, la noche del Martes Santo, en Baza se respira el aire cargado del Calvario que comienza, inexplicablemente, a oler a vida nueva.

Se desdibuja la frontera entre lo que muere y lo que nace.

No vemos al Hijo, pero está su luz en Ella.

La noche del Martes Santo
Baza entera va en el manto
de donde brota la Cruz
Iluminada por la luz
que a su pie irradia María.
No nos dejes madre mía
y nunca nos abandones
jamás, ni por tus dolores
ni por todos los pecados
que cometemos, humanos.

Madre de Dios que hizo nuestra,
ayúdanos en la gesta
de lágrimas de este valle.
Tú, vas llorando por la calle
para ser nuestro consuelo
y es justo consolarte lo que quiero.

Mira ya la cruz vacía:
no llores más por Dios María
que aunque roto el corazón
Dios muere por la salvación
nuestra, que somos tus hijos
que por su bondad nos hizo
con Juan y a Tí nuestra Madre
antes de subir al Padre
para sentarse a su diestra
donde permanece y muestra
a Dios todopoderoso
y al paraíso glorioso
del cielo que nos fuera prometido,
que es Dios mismo el que ha querido
que al pie de la cruz, María
esté en Baza cada día
como cada amanecer luce la aurora.

Y un murmullo que resuena a caracola
de túnicas color blanco con su lazo,
capirotes y capas azul de raso
y la noche con la luna por farola.
La Virgen, al pie de la Cruz y sola
es la dueña de la noche el Martes Santo.
A su paso nos bautiza con su llanto
y callada al pie del árbol de la vida
deja a Baza al abrigo de su manto.

Rota el alma, cansada y dolorida
junto al pie de la cruz está plantada
mi madre que es la tuya, azul Inmaculada.
Que Dios nos da a su madre tan querida
y en la cruz se da la muerte por vencida
con la Virgen en su paño de agonía.
Mírala en su dolorosa valentía.
En la cruz la madre espera, abre y pasa
y verás cómo te abraza. Ella es María.

Porque María, estará siempre al pie de la Cruz contigo.

 

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Canción: Al pie de la Cruz Contigo  

Cierro los ojos e imagino tu madero,
y la sangre que derramas sobre el polvo del camino.
Me pregunto qué ha ocurrido y por qué me he merecido,
que tu corazón de niño se desgarre por el mío.
Me pregunto por qué a mí, por qué a mí me ha escogido,
Por qué has querido entregarle a esta pobre tu cariño.
Deja que tu sangre se derrame por las piedras,
Que con tus rodillas pisas, desgarrándote la piel por mí.
Y déjame empapar la piedra de mi corazón,
para que lata junto al tuyo y así empieza a ser de carne.
Deja que tu Gloria me levante con la Cruz,
que al elevarse me ha extasiado y me ha cegado con su luz.
Y déjame quedarme contigo al pie de la Cruz,
para que mi último suspiro sea contigo mi Jesús.
Y déjame, déjame quedarme aquí,
déjame contigo aquí quedarme.
Déjame quedarme contigo al pie de la Cruz,
para que mi último suspiro sea contigo mi Jesús.
Déjame quedarme contigo al pie de la Cruz,
para que mi último suspiro sea contigo mi Jesús.

-Letra: Gema Martín Bernaldo de Quirós-
-Canto y guitarra: Aurora Martínez Sola—

 

NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES DE SANTIAGO Y NUESTRO PADRE JESÚS DEL RESCATE  

Uno de los siete dolores, llegó al pie de la cruz y en Santiago la Virgen de los Dolores lleva doscientos setenta y cinco años consolando a los santiagueros. El pasado septiembre, el barrio se engalanó y sus vecinas y costaleras lucieron la mantilla para acompañar a su bendita Madre, cuyo rostro pudimos ver al fin iluminado por la candelería de su palio.

Y los ángeles están también presentes en cada uno de esos dolores, que como las cosas de la vida misma, tienen su espejo en los siete gozos. Fue también un ángel el que le llevó el anuncio. Y están los ángeles presentes también en otros gozos como junto al pesebre, en la resurrección o en la asunción de María al cielo.

Y otro ángel consoló a Jesús en el Huerto de los Olivos.

Porque el Rescate de toda la humanidad, recayó en el varón de dolores.

Ciertamente Él cargó con nuestras enfermedades y soportó nuestras culpas, pero nosotros lo consideramos herido, golpeado por Dios y humillado. Él fue traspasado por nuestras rebeliones y gracias a sus heridas fuimos sanados.
Todos andábamos perdidos, como ovejas, pero el Señor hizo recaer sobre Él la carga de maldad humana.

Y nosotros volveremos a elegir que suelten a Barrabas.

Que nada me turbe, que nada me espante. Solo Tú bastas.

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Yo no soy de Santiago
y no tengo culpa de eso,
pero te miro a la cara
y me sale este te quiero.

No sé cuál será el motivo.
No sé si es porque hace tiempo
al llegar la procesión
de tu iglesia hasta el colegio,
desde la Presentación
seguías al Nazareno
hasta la Plaza Mayor
donde oraba todo el pueblo
y se hacían “los papeles”:
Verónica en el recuerdo.
Y más tarde hasta San Juan
subías con tu cortejo
alcanzado la Alameda
para volver a tu templo.
Que yo no soy de Santiago
y te quiero, será por eso.

Es Lunes Santo en la noche;
destaca en el firmamento
la blanca y redonda luna
y deslumbra aquel lucero:
que va el Señor Rescatado
desde que lo hicieran preso
mientras que estuviera
orando en los olivos del huerto.
Poco antes, había dado
aquel nuevo mandamiento:
Amaos los unos a otros
como Yo os amo primero.
Después de lavar los pies
arrodillado en el suelo,
les dijo: tomad el pan,
comedlo, que este es mi cuerpo
y del vino de su sangre
todos unidos bebieron.
Y tras la Última Cena,
mientras pedía al mismo cielo
que le apartara aquel cáliz
que acepta, pues vino a eso,
sus discípulos y apóstoles
estaban todos durmiendo;
no le velaron ni un rato.
Dejó que lo hicieran preso.

Míralo por donde viene
bendiciendo a todo el pueblo
descalzo sobre su paso y
mirando para el suelo,
que el suelo de Baza pisa
que es el suelo que yo beso.

Al sacar Pedro la espada
le hizo guardarla de nuevo.
Porque: quien a hierro mata,
a hierro acaba muriendo.
Lo llevan ante Caifás,
farsa y nocturno proceso
y al preguntarle, le dijo:
Soy Hijo de Dios, confieso.
y rasgó sus vestiduras
declarándolo blasfemo.

Todos los del Sanedrín
ya habían sentenciado al reo.
Lo mandan a los romanos
porque quieren verlo muerto.
Pilatos no encuentra culpa,
mas como es galileo
lo trasladan ante Herodes:
¿Tú resucitas los muertos?
¿Eres Tú el de los milagros?
¿No eres Tú el Nazareno?
Pero no le contestaba
permaneciendo en silencio
y lo devuelve a Pilatos
que lo recibe con miedo.
Este, tras lavar sus manos
ofrece a Barrabás por preso,
mas la multitud gritaba:
¡Crucifícalo¡ dijeron.
Y después que le azotaran
para burlarse, le hicieron
una corona de espinas
que en la frente le ciñeron.
¿No eres rey de los judíos?
Toma una caña por cetro.
Y un manto como a los reyes
por encima le pusieron.

Mira al Señor del Rescate
tan manso como un cordero.
Míralo bien, maniatado
cual si fuera al matadero;
por treinta monedas de plata,
lo entregamos con un beso.
Ahí va atravesando Baza
de frente con el izquierdo
a hombros de sus costaleras
que andando le van meciendo.

Entre sus manos atadas
está el poder del universo
y nos va mostrando el camino
con las levantas al cielo.

Y va la virgen de luto
madre de los santiagueros; y
en el techo de su palio
la Piedad, puerta del cielo.
Van debajo de las jarras
entre los respiraderos,
las celosías recreando
las estrellas de su cielo,
ese cielo de madera
dorada del presbiterio
de la Iglesia de Santiago
envidia del mundo entero.
Que va la virgen llorando
y en las manos su pañuelo
y las cuentas del rosario
y el palio que corta el viento
con bambalinas bordadas
bailando su movimiento,
al compás que van marcando
costales de los costaleros.
Y el corazón traspasado
y el amor del barrio entero:
el Lunes por su Rescate
y el Viernes, Descendimiento.
Dolor entre tus Dolores:
mi llanto por tu lamento.
¡Que va la virgen llorando
madre de los santiagueros,
doscientos setenta y cinco,
tres siglos casi entre el pueblo
y aunque no soy de Santiago
me ha nacido este te quiero!.

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DESCENDIMIENTO Y ROCIO EN SUS MISTERIOS DOLOROSOS 

También por Santiago, Jesús desciende de la Cruz mientras se besa el cielo con la tierra, la divinidad con la humanidad, la muerte con la vida, la alegría con la tristeza, la fe con la duda y la desilusión con la esperanza. El fin con el principio.

Ella, María del Rocío en sus Misterios Dolorosos, es también en Baza la Piedad que llora. Colmada de bendiciones, con su valiente “SI” es el primer sagrario del mundo; en sus brazos, el Dios que a veces lo creemos invisible, se hace niño para que también nosotros podamos abrazarlo.

Rota en su desconsuelo con su amargura, tiene al Hijo en su regazo, fundiendo Piedad y abrazo antes de la sepultura. Caen a la tierra convirtiéndose en benditas semillas, las cinco gotas de rocío que resbalan por sus mejillas. Y la sangre que alcanza el suelo se mezcla con el polvo del camino.

Una madrugada, un ángel del retablo de la aldea, vino a dictarme estos versos:

Yo quiero gritar tu nombre
y no me sale, Rocío.
Que estoy viendo en ese paso
la estampa del sinsentido.
Parece que todo acaba,
que es el final del camino.
Juntos en el mismo trono
está la madre y el hijo.
Esperas sobre tu saya
a volver a abrazar a tu niño
¡Madre mía, que le han hecho
al divino pastorcillo!

Desde el barrio de Santiago
el Viernes Santo ha salido
el Descendimiento Sagrado
del sagrado sacrificio.
Míralo balanceando
como lo traen sostenido,
sujeto por Nicodemo
en la escalera subido.
Las costaleras valientes
ahí debajo se han metido
para empujar la carreta
que no hay bueyes para el tiro.
Y así va avanzando el paso:
Simpecado dolorido
escoltado por antorchas
de tus dos filas de cirios.
Yo quiero gritar tu nombre:
¡Cómo me duele Rocío!

Que hoy no llevas delante
tamboriles con sus pitos.
Que no suenan sevillanas
ni la salve que es tu himno.
Vienen detrás los tambores y
cornetas con quejidos.
Hoy los vivas son saetas
cantadas con otro ritmo.

San Juan y la Magdalena
al pie de la cruz contigo
con las otras dos Marías
consolando tus suspiros.
Y atrás por aquella esquina
una sábana ha traído
José el de Arimatea
vestido casi de obispo
que recuerda al papa santo,
San Juan Pablo, peregrino
cuando lanzó aquel mensaje
asomado al balconcillo:
“to el mundo sea rociero”
que eso fue lo que nos dijo.
¡Madre mía, que le han hecho
al pastorcillo divino!
De la puerta de la ermita
donde están hechos sus nidos,
volaron las golondrinas
y hasta Baza se han venido.

En la plaza de Santiago
hasta la torre han subido
y beben agua de la fuente
que les recuerda el Pocito.
Con vuelos de crucigramas
le han quitado los espinos.

Estás a punto de tocarle,
recoger su cuerpo herido
y están rozando sus plantas
las flores que siempre han ido
en recuerdo del ebanista:
rosas color amarillo.
Lo pondrás sobre tu saya
que es el sudario de Cristo
y volverás a acunarlo,
a acariciarle sus rizos:
Entre tus brazos el Verbo
sin pecado concebido.
Cántale también la nana
que se ha quedado dormido.

¿Por qué sale esta saeta
si me gusta un villancico?
Si prefiero a la Piedad
que nos muestra al zagalillo
fruto santo de su vientre
que en la Merced ha nacido,
con su hijo entre los brazos
pequeño, recién parido
o en la aldea que lo tienes
vestido de pastorcito,
aunque ya sé que te cantan
que ha nacido en el Rocío.

No llores más y no temas
que no está todo perdido,
que esto no es final,
ni es en vano, es el principio;
dos noches para tu llanto
y se despierta el domingo
y al pasar cincuenta días,
el lunes que aún no he vivido:
llegando Pentecostés
el Espíritu Santo es contigo
y lo tendrás entre tus manos
sonriendo en el Rocío.
¡Madre mía, que le han hecho
al divino pastorcillo!

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SANTÍSIMO CRISTO YACENTE       

Y como para los judíos era el día de la Preparación, y el sepulcro estaba cerca, pusieron allí a Jesús. (Jn 19, 42). José de Arimatea rodó una piedra grande a la entrada del sepulcro y se marchó. (Mt 27, 60).

Hicieron rodar la piedra de la puerta, dejando la entrada completamente cerrada.

Y así Jesús nos vuelve a poner delante la parábola del grano de trigo: En verdad os digo que si el grano de trigo no cae en tierra y muere, queda él solo; pero si muere, da mucho fruto. (Jn 12, 24-26).

Porque los últimos serán los primeros. Paradojas de la vida, pues la Hermandad del Entierro de Cristo de Serón, tomó como suyos los estatutos de los de la Hermandad de Baza allá por el año 1.633 – hace casi cuatro siglos-. Estaba limitada a 40 personas y era conocida popularmente como de las cuarenta hachas, como denominaban entonces a los cirios y cuando se abonaban las cuotas correspondientes con cera.

Y cuatro ángeles adoradores flanquean las esquinas del paso más bastetano de todos, que encargara antaño el Ayuntamiento tan vinculado hace años, incluso siglos, a la procesión oficial. Yo espero como creo que también vosotros, que pronto sea erigida de nuevo la hermandad del Cristo Yacente que su gente y Baza se merece.

Duerme Señor, el sueño de la muerte.

Silencio, que calle el aire
y pare el viento en la noche,
que la luna no respire
que ni la brisa le roce.
No se estremezcan los lirios
ni una fragancia siquiera
que entre cardos florecidos
duerme ya otra primavera.
Ni la voz del capataz rompa la calma
y que suene el llamador su golpe seco
que la espera será menos amarga
si a Cristo se le va meciendo el sueño.

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SOLEDAD: NO NECESITAS CORONA

La Hermandad de la Soledad puso en mis manos el honor de ilustrar y el privilegio de poner mi pobre voz, a aquel cartel tras el primer Pésame del Sábado Santo. Frente al atril, el tiempo se detuvo en los compases de una marcha; hoy rescato aquel recuerdo, haciendo de ‘Mi Amargura’ una oración propia de agradecimiento.

Soledad: no necesitas
corona a mi parecer
porque en tu reino ya reinas,
que ya eres madre a tu modo
de todos los bastetanos
y de todos los hermanos
que colman tu cofradía
y aunque no sea la mía
yo también te sigo a Ti
y lo dejo escrito aquí
y conste donde proceda
que esa mirada me lleva
a un día para la historia:

Al día en que la Victoria
a la calle al fin saliera
en el trono que cediera
la gente de tu hermandad
con tanta generosidad.
Y visitando en el tempo
a su madrina Piedad,
acabamos a tus plantas
con un nudo en mi garganta
al rozarte, Soledad.

Y siento que desde entonces
al acercarme, conoces
que me acerco de verdad
y que es verdad lo que escribo,
que desde entonces te sigo
y voy detrás de tus ojos,
cristal para ser mirada;
que no necesitas nada
porque ya lo tienes todo.
No necesitas corona
ni reino que no sea el cielo, –
llanto para ser consuelo
ni llave para ser puerta
ni puertas para abrir el cielo.
Ni cielo para ser estrella
ni estrella para ser lucero,
ni palio para ser señora
ni trono para tu reino.
Soledad, no necesitas
labios para ser un beso
ni luna para ser aurora
ni casa para ser el templo
ni pésame por tu luto
ni asunción para ir al cielo
ni saya bordada en oro
ni manto de terciopelo
ni encajes para estar bella
ni velas en los candeleros
ni plata para tu trono
ni perlas de un rosario viejo.
Manos para ser caricia,
fuerza para ser de hierro,
guerras para ser Victoria,
Victoria para ser recuerdo,
madera para ser su barca
ni anillo para ser sello,
ni lágrimas para ser llanto
ni llanto para ser desvelo
ni hilo para ser seda
ni seda para ser velo,
bordados para ser encaje
ni encaje para ser pañuelo.
Ni cera para ser llama
ni llama para ser fuego
ni flores para tu paso
ni caña para ser anzuelo.
Ni estrellas para ser corona
ni huerta para ser el huerto,
padres para ser franciscana
ni campana para ser convento.
Porque Soledad tu eres
la madre, la casa, el templo
la más bella flor, sagrario,
nieve blanca en el invierno
y franciscana y custodia,
y el palio azul de tu cielo.
La llama que más alumbra,
el Miércoles Santo entero,
la Asunción entre los ángeles,
Misericordia en tu anhelo,
la Soledad en el pésame
y madre del Nazareno
que un año le acompañaste
con San Juan, los tres saliendo.
Toca de malla en tu manto
bordada por los vencejos
con el oro de la sierra
y con pasadas de mil vuelos
y el anillo de tu mano
que ya selló nuestro sello;

Que no necesitas corona
que ya reinas en tu reino,
que es Baza el Miércoles Santo
con trono azul terciopelo,
estrellas en tu diadema
y el cetro de tu pañuelo.
La luna entera a tus plantas
y vestida de sol atardeciendo
y las cuentas del rosario:
mi cariño en estos versos.

Y los balcones de palo
que hace ya siglos hicieron:
fondo para que pasaras
detrás de un largo cortejo.
Entre el Miércoles y el Sábado
manto negro en el entierro,
Soledad el Sábado Santo
con el pésame del pueblo
y cuando llegan las doce
el ángelus de tu rezo.
Madre de Misericordia,
que el sábado está durmiendo
pero llegará el domingo
de infantes cofrades nuevos
desfilando la alegría
y el niño estará despierto.
Madre del Resucitado
que la vida está venciendo.
Lo eres todo Soledad,
que eres la puerta del cielo
y eres reina de los ángeles
reina de tus costaleros,
costaleras y mantillas,
reina de los horquilleros,
reina entre tus hermanos
y reina del pregonero.
Soledad, no necesitas
corona para tu reino,
más si tu hermandad la pide.
yo les apoyo el primero.
Deseando estoy que vengan
los angelillos en vuelo
y pongan sobre tus sienes
la corona que pidieron
aunque no la necesitas 
ni en la tierra ni en el cielo:
¡Que ya sabes Soledad
que aquí en Baza está tu reino!

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EL SILENCIO DE NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES 

Hace ya casi 22 años de nuestra boda. El Nazareno estaba en la clausura de las Dominicas para la fecha escogida y la novia eligió la Iglesia Mayor. Una tarde de abril en la que justo tras la ceremonia, la Virgen de la Piedad llegaba por la rampa para las tradicionales rogativas con el Cristo de los Méndez, pareciendo querer también bendecir a los esposos.

Como testigos, María al pie de la Cruz en su capilla y aun en su paso, la Virgen del manto negro y las manos entrelazadas, en Silencio, que me recuerda a la Dolorosa de Tíjola en el Calvario, en su soledad.

Como en Cana, María parecía estar pendiente por si faltaba el vino. Estaba diciéndonos: haced lo que Él os diga.

Sale en Silencio la Virgen,
en la plaza, Baza espera
para acompañar su paso:
y todo es Silencio tras ella.
Que está la Virgen llorando
y todo llora con ella.
Recién enterrado el Hijo
viene envuelta en su tristeza.
Llora en silencio la noche
con sus lágrimas de estrellas
que están llorando los ángeles
que a consolarla se acercan.
Llora el agua de la fuente
con sus gotas lastimeras
y está llorando la luna
rayos plateados al verla
.Por el viejo ayuntamiento
lloran escudos de piedra,
lloran calladas fachadas,
los tejados y azoteas
y llora hasta el hierro forjado
de los balcones y rejas
mientras la Virgen avanza
y de la Mayor se aleja.
La Virgen sigue en Silencio
llorando su amarga pena
y toda Baza es su rezo
que está llorando con ella.
Lloran las torres calladas
de todas nuestras iglesias.
Que no suenan las campanas,
que desde ayer mudas quedan
y lloran en lo más alto
en silencio las veletas.
Todo en Silencio se calla,
todo llorando con ella:
Llora la cruz de guía
adornos de taracea
y lloran las oraciones
y llora una rota saeta
que al estar todo en Silencio
no puede cantar su letra.
Llora la partitura
de mil silencios compuesta
y está llorando la música
sin acordes ni cadencias.
En Silencio está llorando
con sus versos el poeta.
La Virgen sigue avanzando,
llora que llora su pena.
Lloran los Caños Dorados,
llanto: el caudal que no cesa
y baja la calle Alamillos
en Silencio mientras reza.
Encara la calle Ancha
donde la calle se estrecha
y sube por la calle Monjas
y a su templo ya se acerca.
Por fin se está restaurado,
cuadro a cuadro, piedra a piedra,
las columnas retorcidas
de su fachada más nueva.
Aún nos queda el camarín
que es joyero de su perla.
Y sigue llorando la Virgen
que suspira si recuerda
el destrozo de la imagen,
antigua talla que hubiera
tallado José de Mora
para su cuna y  su tierra:
Está llorando en el cuadro,
estampa sobre la puerta.
Todo en Silencio en la noche
que llora la luna llena
y va llorando en su saya
una rama de azucenas
y las flores de lis del manto
llorando por la trasera.
Sus manos entrelazadas
con su pañuelo de seda
que va recogiendo el llanto
de su dolor y su pena
y van las cuentas llorando
de su rosario de perlas
que remata el crucifijo
con su cruz de plata vieja.
Lloran los dos angelillos
que en el frontal se presentan
y lloran las flores blancas
que van destilando esencias.
Lloran blancos tulipanes
y el costalero que lleva
la cruz cargada en sus hombros
del llamador en su escena
y es que el Silencio se rompe
cuando el capataz golpea.
La Virgen anda en Silencio
y el cielo sigue en tinieblas
Van en silencio mantillas
costaleros y costaleras.
Y llora la candelería
con sus lágrimas de cera
igual que lloran las llamas
de los faroles que llevan
sus hermanos y que apoyan
en el suelo cuando suena l
a campanilla que marca
que han de volverse por verla.
La Virgen sigue en Silencio.
Va llorando hasta su meta.
Llora  envolviendo su cara
rostrillo y manto de reina
con los reflejos plateados
que lloran en su diadema.
La Virgen de los Dolores,
en su Silencio nos muestra
los Dolores de la madre
de este mundo y de la Iglesia.
No tienen luz los sagrarios
ni cálices, ni patenas.
Los monumentos cerrados,
a cal y canto sus puertas.
La Virgen sigue en Silencio,
más lágrimas no le quedan.
y llora hasta el mismo Dios
viendo a su madre y la nuestra
y su corazón traspasado,
puñales que lo atraviesan.
Vuelve en Silencio la Virgen
y Baza llora con ella.

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NAZARENO Y VICTORIA  

El Nazareno al fin salió dos veces a la calle dejando atrás la pandemia que frustró la celebración del 75 aniversario hace ya cinco años. Y San Juan no se había visto nunca tan morado y nazareno. El romano y el cirineo pudieron salir de costaleros y el paso sin el misterio, nunca se había visto tan completo, porque el Nazareno lo llena todo.

Nazareno, el de mi sangre morada ¿Dónde voy Señor así, con mi túnica morada, el alma tan desgarrada y puestos los ojos en Ti?

En la calle el Jueves Santo, vamos los dos al Calvario. No soy yo el que te acompaño, que Tú me salvas a mí.

En tu todo está mi nada y me salva tu mirada.

Que el cielo es estar contigo, mi padre y mi fiel amigo. Quiero ser tu costalero. Yo quiero ser nazareno y hacer tu pan con mi trigo.

Y no hace falta más literatura:

Pasa el paso y Dios se queda cuando pasa el Nazareno

Enseguida yo encontré
quel amor que te tengo.
Hace veintisiete años
que llegué de costalero;
cuantas veces te conté
lo que sentía por dentro
y por respuesta siempre tuve,
bordados en el terciopelo
de tu túnica sagrada,
la ternura de tus besos.
Nazareno de mi vida
Nazareno de lo eterno
Nazareno de mis hijos
y de la mujer que quiero.
Siempre escuchando plegarias
consolando a los enfermos,
siempre soñando contigo;
alfombra de lirios tiernos
junto a esos pies descalzos
perfumados con incienso.
Déjame seguirte cerca
aunque sé que no merezco
poder rozarte las manos,
que parece un sacrilegio.

Vengo a poner a tus plantas
mi oración en estos versos;
vuelvo a buscar tu mirada,
tus ojos color caramelo
y la luz entre las tinieblas
de la puerta de tu cielo.
Vengo a desnudar mi alma,
quiero ser tu cirineo;
Tú sigues pescando hombres
y yo dudando como Pedro
mas me insistes cada día
a echar las redes de nuevo.
Redes con mis intenciones
de la barca de mis sueños.
Vengo a anudar mis plegarias
al mástil con velas al viento
del cordón de tu cintura,
al árbol de tu madero
que las hojas de tus ramas
que al pasar se van cayendo,
van tocando corazones
con la punta de tus dedos.
Pasa el paso y Dios se queda
cuando pasa el Nazareno
cómo se queda en nosotros
cada vez que comulguemos
con el santo pan de trigo
que es para el alma y no el cuerpo.
Él se queda en el sagrario
donde lo siento latiendo
y se queda en la memoria
la cara de Dios que veo
y cuando sale a la calle
a Baza va bendiciendo.
y se queda en los recuerdos
de los que ya nos dejaron
y se asoman desde el cielo.
Dios se queda en las promesas
que detrás van ofreciendo
tanta gente con sus velas,
tantas cruces sosteniendo.
Alívianos Señor la carga,
ayúdanos Nazareno,
que llevas la cruz al hombro
siendo nuestro cirineo.
Pasa el paso y Dios avanza
en medio de su cortejo
de llamas que le preceden
penitentes nazarenos,
eso sí que es penitencia
que no me vengan con cuentos,
que no poder ver tu cara
es como quedarse ciego.
Suman otro nudo más,
un año más que cumplieron
entre tus filas moradas
con tu regalo del tiempo.
Nos das otra amanecida,
otra semana, otro invierno
y al llegar la primavera
no fallan tus nazarenos.
No falte un ciento de niños
que se colocan primero,
que jugando se te acercan
y Tú los vas protegiendo.
No te falten las matillas,
costaleras, costaleros
incensarios y navetas
cestas, estampas e incienso
ni quien encienda las velas,
que no falte el pertiguero,
ni ciriales con sus lanzas:
velas que apuntan al cielo.
Que no falte ya tu banda,
que es tu banda, Nazareno;
tus hijos que van marcando
tu paso con el izquierdo.
Tú nos llamas y escuchamos
tu palabra en tu silencio,
nos hablas con la mirada
y a todos nos llevas presos
y en el cuello esta medalla
desde el último al primero
y eso que pasa es por algo:
Tú nos llamas, Nazareno.
Que no falten a tus plantas
los lirios que te ponemos
perfumando su fragancia
y ablandándote ese suelo
por donde pisas descalzo
cargando con el madero:
La carga de nuestras culpas,
y el peso del mundo entero.
No dejes huérfana a Baza
no nos faltes, Nazareno.
Y que tu madre en la Victoria
deje pronto de ser sueño
y te siga por las calles
con su pena y su desvelo
y llorando sus dolores
con su palio nazareno
de bambalinas moradas
y varales para el techo
con la gloria de María
protagonista en el centro:
Un trono para la Virgen
que complete tu cortejo,
que realce su belleza
aunque es más bella que lo bello
y cuando suene el llamador
subamos con ella al cielo.
Pasa el paso y Dios se queda
cuando pasa el Nazareno.
Eres la sal de la vida
dice el nuevo testamento
y Tú eres la luz del mundo
se escribió en el evangelio.
Por eso quiero dejarlo
en mi piel grabado a fuego
y por eso estoy rezando
mi credo y mi padre nuestro,
el del pan de cada día,
espiga sagrada tu cuerpo.
Y repito mi plegaria:
Yo quiero ser nazareno,
Por santificar tu nombre,
por acercarme a tu reino
y por todos los cofrades
que te miman de este pueblo,
por el trabajo que hacen,
porque tienen mi respeto.
Por buscarme con tu barca
que navega cuando el viento
sopla encendiendo las velas,
brisa que peina tu pelo.
Por dejarme que te sienta
al escribir cada verso,
por el paso en este mundo
que es un soplo de tu aliento,
por mirarnos cara a cara
en tu casa de los sueños.
Porque tú mueres por mí
y yo contigo si me muero.
Y acercándose el final,
calle pronto el pregonero:
Si estoy nadando en el agua
y está cansado mi cuerpo,
sea con mis hijos crecidos
si pudieras concedérmelo,
recógeme con tu barca
y llévame hasta tu puerto,
abrigo de aguas tranquilas
de tu gloria, Nazareno.

Porque el Nazareno habla con el grito celestial y callado de su embaucadora mirada.

Tuya es, oh Señor, la grandeza y el poder y la gloria y la victoria y la majestad. En verdad, todo lo que hay en los cielos y en la tierra.

El Cristo cercano, de barrio, de familia, el que camina entre la gente sencilla, el que conoce por su nombre a los que lloran, a los que trabajan sin descanso, a los que buscan su consuelo; el peso de cada silencio, el llanto que se oculta en las madrugadas.

El Nazareno es el árbol de la cruz que salva el mundo.

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VICTORIA

Y su madre en la Victoria, la más bella, la madre del cielo que tanto se parece a la de la tierra.

El sueño de su palio morado, una oración en su capilla caminante, el balcón al que asomarse por la calle, la ventana de la madre encendida en la madrugada, su joyero y su tocador, el incendio de un jardín de lirios y azucenas ….

Porque en la belleza y la gracia de la Victoria, se juntan todos los mayos.

Victoria, luz del alba que ilumina
la vida, el corazón y hasta mi alma,
el éxtasis de su pena que nos calma
y la belleza en su dolor que nos consuela.
Madre allá en Belén por nochebuena
y el sueño de tu palio mi delirio
Jueves Santo sin la luz de nuestro cirio,
me conmueve tu paciencia tan serena.
Nieve blanca que refleja luna llena
la tristeza que provoca su martirio,
azucena que se va tornando en lirio
Madre nuestra y del cielo, nazarena.
Resumen de la gracia y la ternura,
estrella de la noche más oscura.
Puerta al paraíso de la gloria
de la Madre Inmaculada
en el dolor y la pena, la Victoria.

Ya lleva con nosotros 18 años. Salió a la calle en mayo de 2.013 y del mismo modo que con ella salieron las demás dolorosas simbólicamente, Ella sale también cada año a la calle, cuando lo hacen las titulares marianas de cada una de las hermandades.

Porque son distintas coronas de una sola frente. Por eso, todos los versos dedicados a las demás, son también para ella que espera paciente en la casa de hermandad, mientras sus lágrimas centellean en la oscuridad como lo hacen las luces de los sagrarios.

Pero la Victoria, no puede olvidar al Hijo cargando la cruz, al Nazareno y quiere cambiarle una corona por otra:

 

Tu corona 

En esas horas tan largas
que la Virgen pasa a solas,
nunca pierde la Esperanza
esperando su Victoria.
Nada más cerrar la puerta
suspira, llegó la hora.
Su hijo va para el Calvario
que es Baza por unas horas
y ella entre la oscuridad
rompe a llorar con las sombras.
¡Si ella pudiera cambiarte
una corona por otra!

Tiene guardados pañales
desde Belén hasta ahora,
que aunque perfume de ungüentos
en blanca mortaja se tornan.
No falta con el incienso,
esencia de lirios y rosas.
Su saya otra vez almohada
de tu cuerpo que destrozan.

Ya vuelve la procesión
y la Virgen ya solloza.
Otro suspiro en su llanto,
otras lágrimas que brotan.
Otra vez llega el momento
de que estéis los dos a solas.
Te ayuda a dejar la cruz,
y quita del cuello esa soga.
Ella quisiera curarte
con sus manos sanadoras
y tronchar una por una
las espinas que perforan
tu frente y demás heridas,
rodillas, costillas rotas;
Tu espalda siempre morada;
besarte tus llagas todas.

Ella quiere consolarte;
A Ti con mirarla te sobra.
Sabes las siete palabras
que dirás una tras otra.
¡Que no saben lo que hacen¡
al Padre que nos perdona;
El paraíso aseguras
al ladrón que te lo implora;
mujer ahí tienes a tu hijo
tu santa madre nos donas.

¡Si ella pudiera cambiarte
una corona por otra¡
La de espinas en sus manos
y en tu frente su corona.

Y gritarás ¡ay, Dios mío¡
Padre ¿Por qué me abandonas?
Sin fuerzas dirás: tengo sed
y todo cumplido a esa hora
para encomendar tu espíritu
a Dios Padre que no ignora.
Y nosotros mientras tanto,
como siempre a nuestras cosas.
Nos sortearemos la túnica;
te dejaremos sin ropa.
Preparados ya tenemos
tres clavos, caña y esponja
y al gritar sed de justicia,
vinagre para tu boca
y la lanza en tu costado
del que agua y sangre brota.
Y un ladrón a cada lado
y un cartel haciendo mofa
Nazareno como un rey
mas de espinas tu corona.
Es tu cuerpo malherido
trigo oculto entre amapolas,
convertido en un jardín
cuajado de rosas rojas,
entre los lirios morados
de tu sangre redentora.
Ella vuelve a revivir
lo que ocurre tras la aurora,
y te piensa rescatado
y en la cruz, Misericordia.
Por el barrio de Santiago
va llorando dolorosa.
Y en la Merced, Soledad,
Caridad de Dios tan sola.
Y por la Iglesia Mayor,
ya te guarda la corona
de espinas entre sus manos,
al pie de la cruz llorosa.
Y con un manto ya negro
grita un Silencio que atrona.
La Virgen de la Victoria
con la Esperanza se asoma
hasta la Plaza Mayor
que de Amor ya se desborda.
O descendiendo la cruz,
otro puñal que perfora
entre Magdala y Rocío
su corazón en el Gólgota.
Ella sabe que lo sabes;
Que pese a todo perdonas;
Ni tu pasión es perdida,
ni tu final la derrota.

Entre su manto y tu cruz,
nos regalas la Victoria.
Te recogerá en sus brazos
como la Piedad que llora
y cambiará de tu frente u
na corona por otra:
La de espinas en sus manos
y en tu frente su corona.
Ella te canta la nana:
Duérmete, descansa ahora.

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Nana para un Rey. Antonio Martínez Ares para Pasión Vega

Al baile, Maribel Cano

Duérmete tesoro mío,
no tengas miedo de ná,
mi pecho combate el frío,
por tus manitas helas.
Calla, que tras la colina
está  la muerte acechando,
viene cargada de espinas,
cruces, fatigas y clavos.
Nana para unos ojos morenos,
nana, para mi estrella y mi cielo.
Nana pa un ángel recién nacido,
nana, que se me ha quedado dormido.
Cuando ríe se ilumina
las ventanas de mi ser.
Que hermoso es dar luz divina
y que delirio querer.
Yo estaré siempre a tu vera,
sueña libre pastorcillo.
¡A la eahh eahh eahhh!
¡qué penita de mi niño!
Nana para unos ojos morenos,
nana, para mi estrella y mi cielo.
Nana pa un ángel recién nacido,
nana, que se me ha quedado dormido.

La Virgen vuelve a regalarnos su lección de eternidad, con la muerte dormida entre sus brazos.

¿Quién supo ponerle nombre? ¿Quién te robó la sonrisa de Victoria sobre la muerte? ¿Quién la Amargura talló retratando tu hermosura? ¿Quién lo bajó de la Cruz y lo puso en tu regazo? ¿Quién le arrancó de los pies y las manos los tres clavos? ¿Quién lo entregó sin brillo en los ojos sobre la saya que en Belén le acunaron? ¿Quién tu pena y tu dolor en el rostro te clavaron?

¿Quién fundió tus cinco lágrimas que los cristales lloraron?

¿Quién le quitó los espinos sobre sus sienes trenzados? ¿Quién se atrevió a hincar la lanza en su bendito costado? ¿Y quién le cerró aquellos ojos entornados, donde se posan los tuyos tan llorosos y cansados? ¿Quién te quitó de las manos el pañuelo que llevabas?. ¿Quién te ha puesto ese sudario?

Si hubiéramos estado allí, si estamos aquí y ahora. ¿No hubiéramos sido nosotros? ¿Acaso no lo hacemos?

Deberíamos meditarlo.

 

RESUCITÓ:  ALELUYA

Pero nos dice el Evangelio:

“Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo. Nadie puede venir a mí si no lo atrae el Padre que me ha enviado. Y yo lo resucitaré en el último día” Juan 6, 44-51

Y Él por su amor, nos salvó. Al tercer día nos salvó. La Victoria lo deja dormido en la cuna del Camarín de la Virgen de la Piedad, que nunca se cansa de mostrarnos el fruto bendito de su vientre.

A la calle cofrades y cofradías, aleluya. Vivamos también la alegría.

Porque en Baza Dios resucita cuando el niño se despierta, en los brazos de la Piedad y con Victoria por respuesta.

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En Baza por Navidad
se hace la Merced portal;
nosotros somos pastores.
Nace Dios tras los dolores
de su vientre virginal
y es principio y es final
y así es siempre Nochebuena,
que es la que el alma nos llena
y es de Baza su verdad.
Lo resumo en un momento:
protagonista del cuento,
la Virgen de la Piedad.

Tengo la oportunidad,
aquí postrado a sus plantas
con mi plegaria entre tantas,
más siendo hoy el pregonero,
de cantar lo que la quiero
y lo que le debo a Baza
y a los cofrades que me abrazan
como a otro bastetano.
Y todos juntos de la mano gritamos
¡Ave María! rezando como ya diría:
que no se la lleva, hermanos.

Ella nos muestra en su abrazo
al hijo de Dios que tiene
mientras lo besa y lo mece,
fruto santo de su vientre
y tiene puesta en la frente
corona de majestad,
que la reina es la Piedad
y la Dama no tiene nombre
por más misterios que esconde
ni fama, ni antigüedad.
Dios le confió la cuna
de esa pequeña criatura
que viene a salvar al hombre
por la Piedad de su nombre.
Y hoy juro otra vez su bandera
aunque sea ya primavera
y no esté aquí Cascamorras
ni por el pasillo corra.
Yo quiero alcanzar su plaza
que es razón de ser de Baza,
que todo en su iglesia ocurre;
que nuestra fe no es costumbre
aunque sea historia también.
Que es Baza, Jerusalén
de nuevo en Semana Santa
y pasa todo a sus plantas
donde hinco mis rodillas:
su camarín, maravilla
donde quiso Dios nacer
y al tiempo vuelve a vencer:
tres días tras el entierro
que ha estado cristo durmiendo
y vive en su eternidad.
La Virgen vuelve a alegrarse y
Dios volverá a despertarse
entre tus brazos, Piedad.    

                                                                                           He dicho.

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Documental “El Asedio de Baza, 1489”

Presentamos un documental histórico que puede ser de interés a nuestros lectores: “El Asedio de Baza, 1489”, el jaque mate a El Zagal y la victoria decisiva de los Reyes Católicos. Se trata de un vídeo de Relatos de Historia y Mitología, en el que se incorpora un nuevo e impactante documental que revive uno de los episodios más trascendentales de la Reconquista: el Asedio de Baza de 1489, que es presentado como la operación militar que marcó el principio del fin del Reino Nazarí de Granada.

Bajo el título “El Asedio de Baza, 1489: El jaque mate a El Zagal, el León de Granada”, el documental invita al espectador a sumergirse en la épica confrontación entre el ejército de los Reyes Católicos y las fuerzas del último gran guerrero nazarí, El Zagal, señor de un bastión que se creía inexpugnable.

Una crónica de resistencia y estrategia a través de una producción que reconstruye, entendemos que con bastante rigor histórico y en forma de narrativa cinematográfica, los seis meses de asedio que transformaron el curso de la guerra. Frente a las murallas de Baza, los monarcas Isabel y Fernando se enfrentaron no solo al enemigo, sino al invierno, la distancia y el agotamiento de sus tropas. En un gesto sin precedentes, decidieron no levantar el sitio, desafiando siglos de tradición militar.

Esa decisión, combinada con una impresionante demostración de logística, ingeniería y voluntad política, permitió al ejército cristiano mantener un campamento estable de más de 80.000 hombres, durante uno de los inviernos más duros de la contienda. Se levantó una auténtica ciudad fortificada para conquistar otra, una proeza que el documental analiza como símbolo del nacimiento del Estado moderno bajo el reinado de los Reyes Católicos.

El documental también aborda el papel de El Zagal, conocido como “el León de Granada”, cuya feroz resistencia no logró impedir la caída de Baza y, con ello, el inicio del declive de un reino. Su derrota en diciembre de 1489 supuso el colapso definitivo del poder nazarí en el oriente granadino y dejó a la ciudad de Granada completamente aislada y condenada a su rendición final, apenas dos años después.

Se trata, en todo caso, de una invitación a reflexionar sobre la historia “El Asedio de Baza, 1489” que explora los aspectos militares, políticos y humanos de aquel enfrentamiento: desde la guerra de minas y trincheras hasta la llegada de la reina Isabel al campamento, pasando por la desesperación de los defensores y la rendición honrosa de los vencidos y todo ello con una cuidada ambientación y un tono divulgativo, que invita al público a reflexionar.

El documental ya está disponible en la sección que Relatos de Historia y Mitología mantiene en el Canal de YouTube, donde también se ofrecen otros grandes episodios que definieron el destino de nuestra tierra y el nacimiento de la España moderna.

 

Pregón de la Feria y Fiestas de Baza 2025

PREGÓN OFICIAL DE LA FERIA Y FIESTAS DE BAZA 2025

Pregonero: Ramón Rodríguez Carpio
Teatro Dengra, jueves 4 de septiembre de 2025

Nota importante: Ofrecemos el texto íntegro del pregón de Ramón Rodríguez Carpio co  la premura a la que nos han obligado diferentes circunstancias y a falta de imágenes y otros complementos con los que el pregonero ha “condimentado” su excepcional intervención. Confiamos en que, con la mayor brevedad posible podamos añadir algunos de los detalle que lo acompañaron, si bien, lo más importante que es el propio pregón, queda a disposición de nuestros lectores

El PREGONERO:

Ramón Rodríguez Carpio nació en febrero de 1976 en la calle Jesús Domínguez; se crio y se educó en el callejón del Almendro y en la calle Monjas, junto a su madre y a su abuela, que regentaban dos puestos de pescadería en la antigua Plaza de Abastos. Presume de ser cascamorrero desde los ocho años y de ser horquillero de la Virgen de la Piedad desde hace quince. Está casado desde hace 27 años “con el amor de mi vida, Elisabeth”, y tiene dos hijos: Sebastián y Elisabeth. Actualmente trabaja de conductor en la plataforma logística de Mercadona.

Además de todo esto y de su anonimato social, Ramón Rodríguez es un pregonero casi profesional, especialmente en el mundo cofrade. Algunos de sus pregones para cofradías y, sobre todo, el pregón oficial de la Semana Santa que ofreció en 2018, han dejado huella en la comunidad “semanasantera”. Pregonó a la Soledad en 2013; realizó la exaltación del 75 aniversario de la llegada del Cristo de la Misericordia en 2015; pregonó a la Santa Cruz en 2020; y a los Méndez en 2024; ha colaborado en numerosos espectáculos del mundo cofrade con la Banda Municipal de Música de Baza y en algunos musicales.

“Bastetano por los cuatro costados, amante de las tradiciones y costumbres de Baza, cascamorrero, portador de la Piedad, cofrade convencido y practicante y, además, buen pregonero… Ramón es la persona idónea para divulgar y publicar nuestra Feria y Fiestas”, ha reconocido el alcalde.

Ramón nos promete un gran espectáculo, en el que habrá diferentes ingredientes, para exaltar la Feria y las Fiestas de su pueblo. “Este pregón es un reto para mí; exaltar en verso a mi ciudad y a sus fiestas es un honor como bastetano. Porque, como lo he titulado, Baza es… “la historia de nuestras vidas”, ha indicado el pregonero 2025.

 

La historia de nuestras vidas

PRESENTACIÓN

Como dice aquel viejo fandango
dos cositas tiene Baza
que no las tiene Granada
el agua de las 7 Fuentes
la Virgen de la Piedad…

Qué suerte tuve en conocerte, Baza,
como un rayo de luz en mi camino,
como el rumor de tu agua en la calma,
como el verso más dulce y genuino.

Qué suerte tuve en conocerte, Baza,
entre tus calles, tu luz, tu quietud…
como un regalo que el tiempo me traza,
como un refugio de paz y plenitud.

Qué suerte tuve en cruzarme contigo,
Baza, rincón de mi querer
donde el tiempo se vuelve mi testigo
y mi corazón aprende a florecer.

Qué suerte tuve. Qué bueno el destino
que me llevó hasta tu mirada,
porque en tu esencia, en tu aire divino,
mi corazón encontró tu morada.

Viviré contigo mientras pueda,
Baza de historia y calor,
en tu silencio mi alma se queda,
en tu tierra florece mi amor.

Tu sierra guarda secretos antiguos,
tu cielo limpio me abraza sin fin.
En cada esquina, un susurro amigo,
una promesa que nace por mí.

Baza, rincón de luz y encanto
donde la suerte quiso que estuviera,
porque en tu tierra, sin buscar tanto,
encontré paz. Yo, algo más quisiera.

Qué bella eres para tanta inmensidad,
qué bellos tus amaneceres, llenos de intensidad.

Qué preciosas tus calles, dotadas de colores,
perfumadas por la suave brisa
de tus bellos alrededores.

La noche iluminada por tus estrellas,
que como don Enrique Pareja decía.
Noches de Baza… las más bellas.

Entre aroma de olivares,
un bastetano sueña sereno
con calles de tiempo, de aires ancestrales,
su eterno refugio ameno.

La vega tiende su manto verde
bajo la luz de un cielo cristalino
y, en sus entrañas, la historia se pierde,
entre leyendas de un pasado divino.

Tu Dama, guardiana eterna
de piedra y majestad,
testigo de siglos idos
de cultura y sociedad.

El Cerro Cepero
vela un ritual de devoción
y el agua de tus 7 Fuentes
murmura tu dulce canción.

En tus tierras fértiles
la sangre se derramó,
cuando un pendón cristiano
tus murallas asedió.

En la lucha encarnizada
tu valor se mostró,
mientras Cid -Hiaya
a su destino se rindió.

Los Reyes Católicos,
con ímpetu y fervor,
sus espadas alzaron
en busca del honor.

y en la conquista ardua
su pendón plantaron,
sobre el suelo que antaño
los musulmanes habitaron.

Baza, rincón de encanto
donde el pasado perdura
tu esencia, un dulce canto
que en mi alma madura.

Cómo recuerdo mi infancia.
cómo añoro mi niñez.
cómo echo de menos, esas tardes con mis abuelos,
bastetanos puros y de sencillez.

En Jesús Domínguez nací,
en el callejón del Almendro me crie,
entre amor, risas y juegos,
por los que siempre suspiré.

Aún guardo en mi alma amarillenta
un sabor a dulces de dulzura.
Tu voz abuela, lenta… tan lenta…
contando historias de noche oscura.

El olor a potaje recién hecho,
el rumor de la calle al mediodía
y en la tarde el murmullo
de una guitarra: la mía.

En la noche, el sonido de una hermanas
de la iglesia de la Mayor,
el redoble de sus campanas
que me llenaban con su amor.

¿Qué más versos te daría?
Si los tuyos son mejor.
Solo mi alma que te añora
sabe darte su honor.

!Viva mi tierra bastetana!
Sus gentes, su dulce olor
porque en ti, mi Baza hermosa
late eterno mi amor.

Baza, mi cuna, mi esencia, mi encanto.
La tierra que más quiero,
la que guarda mi eco en quebranto
de un perfume de amor sincero.

Porque nunca te olvidaré,
porque llevo tu nombre en mi destino,
porque de ti nunca me alejaré.
Mi pueblo bastetano, mi raíz, mi camino.

Porque eres mi refugio
donde mi alma encuentra la calma,
entre olivos y leyendas,
bajo el manto de tu alma.

Hoy te vengo a pregonar
con versos que el alma me inspira
de tu historia, de tu encanto,
como el sol cuando nos mira.

Que vivan tus fiestas y tus gentes,
el Cascamorras, tu tradición.
Porque eres Baza querida,
puro fuego del corazón.

Donde se venera un virgen pequeñita,
pero muy grande también.
Donde mi abuela me dio la oportunidad
de conocer… a mi Virgen de la Piedad.

Hoy te vengo a pregonar.
Qué suerte tuve en conocerte.
La que siempre me acompaña,
porque serás por siempre mi Baza,
la ciudad más bonita de España.

SALUTACIÓN

Señor alcalde, señores y señoras concejales, señores y señoras miembros de la Corporación Municipal.

Señores y señoras miembros del ámbito de la seguridad: Guardia Civil, Policía Local, Protección Civil, Cuerpo De Bomberos.

Señores y señoras miembros de la Junta de Gobierno de la Hermandad de la Virgen de la Piedad.

Dignísimas autoridades de la ciudad de Baza, miembros de la Asociación Multicultural Cascamorras, Cascamorras que en algún año han recorrido las calles de este bendito pueblo.

Bastetanos,  bastetanas… buenas tardes. Paz y bien.

He de reconocer que redactar este pregón no fue tarea fácil para mí, puesto que los que me conocéis, sabéis de mi experiencia en el atril dentro del mundo cofrade. Por eso, este pregón fue un gran reto. Hablaré de mis fiestas, del Cascamorras, de la Feria y de algunos temas más, que espero agraden al público asistente .

Mi más sincero agradecimiento al señor concejal de Cultura, don José Gabriel, por su confianza puesta en mí. Los que me conocen saben que no soy hombre de estudios ni de letras. Solo soy un humilde bastetano, que va a intentar plasmar en verso, como solo me gusta escribir, mis sentimientos y devociones a esta bendita tierra de Baza.

Gracias a mi presentador, José Gabriel, por sus bellas palabras. Me han emocionado de verdad.

Gracias a las gentes de Baza, en especial a los que me habéis ido dando ánimos, durante estos meses en los que se estaba gestando este canto a mi ciudad.

Gracias a mi familia, a mi hermano, a mi madre, por estar siempre dando amor y cariño cuando se os necesita.

Gracias a mis hijos. Fuisteis y seréis, para siempre, el mejor regalo que  la vida me ofreció.

Y sobre todo gracias infinitas a mi esposa, al amor de mi vida, ELISABETH.

Otro pregón más.
¿Cuántos llevas ya?
¿No tuviste bastante este año
con el de tu Sebastián,
que ahora viene tu marido
a pregonar a su ciudad?

En este día, bajo esa luna bella que alimenta
mi corazón, por ti
se agiganta y alienta.

No hay flor en el jardín,
ni estrella en el cielo
que iguale tu mirada,
que disipa todo velo .

Eres el faro que me guía,
mi eterna bendición,
una suave caricia y tu voz:
mi dulce canción.

Que se escuche bien fuerte,
que retumbe mi voz.
Por ti mi amor:
la más hermosa de los dos.

Mi amor por ti es eterno,
más allá de mi razón.
Eres mi presente, mi futuro,
mi dulce corazón…

Me dormí siendo un hombre
en esa siesta sombría
y el tiempo me convirtió en niño
y me transportó a otro día.

Parece mentira lo que estoy escribiendo,
pero aparecí de nuevo
en el callejón del Almendro.

Allí, mis huesos eran pequeños otra vez,
los calcetines bajados
y, las rodillas, raspadas de correr.

Ese niño pequeño,
con sonrisa de cristal,
moreno y delgado,
era feliz y singular

Llevaba a sus abuelos al lado.
con lento paso serenal.
Iban recorriendo las calles
de este pueblo ancestral

El niño va
con sus manos extendidas,
entre dos amores, recordando
su infancia vivida.

Soñó, bajo ese cielo, que sus abuelos
lo llevaban de la mano,
por las calles de Baza,
secretos de un tiempo lejano.

Es aquí
donde el sol pinta de blanco las fachadas.
Los abuelos y el nieto
tres almas entrelazadas.

Caminan juntos, paso a paso
por las calles adoquinadas,
donde la historia murmura,
entre casas encaladas.

Los abuelos,
con su andar lento
y su sonrisa serena,
le cuentan al nieto historias de una guerra,
de sus penurias y sus penas.

Llegan a la Alcazaba,
donde el sol besa tierra mora,
Un alto que vigilaba
la defensa de esta tierra que enamora.

Al fondo ese cerro…. ¿Lo ves?
Se llama del Jabalcón.
Antiguamente decían
que es bendito y adivino,
porque cuando está cubierto de nubes,
agua viene de camino

Bajan a la Plaza Mayor
con su bullicio y su encanto,
donde el agua de su fuente
baila un alegre canto.

Siguen por Alhóndiga
de casas ancestrales,
donde mercaderes en posadas
contaban sus caudales.

La Alameda los llama
con sus árboles centenarios,
se sientan en sus bancos de madera
de recuerdos solitarios.

La abuela le señala la Merced,
majestuosa y altiva,
y él habla de su fe,
de su esperanza fugitiva.

De la Virgen de la Piedad,
patrona de Baza amada,
que protege a sus dos hijas
con su mirada sagrada.

Y a su hijo
que está en el cielo,
al que cada día
recuerda con anhelo.

Bajan por los Caños Dorados
y le dicen a su nieto
que, durante tantos siglos,
con sus aguas nos ha dejado saciados.

Se detienen en Los Valencianos.
Por favor.
Tres tarrinas de turrón helado
saborean el momento,
tan dulce y amado.
El abuelo le limpia
la boca con cuidado
y la abuela le abraza
con amor delicado.

Bajan por calle Zapatería,
antaño aromas de cuero,
donde los buenos artesanos
trabajaban con esmero.

El nieto les pregunta
¿y ese edificio que tanto ha cambiado?

Allí  estuvimos trabajando,
de pescaderos de los Abastos. El mercado.

Bueno, todavía es temprano.
No despiertes de este letargo,
volvamos a casa,
que el camino ha sido largo.

Y así, entre risas
y pasos cansados,
los tres regresan.
El niño, encantado

Las calles de Baza,
testigos callados,
guardan sus voces,
su sueños guardados.

Vámonos para el Almendro,
que te he pedido hora.
Acá, el Jorge y el Antonio,
los barberos.
Que después te iras a dormir
a esa placeta de los Yeseros.

No quiero dormir,
no quiero despertar.
Quiero oír el reloj de la cocina
Tic, tac… tic, tac.

El crujir de la mecedora
en la tarde.
Quiero quedarme con vosotros,
de verdad

Pero como la aurora
que el alma desvanece,
el sueño se difumina,
la imagen desaparece.

El hombre despierta
con un suspiro profundo.
La almohada mojada
por un recuerdo fecundo.

Aunque su infancia quedó atrás,
en la lejanía,
la huella de sus abuelos
será para siempre su guía.

Y en el silencio de la noche,
que ahora comienza,
lleva en el alma viva
la dulce promesa
de aquel sueño dorado.

De aquel regreso veraz
del que no quiere despertar,
del sueño de este hombre fugaz.

De ser niño de nuevo
junto a sus abuelos… en paz.

Y cuando la sombra me cubra entero
y el último suspiro
se me escape al viento,
no sentiré pena…
ni el frio abrazo del final momento.

Porque cuando muera,
no me lloréis.
Solo pensad que me he ido
de la mano de mis abuelos,
a ese cielo tan querido.

 

Sube bastetano la cuesta.
Sube paisano a las Arrodeas.
Déjate de malos rollos
de polémicas, de peleas.

Que el 6 de septiembre
es nuestra bendita tradición
y esa carrera debes hacerla
con ahínco y devoción.

Sube bastetano,
con alma y amor.
Arriba te espera Cascamorras,
en su eterno clamor.

La tradición grita en tu piel:
!corre y píntalo!
Y nunca dudes de él.

Que la pintura sea tu bandera
Mientras, abajo, Baza y la virgen de la Piedad
lo esperan.

El pincel es tu mano,
esa la que tantos y tantos
en nuestros coches llevamos

Tus gritos al viento.
!Y no se la lleva!
Qué bendito divertimento.

El color negro rocía su piel.
Baja las Arrodeas corriendo
bajo un sol fiel.

Manchas de alegría,
trazos de tradición.
Una fiesta con tintes
de la más pura emoción.

La gente se ríe.
El pueblo se unirá.
Una marea negra correrá
Que, en las calles de Baza, fluirá

!Que corra la pintura!
Que salte el festín.
Que Cascamorras lleve su bandera,
su manto sin fin.

Un arco iris vivo gritando sin más.
!Que comience la fiesta!
!Que empiece ya!

Al cielo el tercer cohete,
símbolo que la fiesta estalla
en su clamor.
El Cascamorras corre con gran honor.

Viene de Guadix
con ansias de llevar
a la Virgen de la Piedad,
para que en su pueblo
ocupe su lugar.

Con pantalón rojo y amarillo,
como un arlequín,
corre entre la multitud
en una carrera sin fin.

La gente lo persigue con fervor.
Mancharlo de pintura
es su mayor obsesión.

Ya está asomando por las calles,
por las plazas.
La turba enardecida
de negro lo quieren ver
en su lucha divertida.

Porque si limpio llega a la Merced,
qué gran aflicción,
nuestra Virgen se irá
y no habrá salvación.

Cascamorras huye
con ágil pie,
pero lo negro lo alcanza.
!No puede ser!

Los Caños Dorados brillan
sabiendo lo que ha de venir.
Tienen entre ceja y ceja
a ese accitano,
que en sus aguas se refleja.

Se resiste, corre, salta, se revuelca
entre la gente que lo espera
y, el que ha logrado atraparlo,
le arrebata su bandera.

Se zambulle en la alegría,
entre aceite y tradición,
y el agua limpia le deja
la esencia de su corazón.

El agua corre a borbotones,
mientras lo capuzan y le cantan
Emerge como un Poseidón,
de los Caños se levanta.

Llega un momento de emoción:
todos abajo, de rodillas.
La bandera la despliega con honor
mientras Baza aclama !Cascamorras!
Con pasión y con fervor

La bandera ondea al viento,
símbolo de unión y valentía,
testigo de su promesa,
que él renueva cada día.

Porque en cada jura de bandera
el bastetano jura lealtad
a su Virgen, a su pueblo
a su historia y su identidad.

Se escucha el redoble de un tambor,
la multitud hace un pasillo,
por la fiesta y su fulgor

Baza es un mismo grito:
!que corra Cascamorras!
!Dejadlo correr un poquito!

Corre, Cascamorras, corre.
Que Baza te persigue
como un fugitivo errante.
Tu escapatoria prosigue.

Corre, Cascamorras, corre
que es tu luz y tu destino.
Pobre será tu huida,
porque te atraparan en el camino.

Corre sin parar,
que el pueblo te sigue,
que te van a alcanzar.
Se resigna, de verdad,
cuando lo atrapan por la ciudad

En la Merced,
el clamor se desata,
el tambor resuena,
la emoción se dilata.

Cascamorras, figura de antaño,
con su porra en la mano
desafía al engaño.

Ante la Merced,
la puerta se alza.
Un umbral sagrado,
donde la fe se abraza

Las campanas lo anuncian,
la Virgen espera,
mientras el pueblo aclama
con pasión más sincera.

La iglesia abre sus puertas
mientras el pueblo grita
y él, audaz entre las sombras,
busca esa Virgen bendita

Allá en el altar,
con mirada serena,
observa la contienda
que en su plaza resuena.

Cascamorras avanza
con paso decidido
hacia la Virgen de La Piedad,
su destino elegido.

Ella es la meta,
el símbolo sagrado
por el que Cascamorras
se siente impulsado.

Y al fin, exhausto y triunfante,
y una vez ya lavado,
de rodillas, en aquel reclinatorio,
su devoción se desborda,
su tradición que vive,
su historia se borda.

Cascamorras,
símbolo de un pueblo unido.
En la plaza de la Merced
su destino ha cumplido.

Que siga vivo el rito
por siempre en nuestra alma.
Cascamorras, la leyenda
que el tiempo no calma

¡Porque bastetano soy!
Y grito con pasión
!Viva la Virgen de la Piedad!
!y viva esta bendita tradición!

 

!Ay!… qué recuerdos del Cascamorras
subiendo a las Arrodeas,
pasada la Plaza de los Toros,
me dicen a lo largo de la subida.

!Mira, si es el hijo del Arroy
!Es verdad, es igualito a su padre!

Este pregonero se llena de emoción
cuando escucha eso en el ambiente…

Porque subiendo las Arrodeas
encuentro a mi gente,
mi pueblo gitano,
libre y valiente.

El viento, sus risas lleva cantando,
historias de sueños,
de amores volando.

Su duende brilla,
su arte se enciende,
mientras tocan las palmas
y el cajón les comprende.

Somos raíz que no se olvida,
sangre caliente,
alma encendida.
En las Arrodeas late nuestro canto,
gitano y puro,
eterno y santo.

Nací gitano
bajo el cielo abierto,
con el sol por cuna
y el viento por voz.

Mi alma ya traía
marcada mi sangre,
bendecida por Dios.

La bandera del pueblo gitano lució junto a la de España, Andalucía y Baza

Nací gitano, con orgullo fuerte,
llevando en mi ser la herencia bravía,
un espíritu libre hasta la muerte
que no se doblega a la tiranía.

Nací gitano y mi alma lo sabe.
En cada latido, en cada palpitar
llevo la fuerza que no claudica,
un fuego que siempre sabrá brillar.

Mi alma nació al son de una guitarra,
en el quejío hondo que el alma desgarra,
mis ojos conocen la noche estrellada
y mi corazón la pena callada.

Porque este pregonero,
hasta hoy nunca se ha atrevido a confesar
que en su infancia sufrió acoso escolar.
Y siendo padre de familia,
también en el mundo laboral.

 

Nací gitano, con alma de sol.
Pero, en la escuela, la sombra cayó
como un triste crisol:
palabras hirientes. En mi alma se grabó.

!Ramón, gitano!, gritaban sin fin.
Como si un insulto fuera mi nombre
sentía en mi pecho un motín.
La vergüenza, como un pobre hombre.

Sus risas crueles,
como dagas de cristal,
atravesaban mi corazón.
Me sentía, extraño, fatal.
Ajeno a un mundo sin razón.

Lloraba en el silencio,
en las noches oscuras,
pidiéndole a la luna.
¿Por qué mi origen causa fisuras?

La rabia crecía.
Un nudo en la garganta,
queriendo gritar mi orgullo al viento.
¿Acaso mi sangre
debe arrancarse en un mal momento?

Aprendí a llevar la pena escondida,
a mostrar al mundo mi rostro sereno,
pero en mi memoria quedó la herida,
la cicatriz de aquel cruel veneno.

En el trabajo,
mi ideas, mis logros, apenas valían,
Mi esfuerzo constante, no lo veían.
Sentía la brecha, la cruel diferencia
marcada en mi nombre,
con mala querencia.

Callaba a menudo, tragando la pena,
temiendo perder esa exigua almena
de un sueldo, que apenas mi hogar sostenía,
sufriendo en silencio, la cruel ironía.

Nací gitano,
con manos dispuestas
a dar lo mejor
de mis dulces gestas.

Me llaman gitano,
como si fuera un pecado,
como si mi sangre ardiente
fuera un verso equivocado.

Pero llevo en mis venas
el fuego de mil caminos,
el eco de la guitarra
y el ritmo de los destinos.

Se ríen porque bailo
con el alma en los talones,
porque canto a las estrellas
y hablo con los corazones.

Que sigan con sus burlas,
que sigan sin entender,
que mi pueblo es de luna y plata
y no me da vergüenza ser.

Tenemos la sabiduría de la calle,
la astucia aprendida en cada rincón,
una filosofía que nunca falla,
que late al ritmo de cada canción.

Amamos la familia
con alma gitana,
el calor del hogar,
la noche serrana,
el abrazo sincero,
la mesa compartida
donde el amor florece duradero.

Honramos a los mayores,
fuente de saber
que guardan las historias de nuestro linaje.
Su consejo es la luz que nos hace ver
su experiencia, un valiosa bagaje.

Que mi voz resuene con fuerza y orgullo,
que el mundo conozca mi estirpe sin igual.
Llevo la sangre gitana como un arrullo,
un tesoro preciado que no tiene igual

Así soy yo: gitano de pura cepa.
Con mis defectos y mi nobleza, también
llevo en mis venas la herencia
de ser gitano. No me avergüenzo. Amén.

 

Hubo en Baza un lugar,
lleno de pellizco y encanto,
donde a diario la gente acudía…
no sabéis cuánto.

!Oh!… mi viejo lugar
lo recuerdo en quebranto.
Un fantasma del ayer.

Tus puestos coloridos,
el bullicio, recuerdo en este pregón,
se disolvieron en la nada,
como una triste canción.

Recuerdo los sábados en la mañana,
llenos de frio y de sol,
las cestas repletas,
el ir y venir… veloz .

La fruta temprana,
la carne rosada,
la sardina fresca,
de la lonja recién llegada.

Tuvo mi Baza un lugar
!Ay!… Tuvo esta tierra un sitio
donde retumbaban gritos de vendedoras
ofreciendo su género, con voces sonoras.

Antonio, con sus tomates bermejos,
y Alfonso, el carnicero,
con sus deliciosos embutidos
y su fresco cordero.

Antonia “la Caracola”,
con voz alta y alma marinera,
anunciaba la pesca del día,
para el que comprar quisiera.

Tuvo Baza un lugar
lleno de pellizco y encanto,
crucigrama de adoquines
sobre aquel suelo bendito.

Cuatro rayitos de luz
se unían siempre en un signo:
el olor a fruta fresca, a pescado,
a vida cruda.
A gritos, que resbalaban el costado.

El eco entre puestos,
monedas resbalaban por los dedos,
el pan olía a horno en la mañana,
las sombras se arrastraban como credos.

El pulso de la calle,
el tacto humilde de lo necesario,
el peso justo,
bandeja de acero y peso calculado.

!Cómo te echo de menos!
viejo mercado,
donde hasta el tiempo
sabía a lo comprado.

Hace tiempo hubo un lugar,
lo dice el recuerdo mío,
donde comía churros en la cafetería
que Ricardo y Mary
a la entrada tenían.

 

Tuvo Baza un lugar
y el lugar ya no es el mismo.
Cerró sus puertas, quedó vacío,
en un silencio profundo,
en un recuerdo sombrío.

Se transformó… en Centro Joven
hace años convertido.
!Maldito el día!
en que caíste en el olvido.

Ahora solo queda el eco
de un  rumor que fue canción,
que en mi bolsa de recuerdos
guardo en mi corazón.

Eras el latido del pueblo entero,
un crisol de vidas,
sincero y certero,
donde se tejían las redes vecinales,
donde había calor humano,
sin prisas ni males.

¿Dónde se marcharon las voces?
Los rostros queridos…
¿Dónde se marchó la bulla?

Los sueños vividos
se fueron con la brisa,
con el correr del instante
grabando en mi memoria,
una sombra constante.

Por él, este poema que escribo,
románticamente  herido,
que sueña volver a verte,
que sueña volar contigo.

Y aunque sé que es imposible,
porque es un canto al vacío,
hoy quiero gritar… bien fuerte,
con vosotros por testigo.

Que Baza tuvo un lugar
lleno de pellizco y encanto,
donde viví sentimientos
y lo digo con emoción y llanto.

Yo nunca te olvidaré,
donde mi infancia comenzó su camino
Yo jamás te olvidaré,
Mercado de Abastos… divino.

 

!Ay…! mi feria de Baza.
Eres crisol de alegrías,
donde el alma bastetana,.
florece durante 10 días

Donde la luna se baña
en tonos dorados,
un brillo nocturno
de sueños bordados

 

Bastetano,
permíteme llevarte en verso,
paso a paso,
por ese laberinto de luces,
sin prisa ni retraso.

El sol de septiembre,
con su abrazo dorado,
pinta de oro sus calles
y un sentimiento renovado
por el ir y venir de gentes de esta tierra,
con su paso sosegado.

Sale de su rutina diaria
transformándolo en sonrisa,
en un encuentro alegre
que su corazón le avisa.

Desde lejos se escucha
la música vibrante,
un eco de alegría
que se hace más constante.

Al acercarnos al Ferial,
qué precioso recinto, engalanado
de bombillas y farolillos,
vestido con amor delicado.

La portada imponente,
con sus luces de colores,
nos da la bienvenida,
disipando los temores.

Entremos juntos,
bastetano amigo.
Con paso decidido,
vamos a dejarnos llevar
por el ambiente encendido.

!Mira de frente!
Ese aroma que embriaga,
ese humo que se eleva,
que a la gente le halaga.

Son los pinchitos morunos,
manjar aquí tan preciado,
con su danza de especias,
al fuego abrazado.

Porciones de carne jugosa
adobada en secretos,
receta celosa.

Comino y pimentón,
la cúrcuma dorada,
un toque de orégano,
la hierba estimada,
el cilantro fresquito,
en su verde presencia
despierta los sentidos
con grata insistencia.

El aire se impregna
de un olor tentador,
que atrae a las gentes
con fuerza mayor.

!Bastetano, vámonos!
A esas carpas cubiertas,
que las casetas nos aguardan,
con sus puertas abiertas.

El vino generoso
empieza a correr
y el eco de las palmas
nos quiere acoger.

Sintamos el ritmo
que el aire transmite,
las sevillanas alegres
que el ambiente repite.

Busquemos un rincón
donde el cante florezca
y la amistad sincera
con fuerza nos crezca.

Entre farolillos de vivos colores
olvidamos nuestras penas,
los tristes sabores.

Bailamos al son de sevillanas vibrantes,
contagiándonos a todos
con risas constantes.

Comamos migas, arroz,
gachas, calamares;
probemos la comida,
disfrutemos de estos manjares.

Ese jamón que se deshace
con suave ternura
y las aceitunas jugosas
con su verde figura.

Brindemos con fuerza,
abrazando la copa
por la vida; los sueños,
por la gente que arropa.

Que la tarde se extienda
sin prisa ninguna
y que la felicidad sea
nuestra única fortuna.

Pero la tarde declina,
con tonos rojizos,
la Feria palpita,
con suaves hechizos.

!Ven bastetano amigo!
Acércate poco a poco,
con paso tranquilo,
que un vino dulce espera,
con néctar surtido.

Un elixir dorado
de uvas maduras,
que endulza la charla,
que calma las duras.

!Cuántos años!
llevará subiendo y bajando
ese bastón,
para llenarle la panza
a ese gordinflón.

!Amigo bastetano!
mi apreciado hermano.
Llevemos a nuestros pequeños cariños,
que todavía no hemos montado,
a nuestros benditos niños

En la noria bonita,
como una luna viajera,
los abraza al cielo
con su suave vaivén,
mostrándoles la feria
que bulle también.

En los caballicos
de crines doradas,
con música alegre
y monturas pintadas.

Los llevará lejos.
A mundos de ensueño,
donde la fantasía
no tiene diseño.

 

En el tren de la bruja,
con sombras inquietantes,
despertará sustos,
pero al instante,
las risas nerviosas
romperán el hechizo,
guardando un recuerdo
con dulce pellizco.

En el barco pirata,
con su bravo balanceo
los hará sentir la aventura:
!el mareo!

Suave y divertido,
que agita su panza,
mientras gritan juntos,
con loca esperanza.

!Montémonos con ellos!
Sintiendo su anhelo,
reviviendo en sus ojos
nuestro propio cielo.

Que la feria de Baza,
con su encanto infantil,
les deje memorias
de un tiempo sutil.

!Amigo bastetano!
Que la noche ya extiende
su manto estrellado.

!Vamos, amigo!
Que la noche es joven aún.
Aunque tengamos una edad,
no pidamos perdón,
vámonos a las discotecas,
donde late otro son.

Luces de neón
pintan la atmósfera oscura
y la música invita
a olvidar la cordura.

El bajo retumba
con fuerza vibrante,
mezclándose voces
en un eco constante.

Busquemos un hueco
entre la multitud,
dejémonos llevar
por la alegre actitud.

El hielo tintinea
en el vaso que espera,
un trazo que enciende
la chispa ligera.

Charlas animadas,
secretos al oído,
miradas que cruzan
con brillo encendido.

!Tengo hambre, amigo bastetano!
Pues vámonos a esa esquina.
Donde el gentío se agrupa
está la reina del sabor,
sin que nadie la interrumpa.

Su carro brillante
es un altar de carbón,
donde se alza Joaquina  “la Papona”,
para nuestra feria un don.

No es una  patata, no.
Son las de la papona bendita,
asadas a la perfección,
con su piel que crepita.

Envueltas en plata
como un tesoro escondido,
el bastetano espera su turno
con su aroma encendido.

La noche se acaba.
!Vámonos, bastetano amigo!
Que el antojo nos llama
a ese puesto humilde
con dulce proclama,
donde el aceite chispea,
como una suave canción,
y la masa dorada
nos brinda de emoción

Los churros se hacen,
con arte y destreza,
largas espirales
de crujiente belleza.

Recién hechos, calientes,
con brillo sutil,
esperando el abrazo
del chocolate gentil.

Un contraste de texturas,
la magia del paladar.
Un placer sencillo
que sabe endulzar.

!Mira, bastetano amigo!
Contempla la luna llena
que alumbra la fiesta.
!No!, son los fuegos artificiales,
con su magia gesta.

Pintando el cielo oscuro
de luces fugaces,
dejando en el alma
recuerdos capaces

de hacernos sentir,
con orgullo rotundo,
de ser de Baza
en este hermoso mundo.

De pasear por tu Feria,
Baza de mi querer,
es sentir la alegría
de cada amanecer .

Y en estos días festivos,
llenos de colorido,
este humilde bastetano
os dice, sincero y sentido,
que mi alma y mi corazón
proclaman, en lo más profundo,
que esta es mi Feria de Baza,
la más bonita del mundo.

Cómo voy a olvidarme de ti,
mujer bastetana.
Sea abuela, madre, esposa, hija o hermana
la que siempre acompaña,
hoy te quiero piropear
con suspiros de España.

Cómo olvidarme de ti,
mujer bastetana.
Tu recuerdo nunca se irá,
como una huella imborrable
que en mi alma está.

Tu esencia,
como perfume de geranios
en floración,
perdura en mis días
con profunda vibración.

Cómo olvidar tus ojos,
luceros de nuestra sierra,
que en cada mirada
encierran la paz de esta tierra.

Tu voz es…
melodía que el viento trae suave,
sonido de este pueblo,
como el cante de un ave.

imposible borrar
la calidez de tu sonrisa
que, como el sol de septiembre,
se esconde en el horizonte… sin prisa.

El eco de tus pasos
por las calles de Baza
se queda resonando
como eterna amenaza.

Cualquier intento mío
de dejarte en el olvido
nunca será posible,
porque en mi ser ha quedado tejido.

Tu sonrisa…
un faro en la lejanía,
que ilumina mi alma
y mi alma confía.

Eres la bella flor,
la joya escondida,
preciosa mujer,
en Baza nacida.

Pero… pero cuando llega
el 8 de septiembre
y en las carrozas puedo verte,
mis ojos lo comparten,
porque mirarte bastetana…
eso es punto y aparte.

Bajo el cielo de Baza,
que el sol dora y calienta,
eres la flor que se despliega
con gracia que alimenta.

La vista y el alma,
con tu porte sereno,
mujer de esta tierra,
de linaje pleno.

Tu traje de flamenca
es un lienzo de color,
donde la alegría
pinta su vibrante fulgor.

Tus volantes al vuelo,
suspiros al danzar
y ese lunar travieso
es un guiño singular.

Mujer bastetana
de alma fuerte y serena,
luces de flamenca
con tu belleza llena.

Tu mantilla de encaje
es misterio y tradición,
que enmarca tu rostro bello,
de pura emoción.

Tus ojos…,
dos luceros de belleza bastetana,
reflejan la alegría
que en tu corazón emana.

Tus labios…,
como claveles de rojo encendido,
sonrisa que contagia
mi corazón florecido.

Aromas de jazmín
y de vino oloroso
se mezclan con tu esencia,
como un perfume generoso.

Y en la procesión…
bajo el sol de la tarde,
tu estampa es un tesoro.
Mujer de Baza,
de gran belleza y decoro.

Vestida de flamenca,
un pensamiento hecho verdad:
belleza que en esta tierra
siempre tendrá su heredad .

!Ay qué arte, qué elegancia!
Qué salero al caminar,
porque, bastetana, eres un suspiro
que no se puede olvidar.

 

Y ahora, qué te digo
cómo puedo empezar.

Señora de la Piedad,
¿qué más puedo decir?
Mi corazón se desborda.
Un sentimiento difícil de escribir.

Después de tantas plegarias,
de mirarte con profunda fe,
las palabras se quedan cortas
ante tu imagen,
madre… ante tu ser.

Te he contado mis alegrías,
mis penas, mi dolor,
He buscado en tu rostro sereno
un bálsamo, un soplo de amor.

He sentido tu presencia
en los momentos de mayor quebranto
y tu piedad en el silencio
ha sido mi mejor encanto.

He visto las lágrimas correr
por las mejillas de tus devotos
ofreciéndote sus anhelos
sus juramentos y sus votos.

He escuchado cantos en tu novena
que elevan el alma hacia Ti
y he sentido la fuerza de un pueblo
que su fe nunca va a rendir.

Ahora…
frente a tu imagen sagrada
me invade la gratitud
por sentir tu amparo constante,
tu infinita juventud.

Por las veces que me has escuchado,
sin necesidad de hablar,
por esa paz que emana de Ti,
que mi espíritu sabe calmar

¿Qué más puedo decirte?
Señora de la Piedad angelical,
quizás solo seguir sintiendo
tu presencia celestial.

A seguir buscando refugio
en la dulzura de tu mirar
y aprender de tu fortaleza
para poder siempre avanzar

A guardar en mi memoria
este instante de profunda conexión,
mi eterna y fiel devoción.

!Ay!… mi Virgen de la Piedad,
tesoro de mi corazón.
Tu nombre me evoca recuerdos
de una dulce y bella canción.

Mi abuela, con voz suave,
me enseñó tu amor sin igual.
En sus ojos brillaba la fe
que hoy me llega especial.

Me hablaba de tu hallazgo,
de aquel humilde Juan Pedernal
y de cómo tu presencia
trajo alegría celestial.

Me contaba del Cascamorras,
de su afán por llevarte lejos,
pero el pueblo de Baza,
con fuerza y pintura,
te protegió sin complejos.

Me enseñó a rezarte con fe,
a pedirte con humildad,
a buscar en tu mirada,
consuelo y .

Hoy… mi abuela ya no está,
pero su legado vive en mí,
porque el amor por Ti
florece cada día aquí.

Cada vez que veo tu imagen
siento su mano en mi hombro
y escucho su voz suave
nombrándote con asombro.

Porque en cada recuerdo de mi abuela
tu presencia se hace fuerte
y sé que desde el cielo
ella te ama hasta en la muerte.

Y yo, siguiendo su ejemplo,
te veneraré sin cesar.
!Ay!… Virgen de la Piedad,
mi amor, siempre, te ha de cantar.

Como canté aquel pregón de 2018
y le dije a tus hijos…
“pero quién fue quien te hizo,
Señora de la Piedad.
Pues yo lo sé, bastetanos,
y hoy os lo voy a anunciar,
porque a nuestra Virgen de la Piedad,
la que habita por san Juan,
la patrona de esta ciudad,
la que cada corazón bastetano
lleva en su anhelo,
la esculpieron y la hicieron
los mismísimos ángeles del cielo”.

Pues hoy, desde aquí, seguiré diciendo
con amor sincero:
Virgen de la Piedad,
celestial aparición,
que manos angelicales
plasmaron tu bendición.

Que en un susurro de estrellas
y con la luz de la luna
modelaron tu rostro dulce,
sin sombra alguna

Que Gabriel,
con cincel de aurora,
talló tu semblante sereno,
impregnando en cada trazo
un amor puro y pleno.

Que Rafael,
con alas de seda
te vistió de gracia y plenitud
haciendo de tu imagen santa
un faro que siempre da luz.

Que Miguel,
con fuerza divina,
te dotó de protección,
para que tu pueblo de Baza
sintiera tu bendición

Y que los coros celestiales
entonaron cantos de amor,
al ver llegar a esta tierra
tan celestial fulgor.

Que tu mirada refleja
la paz del edén dorado
y tus manos, sosteniendo a tu hijo,
el amor más elevado.

Que no fue una mano terrenal,
con martillo y cincel mortal,
sino el arte divino
que te hizo celestial.

Que en tus ojos se vislumbra
la bondad del Creador
y en tu silencio profundo
se escucha tu dulce voz de amor.

Que así te veneramos
Virgen de angelical factura,
un regalo de lo alto
que nuestra tierra asegura.

Que en cada feria,
en cada plegaria,
elevamos nuestra voz,
agradeciendo al cielo
que te enviara para nuestra unión.

Y seguiré diciendo
como en aquel pregón…
!Virgen de la Piedad!,
con esta humilde exaltación,
quiero honrar tu misterio santo,
tu bendita creación.

Y guardo en mi alma
la certeza singular:
que Tú bajaste del cielo,
para en Baza poder reinar.

Se acerca la feria,
el alma lo presiente.
Un palpitar alegre
que inunda a su gente

!Bastetano, despierta!
Que ya huele a Feria.
A aromas de frituras,
a sevillanas vibrantes
que mueven las cinturas.

Las calles se engalanan
con luces de colores
despertando en la mente
las más vivas pasiones.

Prepárate para vivir días intensos, alegres,
donde la bulla se inunda
y los pesares se nieguen.

El Recinto Ferial
será un hervidero de risas,
de encuentros anhelados.
Disfrútalo tranquilo. Sin prisas

Con amigos y familia
la fiesta comparte
en cada brindis, en cada baile,
porque tu corazón late.

Siente el orgullo, bastetano,
en cada rincón.
Nuestra tradición fluye
con fuerza y con tesón.

Así que…
sal a la calle
con paso decidido, fuerte.
Disfruta cada instante,
que ahí está tu suerte.

Que la Feria de Baza
te abrace con su encanto
y guarda en el alma recuerdos,
que esta vida no dura tanto.

Que es un breve soplo,
un murmullo fugaz,
un instante temporal,
un efímero compas.

No dejes que el tiempo
se escurra entre tus dedos,
disfruta cada aliento,
rompe ya tus miedos.

Levanta la mirada
al sol que te ilumina,
siente la brisa fresca
que en tu alma se encamina.

Cada amanecer es un regalo,
un nuevo despertar,
una página en blanco,
para poder empezar a amar.

No pospongas la dicha,
la alegría de existir,
que el mañana es incierto
y hoy hay que vivir.

Un baile improvisado,
una canción entonada,
una simple caricia,
una mirada apasionada.

!Bastetano!, ¡Bastetana!

Que la vida es un suspiro,
un fugaz resplandor.
Disfrútala con ganas,
con todo su valor.

Que el reloj no detiene
su marcha imparable
y cada instante de vida
es un regalo inestimable.

No pospongas tus sueños,
tus ganas de volar.
Que la existencia es corta,
no hay tiempo que malgastar.

Disfruta en estas fechas
con alegría de vivir.
Que la feria te abrace
y te haga muy feliz

!Bastetano!, ¡Bastetana!

Esta es tu fiesta.
Vívela con pasión,
que en cada recuerdo,
quede una bella canción.

Vive la feria con júbilo desbordante,
que  cada segundo
sea un recuerdo constante.

!Feliz Feria, bastetano!
Que la disfrutes sin fin
y que la alegría, siempre,
florezca en tu jardín.

Apresúrate…
a ese Recinto Ferial,
que la alegría de Baza
no espera jamás.

!Viva la Feria de Baza!
Alegre y sentida.
!Viva la Virgen de la Piedad!
Por siempre bendecida.

En la feria te espero,
por sus calles caminaré.
!bastetano querido!
ven pronto. Te esperaré.

Que ya comienza la Feria,
con fuerza y con fe,
y toda Baza unida gritando
con un OLE Y OLÉ.

Porque curas nuestras heridas,
Baza, formarás parte, por siempre…
de la historia de nuestras vidas.

HE DICHO.

 

Este pregón finalizo su escritura en el año de nuestro Señor

23 de Mayo 2025

 

Pregón Oficial de la Semana Santa de Baza 2025

Pregonero: Simón Maestra Navarro.

A mis hijos por todo lo compartido y lo que queda por compartir, especialmente en todo lo que suena a Semana Santa. Gracias, Simón, Pablo y Susana María.

A Susana, mi esposa, por tanto amor demostrado por intentar hacerme mejor persona cada día.

A mis Padres, Simón, toda una vida dispuesto a aportar y ayudar a su Ciudad y Mª Carmen, siempre pendiente, su ejemplo ha sido todo un aprendizaje.

A la memoria de mi suegro, Antonio Bernabeu, apasionado de Baza y su Semana Santa.

Entrada

¡Han sido tantos tus pobladores, ¡tantas las civilizaciones, las culturas, las lenguas, las costumbres, tantas historias… que me pierdo en la memoria!

Regreso aquí, pero ¡qué digo!, ¡no puedo regresar a un lugar del que nunca me he marchado, ni me quiero marchar! Cuando empiezo a distinguir la torre de tu Iglesia, la que llamamos La Mayor, mi corazón se viene arriba al tiempo que mi mente se relaja y mi cuerpo recupera su energía y vitalidad.

Cuando los días de invierno todavía son cortos, la Epifanía agota sus últimos días, las tardes se apagan pronto con ese atardecer temprano que proyecta la sombra de la Atalaya sobre tu vega.

Cuando vemos florecer los almendros y las lluvias del final del invierno cambian tu paisaje y los rayos del sol comienzan a calentar, después del largo invierno que cada año acampa sin prisa en el altiplano. ¡Ya se acerca el tiempo de primavera!

Y esperamos a guardar las máscaras para marcarnos la cruz en la frente, para reafirmarnos un año más que somos imperfectos, que somos débiles, que estamos identificados por este símbolo, el que nos dejó un hombre, nacido en Belén de Judea, hace más de dos mil años.

Es tiempo de reflexión, es tiempo de meditación, de hacer una parada en el camino… Hemos cometido errores, sí, y continuamos fallando en lo mismo, pero no nos tenemos que asustar por eso, preocupémonos por corregir nuestra incapacidad para pedir perdón y seguir la senda marcada.

El camino Cuaresmal nos llevará hasta conmemorar los últimos días que el Hijo de Dios convivió entre nosotros. Su entrada triunfal en Jerusalén, en medio de multitudes que lo aclamaban, la conmemoración de la primera Eucaristía, la Pasión, al abandono de sus amigos ante el miedo de los acontecimientos, al sufrimiento de una madre que no entiende por qué su hijo inocente de toda culpa llega a abrazar su final en la cruz. Y todo esto lo vivimos y conmemoramos alrededor de los actos que rodean a esta, que es la celebración más importante del año litúrgico cristiano ¡Pero sobre todo la Cuaresma nos obliga a mirar a un horizonte de vida, donde después de la entrega de Jesús en la cruz, conquistaremos la Resurrección!

Oración

Madre de la Piedad:
¡tantas generaciones te han venerado en esta bendita ciudad!
¡tantos milagros se te atribuyen durante siglos!
estuviste guardada bajo tierra, protegida de quien quería dañarte,
viste la luz y fuiste origen de disputas entre ciudades hermanas y
hasta eres el motivo de la principal fiesta que nos distingue.
Alcaldesa Perpetua, Patrona Nuestra, madre de bondad, a ti me dirijo,
te pido y suplico que pongas en mi mente, mi corazón y mi voz
la capacidad de pregonar en este marcado día
a mi querida ciudad, en su Semana Santa.
Durante varios meses he intentado dejar plasmado
en estos papeles todo mi conocimiento, los sentimientos vividos
en esta insustituible tierra que me vio nacer, crecer,
y que tanto me ha dado.
Ha sido un tiempo de lectura, de reflexión profunda,
de buscar en mi memoria, de rascar en mi corazón.
Ha sido un tiempo de crecimiento personal.
Y también ha sido un regalo para agradecerlo eternamente.
Madre nuestra de la Piedad, que tu fortaleza y entrega sin condiciones
sea ejemplo para nuestras vidas; que tu humildad y generosidad,
sea la luz que ilumine nuestra vida Cofrade, ahora y siempre.
Y tu hijo, que muestras al mundo,
nos proteja y bendiga a todos y a nuestra querida ciudad de Baza.

Saludas

Excmo. y Rvdmo. Monseñor Don Francisco Jesús Orozco Mengíbar, Obispo de la Diócesis de Guadix-Baza.

Rvdo. Sr. Vicario General de la Diócesis de Guadix-Baza, Don José Francisco Serrano Granados,

Rvdo. Sr. Consiliario de la Federación de Cofradías y Hermandades de Baza, D. Manuel Millán Arjona,

Rvdo. Sr. D. Sergio Villalba Marcos, mi Párroco, siempre al servicio de cuántas peticiones recibe.

Vicarios Parroquiales, Reverendos D. Pablo Antonio Villafranca Martínez, D. Gerardo José Rodríguez Pérez y demás sacerdotes del arciprestazgo de Baza-Jabalcón.

Ilustrísimo Sr.  Alcalde de nuestra ciudad, Baza, Don Pedro Justo Ramos Martínez, Sra. Concejal de Gobernación, Mª Carmen Sánchez, Sr. Concejal de Cultura. D. José Gabriel López Carreño y demás miembros de la Corporación Municipal. Gracias por acompañarnos.

Sra. Presidenta de la Federación de Cofradías de Baza, la culpable de que hoy yo esté en este lugar a esta hora, Dña. Carmen García Cabrera.

Sras. Sres. Hermanos Mayores y Juntas de Gobierno de las Hermandades y Cofradías penitenciales y de gloria de la ciudad de Baza.

Amigos, amigas, Cofrades todos.

¡¡Bienvenidos a este importante acto, que representa la unión del mundo Cofrade bastetano y que pretende sea preámbulo a nuestra más que señalada Semana Grande!!

Ocupo este honorable lugar, como pregonero de la Semana Santa de Baza, mi querida Ciudad, que tanto me ha dado, con toda la ilusión de un bastetano que se siente identificado y unido a su tierra, con el agradecimiento a Dios porque el devenir de la vida me ha permitido no alejarme de esta bendita ciudad que me vio nacer y que me lo dio todo: unos padres ejemplares, Simón y Mari Carmen, que tengo la suerte de mantenerlos cerca, a mi lado. Construyeron una familia con profundas raíces cristianas. Un padre que siempre ha mostrado su entrega a esta Ciudad por encima de todo y una madre que decidió dedicar su vida a cuidar de sus cuatro hijos y de cualquiera más de la familia que lo ha necesitado. Unos hermanos con los que compartimos todo aquello que tenemos, Mamen, Víctor, Inma, que han hecho el esfuerzo de acompañarme hoy también. Y por supuesto una esposa, Susana, que sin duda me ha hecho mejor persona y que me conoce casi como mi madre Es mi apoyo y mi luz. Juntos dejamos el fruto de 3 hijos maravillosos, Simón, Pablo y Susana María, que viven el mundo Cofrade con la máxima intensidad que os podáis imaginar.

He querido tener presente esta imagen de la Virgen de Piedad, creada por el conocido maestro Salarich, y de la que existen no muchas piezas, como símbolo de nuestra ciudad, como muestra de una devoción común de todos los bastetanos y otros que aunque no lo sean de nacimiento lo sienten igual, y también por hacer presente a D. Antonio Bernabeu Samaniego, quien fuera mi suegro, figura destacada en esta Ciudad en diversos ámbitos, y que estoy seguro estará ahora mismo muy atento a lo que va a contar este aprendiz de pregonero. Me acompaña mi suegra, la que me trata como un hijo y me defiende ante de su hija cuando preparo alguna aventura montañera.

Gracias cuñados: Esther, Ricardo, Paco, César, María, Antonio, Maite. Y al equipo de Priostía encabezado por Pablo, mi hijo y secundado por Ana Belén, la cuñada que faltaba, siempre pendiente de los detalles y que han preparado este maravilloso escenario.

Y Gracias, Carmen, y a tu Junta de Gobierno por confiar en mí para este noble cometido. Lo considero uno de los mayores honores que he encontrado en mi camino, al tiempo que una enorme responsabilidad, que un día de verano asumí y que he afrontado desde el primer día en que me puse a escribir con gran ilusión.

Baza

En el hospital de Santiago vi la luz. Entre el barrio de los Ángeles y los Solares crecí siendo el mayor de cuatro hermanos, con unos padres que predicaban con el ejemplo y se esforzaron en ofrecernos la mejor educación que pudieron y supieron. Ser alumno, durante más de 10 años, en el colegio de la Presentación, sin duda me marcó. Con sus monjas, como la inolvidable Madre Rosa, tuve la oportunidad de profundizar en el conocimiento de la fé y empecé a entender la oración como parte importante de cualquier cristiano que tiene cierta inquietud.

Desde niño, como a tantos otros del barrio y de las numerosas familias devotas de nuestro Padre Jesús del Rescate y de la Virgen de los Dolores, comencé a participar en la Cofradía de Santiago. Por allí participaban en primera persona mi abuelo Bernardo, mi tío Cecilio y mi padre. Mi caso fue cómo el de tantas familias que tienen su arraigo en su Cofradía. Yo, cómo Maestra y parroquiano del barrio, estaba clara mi tendencia a Santiago, eso sí, con algún ligero intento por parte de mi madre para que mirase hacia la Soledad, dónde se agrupaban los Navarro. Crecí viendo la evolución desde los pasos a ruedas hasta la época de los primeros costaleros. Participé como costalero en diversas cuadrillas y Cofradías, Santiago, Silencio, Sepulcro…pero sin perder mi esencia de mantener mi Estación de Penitencia, en las filas, en el anonimato, con los hábitos e insignias de mi hermandad. Realmente es la figura que más me representa, la del penitente.

Cómo no volver a sentir ese viento frío en la cara, en los duros días de invierno;

Desde la Ribera al Camino de los Prados,

Desde las Cuevas del Cerrico, hasta la Estación de Caniles,

Desde el Camino de Cortes hasta el Cortijo de Santaolalla,

Desde la Atalaya hasta el río,

¡Cambiantes paisajes, los de nuestro altiplano, que me embriagan, que me devuelven a mi esencia, a mi familia, a mis amigos, a la tierra!

Cómo no volver a pasear por tu frondosa Ribera, beber de tus fuentes, saturarme de ese aire incomparable, mirar ese azul intenso de tu cielo cómo no he visto en ningún otro sitio. Cómo no volver a encontrarme con tantos amigos, subir a las arrodeas el día 6 de septiembre, para, después de disfrutar de una calmada mirada hacia el altiplano, la Sagra, al Jabalcón, echar a correr después del tercer cohete.

Excelentísima y muy Noble Ciudad te nombraron, Ciudad de la Dama, ciudad milenaria, cruce de Caminos y Culturas, Lugar que dio nombre a los bastetanos, que poblaron el levante peninsular. Romanos, Visigodos, musulmanes y Cristianos. Todos dejaron su huella, todos se resistieron a marcharse. Orgullosos de nuestro pasado, pero reafirmando nuestro presente, con la convicción de transmitir nuestras costumbres y cultura a generaciones venideras.

Cómo no pasear por tu centenaria Alameda de Cervantes. Los Enríquez me trasladan a otra época de mayor esplendor, tus caños Dorados me llevan al Cascamorras. Tu Plaza Mayor, singular y espléndida dónde las haya, ni andaluza ni castellana, o las dos cosas al mismo tiempo.

Cómo no adentrarme en tu Colegiata, dónde fui bautizado, dónde mi alma se eleva hacia sus bóvedas y un ventoso y soleado día de abril de hace 20 años dije “si quiero”.

Alcazaba de triste recuerdo por el abandono desconsiderado; y espero que esplendoroso futuro (espero verlo algún día!!) Santiago mozárabe, San Juan Morisco, origen de la fe bastetana, donde quinientos treinta y cinco años atrás se escuchó una voz del cielo que dijo: “!Ten Piedad!”.

De tus entrañas salieron los bloques de piedra caliza que se usaron para esculpir a las dos figuras de mujer que nos representan, nuestra Patrona y nuestra Embajadora, Piedad y Dama. ¿Hay algo más bello?

Conformistas y algo apáticos nos dicen (y nos decimos)…puede que tengan parte de razón. Tierra abandonada a su suerte durante mucho tiempo, cierto es. Pero aquí abunda la gente trabajadora, con buenas ideas, con iniciativas e inquietudes. Me niego y nos tenemos que negar a ese futuro incierto que parece nos quieren condenar. Nuestro futuro no está escrito, así que ¡Despertemos Baza!.

¡Necesitamos todo el apoyo a nuestros emprendedores! ¡Que venga pronto el Tren !¡Que podamos tener agua para regar nuestros campos! ¡Qué se recupere de una vez nuestro rico patrimonio! ¡Qué no se marche nadie que se quiera quedar!

Cuaresma

Alto es el nivel de los pregones que hemos podido disfrutar durante los últimos años en nuestra ciudad. Os agradezco compañeros, anteriores protagonistas en este atril, de corazón, vuestras palabras de aliento, especialmente durante los últimos días. Con algunos de vosotros he tenido el placer de sentarme para recibir sabios consejos de los que he intentado sacar fruto.

Hoy, domingo de pasión; mis hijos se vienen arriba cuando los días y las semanas tienen “apellidos”; quinto Domingo de Cuaresma, nos encontramos terminando este tiempo de invitación para la renovación personal y comunitaria que nos conduce hacia la Pascua de Jesucristo muerto y resucitado.

Una propuesta para alcanzar la conversión del corazón a través de la oración, la limosna y el ayuno. Un momento de preparase para renovar las promesas del bautismo, tomando conciencia de que ser bautizados implica llevar el nombre de “cristianos”.

Una ocasión para escuchar la Palabra de Dios.

Una ocasión para pararnos ante el hermano herido.

Una oportunidad para reconciliarse con Dios, con uno mismo y con los hermanos.

Cómo dice el Papa Francisco «Es tiempo de actuar, y en Cuaresma actuar es también detenerse. Detenerse en oración para acoger la Palabra de Dios, y detenerse como el samaritano, ante el hermano herido».

Hermandades

Nuestras hermandades se rigen por el “Directorio Diocesano de Hermandades y Cofradías”, y no pretendo ofrecer ningún tipo de exposición de este documento, que para eso tenemos a nuestro Sr. Obispo (aquí presente) o a D. Manuel, Consiliario de la Federación. No quiero entrar mucho en detalle…Pero ya que nos rige este documento, lo quiero usar como referencia. Bien, el Directorio, como digo, nos define como:

“Asociaciones públicas de fieles, promovidas para la evangelización y para la santificación de sus miembros…”

también añade que:

“el fin principal de las Hermandades (…) es la evangelización, tanto hacia dentro de la Cofradía como, muy especialmente, hacia fuera de la misma”

Y esto, a mi entender, es la clave de todo. Las Hermandades y Cofradías debemos trabajar para ser ejemplo en la iglesia y ante la sociedad, como organizaciones cristianas que se rigen por el amor y la devoción a nuestros titulares, así como al prójimo, al hermano, al necesitado. Nuestras Cofradías, nos están demostrando que su actividad no se fija solamente en la preparación de las Estaciones de Penitencia, cómo muchos ajenos a este mundo piensan. Las Hermandades están visibles todo el año, ¡y así debe ser! Con el paso del tiempo cumplimos mejor con los cultos y las actividades que ofrecemos para acercar a los Hermanos a la vida Cofrade.

Durante el último año quiero destacar las iniciativas que han tenido nuestras hermandades en favor de los damnificados por la DANA de Valencia. Esto ha llevado, incluso alguna de ellas a entregar personalmente material de primera necesidad y prestar ayudar en la limpieza de calles y viviendas. Estoy seguro que fueron unos días intensos, duros, de grandes emociones. Y sin duda que se trajeron la felicidad que se siente cuando ayudas al necesitado, cuando se comparte lo que tienes, con los que de forma repentina lo han perdido todo, sin duda que estamos evangelizando, y cumpliendo una de nuestras funciones.

Pido un fuerte aplauso para ellos, algunos están por aquí.

La sustitución de los pasos a ruedas por los pasos a hombros o costal, sin duda fue una revolución, de la cual fui partícipe en primera persona. Pero, durante mucho tiempo pagamos el precio de perder penitentes en nuestras filas. Algo me hizo pensar que algunas veces el Costalero creía tener un rango…algo superior al resto… Recordemos que todos somos importantes y necesarios, pero nadie somos imprescindible. Las cuadrillas de Costaleros con sus Capataces al frente, que tan buen trabajo saben hacer, (yo me sigo considerando también costalero) deben estar al servicio de la Cofradía, seguir las consignas del Diputado General y de las Juntas de Gobierno, igual que los Acólitos, Penitentes o Mantillas, y por supuesto las bandas de música.

Siguiendo con el Directorio, (que no es que quiera ser yo más papista que el papa), entre otros fines propios de las Hermandades y Cofradías, no puedo dejar pasar este párrafo, como uno de los principios que nos rigen también:

“Promover la caridad cristiana en comunión con las demás asociaciones de la Iglesia que persiguen tal finalidad”

Considero que esta es una acción muy importante y que completa el sentido cristiano a nuestras Cofradías. ¿Dentro de Nuestras hermandades hacemos suficiente acción caritativa?. Personalmente, cómo voluntario de Cáritas, me gustaría destacar a esta entidad, dentro de la iglesia, como una posibilidad cercana, para el desarrollo de nuestra acción en favor de los más desfavorecidos. Profundicemos en el acompañamiento de personas que en muchos casos necesitan que alguien los escuche y apoye para salir adelante.

………

El patrimonio material y artístico alcanzado por las Cofradías bastetanas durante los últimos años, sin duda no para de crecer año tras año. Lo que tenemos hoy, también es gracias al trabajo de nuestros antecesores, que con el mismo esfuerzo e ilusión nos pasaron el relevo. Admirable fue ver construir de la nada la mayor parte de nuestras Cofradías, en la segunda mitad del siglo pasado, en tiempos de escasez, de pocos recursos. Durante estos años asistimos al 75 aniversario de la fundación de Las cofradías de la Soledad y el 275 Aniversario de la fundación de la cofradía de Santiago, que tendrá su culmen con la salida extraordinaria el próximo 27 de septiembre.

En tiempos más recientes, se construyeron las Casas de hermandad en La Esperanza, Nazareno, Santiago… Y se hizo muchas veces con aportaciones personales, con préstamos avalados por miembros de las Juntas de Gobierno, con muchísimo esfuerzo, trabajando en casetas de la feria para poder hacer frente a los pagos… No quiero nombrar a nadie porque me olvidaría de algunos, pero casi todos los conocéis, y gracias a ellos, a su esfuerzo hoy esas Casas de Hermandad están construidas, las podemos disfrutar, podemos guardar nuestros enseres, archivos, celebrar Cabildos…podemos convivir y construir hermandad!.

Siguiendo con esta generación, de antiguos hermanos, tenemos que lamentar que en demasiados casos han dejado de participar en la vida activa de nuestras Cofradías. Y esto, tengo que decirlo, es un lujo que no deberíamos permitirnos. Tenemos una generación de hermanos, que disponen de tiempo, conocimiento, experiencia, no sé si ganas (pero habría que despertarlas), que están apartados de la vida activa dentro de nuestras Cofradías. Algo sin duda, estamos haciendo mal.. Sin esas mujeres y esos hombres nuestras cofradías están de alguna manera huérfanas. Desde aquí quiero hacer un llamamiento para que, entre todos, los recuperaremos y vuelvan a participar de alguna manera en la construcción de nuestra historia.

Consecuencia directa de esto, es que, durante los últimos años, parte de las Juntas de Gobierno, han pasado a generaciones de jóvenes cofrades que con una inmensa ilusión y un gran valor han cogido las riendas, continuando e iniciando nuevos y ambiciosos proyectos. Admirable y de agradecer, y debe alegrarnos ver que la llama Cofrade sigue encendida para muchos jóvenes. ¡Y a ambas generaciones, a los más jóvenes y a los más mayores, ahora y aquí les digo que no podemos prescindir de nadie en nuestras hermandades, que tenemos que seguir creciendo y para eso los necesitamos a todos, a abuelos, padres e hijos y nietos!

Y no quiero dejar pasar este momento para recordar a los Hermanos que viven ya con la esperanza de la Resurrección, Cofrades que nos han dejado en el último año. Sin olvidar a nadie, mi recuerdo va para Pilar y Teresa. Descansen en Paz y ¡que suene “Amarguras”!

Jubileo de la Esperanza

En este momento, cuando cumplimos los primeros veinticinco años del siglo XXI, la iglesia nos llama al Jubileo, y el lema de este Jubileo no puede ser más acertado y profundo: somos “Peregrinos de la Esperanza”.

Como dice el Papa Francisco:  la esperanza es una virtud que nos permite caminar en la luz, incluso en la oscuridad de un futuro incierto. Es la más humilde de las tres virtudes teologales, porque permanece oculta. La esperanza es una virtud arriesgada, es una virtud que nunca decepciona: si esperas, nunca serás decepcionado. La esperanza necesita paciencia, paciencia para saber que sembramos, pero es Dios quien da el crecimiento. La esperanza no es un optimismo pasivo sino, por el contrario, es combativa, de quienes van hacia un destino seguro

En unas pocas semanas, entre el 16 y 18 de mayo, la iglesia llama al jubileo de las Cofradías, por lo tanto, preparémonos para este momento tan especial.

Penitentes, Costaleros, Mantillas

Ya ha sonado el golpe seco del cerrojo
se abren las dos hojas del portón
la bulla se agolpa y la cruz de guía luce bajo el dintel
Todos los penitentes permanecemos alineados
esperando la orden del Diputado Mayor,
para dar comienzo a la Estación de Penitencia.

La cera encendida, mantengo mi posición en la fila.
La misma ilusión de todos los años.
Nervios, deseando que todo salga bien,
que cada uno cumplamos con lo nuestro.
El sitio asignado, vengo a acompañar a mis titulares,
a hacer mi estación de penitencia,
a decir, sin hablar, que esta es mi fe,

Para ello, he cuidado hasta el último detalle,
Este año hábitos nuevos llevo,
en enero me puse a ello.
Insignias de la hermandad orgulloso las enseño
Y el calzado adecuado a lo que represento

Porque es la ilusión de cada año
contar que aquí sigo
fiel a mis costumbres,
a las de mis padres y abuelos y a las que
un día espero mis hijos hereden.

Porque esto va de barrio,
pero también de familia y amigos
radiciones arraigadas en el tiempo
a las que renunciar no quiero.

El penitente no es un adorno
tampoco va de relleno
su sitio darle debemos
y obligación de cuidarlo tenemos.
………..
Peineta bien plantá
cubiertas con mantillz
el luto riguroso muestran
acompañando a la Dolorosa Madre
que a su hijo en la cruz tiene
Tradición andaluza sin igual
nuestras mujeres bastetanas
ocupan también su lugar.
………
Mientras el cortejo avanza
el costalero se prepara
ya son muchos años
pero los nervios no cambian

Ya llegó la hora
y el Capataz manda.
completamos las filas
la salida está cerca.

Golpea seco el llamador en el templo
ante el silencio que reina
¡A esta es!
¡Al cielo con ella!

Y siente la carga sobre los hombros,
Pero es una carga esperada, dulce, emocionada
La carga del orgullo de portar a su madre
La del Dolor de la Madre que ve sufrir a su hijo

La salida es delicada, y el silencio no cesa.
¡Atentos! ¡Cuidado con el escalón!
¡Todos a tierra! ¡Arriba con ella!
Y nuestra madre es mostrada a su barrio.
………..
Penitentes, Costaleros y Mantillas
distintas formas, pero un mismo sentir cofrade
fijar el lugar que corresponde a cada uno de ellos
y que todos conozcan las normas
por ello, dedicarles tiempo debemos,
cuidémoslos por igual dándoles el lugar que les corresponde.
¡Primera levantá cofrade!
¡ensayos los viernes a las 8!

Cuidemos el cortejo, pensando todos los detalles.
Acólitos y las bandas musicales incluidos
todos los detalles son importantes
tenemos que pensarlos y cuidarlos
para que año tras año nos sintamos más orgullosos
de la Semana Santa Bastetana!

Pregonero

¿Cómo? ¿He entendido bien? ¡No puede ser! ¿yo? ¡Imposible!!

No puedo ocultar cual fue mi sorpresa y mi reacción ante tan inesperada propuesta que me dejaron caer aquella noche de verano, en medio de un encuentro entre amigos que llevaban tiempo sin verse, con mi querido José A. Lucha como mediador y Carmen lanzando la frase que en otros tiempos mi también querido amigo César, usaba con frecuencia “HEMOS PENSADO EN TI”. Claro puedes pensar en mí pero.. ¿para pregonar la Semana Santa de Baza? Luisa y Juan, espectadores también en ese momento, esperaban expectantes mi reacción.

No estoy preparado.

Repito, me quedé paralizado por la sorpresa y porque pensé que había escuchado mal el mensaje, que tan alto honor es para alguien bien preparado, con más conocimiento, y más arte del que yo puedo ofrecer. Pues el mensaje estaba lanzado…la encomienda era para mí ciertamente y en principio no sabía cómo deshacerme de ella. PREGONAR LA SEMANA SANTA DE BAZA…¿cuándo y cómo voy yo a escribir un pregón?. Quizá más adelante, con más edad, cuando tenga más experiencias que contar y realmente me sienta preparado.

Tras este primer momento de sorpresa mayúscula por lo inesperado, y tras someterme a alagos, inmerecidos, concluimos que no podía decir un “no” rotundo a esta honorable propuesta, así que decidí pensármelo.

Durante varias semanas fui incapaz de llamar a Carmen para decirle el “Sí, Acepto”, pero la propuesta maduró durante muchos días y noches… y aquí me tenéis… “aprendiz de pregonero” añado a mi curriculum. Por supuesto en el sí, que finalmente transmití, está la mujer que me paró en el camino hace 25 años para compartir mi vida y formar la familia que somos, y que sin duda es de lo que me siento más orgulloso de todo lo que he podido hacer a lo largo de mi vida. Así que este pregón es de toda mi familia porque mucho de lo contado es compartido y vivido con ellos y además han participado activamente en su preparación.

¡Gracias!

Domingo de Ramos         

El Domingo de Ramos es el día más esperado en nuestra casa. Esto lo marcan nuestros dos hijos mayores. Existe un Calendario que va señalando los días que faltan para su llegada. El año da comienzo el Domingo de Ramos y termina el sábado de pasión. No hay lugar a dudas. El calendario Cofrade lo llaman. Por tanto, el Domingo de Ramos es el primer día del año.

La mañana de este día es diferente, uno tiene la sensación que es el primer día de la primavera en Baza. La mañana se mueve en torno a las Celebraciones Parroquiales. ¡Cómo me gusta ver los templos llenos, (y a nuestro párroco Sergio mucho más!). Nuestras hermandades se esmeran con los preparativos y nosotros cumplimos con la tradición familiar de visitar los Pasos las distintas devociones, de mirarlos cara a cara, …y siempre descubrimos algún detalle en el que no nos habíamos parado. Porque estos días también van de abrir los sentidos de par en par, de dejarnos inundar por las ornamentaciones, la música, los palios, los preparativos de cada Cofradía… Y volveremos a vivir los acontecimientos más importantes de la historia de la humanidad. ¡Baza se convierte también en Jerusalén!

¡Ya llega Jesús! ¡El Nazareno! ¡Muchos dicen que es el Mesías!
¡Otros que un gran Profeta! ¡Ha curado a ciegos y a Leprosos!
¡Dio de comer a una multitud con 5 panes y dos peces!
¡Convirtió el agua en vino! ¡Incluso dicen que ha resucitado muertos!
¡Ya entra en Jerusalén! ¡Ya sale de San Juan!

Subido en un pollino, es acompañado por multitud de niños. Entre palmas y olivos la majestuosa figura de Dubé, nos acompaña desde hace ya 15 años, para regalarnos un Domingo de Ramos completo y acabar así con la horfandad que teníamos en nuestra Semana Santa hasta 2010.

Y Jesús se presenta a Baza entre multitud de niños, con alegría desbordada, con la ilusión de reconocer en él a un amigo cercano, que viene para quedarse, para acompañarnos, para hacer suyos nuestros pesares diarios. Porque siendo todopoderoso se hizo débil, vulnerable, humilde y sumiso. ¿Hay prueba de amor más grande en la historia?.

Jesús apresado y condenado (Nuestro Padre Jesús del Rescate)

Jesús, tú que eres todopoderoso,
te dejaste prender, de forma pacífica,
simplemente admitiendo “Yo soy”
Y todo para que se cumplieran las escrituras,
para dar comienzo al destino que te preparó el Padre.
En presencia de tus amigos te maniataron,
Para preparar un falso juicio,
Donde la condena ya estaba dictada.

Padre Nuestro del Rescate, el lunes Santo te tenemos entre nosotros, en la engalanada Plaza de Santiago, en medio de una multitud que expectante anhela la salida del gran cortejo que te precede. La más antigua cuadrilla de costaleras te porta con orgullo, sobre paso coronado por manto de claveles rojos te alzas. Los faroles y guardabrisas te iluminan, te marcan el camino.

Pepa! menos paso he dicho! La imagen serena, pero imponente de nuestro Padre, bajo el dintel del estrecho portón que mira hacia Manuel de Góngora, deja entrever, al fondo, a su Madre, nuestra Señora de los Dolores, con su candelería encendida, anunciando que el dolor que lleva clavado en el corazón no ha hecho más que empezar. El templo a oscuras. Algo se me estremece por dentro.

Tu mirada baja, muestra resignación, tu gesto delata que no terminas de entender por qué te han apresado, ¿qué mal has hecho? Maniatado como un delincuente, con una corona de espinas te llevan ante Pilatos. Nadie lo entiende, y al mismo tiempo nadie hace nada para evitarlo. Y aquí está tu pueblo, para arroparte, para entenderte, para acompañarte en tan amargo trago que tienes por delante. Y yo quiero estar a tu lado, aprender de ti, que seas mi maestro, mi guía y mi luz. Encontrarme con tu mirada me tranquiliza, me sosiega, me hace sentirme querido, cuidado. Sé que estoy protegido cuando me siento seguidor tuyo, cuando me comporto como tu amigo, cuando no reniego de ti. No me quiero apartar de tu camino, no quiero negar que te sigo. ¡Y arriba el Padre nos protege, está con nosotros y nos ayudará a llevar tan pesada carga!

Son tu cabeza tres rayos de luz en forma de potencias nos recuerdan tu triunfo sobre la muerte, el dolor y el mal. Nos recuerdan que eres Jesús, Hombre y Salvador (JHS).

¡Acompañad a nuestro Padre Jesús del Rescate!
¡Penitentes en ordenadas filas y Mantillas te preceden!
¡Dad paso al Señor de Baza!
Sobre manto de claveles rojos se abre paso
Patrón de los que entregan su vida a los demás
Maniatado cual malhechor te llevan
Padre Nuestro, Jesús del Rescate,
No nos abandones
Tu pueblo de Baza, tu barrio de Santiago,
¡Hasta el final te acompaña!

Nazareno

Cuando los últimos rayos de sol despiden el Jueves Santo, el gran portón de la Cava Alta hace su apertura. Es el día por excelencia del Barrio de San Juan. ¿Hay barrio más Cofrade en Baza?

Día grande, en la Semana Mayor bastetana. Sánchez Mesa se luce por segunda vez en las calles de Baza. Acompañado por fieles penitentes y numerosas Mantillas, cada año supera al anterior en cuanto a número de participantes y organización de su Estación de Penitencia.

Humillado por Pilatos, los Sumos Sacerdotes, Fariseos y los propios soldados Romanos, te obligaron a cargar con la cruz, hacia el Gólgota, cual vulgar ladrón. Y esa pesada Cruz, no sólo es de pesada madera. Esa cruz es la que carga con todo el mal que crea el hombre en la tierra. En ella llevas las guerras sinsentido que nos atormentan, la locura de mandatarios obsesionados con el poder y la búsqueda de grandeza a costa de aniquilar infinidad de inocentes. Pero también esa cruz incluye nuestra envidia, nuestra pereza, desgana, vanidad, egoísmo… en ella vamos todos y cada uno de nosotros, toda la debilidad de los humanos. Te la echas encima con el único objetivo por el que te hiciste hombre, por el que el Padre te envió a compartir una vida completa junto a nosotros. El objetivo de devolver la Esperanza que se acaba en un mundo cada día más oscuro.

¡Yo quiero ser el Cirineo!, ¡déjame que me acerque a ti!
que tome parte de esa pesada carga!
¡Déjame aliviarte y al mismo tiempo que me alivies a mí!
porque débil soy, pequeño me siento a tu lado!
y de tu ayuda y atención me siento necesitado!
Escucho tus sollozos, tu agotamiento, como arrastras los pies y cómo caes y te levantas, porque no te niegas en momento alguno a la voluntad del Padre.
¡Te han sometido a tantos golpes!
¡Te han hecho tanto daño que apenas puedes levantar ya la cruz!.
¡Y todo para que se cumpla la voluntad del Padre!,
para que el mundo entero sea testigo!,
para que las generaciones venideras crean aunque no hayan visto!
¡Y hasta tu barrio de San Juan te seguiré!
porque es allí dónde te siento más cerca!
¡dónde San Juan se convierte en nuestro caminar hacia el Gólgota!
dónde Baza te reza, te pide, te suplica y te abraza!
¡Y allí estoy yo, Nazareno!

La Cruz

¿Os habéis parado a pensar por qué si creemos en un DIOS QUE VIVE, un Dios que hizo resucitar a su hijo, un DIOS que envió a su hijo entre nosotros para proclamar AMOR Y ESPERANZA.. nuestro símbolo máximo como cristianos es la CRUZ, un símbolo de muerte? Es curioso que una fe basada en la Resurrección y la vida se haya quedado con la cruz, imagen de un hombre martirizado hasta la muerte, cómo símbolo inequívoco.

El Viernes Santo, ese día en el que todo se paraliza por la desgarradora muerte de Jesucristo en la Cruz, en el que el pueblo observa sin poder o sin querer hacer nada como se ejecuta la condena de un hombre inocente, se convierte en Baza en MISERICORDIA, MÉNDEZ Y AMOR.

¡Que dolor verte en la Cruz, Señor!
¿Qué has hecho? ¿a quién has dañado? ¿a quién has ofendido?
Nada entiendo, nada me alegra, nada me ilusiona…
Y pienso … ¿seré yo culpable de tal injusticia también?
Y me doy cuenta qué algo tengo que ver:
tengo tanto qué hacer cada día
que veo la vida pasar y no miro a mis hermanos a la cara
¿qué puedo hacer por ellos, que necesitan de mí?
Afortunado soy por todo lo que me has dado a cambio de nada
¿por qué me empeño en guardarlo y no lo ofrezco?
Y vuelvo mi mirada a la cruz…
y me siento tan débil e indefenso como un niño
Necesito de tu fuerza, de tu humildad y paciencia, de tu sabiduría y lealtad
sé que me escuchas porque a pesar de todos mis defectos
siempre actúas como un Padre Bueno.
…………………….
Tuve el privilegio de portarte sobre mis hombros, aunque sólo fuera una vez, Señor del AMOR. Con 20 años éramos capaces de arrimar el hombro cuantas veces hiciera falta en una semana. Tiempos iniciales de los Costaleros, cuando unas hermandadespedían apoyo de otras porque la “mano de obra” no abundaba.

Tu llegada a Baza, la recuerdo con gran expectación. Cuando te vi por primera vez, quedé impactado. Tu tamaño, tu gesto, dónde no deja de sorprenderme la capacidad de sufrimiento que pudiste llegar a soportar. Te sigues resistiendo a la entrega del espíritu, cuando las fuerzas te van abandonando.

“Jesús Nazareno Rey de los judíos” reza la inscripción sobre tu cabeza, en hebreo, latín y griego. ¡Quien lo puso supo que era necesario un mensaje universal, que ese hecho pasaría a la historia a través de los tiempos, y vaya si estuvo en lo cierto!

CRISTO DEL AMOR,
busco tu mirada y no la encuentro,
apenas puedes sostener los ojos entreabiertos,
se desvanecen porque el espíritu te abandona
La llaga del costado quisiera curarte,
Esa que provocó Longinos, con la Santa Lanza, para cumplir las escrituras
pero te mantienes firme en la cruz,
te encomiendas al Espíritu,
tu amor, ese amor que mueve el mundo,
es infinito mostrándote en la cruz,
mientras tu barrio y tu pueblo te busca
como la oveja a su pastor.
No nos abandones.
¡Santísimo Cristo del Amor, tu pueblo de Baza mantiene la Esperanza!

De niño siempre me impresionó encontrarte ahí justo al entrar por la puerta de la izquierda de la Merced. No tenías capilla, te pusieron justo en la entrada, como guardián del Templo, como importante señal que indicaba al visitante que se encontraba en un Santuario diferente, especial. Estabas tan cerca, tan accesible, que las manos de tus devotos no podían dejar de acariciar tus pies. El desgaste que observaba me hacía pensar que llevabas cientos de años recibiendo y despidiendo a los visitantes de la Merced. ¡Cuántas oraciones, cuantas promesas, cuantos ruegos de bastetanos has escuchado!

Y ahí sigues, cuidando de tu madre, de la Piedad y de tu madre, La Soledad, tan distintas y tan iguales. Cada miércoles Santo, te espero en tu barrio, junto a la plaza de San Juan, orden en las filas, seriedad en el cortejo, horquilleros bien formados, Camareras de la Virgen perfectamente ataviadas y pacientes, completan un cortejo que denota dedicación, preparación y devoción.

MISERICORDIA Señor, hemos pecado.
Por tu inmensa compasión borra nuestras culpas,
Cometimos la maldad que tú aborreces.
Borra en nosotros toda culpa.
crea en cada uno un corazón puro
y no alejes de nosotros tu Santo Espíritu.
Y te miro, y te escucho, y me hablas, y me dices:
“¿Por qué te confundes y te agitas ante los problemas de la vida?
Déjame el cuidado de todas tus cosas y todo te irá mejor.
todo se resolverá con tranquilidad, según mis designios.
No te desesperes no me dirijas una oración agitada,
como si quisiera exigirme el cumplimiento de tus deseos.
Entrégate confiadamente en mí.
CRISTO DE LA MISERICORDIA, EN TI CONFÍO.
…………………….

¡Cómo me gusta la tarde y la noche del Jueves Santo en la Plaza Mayor!

Al tiempo que el paso por tribuna de la ESPERANZA toca a su fin, las antorchas anuncian la solemnidad de la noche con la aparición del CRISTO de los MÉNDEZ, heredero de una de las devociones más antiguas y rodeada de historia y leyenda. Más de 80 años contemplan al actual titular en nuestra ciudad, imagen inspirada en el Cristo de la Misericordia de nuestro Gran Imaginero José de Mora. Preciosa y perenne en la retina, es la visión a la salida por la puerta de la Encarnación, cuando los focos proyectan la sombra del crucificado sobre la fachada principal de nuestra Colegiata Mayor.

Silencio, oración, recogimiento tras los últimos compases de la banda de música que marca el paso del palio que se pierde por Alhondiga. Baja hacia la plaza Cristo en la Cruz, despacio, con toda la delicadeza que podamos imaginar en un cuerpo de horquilleros que ya tiene solera, en penumbra, con la luz justa para que sólo él sea el protagonista de tan delicado instante. Son momentos sombríos, la oscuridad no nos deja ver más allá de la Cruz. El Todopoderoso, el que se supone nos iba a liberar, yace muerto, colgado en el madero. Nuestro mundo, en el que ponemos el AMOR y la ESPERANZA como faros entre la niebla a los que no queremos perder de vista, se ha desmoronado, ha fracasado, ha llegado a su fín. Todo está terminado.

Después de la agonía Jesús, en la cruz, se halla de nuevo ante el Padre,
con una sensación de abandonado desgarradora,
pero de aquel abismo de sufrimiento surge un grito
que rompe la desolación:
«Padre, a tus manos entrego mi espíritu» (Lc 23, 46).
Y el sentido de abandono se cambia
en abandono en los brazos del Padre;
la última respiración del moribundo se vuelve grito de victoria,
el HIJO es acogido de nuevo por el PADRE.
…………………….

Y el Triduo Pascual, el Vienes Santo, se traslada en cuestión de pocas horas desde nuestra Colegiata al barrio de Santiago, al Templo donde Cristo DESCENDIDO de la Cruz nos acompaña desde hace 25 años ya.

Un miembro del Sanedrín, discípulo en secreto del Señor, José de Arimatea, tiene la valentía de reclamar el cadáver del Señor. Pilato se lo concede.

A José se le va a unir otro sanedrita, Nicodemo. estos hombres, hasta ahora no han atrevido a dar la cara por Jesús. Nicodemo y José, con infinita reverencia, derramando abundantes lágrimas, arrancan los clavos y, abrazados al sagrado cuerpo, lo dejan en el regazo de su Madre. Jesús ha terminado su Pasión, pero no María. Dentro del inmenso dolor de madre, no hay en María rebelión, ni odio, ni desesperanza.

Bastetanos, postrémonos a los pies de Jesús descendido de la Cruz. pidámosle que comprenda nuestra debilidad de hombres y mujeres que muchas veces anteponen su comodidad e interés propio en contra del bien común y de la ayuda al necesitado.

Grande es el peso soportado por las Costaleras, enorme es su ilusión por mostrar el Misterio de Jesús descendiendo de la Cruz a Baza cada año. Los últimos años nuestra Cofradía ha cambiado horarios y recorridos…Y puestos a probar… ¿por qué no acompañar el Cristo del Descendimiento con banda de música?

A los pies, tu madre, Rocío en sus Misterios Dolorosos
acompañada por tu apóstol querido, Juan,
María Salomé y María Magdalena y María de Cleofás,
desgarradas también ante tan injusto final.
¡Señor, has bajado hasta la oscuridad de la muerte!
¡Pero tu cuerpo es recibido por manos piadosas!
y envuelto en una sábana limpia (Mt 27, 59).
La fe no ha muerto del todo, el sol no se ha puesto totalmente.
Ayúdanos, a los sencillos y a los sabios, para poder ver por encima de los miedos y
prejuicios, y te ofrezcamos nuestros talentos, nuestro corazón, nuestro tiempo,
preparando así el jardín en el cual puede tener lugar la resurrección.
¡Es el día grande de Santiago!

Yacente

En esta tarde, Cristo YACENTE.
Vine a rogarte por mi carne enferma,
Pero al verte, mis ojos van y vienen
De tu cuerpo a mi cuerpo con vergüenza
¿Cómo quejarme de mis pies cansados,
cuando veo los tuyos destrozados?
¿Cómo mostrarte mis manos vacías,
cuándo las tuyas están llenas de heridas?
¿Cómo explicarte a ti mi soledad
cuándo en la cruz alzado y sólo estás?
Ahora ya no me acuerdo de nada,
Huyeron de mí todas mis dolencias
El ímpetu del ruego que traía
Se me ahoga en la boca pedigüeña.
Y sólo pido no pedirte nada,
Estar aquí, junto a tu imagen muerta
ir aprendiendo que el dolor es sólo
la llave santa de tu santa puerta.
(liturgia de las horas)
………
Silencio en el Templo de la Piedad,
El humo del incienso ocupa toda la nave central.
Jesús, el hijo de María y José, el Nazareno,
ha muerto en la Cruz
Los penitentes sentados y perfectamente ataviados
con hábito negro de cola, cinturón de esparto y sandalias,
esperan, rezan, muestran su respeto al Yacente.
En el pasillo central esperan las cirios, insignias y estandarte.
Todo está en orden, todo preparado para
la Estación de Penitencia de mayor
silencio y respeto que hemos presenciado en la Ciudad.
Todo está preparado para acompañar
A nuestro YACENTE por las calles de Baza.

Demasiadas vicisitudes hemos visto pasar por esta Agrupación Parroquial y Sacramental del Santísimo Cristo Yacente desde 2010, cuando un grupo de cofrades se hicieron cargo de crear una estructura que pudiese ser germen de un Cofradía de Derecho.

Previamente en el recuerdo quedan los tiempos de la Archicofradía, a cargo del Excmo. Ayuntamiento de Baza y el resto de Hermandades Bastetanas, para conseguir poner dignamente en las calles de la Ciudad la imagen de nuestro Señor bajado de la Cruz y camino del sepulcro. Personalmente he tenido el privilegio de poder portar el más bastetano de todos los pasos que podemos disfrutar en nuestras calles. Una obra maestra de D. Esteban Jiménez Montoya que luce en todo su esplendor en los últimos años, tras su acertada restauración.

Y cómo no, tengo que contar la mayor de las vivencias que mezclaron familia con Semana Santa y que ocurrió en la noche del viernes al Sábado Santo del año 2014. Ese Viernes Santo, fiel a mi compromiso con el Yacente y con el que fue Capataz en esa ocasión, Antonio Bernabéu Durán, a la sazón, cuñado de este pregonero, presté mis hombros otra vez más al orgulloso fin de portar al Señor amortajado. Ocurrió que, volviendo nuestros pasos hacia el Templo de la Piedad, mi esposa Susana, saliendo de cuentas de su tercer embarazo, desencadenó el inicio del parto minutos después de mostrar sus respetos ante el Paso de nuestro Señor. A partir de ese momento carreras tensión y oraciones para que tan crítico momento desembocara en buen fin. Acto que ocurrió pocas horas después. En el paritorio, un Costalero, al que querían expulsar, en la sala de espera un Capataz que cumplió previamente con su Estación de Penitencia.

Poco después mi preciosa niña, completó el hueco que teníamos preparado en nuestras vidas para ella.

María, Madre de Dios y Madre Nuestra

Dignísima Madre de Dios, que estando al PIE DE LA CRUZ de Jesús, tu Hijo, lo viste lleno de pena, de dolor, agonizar y morir, quedando en Soledad y desamparada, sin más alivio que las amarguras y sin más compañía que tormentos.

Mi alma quiere participar, ¡oh dolorida Virgen!, en tus penas y aflicciones, para que te acompañe toda mi vida en el justo sentimiento de la muerte de tu querido Hijo.

Permíteme, ¡oh Madre de los Dolores!, que te asista continuamente en tan amarga Soledad, sintiendo lo que sentís, y llorando lo que lloras.

Infunde en mi pecho, oh Madre del verdadero amor, de la Esperanza, una encendida caridad para amar a tu Divino Hijo, que por mi amor murió crucificado; y en espera de la VICTORIA final, concédeme el favor que pido en esta oración, para gloria de Dios, honra tuya y provecho de mi alma.

Amén.

Maria Santísima al Pie de la Cruz, abre la presencia Mariana de la ciudad en la Semana Mayor. La maestría de la talla de Sánchez Mesa se asoma a la ciudad desde la puerta principal de nuestra Colegiata Mayor. La Candelería encendida ilumina el rostro de nuestra madre, portada sobre el paso mejorado año a año por los maestros artesanos locales, Hijos de Esteban Jiménez. Mientras debajo, en la plaza, suena la Banda Sinfónica Municipal “Ciudad de Atarfe”, como hace ya casi 20 años con interpretaciones magistrales. Antes, Penitentes y Mantillas anticipan su paso. Y un numerosísimo grupo de niños más que bien tutelados desfilan cruz de madera en mano, cual si fueran adultos.

¡Cómo me gusta este momento! ¡Todo está primorosamente puesto en la calle! ¡Qué sencillez y qué belleza al mismo tiempo! Sigue sonando la marcha hasta que se oye el ¡ahí quedo! en la plaza.

Seguir el cortejo, a la altura de la Virgen, escuchando la música, por la calle Monjas, observando los detalles del inigualable manto azul cielo que culmina el paso, es uno de los momentos en los que más puedo disfrutar de la Semana Santa de Baza. ¡eres Luz Candelaria! Y así puedo continuar hasta que la despedimos con la misma sencillez y emoción con la que se asomó a las 9 de la noche del martes Santo.

Dios todo poderoso
que habéis sufrido la muerte
sobre el árbol de la cruz,
por nuestros pecados, acompáñanos,
Santa Cruz de Jesucristo, ten piedad de nosotros.
Santa Cruz de Jesucristo, derrama sobre nosotros todo bien.
Santa Madre al Pie de la Cruz
tras tu manto me cobijo
tu dolor al pie de la cruz quiero compartir
¡Mira a tu Ciudad de Baza
que te acoge como madre protectora!
……………..

El Miércoles Santo en la noche, nuestra Madre SOLEDAD, se hace presente en Baza. Escúchame, Madre de la SOLEDAD, escucha,

aunque tengas la mirada dulcemente embelesada
aunque parezcas ensimismada, en honda meditación,
concentrada en tu dolor,
sé que tú me oyes y aún en tu recogimiento,
pendiente estás de tu humilde hijo que te habla.
¡Cómo tienes que sufrir al despedirte del Hijo,
sabiendo que va a morir pleno en MISERICORDIA!
Después eres, ya en camino, santa y paciente
al ver a tu Hijo vencido, hasta tres veces caído,
derribada su figura.
Y por la Cava Alta subes en la mano un ruego
con el que pasas diciéndonos:
aprended a levantaos y a seguir con vuestra cruz
con la misma gallardía con que camina Jesús.
Y nos sigues recordando, con tu mirada hacia el cielo
que, aunque alguna vez dudemos, «la muerte no es el final».
No puede ser el final, porque si creemos en Él
recordaremos con fe su rotunda afirmación:
«Yo soy la Resurrección y la Vida».
Y en ese misterio aguardamos en tu compañía.
……………..

El Jueves Santo, iniciamos los Misterios de la Fe, Primer día del TRIDUO PASCUAL, Los Cofrades nos encomendamos a la ESPERANZA.

Porque de mis tres virtudes, dice Dios,
la Esperanza es una niñita de nada,
que vino al mundo la Navidad pasada y que juega todavía con el buey y la mula,
Pero, sin embargo, esa niñita ESPERANZA es la que atravesará los mundos,
Ella sola, y llevando consigo las otras dos virtudes, superará los obstáculos.
Cómo la estrella condujo a los tres magos desde los confines de oriente.
Así una llama temblorosa, la esperanza, ella sola, guiará al mundo,
Y romperá las eternas tinieblas.
………
Tú, ESPERANZA sanjuanera, caminas bordeando la Alcazaba
refugio de tropas en tiempos lejanos
donde se pierde la memoria.
Donde mora el abandono de tantos siglos,
sin encontrarle sentido, sin hallar una razón.
Llegas al pie de la Encarnación,
con tus brazos extendidos,
sin perder la ESPERANZA, miras a tu Hijo,
Lo tienes a tu alcance.
Pero Él, encarnado como CRISTO DE LOS MENDEZ,
antes de seguir, Te mira, te espera para decirte
un adiós envuelto en pena,
Y tras esa tierna escena,
tú te vas hacia San Juan, buscando consuelo
¿Dónde mejor vas a estar?
Tu Hijo, el NAZARENO
También proseguirá su camino,
herido, dócil, sereno,
para volver a su barrio, bajo la Alcazaba,
bajo la luna que ilumina la Alta Cava.
En San Juan aguarda paciente
María Santísima de la Victoria, en su Pena y Dolor.
Mientras San Juan cuenta el tiempo
que resta para que una nueva estrella
ilumine el camino hacia la Victoria de la Resurrección
de todos los bastetanos
ESPERANZA de San Juan, ESPERANZA Bastetana.
De la mano de los hermanos Jiménez
Llegó el primer palio a la Ciudad
Y las primeras levantás.
Lejano recuerdo de verte refugiada bajo toldos antes de partir
Primorosos ornamentos florales te han acompañado
Vestida magistralmente siempre en mi memoria.
Madre de la Esperanza, ancla nuestra en la vida
permítenos guardar lucidez y calma en medio
de una tempestad continuada.
………….
El segundo día del TRIDUO, ya todo está consumado.
Señora y Madre nuestra de los DOLORES,
tu estabas serena y fuerte junto a la cruz de Jesús.
Ofrecías tu Hijo al Padre para la redención del mundo.
Lo perdías, porque Él tenía que estar en las cosas del Padre,
pero lo ganabas porque se convertía en Redentor del mundo.
María, ¡qué hermoso es escuchar desde la cruz las palabras de Jesús:
«Ahí tienes a tu hijo», «ahí tienes a tu Madre»!
Me invade la tristeza, Madre mía dolorosa,
al ver la quinta espada que cruzó vuestro corazón,
cuando en el monte Calvario presenciasteis la muerte lenta de Jesús,
Llorad, que tenéis razón para ello. ¡Quién pudiera consolaros!
Nada puede daros consuelo
sino el pensar que Jesús con la muerte ha vencido al infierno,
Dejadme acercar a Vos para llorar en vuestra compañía,
para llorar con más motivo mis pecados, causa de la muerte de Jesús.
DOLORES de Santiago, naciste de la fe del pueblo humilde,
de los agricultores que necesitaban cobijo.
Junto a tu casa ví la luz y
en ti me refugio como tantas generaciones y antepasados.
Tuve el orgullo de portarte,
tengo el honor de acompañarte en familia cada año.
Bajo palio luces como flor en la mañana,
La Piedad en el cielo y primoroso manto tejido de luto santo,
con esos siete puñales clavados en el pecho,
llegaste a esta tierra dos centurias y
tres cuartos más
y fue tanta la emoción al contemplarte!
Dolores, tan triste pero tan guapa, que, desde entonces,
al verte rezarte un Ave María tiene todo su sentido de amorosa pleitesía.
Más que oración, es un beso que te damos cada día.
Tus hijos te alumbran con “Velas para María”
Tus portadores reclinan sin remedio
para que el Santiago con fervor y expectación
te reciba y te despida.
Y tras de ti Nuestra Señora del ROCÍO en sus misterios Dolorosos,
Me compadezco de vos, Madre afligida,
por la sexta espada que os traspasó al ver herido
de parte a parte el dulce corazón de vuestro Hijo ya difunto,
y muerto por aquellos ingratos
que ni aún después de su muerte habían cesado de atormentarle.
Y permaneces al pie de la Cruz con dolor infinito,
Pero acompañada, por tus amigos más cercanos
Por los discípulos más queridos de Jesús.
………….
Cuando todo está concluido, todo lo que nos queda es el SILENCIO.
Señora y Madre de los Dolores:
tu estabas serena y fuerte junto a la cruz de Jesús.
Ofrecías tu Hijo al Padre para la redención del mundo.
Lo perdías, porque Él tenía que estar en las cosas del Padre,
pero lo ganabas porque se convertía en Redentor del mundo
Y ahora que todo ha acabado
queremos llevarte siempre a nuestra casa.
Nuestra casa es el lugar donde vivimos.
Pero nuestra casa es sobre todo el corazón,
dónde siempre te encontramos
y dónde siempre te tenemos dispuesta a alentarnos y a comprendernos,
como buena madre que eres.

Momento de encuentros a las 11 de la noche en el interior de la Colegiata de la Encarnación. Mientras los penitentes van preparándose, impecablemente lucen sus hábitos, originales faroles en mano, se produce la igualá en la nave lateral, dónde César, Fran y Joaquín, cumplen con el ritual. ¿Cuántos somos este año, César? Puedo ver las mismas caras conocidas de todos los viernes Santo, y algún que otro “novato” que quiere pasar por el sufrimiento del Costal.

Todo cobra más sentido, si cabe. ¿Cuántos años llevamos viéndonos aquí, Lucha?. Aprendimos a preparar el costal, a sufrir bajo el paso del dintel de la puerta de la Encarnación. Nos sorprendió la tradición espontánea, preciosa y en silencio, de sentirnos acompañados por los fieles devotos que estaban por la calle y que se iban uniendo al cortejo a lo largo del recorrido.

Muchos llegamos buscando la serenidad de la noche de viernes Santo, cuando ya todo está terminado, cuando el SILENCIO vuelve a las calles, Baza acompaña a la dueña del antiguo oratorio de San Felipe Neri, hasta completar su recorrido, de principio a fin, de menos a más. Y todo con exquisita sencillez, y con el SILENCIO que requiere este momento de oración por su HIJO.

……
Y así nos acompaña María en nuestra Semana Santa,
que no es solamente la Madre de Dios,
ella es madre de todos y de cada uno de nosotros
Los discípulos de Cristo se marcharon ante el escándalo de la Cruz;
sólo María se mantuvo al pie de la Cruz.
María mantiene la fe de la primera comunidad,
ya que no había en la Iglesia más que la fe de María.
MARÍA llegó a BAZA, como PIEDAD.
Y hoy, siglos después sigue en el epicentro
de toda la devoción Mariana de la Ciudad.

¡Porque además es María al pie de la Cruz, es Soledad, es Victoria, es Esperanza, es Rocío, es Dolores en cada una de nuestras Hermandades de Pasión, a las cuales hay que cuidar, fortalecer, apoyar y acompañar!

Resucitó

Al tercer día del Triduo Pascual, pasaremos de nuevo a dar el pésame a nuestra Señora de la SOLEDAD. Es el día del silencio, de la desesperanza… día donde todas las preguntas quedan sin respuestas: ¿Por qué? ¿Hasta cuándo?…

Y allí, bajo el altar de la Piedad,
te encuentro Soledad, convertida en dolor,
ese dolor inmenso que sientes al enterrar a tu Hijo;
Él, que era creador, dueño y señor de todo el universo,
Él que llevó su humillación hasta el último momento;
y aunque Tú supieras que al tercer día resucitaría,
el trance de la muerte era real;
y ahora te quedaste sola, llena de aflicción;
¡Madre de la Soledad, tu pueblo bastetano te acompaña en tu dolor!
……

Las calles vacías se quedan en Baza, tras el bullicio, tambores, cornetas, música, familias, amigos, visitantes…Tras el silencio viviremos el momento más importante de nuestra Semana Grande. ¡Sí, Cristo resucitó!, ¡La historia de occidente, nuestra historia de Fe existe, porque Jesús resucitó!. Y lo celebraremos el Domingo, por todo lo alto, con la alegría desbordada de los más pequeños inundando las calles de Baza, corriendo de una fila a otra, cruz en una mano y caramelo en la otra!!. Con los aprendices de horquilleros, disfrutando de sus caras emocionadas y orgullosas porque, por primera vez se sienten importantes al poder mostrar a Jesús RESUCITADO.

Todos quieren participar, todos a las órdenes de su capataz y todos con su “polo” antes de llegar al Templo de la Piedad, dónde todo empieza y dónde todo acaba en Baza.

Cuando todo parecía haberse terminado en la Cruz
La Esperanza se abrió paso, se abrió paso la vida.
María Magdalena descubrió el sepulcro vacío
Y un Angel le anunció la buena nueva: “No temas”, le dijo.
La historia entonces no termina en el sepulcro,
si no que empieza en el sepulcro…
el viernes santo no es la última palabra,
la última palabra es la Pascua,
el triunfo de la vida, la victoria del Bien sobre el mal
¡Cristo ha resucitado, está vivo y camina entre nosotros!
………..

Y en los que son las últimas palabras que salen ya de mi castigada voz, desde este atril, quiero volver al principio. Para recordaros que ¡Faltan 7 días para el Domingo de Ramos!, ¡Domingo Grande!, ¡Domingo de encuentros!, ¡de emociones!, Domingo de Amargura…!Domingo para celebrar que otro año seguimos aquí!. Y antes, el Viernes de Dolores, mi Colegio de la Presentación tendrá el privilegio de anunciarlo, saliendo a la calle, poniendo a los niños de protagonistas ¡para anunciarnos lo que viene seguidamente!

¡Que volvemos a vivir en Baza, la historia del Mesías, del Cristo!, esa gran historia que ocurrió hace casi dos mil años. Historia de Pasión, Muerte y Resurrección, Historia de la Esperanza que mantenemos en construir un mundo mejor. Y a lo largo de la próxima semana, estaremos atentos para que no nos falte detalle. Unos prepararemos túnicas, capirotes, capas, guantes, medallas…otros fajines y costales…otras peinetas, mantillas y rosarios…otros instrumentos y uniformes. Las Juntas de gobierno se esforzarán para que los pasos de nuestros titulares luzcan en todo su esplendor. Y las calles se llenarán de bastetanos de aquí y de allí, y de visitantes que recibiremos con los brazos abierto porque somos una Ciudad abierta, solidaria, respetuosa y trabajadora. ¡Sintámonos todos protagonistas! ¡Participemos y engrandezcamos nuestra Semana, estemos orgullosos de lo que tenemos y esforcémonos en seguir construyendo, nuestra Ciudad! Baza.

¡Hermanos! ¡Glorifiquemos al Señor con nuestra vida!

HE DICHO.

 

En Baza, Salón Ideal, Auditorio Enrique Pareja
día 6 de abril del año del “Jubileo de la Esperanza”, 2025
Simón B. Maestra Navarro.

Pregón oficial de la Feria y Fiestas de Baza 2024

PRIMERA PARTE:

Biografía bastetana de Miguel Ángel Santa-Olalla Viñegla, leída por el alcalde bastetano en su presentación del pregonero:

1. Hijo de Antonia Viñegla Almela y de José Manuel Santaolalla Morales. Nació en un ya lejano y frío mes de enero bastetano del año 1959 en la Calle Corredera, en el nº 15. Justo enfrente de la vivienda donde seguramente nació ‒y desde luego creció y vivió‒ el ilustre cronista de Baza Ricardo Cañabate, autor de una auténtica joya de la lexicográfica hispánica. Así es, en efecto, porque su libro Menés, en el que se refleja el tradicional habla bastetana, se merece, sin duda alguna, ocupar un hueco en un estante de la extensa biblioteca de la Real Academia Española, si no lo ha ocupado ya por derecho propio.

[SALUDO]

  • Por este riguroso y, a la vez, divertidísimo libro se toma la libertad de darle públicamente la enhorabuena en el nombre de sus todos los bastetanos y le saluda cordialmente porque estará en esta sala cubriendo el evento que nos ha traído hoy aquí.

[PAUSA EN LA LECTURA DE UNOS SEGUNDOS, SEÑOR ALCALDE, POR FAVOR]

2. En la mencionada casa que fue su cuna contó con la dirección espiritual inflexible de dos mujeres temibles donde las haya habido, a saber, su madre Antonia Viñegla y su tía María Luisa Quera,  que guiaron sus pasos con mano firme y exhibiendo inigualables dotes de mando. Porque mandar y ser obedecidas eso venía en ellas “de serie”, como se dice ahora. Además, ambas fueron las que más le regañaron cuando llegaba a sus oídos que había hecho alguna trastada, algo frecuente en su inconsciente infancia. Hoy, con la perspectiva que le da el largo tiempo vivido,  ha comprendido que si su madre y su tía le regañaron con aquella intensidad y aquella energía irresistibles fue porque lo querían de veras.

[SALUDO]

  • Y por aquella constante dedicación que su madre Antonia y su tía María Luisa que se tomaron para educarle, allá donde estén ahora ‒si es que están en lugar alguno porque ese es un buen tema para debatir‒, tiene hacia ellas un emocionado recuerdo y las saluda mientras alguna que otra lagrimilla fluye de sus ahora ya envejecidos ojos.

[PAUSA EN LA LECTURA DE UNOS SEGUNDOS, SEÑOR ALCALDE, POR FAVOR]

3. En los primeros años su mundo, como el de cualquier niño, se ciñó a la vida en familia, que, en su caso, incluye a sus dos hermanos de los que, por desgracia, sólo vive uno, Aureliano. Y, naturalmente, incluye a sus cuatro primas ‒más bien, hermanas, que primas‒, Elisa, Mari, Manoli y Vivi Ros Viñegla.

[SALUDO]

  • Así, pues, a los mencionados, sus cinco hermanos Viñegla vivos, igualmente los saluda por si alguno de ellos estuviera presente. Y si no ha venido ninguno, será porque tendría algo más importante que hacer y aquí no pasa nada.

4. Pero pronto se vio arrojado al cruel mundo de la Calle Corredera, entonces Carretera Nacional con un densísimo tráfico de vehículos pesados y una vida comercial y hostelera envidiable. Y, también, en este ambiente callejero conoció a sus primeros amigos, a cuál más atrevido, que, de alguna manera, marcaron su vida. Entre ellos, destacará a Jorge Sotelino, a Francisco Espín (alias “Fran”), a José Domingo Utrera ‒conocido periodista local‒ y ¡cómo no hacerlo!, a su hermano Manolo. Y junto a estos, confiesa que perduran en su memoria entrañables amigos como Antonio Jesús Muñoz,  Juanico el del Siglo XX, y el que siempre fue para él insuperable por su osada temeridad Gregorio Domene. Finalmente,  sería un gravísimo error olvidarse de “Estebican”, ya fallecido, y de su hermano Vicente, hoy un excelente profesional del cortinaje con un gusto exquisito. No fueron los únicos, hubo otros muchos cuya relación es imposible hacer aquí y, por no mencionarlos, les pide anticipadas disculpas.

[SALUDO]

  • A todos ellos igualmente les saluda por si alguno estuviese presente esta tarde entre nosotros.

Con ellos jugó durante años al aro, a las chapas, a las bolas, al bárbaro “rompe-trompas”  y al más salvaje todavía juego del clavo, del que por suerte salieron todos ilesos sin que ninguno de sus amigos ni él mismo, en alguna de aquellas violentas tiradas con una barra de hierro de amolada punta,  se atravesasen un pie de parte a parte.

[ENFATIZANDO, CON TONO DE EXCLAMACIÓN, ALCALDE, POR FAVOR]

¡Ah, qué delicia recordar hoy aquellos juegos infantiles, algunos ciertamente tan peligrosos que ningún padre de hoy, más cobarde que responsable, dejaría que sus hijos jugaran y se divirtieran como lo hicimos nosotros!

¿Verdad, Fran? Porque nosotros, ¡con casi nada!, fuimos más felices que los niños de hoy teniendo tantas cosas que en la vida real no sirven absolutamente para nada.

[PAUSA EN LA LECTURA DE UNOS SEGUNDOS, SEÑOR ALCALDE, POR FAVOR]

5. Y eso por no contar al auditorio que muchos, si no todos,  portaban en sus bolsillos unas afiladas navajas de hoja fina de unos diez centímetros aproximadamente y que hoy  ‒en esta sociedad tan estúpida y timorata que hemos contribuido a crear‒ están rigurosamente prohibidas. Pero quiere recordar a sus queridos paisanos aquí presentes, que aquellos zagales listos y traviesos, esgrimiendo aquellas amenazadoras armas blancas, no le temían ni a los churris ‒así llamaban ellos entonces a los policías locales‒ ni al mítico “hombre del saco”. Y si es que este señor hubiera venido a por alguno de ellos, se habría ido de vacío y con algún navajazo encima.

En síntesis, concluye que los zagalillos que se criaron en la Corredera y en las anexas Carreteras de Granada y Murcia forjaron una forma de ser y un temperamento que les ha sido muy útil para el triunfo en su vida posterior; en “la lucha por la vida”, “the struggle for live” que diría Charles Darwin, si estuviera hoy aquí con acento anglosajón.

Y le consta al que esto escribe que sus rivales naturales, sus coetáneos que vivían en el Barrio de Santiago ‒como el entorno de la Calle Corredera, hoy en franca decadencia‒ comandados, por Antonio Plaza y su hermano Manuel,  ya fallecido también, es decir,  “los Centeniles”, con el valiente Manuel Durán “El Piri”, al frente, y Guillermo Torres, en la retaguardia, que para eso era todo un Marqués y había que protegerlo, eran tan buenos como ellos, si no más, en todas estas actividades lúdicas, siempre pacíficas, salvo que…

[PAUSA LARGA, A TU GUSTO, ALCALDE, Y ACOMPAÑADA DE CARA DE SORPRESA, COMO SI TE SORPRENDIERA LO QUE VAS A LEER.

MUCHAS GRACIAS]

Salvo que:

hubiesen concertado entre ambos grupos una guerra de guerrillas, a pedrada limpia, por supuesto, y a una hora convenida de la tarde. Sin embargo, esta deportiva y animada competición tenía muy saludables reglas porque ni unos ni otros ‒aunque alguien erróneamente piense lo contrario ‒eran vulgares “ovejos”, en el preciso sentido que da a este término bastetano Ricardo Cañabate en su excelente libro, concretamente en la página 172, para quien quiera consultarlo.

¡Todo lo contrario, todo lo contrario! Los zagales de la Corredera y de Santiago, queridos bastetanos, tenían mucho seso dentro de sus todavía blandas y poco ilustradas “molleras”. (Este vocablo ha notado que falta en el citado libro de Ricardo y le sugiere al autor incorporarlo, si él así lo estima conveniente, en la segunda edición que, por sus grandes amigos Mati Magdaleno y Antonio Vallejo, sabe que anda preparando.) Y una de tales saludables reglas era que estaba prohibido utilizar tirachinas. Naturalmente, y se prohibía por su dañina repercusión si, por rara casualidad, una “china” acababa vaciándole un ojo a cualquier rival, siendo este un efecto colateral nunca deseado por tan nobles combatientes. Por otra parte, para los de la Corredera era mejor que no se usasen porque al que escribe le consta que el mencionado Manuel Durán “El Piri” era un tirador de tirachinas con una puntería inmejorable. Por último, han de saber los oyentes que ésta muy cívica competición se celebraba siempre en la Huerta Miranda que hoy, como entonces sigue siendo la zona deportiva de Baza en donde se asienta el magnífico Pabellón cubierto.

¡En fin, la Baza eterna que no cambia nunca!

6. Concluido este alegre periodo, pasó al Instituto “José de Mora” y allí comenzó otra fase muy importante de su vida. En dicho instituto aprendió también lo que son las buenas bofetadas que a uno le da la vida si hace algo mal y se esforzó por recibir las mínimas de sus profesores. No obstante, recuerda una verdaderamente grandiosa que en la primavera de 1973 le fue propinada en un aula que los alumnos llamaban “Vietnam” por el profesor de Religión D. Rafael Ortiz, que enseñaba Dogma y Moral Católicas, pese a ello, para él, de muy grata memoria. Aquella fue, sin duda, la mejor, la más sonora y la más fuerte bofetada que ha recibido nunca. No podría ser de otro modo, porque aquel profesor, al ser un gran sacerdote, era también un especialista en repartir hostias…

[PAUSA OBLIGADA, ALCALDE, PARA QUE QUIEN QUIERA SE RÍA A CARCAJADAS. Y TÚ ESPERAS A QUE SE TERMINEN DE REIR Y SIGUES LEYENDO]

las unas,  consagradas… las otras, no tanto.

7. Y con el amplio bagaje de este didáctico aprendizaje, primero en la Calle Corredera y luego en Instituto “Jose de Mora” ya quedó preparado para todo lo que hizo después: estudiar Filosofía y ser profesor de la materia que fue al final su profesión.

[RECONOCIMIENTO PERSONAL Y SALUDO A MERCEDES]

8. Mención aparte merece el exigente reto que le supuso vivir con Mercedes Lozano Valdivieso. Algo que no resultó tarea tan fácil como él pensó en un principio, ni lo sigue siendo hoy. Y es que ella quiso tener cuatro hijos y como él no podía con su firme insistencia, pues accedió gustoso a un empeño tan placentero. Y después, durante exactamente treinta y seis años, lo que vino no fue tan placentero porque ambos tuvieron trabajo de sobra para criarlos y preocupaciones innumerables para educarlos de modo que fuesen eligiendo por sí mismos  el rumbo de sus respectivas vidas. Y por su esfuerzo impagable como madre, por su amor fiel como esposa y por haber sido desde que la conoció su eterna amiga quiere aquí agradecerle su tenaz esfuerzo y saludarla, si es que se encuentra presente hoy en esta sala.

9. Y por lo demás, solo añadir que ha podido escribir ya seis libros de ensayo filosófico, superándose siempre a sí mismo. En efecto, porque cada libro que ha escrito es peor que el anterior y de ahí lo de su continua superación. Y aunque los bastetanos los tienen todos estos en su magnífica Biblioteca Pública porque ya se ha preocupado él de que así sea,…

su autor,  recomienda vivamente a los presentes que no pierdan su precioso tiempo leyendo ninguno de sus libros porque son muy aburridos, y que, en cambio,

busquen, adquieran y lean:

El que ha escrito una muy buena amiga suya, compañera y esposa de su también amigo, ya citado al principio, Gregorio Domene,…

busquen, adquieran y lean:

El libro de una bastetana de raza que se llama María Piedad Hernández, cuyo título es Las mentas del verano y que es, en opinión de sus escasos lectores hasta ahora, una pequeña obra maestra. Y es cierto, es un libro escrito con un oficio y un estilo solo dignos de alguien como Piedad, con un talento natural envidiable para la escritura narrativa.

. Y por supuesto que, si está presente, la saluda también con todo su afecto.

[CONCLUSIÓN]

Y eso es todo. Quiere añadir que si en su vida ha hecho algo valioso ‒extremo éste que sinceramente ignora‒, ha sido porque ha tenido la gran suerte de conocer y convivir con todas esas personas y con otras muchas, la mayoría bastetanas, ¡Mire usted qué casualidad! Todas ellas han contribuido, bajándole los humos, a hacer de él una persona modesta y no un imbécil cargado de títulos.

En Baza siempre, a 31 de julio del año 2024.

Fdo. Miguel Ángel Santa-Olalla Viñegla

 

PREGÓN OFICIAL DE LA FERIA Y FIESTAS DE BAZA 2024

1. Aclaraciones previas

1ª) Este no es un pregón al uso, sino el primer acto de diversión de la feria del año 2024 y es un pregón dirigido a una generación, la de los nacidos desde finales de los años 50 a mediados de los años 70. Los del Babyboom que ahora nos estamos jubilando. Es un pregón por ello altamente colectivo y dirigido a este colectivo y es este colectivo quien mejor va a entender este pregón. PORQUE colectiva es su composición, plagada de aportaciones ajenas, colectivas sus ideas, colectivas en sus utópicas propuestas finales, y también colectivo porque aquí vamos a participar todos, los alcaldes incluidos y hasta colectivo en mi vestimenta que no es mía, porque este traje que llevo fue el último que la empresa Selinac de mi prima Manoli Ros y de Pedro Quesada, su marido, confeccionó para su padre, mi tío Manolo Ros ¡Más grande en sentido humano que yo como de aquí a Lima! Traje que os confesará que no llegó a estrenar y que entreno yo por él esta noche. Y en cuanto a mi primo Pedro Quesada, aunque falleció, como sabéis trágicamente, para mi prima Manoli SIGUE VIVO. De donde se sigue, en amorosa lógica familiar irrebatible, que si mi prima quiere que Pedro esté vivo, y yo quiero lo que quiera mi prima Manoli pues entonces se concluye, por Modus Tollens Familiae, que para mí TAMBIÉN está vivo y no se hable más Accitanos y bastetanos todos, porque ese silogismo hipotético familiar está perfectamente concluido.)

2ª) El diseño estratégico de este pregón no se debe a mi sino a un buen amigo mío, experto en pregones populares porque ha asistido a muchos acompañando a su esposa Mariluz, también antigua amiga y bella concejala donde las haya habido en Baza. Él se encuentra aquí presente y se llama Antonio Plaza, aunque por algún capricho infantil nosotros le llamábamos “el Centenil”. Como recordaréis, ya ha aparecido en el texto leído por nuestro alcalde. Él  fue quien  en conversación telefónica, después de ponerme a parir siguiendo las pautas lingüística de su educado estilo verbal aprendido en el Barrio de Santiago y que está plagado de tacos, me fijó unos objetivos claros y me indicó, en general, lo que debía hacer. Estas fueron su palabras casi exactas ¿o no Plaza?:  “Míguel, lo que tienes que hacer es un pregón divertido, rápido que no sea un tostón, como tantos que he oído y en el que se vea claramente que no eres un “paracaidista” caído del cielo sino un bastetano de pura cepa” Él es, pues, la transparente inteligencia que guía los pasos de mi inteligencia pregonera obtusa y ciega. Y lo digo en serio: Plaza tiene toda la razón  (Observación: transparente inteligencia/Plaza cristalero, explicar) .

3ª) Teniendo en cuenta la apatía del público de Baza muy reacio a aplaudir, especialmente a la Banda de Música y espontáneamente… a nada y sí, a criticarlo todo, entonces yo que dirijo este pregón he pensado que os indicaré, apáticos conciudadanos, cuando hay que aplaudir por si os quedáis “pasmaos” con las manos en los bolsillos cuando haya que hacerlo para dar brillantez a este acto (aquí va explicación del procedimiento para indicar aplaudir con el bolígrafo de mi padre )

4ª) Finalmente me dirijo al Alcalde de Guadix, Jesús Lorente a los miembros de la Corporación que lo acompañan y a los ciudadanos hermanos de Guadix que os halléis presentes para deciros que este será un pregón inolvidable para ti, para todos los accitanos que te acompañan y para la ciudad HERMANA de Guadix en general. Porque nunca nadie en Baza ha defendido y quizá en muchos años nadie se atreverá a defender los intereses de Guadix y sus seculares aspiraciones religiosas, como lo voy a hacer yo aquí esta noche, siendo sin embargo un bastetano con raíces muy, MUY, profundas. Si son legítimos o no esos intereses y aspiraciones vuestros que dictaminen los jueces porque yo no lo soy; sólo soy un ex catedrático de filosofía de instituto, nada más. Pero muchas veces la filosofía adelanta en la historia lo que ha de venir y tal vez sea esta una de esas ocasiones únicas. Sólo la capacidad de pactar de las autoridades de ambas ciudades y de todas sus instituciones implicadas de ambas ciudades y el tiempo inexorable, mi gran aliado, dirán si he tenido razón o si estaba equivocado en lo que propondré al final.

He dicho que soy un bastetano con raíces muy profundas. ¿Cuáles son mis raíces? Vedlas. Mi nombre lo habéis oído ya pero lo que importa es mi primer apellido: desciendo directamente, como muchos otros aquí, de Hernando de Santaolalla, un caballero que tras la toma de la ciudad se instaló aquí con su mujer Isabel de Balbuena, tras los sucesivos repartimientos. Venía de lo que hoy es Santander y entonces se llamaba “Las Asturias de Santillana”, probablemente buscando un mejor futuro para sus hijos, como suelen hacer los padres cuando emigran. ¿Veis?¡Todos descendemos de personas que alguna vez fueron inmigrantes! Es esta gran enseñanza para los que rechazan ingratos a quienes llegan emigrando hacia nosotros.

Pues este Hernando, que ocupó durante un tiempo puesto en el Concejo de Baza, lo sé porque aparece repetidamente en las Actas capitulares de la época, junto a los Bocanegra, Vallejo, Quirós, etc. que aún suenan en Baza fue uno de los que decidió con toda seguridad que la Virgen de la Piedad se quedará aquí, si es cierta la leyenda de su hallazgo por el accitano Juan Pedernal.

Así que hoy, para hacer justicia histórica, otro Santaolalla –por cierto casado con una compañera tuya con más valor humano que yo, Mercedes Lozano, con la que te dejaste la piel como ella por la vida y la mejoría de tantos pacientes tantos años en el Hospital general de Baza‒ va a defender aquí otra cosa diferente a su tata-tatarabuelo que se verá al final.

Y bueno, si lo hago bien, pues nada preparad esa medalla que sé que tenéis de hijo adoptivo de Guadix si creéis que lo merezco, claro. La recibiré con gusto, si me la concedierais y si la recibo de las manos de D. Carlos Asenjo Sedano, pues eso ya sería lo más, vamos que la mandaría para que la colgaran en el Museo Municipal dentro de un marco dorado. Pero si no puede porque su salud flaquea ya, de las químicas manos de su hijo Carlos, vecino en Granada, compañero de instituto y buen amigo mío. Y si éste está ocupado montando en bicicleta como suele hacer, pues de las inocentes manos su nieta Alba, una criatura de una inteligencia como para quitarse el sombrero, que ha sido alumna mía y, como algunos antiguos alumnos míos, me quiere un poquititillo.

Pero claro, Jesús, antes hay que merecerla, así que luchemos para ganarla.

Y hechas estas aclaraciones, comenzaremos el pregón que será breve y espero que os resulte divertido como quiere que sea mi maestro y mentor Antonio Plaza:

2.Saludo a las autoridades

-Excmo. Sr Alcalde de Baza D. Pedro Justo Ramos Martínez

-Excmo. Sr. Alcalde de Guadix D. Jesús Rafael Lorente Fernández

-Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo D. Francisco Orozco Menjíbar

-Ilma. Sra. D.ª Josefa Martínez Talavera, Directora del Centro Asociado a la U.N.E.D. Pero que bueno, ese cargo en ti es lo menos importante porque para los bastetanos que hemos tenido la inmensa suerte de conocerte /…/[1] tú, para nosotros únicamente eres Pepi, la amable, la entrañable Pepi que dirige la U.N.E.D., /… /la hornillera Pepi de penetrante juicio, de inteligente mirada y /…/ alados labios de fuego.  (Breve aclaración de lo que significa “hornillera” y algunos datos sobre su pueblo Santiago de la Espada[2].)

y miembros asistentes e de las Corporaciones de Guadix y Baza.

Honroso grupo de autoridades de los Cuerpos de Orden Público, que hoy, en esta noche del 5 de septiembre de 2024 /…/

homenajearemos de un modo muy especial, y, aviso para maledicientes bastetanos ¡sin ninguna intención política por mi parte, mi intención es sólo humana! centrándonos en uno de esos cuerpos, sin que nadie, os lo aeguro, bastetanos y accitanos, de que los otros cuerpos se sientan minusvalorado por ello, porque es un cuerpo entrañable, representado aquí por el                                               ………………………………….,[3] un cuerpo que nos pertenece a todos y que en su himno contiene la siguiente estrofa

Instituto, gloria a ti

Por tu honor quiero vivir
Viva España, viva el Rey
Viva el orden y la Ley
Viva honrada la Guardia Civil

Y si canto esta primera estrofa de su himno hoy aquí es porque ese “instituto” perdió a dos de sus miembros el último 9 de febrero: a David Pérez Carracedo (de 43 años) y a Miguel Ángel Gómez González (con sólo 39). Los hechos que rompieron el corazón de cualquier español de bien ocurrieron, como bien se recordará en el puerto de Barbate, cuando en una lucha desigual, montados en una lancha de goma tipo zodiac más apta para salir a pescar que para la peligrosísima empresa a la que fue requerida y frente a una potente embarcación planeadora unos guardias civiles intentaron sin éxito detenerlos, entregando dos de ellos su vida por todos nosotros, es decir, por España entera. Y es por ese acto de heroísmo infinito, por lo que la ciudad de Baza y la ciudad de Guadix aquí hermanadas quieren rendirles un caluroso homenaje.

(Fuerte ovación)

Y, después de este pequeño homenaje, sigo:

Resto de autoridades civiles  cualesquiera que éstas fueren, de Protección Civil y del Cuerpo de Bomberos, así como representantes de las Hermandades Religiosas presentes y, muy en especial, dada la trascendencia de este acto, de la Hermandad de Nuestra Señora de la Piedad de Baza y de la Hermandad de la Virgen de la Piedad de Guadix Cofradías hermanadas desde tiempos remotos por el amor, a través de su venerada talla, a una mujer, dejémosla en eso, sin duda excepcional: la judía Miriam, hija de Ana y Joaquín, la esposa del carpintero Josef ‒luego seguramente su viuda porque el rastro de Josef se pierde en los Evangelios‒.

Pues bien a todos los mencionados, la  Muy noble muy leal y Excma. Ciudad de Baza que es a la que sirvo en este momento os da la bienvenida a este pregón anunciador de la Feria 2024.

  1. El origen de la Feria de Baza

3.1. La aportación del historiador Ricardo Cañabate Egea

Origen de la Feria de Baza, para Miguel Ángel Santa-Olalla.

Reconquistada Baza por los Reyes Católicos, la entonces Ermita de Santa María de la Piedad fue objeto de reconstrucción, en torno a 1490, por mandato de los propios Reyes, quienes emprendieron una campaña de restauración de las iglesias y ermitas de la ciudad y, en este caso, encargaron de ello al conde de Buendía y a su hijo, don Luis de Acuña, primo de doña María de Luna, cuya familia construyó la capilla mayor, lo que daría paso a la construcción posterior de la Iglesia‐convento de la Merced.

Crónicas y documentos de época de los propios religiosos de la Orden de la Merced, apuntan a su fundación entre 1502-1507, figurando ya la imagen de la Virgen de la Piedad en un inventario de 1504. Monjes que obtuvieron la cesión de la ermita en el año 1523, entrando a servir allí cinco religiosos “de ejemplar vida”, quienes iniciaron la reconstrucción del actual convento e iglesia dedicada a la Virgen de la Piedad, cuya festividad fue la que dio lugar, unos años más tarde, a la petición de una feria para Baza, precisamente promovida por los mismos frailes.

De esta forma, en el año 1578 llegaba la petición de la orden mercedaria al Concejo de la ciudad, a fin de lograr que una feria que dispusiera de franquicia en el pago de los impuestos, para cuya gestión  se designó a fray Diego de los Ríos quien, en 1580, recibió esa encomienda y se dirigió a la Corte de Felipe II con la misión de realizar esta petición que, como queda dicho, gozaba de los apoyos y parabienes del Concejo y consistía en demandar el beneplácito para celebrar una feria anual de ganado, de 17 días de duración, de los que ocho serían antes de la Festividad de la Virgen y otros ocho posteriores a la misma. No debieron ir mal las gestiones realizadas, cuando la petición fue aceptada por Felipe II, en 1583

Una petición para la que poco más tarde, con fecha de 31 de julio de 1597, lograron el Real Privilegio que les daba la exclusividad de la feria en cuanto a su ubicación, debiendo instalare en el entorno de la Plaza de la Merced y la actual calle de la Zapatería, lo que facilitaría mejor la asistencia a los cultos y produciría más rendimientos económicos, a la par que impedía las actividades comerciales en otras zonas, como la Plaza Mayor. Gracias a todo ello, se convirtió en una de las más importantes ferias de la zona, lo que generó un poder económico bastante notable, desde sus inicios y a lo largo del siglo XVII.

Por otro lado, la celebración de la feria en esas fechas supuso que se diera una importante coincidencia: la época final de las labores agrícolas y la llegada del tiempo dedicado a comerciar con los productos obtenidos, así como la compra y venta del ganado que propiciara las tareas en estaciones venideras, antes de que el frío invierno se echase encima.

(Fragmento de un correo electrónico remitido al autor del pregón por Ricardo Cañabate)

3.2 Aportación del historiador Juan Antonio Díaz Sánchez y María Castaño Jiménez

Una de las ferias más largas de toda Andalucía, la de Baza, cuya celebración se remonta a la segunda mitad del siglo XVI. En ella se aúnan tradición, costumbre, diversión, fraternidad, amistad… La feria en Baza se celebra en honor a la copatrona de la ciudad, Nuestra Señora la Stma. Virgen de la Piedad, que a lo largo de la historia ha sido custodiada en la ciudad de Baza por dos órdenes religiosas. La Orden de la Merced desde 1521 atendiendo a las cláusulas testamentarias de don Luis de Acuña −pariente de los Enríquez, capitán y maestresala de los Reyes Católicos, señor de la villa de Agromonte, caballero profeso de la Orden de Santiago, comendador de Mora de la provincia de Castilla y Trece de la misma orden− hasta 1836 año en que fue exclaustrada por la desamortización de Mendizábal y desde 1897 hasta el 2008 por la Orden Franciscana de Murcia. Hasta hace cuatro años, fueron los Padres franciscanos los que se hicieron cargo a la custodia y mantenimiento de la sagrada imagen de la Virgen de la Piedad y del antiguo convento de la Merced que es una auténtica maravilla arquitectónica, una verdadera joya artística que tiene la ciudad de Baza. Éstos tuvieron que dejar de ser los guardianes de dicho convento debido al avanzado estado de edad de los frailes que habitaban y predicaban en el convento de la Merced y a la falta de vocaciones. Esta situación obligó al Padre Superior de los franciscanos de Murcia, con todo su pesar y dolor, a tener que retirar la presencia franciscana de la ciudad de Baza. Inmediatamente el antiguo convento mercedario pasó de nuevo a manos del Obispado de Guadix-Baza y en la actualidad está convertido en un santuario que necesita un rector pero que no lo tiene por la misma razón que los franciscanos hubieron de marcharse, la falta de vocaciones. Monseñor Ginés García Beltrán –por la Gracia de Dios y de la Sede Apostólica, Obispo de la Diócesis de Guadix-Baza− ha invitado a varias órdenes religiosas para que se encarguen de la guarda y custodia del convento, ojalá y alguna de ellas escuche con diligencia y dé respuesta afirmativa a la proposición que tan generosamente ha sido realizada por el Sr. Obispo.

La Orden de la Merced tuvo en Baza un indiscutible poder económico a partir de la segunda mitad del siglo XVI y, por supuesto, durante todo el siglo XVII que, digamos, fue su siglo de esplendor. Los mercedarios bastetanos, guardianes del templo santuario de la virgen de la Piedad, tuvieron la concesión de una feria de ganado anual que se celebraba en las inmediaciones del convento −en el barrio de “Churra”− del 8 al 15 de septiembre, por concesión del rey Felipe II. Al poco tiempo de la toma de Baza por los Reyes Católicos, el Concejo de Baza solicita la celebración de una feria franca para el desarrollo de la ciudad. Sin embargo, los Reyes Católicos dan un aplazamiento hasta que no estudien con detenimiento el tema de las ferias en el Reino de Granada. Unos años más tarde el Concejo se implica en la organización de la fiesta de “Nuestra Señora de septiembre”. Una vez establecidos los frailes mercedarios en Baza con el objetivo de impulsar el culto y la devoción popular a la Virgen de la Piedad ven conveniente la celebración de una feria en el mes de septiembre, máxime cuando por esas fechas los agricultores ya habían terminado las labores de recolección y necesitan intercambios comerciales con animales y ganados para poder pasar el invierno. Los frailes proponen al Concejo, en 1578, conseguir de la Corona una auténtica feria con franquicia de impuestos. Para ello, en 1580 envían a su Comendador, fray Diego de los Ríos, a la Corte de Felipe II. Esta petición también está apoyada por el Concejo que hace todas las diligencias posibles para conseguir dicho objetivo. Finalmente, en 1593, la Corona concede la celebración de la feria y la fecha del 8 al 15 de septiembre. En ella se entrelazan el culto a la Virgen de la Piedad, la feria de ganado, la de mercaderías y los festejos taurinos. La feria de Baza en poco tiempo llegó a ser una de las más importantes dentro de la zona norte del Reino de Granada. Por Real Privilegio de 31 de julio de 1597 los frailes mercedarios obtienen la exclusividad de que la feria se celebre en la plaza de la Merced y la calle aledaña de la Zapatería con dos objetivos; uno el de promover mucho más el culto y devoción a la Virgen de la Piedad, otro el económico puesto que al celebrarse en esta zona podrían sacar muchos más beneficios económicos que si la feria se celebraba en el centro neurálgico de la ciudad que era la Plaza Mayor.

(Fragmento tomado del artículo de Juan Antonio Díaz Sanchez y de María Castaño Jiménez, “La Santísima Virgen de la piedad, “Cascamorras” y la Feria de Baza”)

  1. Nuestra mejor Feria (1976) y la figura señera de D. Luis Morcillo Vita
  1. Intervención de D. Luis Morcillo en nuestra feria de aquel año: su llamada a nuestro grupo de amigos para que organizáramos las actividades deportivas culturales realizadas (Síntesis de lo que hicimos)
  2. La figura histórica y humana de D. Luis Morcillo
  3. La apertura de su despacho de la alcaldía a la ciudadanía
  4. Sus ideas sobre la política de concepción maquiavélica y su concepto de lo que es un alcalde
  5. El ejemplo de su conducta: su abrazo a la vuelta del exilio al histórico dirigente socialista bastetano Sebastián Pérez y su correspondencia con él durante su exilio en Argelia El encuentro de los dos amigos en la oficina de la Caja Rural, presenciado por el pregonero y su padre (Sebastián Pérez y Luis Morcillo)
  1. Una reflexión breve sobre los vicios de la población de Baza que lastran su vida social y económica:

– La envidia. Definición: Tristeza o pesar del bien ajeno

– La maledicencia. Definición: hábito de maldecir, murmuración chismorreo ; “abejorreo de voces” (metáfora perfecta y original de Piedad Hernández en su libro Las mentas del verano)

– La apatía. Definición: impasividad de ánimo, indolencia, dejadez.

 Propuestas finales

5.1. La cuestión de la riqueza suntuaria y muerta de la Iglesia Católica Romana, acumulada durante dos mil años por sus instituciones de culto. La crítica evangélica de esos excesos inaceptables (Citas textuales del Nuevo Testamento) y  la necesidad cristiana de eliminarla, socorriendo la pobreza del mundo.

Y have a dream (M. Luther King)

5.2. La introducción de un turno de posesión alternativo de la imagen original de la Virgen de la Piedad, compartida entre Baza y Guadix.

– Aspecto cultural del planteamiento propuesto

– Bases teológicas (mensajes extraídos de los Evangelios)

– Necesidad socio-económica de una fusión de intereses entre la comarca de Baza  y Guadix cuyo símbolo sería esa posesión compartida de la venerada imagen

  1. Canciones y vítores modificados

6.1 Canciones[4] La atractiva feria de Baza que convoca a sus hijos que se han dejado en Baza una parte de sí. Versus Sevilla.

-Cuando salí de Baza

-El viento guarda silencio

6.2. Vítores modificados

Al Cascamorras:

Deseándole /…/vivamente/…/ suerte esta vez por fin/…/ en su desigual carrera por ganar a la Virgen para Guadix…

¡Que viva el Cascamorras que cada año con fe renovada nos envían nuestro amigos accitanos desde el final del lejano siglo XVI!

A la Virgen de la Piedad:

“Viva la virgen de la Piedad, La virgen de Baza y de Guadix ¡Que nunca se olvide ni allí ni aquí! Viva esa madre piadosa, la más piadosa de todas as mujeres y la que por la cruel muerte de su revolucionario hijo Jesús, se convirtió en la más sufriente de todas las madres.”

 

Cuando salí de Cuba/Baza – Luis Aguilé

Cuando salí de Baza
dejé mi vida, dejé mi amor,
cuando salí de Baza
dejé enterrado mi corazón.

Nunca podré morirme,
mi corazón no lo tengo aquí.
Allí me está esperando,
me está aguardando a que vuelva allí.

Late y sigue latiendo
porque la tierra vida le da,
pero llegará el día
en que mi mano le encontrará.

Cuando salí de Baza
dejé mi vida, dejé mi amor,             bis
cuando salí de Baza
dejé enterrado mi corazón.

Una triste tormenta
te está azotando sin descansar.
Pero el sol de tus hijos
pronto la calma te hará alcanzar

Cuando salí de Baza
dejé mi vida, dejé mi amor,             bis
cuando salí de Baza
dejé enterrado mi corazón,

mi cora-zón, mi corazón.

 

El viento guarda silencio

El viento guarda silencio
soplando en San Sebastián.
La Virgen está dormida,
la Piedad está dormida
y no la quie-re despertar.

Un carretero que viene
llamado Juan Pedernal,
lleva-en el toldo pintada,
lleva-en el toldo pintada,
la Virgen de la Piedad.

Besos de nieve cuajada
lleva el aire de las Sierras.
En Guadix Sierra Nevada
Y en Baza-á, en Baza-á..
El Calar de san-ta Bárbara.

Con trigo viene cargado
de la vega de Guadix
pa´ la Virgen de Guadi-ix,
que-es la Virgen de Baza

Dos besos traigo en los labios
pa´ mi Virgen, mi Piedad.
Uno recao-de mi madre,
uno recao-de mi madre,
y otro de mi soledad.

 El viento guarda silencio
en el barrio de San Juan.
La Virgen está dormida,
la Piedad está dormida
y no la quiere despertar.

 

[1] A lo largo de este guion el símbolo de pausa que emplearemos en la exposición cuando esta sea retóricamente preceptiva será el siguiente: /…/.

[2] Los primeros asentamientos que dieron lugar a Santiago de la Espada se remontan al 9250 a. C. habiendo localizado una comunidad primitiva que vivía de la caza del corzo el ciervo y el jabalí entre otra fauna de montaña. Y lo más interesante para los bastetanos que quieran seguir la fiesta el día 15: En Santiago de la Espada hay una feria ganadera que dura desde el 15 al 17 de septiembre. Y a los aficionados al baile, informaros que el día 16 por la noche se celebra una verbena popular muy animada. ¿Nos supera o no en antigüedad Santiago de la Espada? Por goleada, ya que Basti, la antigua Baza se originó entorno al siglo VI a. C.

[3] Desplazado este humilde pregonero al Cuartel de la Guardia Civil en la mañana del día 4 para que confirmasen la presencia en el acto de alguna autoridad representado al Benemérito Instituto, fundado por el Duque de Ahumada, no pudo concretarse el nombre y el cargo de quien ostentaría tal representación.

[4] En folios siguientes.

Pregón oficial de la Semana Santa del 2024 de Baza

Por Alejandro Baena Regalado

A mi amada esposa Miriam,
a mis preciosos hijos,
Alejandro Pradeep y Ana Rocío,
y a todo el pueblo de Baza,
por acoger, querer y aceptar
a este accitano en tierras bastetanas.

-oOo-

Introducción:

  • Mamá, anoche tuve un sueño.
  • Cuéntame, hijo, cuéntale a tu madre que es lo que ronda por esa cabecita tuya.
  • Mamá, soñé con papá.
  • ¿Soñaste con tu padre José?
  • No mamá, con mi ABBA, con mi padre que está en los cielos. Me contó lo que va a pasar. Sé que aún queda mucho tiempo, que yo todavía soy un niño, pero ya todo está dispuesto…
  • Pero, (…) ¿tú que le dijiste?
  • Padre, Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu.

-oOo-

Invocación al Espíritu Santo (Cardenal Verdier)

Oh, Espíritu Santo, Amor del Padre y del Hijo.
Inspírame siempre lo que debo pensar,
lo que debo decir, cómo debo decirlo,
lo que debo callar, cómo debo actuar,
lo que debo hacer, para la gloria de Dios,
bien de las almas, y mi propia Santificación.

Espíritu Santo, dame agudeza para entender,
capacidad para retener,
método y facultad para aprender,
sutileza para interpretar,
gracia y eficacia para hablar.

Dame acierto al empezar,
dirección al progresar,
y perfección al acabar.
Amén.

Capítulo I: ¡Qué difícil es pregonar la Semana Santa de Baza!

Hace más de dos mil años,
sobre los caminos polvorientos de un pequeño país,
sonó una voz nueva y espléndida
que traía una Palabra,
distinta de todas las demás palabras
para nosotros.

El hombre fue ejecutado y sus enemigos
lo dieron por muerto
pues no sabían que no se podía matar
a un hombre
que era más que un hombre…

¡Pero no callaron su voz
ni su Palabra!

Después de más de dos mil años
este hombre,
su voz,
su Palabra,
aún están aquí:
Es camino por donde andamos;
Es verdad tras la que vamos;
Es vida que hay que vivir.

¿Qué voz es ésta que no cesa?
Pero, … ¿Cuál es esta Palabra nueva?
¿Quién es Jesús de Nazareth?

Y como nos dejara escrito Santa Teresa de Jesús:

Vivo sin vivir en mí,
Y tan alta vida espero,
Que muero porque no muero.

 Vida, ¿qué puedo yo darle
A mi Dios que vive en mí,
Si no es el perderte a ti,
para merecer ganarle?

Quiero muriendo alcanzarle,
Pues tanto a mi amado quiero,
Que muero porque no muero.

-oOo-

Buenas tardes, bienvenidos y bienaventurados seáis a este gran auditorio, porque, aun siendo menos espacioso que nuestro Gran Teatro Dengra, un lugar, al igual que un corazón, no se mide por el tamaño sino por lo que da, por lo que tiene en su interior; ya lo decía nuestro querido San Francisco de Asís:

Oh, Señor, hazme un instrumento de tu Paz.

Donde haya odio siembre yo amor;
Donde haya ofensa, perdón;
Donde haya discordia, unión;
Donde haya error, verdad;
Donde haya duda, fe;
Donde haya desesperación, esperanza;
Donde haya tinieblas, luz;
Donde haya tristeza, alegría.

Oh, Maestro, que no busque yo tanto
Ser consolado, sino consolar;
Ser comprendido, sino comprender;
Ser amado, sino amar,
Pues:

 Dando es como se recibe;
Olvidando, como se encuentra;
Perdonando, como se es perdonado;
Muriendo, como se resucita a la Vida Eterna.

-oOo-

Reverendísimo Monseñor D. Francisco Jesús, querido Obispo de la Prima Diócesis Hispaniae;
Reverendo Padre D. Manuel Millán, Consiliario de Federación.
Excmo. Sr. alcalde de la ciudad, D. Pedro Ramos.
Sr. concejal de Cultura, D. José Gabriel López.
Autoridades presentes, presidentes, Hermanos y Hermanas Mayores de las Cofradías de nuestra Ciudad.
Amigos y amigas, Hermanos todos en Cristo, gracias por vuestra presencia.

Querido D. Francisco: no quiero extenderme demasiado en los saludos pero es que tengo tanto que agradecerle; por tantas oraciones y bendiciones que ha atendido en mi nombre y en el de mi familia, gracias, gracias y mil veces gracias; por confiar en mí para la creación del Himno de la Misión Diocesana de este año, gracias, gracias y dos mil veces gracias; por haber bautizado a mis dos hijos está usted presente siempre en nuestras oraciones, gracias de nuevo; y como no, por estar aquí escuchándome esta tarde-noche, gracias. Que Dios le bendiga hoy y siempre.

Muchas gracias, querida compañera, Carmen Eva, por tus sinceras palabras para mi presentación, y hoy aquí, como se suele decir, en “petit comité”, quiero darte la razón de porqué te pedí que tú fueras mi presentadora.

Desde que empezamos el proceso para adoptar a nuestro pequeño Pradeep y posteriormente a Ana Rocío, tú siempre estuviste pendiente de todos los pasos que íbamos consiguiendo; cada día que nos veíamos por los pasillos del cole en Zújar, la pregunta obligada y de rigor: – ¿Sabéis algo nuevo? -Nada. Esa fue siempre la respuesta más repetida por mi parte. Fueron muchos días así, y tú siempre pendiente. Por eso, y tras tu presentación hacia mi persona, tengo que darte las Gracias, con mayúsculas, por ser como eres, una maravillosa persona, una gran profesional y una magnífica madre. Gracias.

Querida presidenta, querida Carmen; he de confesar ante todos los presentes, aunque suene a topicazo, que me sorprendió tanto el ofrecimiento que me hiciste para que yo estuviese hoy aquí hablando que me dejaste sin palabras. En mi cabeza solo escuchaba una vocecita que me decía: ¿Yo Pregonero de la Semana Santa de Baza? ¿Es que no habrá gente en Baza, Gente de Baza, para el Pregón Oficial? Uno de Guadix de pregonero oficial de la Semana Santa en Baza (…) No me veo, (…), no me veo (…). ¡Y aquí me veis! (…) Durante varios días estuve como meditabundo por tu propuesta y hasta llegué a pensar: esta no sabe lo que está haciendo. O sí; ya veremos. Tan solo me queda desear el no defraudaros y daros las gracias a ti, al Sr. Consiliario de Federación, D. Manuel Millán y a tu Junta de Gobierno, por la confianza depositada en mi persona. Os deseo lo mejor en los próximos años.

Y por todo esto que acabo de decir, me atrevo a proclamar:

¡Qué difícil es pregonar una Semana Santa!

¡Qué difícil es pregonar a la Semana Santa de Baza!

Por eso, yo hoy, no vengo a pregonar
Ni la Semana Santa
Ni la Semana Santa de Baza (…)

Yo hoy vengo a Pregonar la Semana de la

Pasión, Muerte y Resurrección

de Nuestro Señor Jesucristo como la representamos en Baza.

Donde haya odio, siembre yo amor;
Donde haya ofensa, perdón;
Donde haya discordia, unión;
Donde haya duda, fe;
Donde haya desesperación, esperanza;
Donde haya tinieblas, luz
Donde haya tristeza, alegría.

¡¡¡Señoras y señores, Hermanos y Hermanas Mayores, a todos los aquí presentes!!! ¿Se puede ser más cofrade y más cristiano que San Francisco de Asís?

De veras lo digo y cada vez que lo leo me reafirmo más en ello: este podría ser, (…) Mejor dicho, ¡Este debería de ser el decálogo por excelencia de todo cofrade!

Amor, Perdón, Unión, Verdad,
Fe, Esperanza, Luz y Alegría

Pero no penséis que mi pregón se va a basar en este texto, perdón, en este maravilloso y precioso texto de San Francisco de Asís, que bien podría ser porque daría para más de un pregón, pero no; la verdad que el proceso evolutivo de mis palabras en este día de hoy han tenido diversas variaciones y cambios de rumbo, que no es lo mismo que “cambios de opinión”. No, los cristianos no cambiamos de opinión y mucho menos en lo que a Semana Santa se refiere, porque…

“En la Cruz está la vida y el consuelo y ella sola es el camino para el cielo…”

-oOo-

Martes Santo

Plaza Mayor;

Todas las miradas se alzan y elevan hacia el dintel de la Iglesia Colegiata Bastetana, buscando una imagen, buscando el perdón, buscando la luz en esa maravillosa estampa de una madre que también busca, también busca con su mirada a su hijo. Tras ella, la Cruz, vacía, altiva y elegante; he de confesar que a mí lo que más me ha llamado siempre la atención en el Martes Santo bastetano es la Cruz; esa Cruz en la que clavaron ¡al Hijo de Dios! Y ese sudario que con la más mínima brisa pareciera estar vivo.

Aún recuerdo, siendo yo niño y alumno de la E.G.B. en la Escolanía de Guadix, una pregunta de nuestro catecismo que decía así:

“¿Por qué recibió Jesús muerte de cruz?”

Y la respuesta rezaba: “por ser ésta la muerte más ignominiosa y dolorosa a la que se le puede enfrentar a un hombre”.

Y fijaros qué suerte la nuestra, qué poder se nos fue dado al haber podido recoger y abrazar como símbolo de nuestra fe, la Cruz.

María y la Cruz; la madre y el hijo; el nacimiento y la muerte; la Pasión y la Resurrección; todo en una misma imagen; María Santísima al pie de la Santa Cruz. Con su azul cielo brillante en las túnicas nazarenas; con las más bellas melodías de las marchas procesionales que al escucharlas se me eriza hasta el alma…

Ave María
Gratia plena
Benedicta tu in mulieribus;

 tú que con tu dulce mirada
le pides a tu hijo el perdón de nuestros pecados;
tú que con tus lágrimas en jugaste tu propio
corazón malherido y destrozado;
tú, bendita madre, la que nunca abandonaste;

Ave María, gratia plena
Benedicta tu in mulieribus…

-oOo-

En la cruz está la vida y el consuelo (Maite López)

Uuhh, uuhh, uuhh, …

En la cruz está la vida y el consuelo
Y ella sola es el camino para el cielo (bis)

En la cruz está el Señor de cielo y tierra
Y el gozar de mucha paz, aunque haya guerra.
Todos los males destierran en este suelo,
Y ella sola es el camino para el cielo.

(Estribillo)

De la cruz dice la esposa a su querido,
Que es una palma preciosa donde ha subido
Y su fruto le ha sabido a Dios del cielo
Y ella sola es el camino para el cielo.

(Estribillo)

Es la cruz el árbol verde y deseado
De la esposa, que a su sombra se ha sentado
Para gozar de su Amado, el Rey del cielo
Y ella sola es el camino para el cielo.

(Estribillo)

Uuhh, uuhh, uuhh, …

En este último Domingo de Cuaresma no quiero que os vayáis de aquí únicamente con la sensación de haber escuchado mis palabras, que puede que para algunos serán vacías o insulsas, y para otros, todo lo contrario; no lo sé, cada cual después que busque en YouTube el video del pregón y lo analice como quiera hacerlo; lo que sí quiero que os llevéis es una cruz como ésta: es una pequeña y sencilla cruz de madera pero que llevará la bendición de nuestro Reverendo Señor Obispo, que si puede hacerme el favor de subir, le ruego las bendiga para que os la llevéis de recuerdo. Y a los colaboradores que se preparen para hacer el reparto. Gracias.

-oOo-

Capítulo II: ¿Dónde están los Sacramentos?

Todos sabemos cuáles fueron los dos Sacramentos que Nuestro Señor Jesucristo instituyó en la última cena, uno de ellos el principal sobre el que se basa nuestra vida como cristianos: la Eucaristía, y el otro, el Orden Sacerdotal.

No seré yo quien os hable de la Eucaristía, ni me atrevo a pensar hacerlo; es algo que solo los ministros de nuestra Iglesia pueden llegar a sentir como nunca los laicos podremos hacerlo.

¡El Pan de Vida Eterna hecho Carne!
¡Y el Vino de la Tierra del Hombre, su Sangre!
¡Señor Mío y Dios Mío!
¡Jesús Mío y Padre Mío!

Quiero lanzaros aquí un pensamiento al aire que desde hace muchos años me ha rondado la cabeza; ¿os habéis parado a pensar por un momento, alguna vez, la gran suerte que tienen nuestros sacerdotes de poder experimentar, cada día de su vida ministerial y sacerdotal, este misterio eucarístico, este maravilloso milagro eucarístico? Permitidme que recuerde ahora por un momento a un maravilloso sacerdote que partió para la Casa del Padre el pasado 20 de septiembre, D. Juan Navarrete Vela. Como curiosidad os diré para quien no tuvo la suerte de tratarlo, que es la única persona que yo conozco que recibió en su vida los siete sacramentos, incluido el del matrimonio, siendo sacerdote con tres hijos y cinco nietos, ya que al enviudar fue cuando recibió el Sacramento del Orden Sacerdotal. Fue él quien nos administró el Sacramento del Matrimonio a Miriam y a mí y lo que yo más destacaría es cuando consagraba el pan y el vino. Su cara se transformaba en una cara con el alma puesta en Dios y Dios en sus propias manos. Os aseguro que ahora mismo lo estoy viendo, con su sonrisa picarona, y con el orgullo de haber dedicado cada una de sus misas a su esposa, como él mismo nos decía siempre.

Pero también quiero expresar, aquí y ahora, mi más profundo y enorme pesar por esos momentos en los que alguna vez algún sacerdote no ha sido capaz de sentir ese momento. En mi desconocimiento tal vez me esté metiendo en terreno que no es de mi competencia, seguramente, y puedo entender que es harto difícil ponerse cada día en la situación de repetir, alguna vez hasta dos y tres veces, la misma cantinela, pero ¡no puede ser que la rutina de la misa diaria desmerezca el mayor de los milagros eucarísticos!

Oh, bendito ministro de Dios mismo
Que en tus manos mismas llevas al
Cristo Vivo en cuerpo y sangre.

Hazme ver la luz interior,
El sol que amanece y
La luna que adormece
A ese Cristo Vivo
Que en la hostia, ahora consagrada
Está presente.

Oh, bendito sacerdote;
No desfallezcas, sé nuestra luz,
Así como el fuego transforma en sí
Todo lo que toca,
Así el Espíritu Santo transforma
En vida divina y eterna
Lo que se somete a su poder.

Ese eres tú, bendito sacerdote,
Alma y vida de la parroquia,
Amigo incansable en el camino,
Con aliento reconfortador,
Eucaristía del peregrino
Consuelo y perdón para este pobre pecador.

-oOo-

Domingo de Ramos

Creo con toda mi alma, mi conciencia y mi poco entendimiento que no podemos llegar a pensar, ni a imaginar, ni tan solo acercarnos por un momento a poder sentir la Santa Paz que Nuestro Señor Jesucristo pudo sentir al transmitirnos y al darnos todo cuanto instituyó en la Eucaristía de la Última Cena.

Dice un versículo del Evangelio según San Juan: “(…) pero a cuantos lo recibieron, les dio poder de ser Hijos de Dios, (…)” Y así se nos presenta Nuestro Padre Jesús de la Paz, como el Hijo de Dios que nos da el poder de ser Hijos de Dios.

Hijos de Dios. ¿Se puede ser más que esto?

Yo soy Hijo de Dios. Esto es así, no lo he inventado yo; desde que nos bautizamos somos de pleno derecho Hijos De Dios. ¡Toma ya!

Así es y así debería de ser. ¡Nos falta el orgullo de poder decir y proclamar a los cuatro vientos que somos Hijos de Dios! Seguro que todos habéis visto ese vídeo viral de San Juan Pablo II en el que grita con toda su alma:

“No, no tengáis miedo.
Miradle su rostro y le veréis a Él; lejos de Él solo hay oscuridad y muerte.
Es Jesús Resucitado, vosotros decid Sí a Cristo, yo rezo para que reine en vuestros corazones.
Yo te pido que tu reines en nuestras vidas. Palabras de vida. Sí de Vida Eterna.”

Dos Sacramentos y Nuestro Padre Jesús de la Paz.

Dos Sacramentos instituidos en la Última Cena que nos llenan de Paz; ¡pero hay más! Esa Paz inmensa al recibir de manos del Sacerdote el Sacramento de la Penitencia.

Paz y Confesión. La Confesión es como el paso fronterizo entre el mal y el bien. Es, permítanme todos los sacerdotes presentes la comparación, como un lavadero de coches. Y claro, muchas veces me surge esta otra pregunta, aunque estoy seguro de que más de uno se la puede haber planteado también: ¿Por qué hay tanta cola para comulgar y tan poca, por no decir ninguna, para confesar? Porque, algo escuché una vez que decía que el alma es como una habitación; aunque la habitación esté limpia, si se queda cerrada por mucho tiempo, el polvo aparece y se acumula; así lo mismo pasa con nuestra alma, que, si no la limpiamos frecuentemente, hueeeele… y ese olor no es precisamente un olor agradable.

Si recibir a Cristo mismo en la Sagrada Comunión es el fin último de la Eucaristía y nos llena por completo de gracia, ¡cuánto más nos hará si antes hemos recibido el Sacramento del perdón de Dios a través de la Confesión!

Dame, Señor la Paz en la Confesión
Porque soy pecador;

Déjame seguirte por el barrio de San Juan.
Año tras año, por doce años ya.

Ya se ve la algarabía
Y se escucha el ajetreo
De los padres con los niños
¡benditos niños hebreos!

Y al sonar el aldabón
Y la llamá del capataz
¡preparaos! ¡a esta es!
Que ya está aquí Jesús de la Paz

-oOo-

Capítulo III: El Sacramento del matrimonio

Miércoles Santo

Si hay un barrio que presente variedad, no solo en lo cofrade sino en cualquier aspecto que queramos expresar, no podéis negarme que ese barrio es San Juan. ¡Es más! Me tengo que centrar en él, en mi Templo de la Virgen de la Piedad, centro neurálgico y nostálgico cada mes de septiembre; epicentro de cada Miércoles Santo; Sepulcro de Cristo Yacente cada Viernes Santo; lugar de recogimiento para el luto durante la víspera de nuestro gran día como cristianos porque el domingo será el día en que gritaremos: ¡Jesucristo ha Resucitado! ¡En verdad! ¡Ha Resucitado!

Y sí, si antes me he atrevido a hablar de algo tan sagrado como del Sacramento de la Eucaristía, del Sacramento del Orden Sacerdotal y del Sacramento de la Penitencia, permitidme que, al hablar del Miércoles Santo, lo haga a través del Sacramento del Matrimonio, para mí, el Sacramento más bonito que hay.

Dice el Papa Francisco en su encíclica Amoris Laetitia:

“La Iglesia es un bien para la familia, la familia es un bien para la Iglesia. Custodiar este Don Sacramental del Señor corresponde no solo a la familia individualmente sino a toda la comunidad cristiana.”

¡Y qué casualidad que en el Convento de la Merced lo custodien ahora las Religiosas de la Sagrada Familia!

¡Todo es Gracia! ¡Todo es María!

Pero es que, para mí, ver a la Cofradía de la Misericordia, Soledad y Resucitado es como ver a una familia; será porque el destino haya querido que sean los titulares a los que más veces les hemos cantado, o porque mis continuas visitas al templo mercedario para hablarle y rezarle a mi Piedaica me hagan verlos así de familiares; ¡ojo! No quiero decir que las demás cofradías y hermandades no tengan también esa familiaridad entre sus hermanos; ya lo dicen el refrán: los amigos son la familia que uno elige.

Pues eso. Pero volviendo a la familia y al matrimonio, seguro que más de uno de los presentes está esperando la explicación al respecto. Vaya pues (…).

El matrimonio es cosa de dos, ¿verdad? Es una pregunta que os lanzo; ¿creéis que el matrimonio es una cosa de dos? (…) ¿Solamente? (…) ¡No! Y aprovecho aquí para deciros a todos los matrimonios que busquéis y hagáis todo lo posible por hacer el Retiro Espiritual del Proyecto Amor Conyugal.

Como quería deciros, el matrimonio no es una cosa solamente de dos; es más bien una cosa de tres, porque entre el marido y la esposa, entre el esposo y la mujer, entre el varón y la hembra, está Dios mismo; pues lo mismo pasa con el matrimonio cofrade, entendiéndose matrimonio cofrade al que está formado por los costaleros, la música y el paso o trono. Para mí, los costaleros representan lo humano, la humanidad entera que con el acompañamiento musical que nunca debe faltar llevan el compás de la vida, todos al unísono, con la misma sintonía, el mismo son y la voz única que les guía del capataz, la misma velocidad, sin desmarcarse uno más que otro. Esa música es la mismísima unión entre lo humano y lo divino, representada en este caso por el sacerdote espiritual, que es el único que puede ayudarnos en ese puente terrenal y divino; y el trono, ese cajón de madera que cae sobre los hombros de los hombres y mujeres, representa lo divino, a Dios mismo sobre nuestros hombros, recordándonos que no estamos aquí para dar un paseo, no, sino para aliviar el peso del que a nuestro lado camina.

Costaleros bastetanos,
Ser valientes en la fe,
Que la fuerza necesaria
Será Dios mismo quien la dé.

Nunca falte un capataz
Para daros un arreón
Que sus palabras de aliento
Salen de su corazón.

Y al llegar a una revirá,
Con ternura y sencillez,
Con dolor y con pasión,
Poco a poco y sin correr.

Que lo que lleváis sobre los hombros
Os recuerde su dolor
¡Es el mismo Hijo de Dios
y es la Madre del Señor!

-oOo-

Lunes Santo

Juan, 18, 37.
“Entonces Pilato le dijo:
¿Luego tú eres Rey? Respondió Jesús: Sí, como dices, soy Rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz.”

Y es que solo desde la verdad podemos escuchar a Jesús. Conocer a Jesús es descubrir su testimonio. La lectura de la Biblia, la lectio divina, es camino para conocer y amar a Jesús y a nosotros.

Es cierto que en nuestra Semana Santa bastetana faltan muchas representaciones de la Pasión y que no solo aquí, sino en todos los lugares de esta nuestra Andalucía querida, el orden cronológico brilla por su ausencia, pero no importa; lo importante es lo que nos dice la Palabra de Dios, el Nuevo Testamento y lo que Él nos dejó.

¿Cuál fue el momento previo a esta imagen? Para mí, el momento previo a esta imagen no fue ni la traición de Judas, ni el intento de juicio de Caifás, no; dice Lucas 22, versículo 45-46: “¿Por qué dormís? Levantaos y orad para no caer en tentación”.

Y digo yo, si los mismísimos discípulos de Jesús, los que compartieron con Él en la mesa la cena pascual, los que vieron con sus propios ojos los milagros del Hijo de Dios, no fueron capaces de estar una hora velando con Él y por Él (…) ¿Qué será de nosotros, Dios mío?

Por eso no puede ser mejor el nombre que lleva esta imagen: Rescate, Padrenuestro, Jesús del Rescate.

Por supuesto que aquí tenemos otro magnífico ejemplo de matrimonio cofrade; por un lado, las costaleras del Señor de Santiago que con el mismo corazón lo cargan sobre sus hombros cada Lunes Santo. Y por el otro lado, los costaleros que cada Viernes Santo sufren como suyo propio el dolor de la madre de Dios en Estación de Penitencia con la Reina Santiaguera. Ellas para Él y ellos para ella. ¿Casualidad? Para mí, no, para mí es un matrimonio fraternal, cofrade e indivisible.

Señor mío y Dios mío;
Jesús mío y Padre mío;
En tu Rescate me busco
Y en tu Perdón me encuentro.

Y en la noche bastetana,
Por las calles oscuras y frías,
Cuando recojas mi plegaria,
Llévasela a tu madre, María.

Ella, que nunca nos falla,
Ella, que siempre confió
Y que nunca, nunca desfalleció,
Porque a ti y a mí, ella siempre nos ama.

No sé qué viste en mí (Hakuna)

Ahí estás tú
Esperando la sentencia en silencio
Se alza un grito entre la gente
Que prefiere a un criminal antes que a ti.

Y allí estás tú
Tan llagado que cuesta reconocerte
Entre burlas e insultos, sin amor, sin amigos,
Hemos huido todos de la Cruz.

Pues yo también he sido uno de ellos,
He preferido cualquier cosa antes que, a ti,
Te he dado la espalda un sinfín de veces
No he dejado que te muevas en mí.

Y aun así dices que me amas,
No sé qué viste en mí.

¿Qué viste en mí?
Sabes que yo no merezco tanto
Pero yo necesito tu amor infinito
Por favor, no me dejes sin ti.

Ayúdame a que valga la pena
Me he dado cuenta de que no puedo estar sin ti,
Que valga la pena, que viva tu condena,
Junto a María de rodillas ante ti.

Perdóname,
Ahora aquí me tienes,
Derramado a tus pies.

Sé que cometí el error
De anteponer a tus caminos la razón.
Sé que volveré a caer,
Más de mil veces fallaré a tu perdón.

Y aun así dices que me amas,
No sé qué viste en mí.-oOo-

Capítulo IV: Iglesia y parroquia, la casa del cristiano cofrade

“Nadie puede tener a Dios por Padre si no tiene a la Iglesia por Madre” (San Cipriano, Obispo de Cartago).

Nadie puede tener a Dios por Padre es una frase abierta que se entiende perfectamente, no hace falta desmenuzarla, ni analizarla; Dios y Padre son dos nombres, dos sustantivos que cualquier cristiano hemos oído y relacionado siempre como inseparables. Pero, (…), eso de “si no tiene a la Iglesia por Madre” (…) ¡Ayh! ¡pero bueno! ¡Si yo siempre he escuchado que madre no hay más que una! ¡Ayh, hermanos! A ver, a ver, a ver si no me meto en un berenjenal.

“La Iglesia transmite a cada creyente la fe común y la articula en cada uno de ellos a modo personal y comunitario, en cuanto espacio de encuentro con el Dios revelado por Jesucristo. Eso significa que la Iglesia es Sacramento, es decir, signo e instrumento de Comunión con Dios y los hombres.” (def.).

Sinceramente, esta preciosa y a la vez creo que muy precisa definición de lo que es la Iglesia la encontré de casualidad en internet. Gracias a Dios, internet tiene también sus cosas buenas y maravillosas, tan solo hay que buscarlas.

Bien, teniendo en cuenta esto, sabemos todos la diferencia entre Iglesia, Parroquia y Sede Canónica, ¿verdad?

Tranquilos, no voy a dejar que la deformación profesional saque ahora al maestro que hay dentro de mí, pero sí quería dejar constancia en éste, mi Pregón, unas palabras a ellas, nuestras Parroquias, nuestras Sedes Canónicas donde nuestros titulares pueden ser admirados y venerados, donde podemos rezarles y pedirles tanto consuelo como necesitamos en cada uno de los baches que cada cual lleva con su Cruz; esas iglesias que nos acompañan día tras día, con sus párrocos y ayudantes, con sus fieles feligreses de diario o de semana pero que nunca fallan.

¿Esos son más que los otros que solo van cuando pueden? Nooo…

¿Son más que los que no van nunca pero luego son los pies del Señor y de la Virgen? Nooo, no son más. Ni los otros son menos; no juzguéis y no seréis juzgados. Cada cual en su lugar y por suerte, ¿sabéis una cosa?

¡¡¡Todos Somos Hijos de Dios!!!

Estoy completamente seguro de que hay muchos de esos costaleros y costaleras que, como yo, se formaron en una familia cristiana, y tras un poco o mucho largo tiempo, estuvieron separados de la Iglesia, como yo; de esa comunidad que siempre ha estado ahí, tan solo había que buscarla; y que tras ser los pies del Señor y de la Virgen, como yo, ellos y solo ellos, Cristo y María, lo cogieron de la mano, la levantaron del suelo, para volver a traerlo a su regazo, al regazo de la Santa y Madre Iglesia.

Tal vez ahora podamos entender un poco más las palabras del Obispo San Cipriano:

“Nadie, ¡nadie! Puede tener a Dios por Padre si no tiene a la Iglesia por Madre.”

Tú eres Pedro y sobre ti edificaré mi Iglesia.
Piedra eterna, piedra viva,
Que sobre los hombros frágiles del hombre
Perdurará por los siglos de los siglos.

Alzad la mirada todos,
No dejéis de hacerlo,
Pues se nos muestra un cielo abierto
En cada uno de nuestros templos.

Son estrellas del camino
En el techo artesonado
Son vereda y son camino
De la Iglesia de Santiago.

Cuanto ha visto y verá
De la vida bastetana
Nuestra Iglesia, la Mayor,
Con orgullo, Colegiata.

No me olvido de las Cuevas
Donde oculta siempre está
Santo Ángel, Santo nombre,
También algún día procesionará.

¡Ayh! Mi barrio de San Juan
Cava Alta y los Moriscos
Que de charlas y tertulias
Después de un buen ensayico.

De mi barrio bastetano
Las palabras están de sobra
Pues cada seis de septiembre
Solo suena Cascamorras.

Pero estamos en primavera
¡Ayh! ¡Dios mío, ten Piedad!
Que quiere salir la burra
Y el Señor, Jesús de la Paz.

Esperanza de mi esposa
Madre mía del Amor
Vas derramando tu gracia
Bambalinas de pasión.

Un amor llena las calles
De ternura costalera
Que en San Juan arranca oles
Mientras un Padrenuestro se reza.

 ¿Y los pies ya desgastados
de promesas y peticiones?
¡No me dejes, padre mío!
¡Misericordia, no me abandones! 

Si es de hebrea o vas de luto
Me da igual, tú me acompañas
Y aunque sea tu nombre Soledad
A tus hijos nunca fallas. 

Yo no sé qué es lo que tienes
Si es tu andar o tu mirada
Solo sé que quiero verte
Nazareno, por la Cava.

Sola queda allí tu madre
Aunque solo sea unas horas
Pero el dolor de una madre
Yo también lo siento ahora.

Santa María, Madre de Jesús
Que con los brazos abiertos
Esperas a los pies de la Cruz 

A tu hijo, Cristo Yacente
Que hace un momento exhaló.

“Pater, in manus tuas comendo spiritum meum.”

Suenan marchas para un palio
Que el corazón me robó
Pues Dolores y Piedaica
De la mano van al son.

En Santiago nos rescata
Jesucristo maniatado
Que con tó el arte del mundo
Su cuadrilla va llevando. 

Y ya el viernes lo veremos
Descendiendo en un sudario
Con la calma tensa y callada
Por su barrio de Santiago. 

Pero en la noche del jueves
En penumbra y con dolor
La leyenda de los Méndez
Recordaremos con ardor. 

Y en Silencio escucharás
Como se le para el corazón.
Tras la madre dolorosa
Toda Baza es devoción. 

Pero ¡qué suerte la nuestra
de saber qué pasará
Cuando Cristo resucite
En la Vigilia Pascual.

Amanece ya el domingo
¡qué ganitas tienen ya!
Futuro de nuestras costumbres
Y garantía de calidad. 

Estos versos dedicados
Descuadrados al escribir
Son el fruto de una noche
En que no pude dormir. 

Noche fría y bastetana
bajo la luz de un velón
en papel y bajo pluma
con cariño y devoción. 

Si empecé con las Iglesias
Pues también se lo merecen
Nuestros templos y parroquias
Homenaje como este. 

No me pude contener
Y nombré a los titulares
Uno a uno a todos ellos
Este ha sido mi homenaje.

-oOo-

Capítulo V: El Triduo Pascual

Otro evangelista que repite el siguiente pasaje es San Marcos, cuando nos dice en el capítulo 14, 37: “Vuelve, y, al encontrarlos dormidos, dice a Pedro: Simón, ¿duermes?, ¿no has podido velar una hora? Velas y orad, para no caer en tentación; el espíritu está pronto, pero la carne es débil”.

Pues eso he hecho yo como parte de mi preparación para este día; una hora ante cada uno de vuestros titulares durante esta Cuaresma. Para mí ha sido como una especie de Retiro Espiritual Cofrade. Os puedo asegurar que ha sido la mejor parte de preparar este Pregón. Una hora delante de cada uno de vuestros titulares ha sido y es como un cursillo intensivo de todo lo que podéis vivir en vuestras respectivas Estaciones de Penitencia que, por cierto, aquí en Baza cuando dice de caer el frío bastetano en las noches cofrades, ¡eso sí es penitencia!

Iván Barragán Moya, María José Torres Collados, David Olmedo Román, Manuel Gea Ortega, Nuria Cano Valero, José Luis Álvarez Domene, Emilio Fernández Valenzuela y María Isabel Martínez Pardo.

Qué suerte tenéis de ser los Hermanos Mayores de vuestra Cofradía. Encomendaros a ellos cada día, que seguro ya lo hacéis y está de más que yo os lo recuerde, pero, sobre todo, rogadles a vuestros titulares la paz en vuestro corazón y la calma en vuestra alma, porque como Hermanos Mayores…

Donde haya odio deberéis sembrad amor;
Donde haya ofensa, poned perdón;
Donde haya discordia, buscad la unión;
Donde haya error, imponed la verdad;
Donde haya duda, plantad la fe;
Donde haya desesperación, sembrad esperanza;
Donde haya tinieblas, encended una luz;
Y donde haya tristeza, que se manifieste la alegría. 

Un rosario; siempre empezaba con el rezo del Santo Rosario, daba igual, porque cuando estaba delante de Jesús, Él rezaba conmigo y se lo dedicábamos a su madre.

Creo que muchos no saben, desgraciadamente, el poder que tiene el rezo del Santo Rosario. Miriam y yo lo vivimos y experimentamos en primera persona hace dos años y medio a 7.500 kilómetros de aquí. Solo puedo deciros que tras dos noches horribles con un dolor inmenso en el alma y de no saber y con la impotencia de no poder hacer nada, a una pequeña criatura de Dios se le fueron todos los males y desde entonces no ha vuelto a tener una mala noche. Para nosotros, el poder del Santo Rosario siempre está presente. Y si además le sumas que es

Unidad con nuestra madre,
Arma contra el maligno,
Te aporta virtudes,
Te llena de humildad,
Concede indulgencias,
Es la oración perfecta,
Sirve de conversión de los herejes,
Sana el corazón,
Te ayuda a aceptar la voluntad divina
Y es un regalo de rosas a la Virgen María.

¿Qué más se puede pedir y ofrecer?

Después, la lectura del Evangelio del día, que en época de cuaresma siempre viene bien para ir tomando conciencia de lo que una vez más está por venir.

Y, por último, cerraba los ojos y os veía a vosotros, cofrades y hermanos de cada una de las Hermandades y Cofradías, con los ensayos, preparativos, nervios, organizando las filas en vuestro gran día; o al menos eso es lo que he rogado con la siguiente oración:

Santísimo Señor Mío Jesucristo,
Amantísima Virgen María,
Hoy estoy aquí ante ti para pedirte,
No por mí ni por los míos,
Sino por todos y cada uno de los miembros
De tu Hermandad.
Costaleros y acólitos,
Ciriales y Consiliario,
Junta de Gobierno y Nazarenos,
Mantillas y Bandas de Música,
Cruz de guía, guiones y estandartes. 

Dales, Señor, una buena estación de penitencia;
Dales, Madre, la fuerza para soportar
El dolor que tu hijo por nosotros soportó. 

Amén. 

-oOo-

Jueves Santo

Y así, llega un gran día, uno de los tres que relumbran más que el sol y que da comienzo nada más y nada menos que al Triduo Pascual.

¿Me lo parece (…) o es imaginación mía que hasta el aire de este jueves huele de forma distinta?

La templanza es una de las características que suele acompañar las mañanas del Jueves Santo; sol calentito, pero sin molestar a los ojos, se siente en la cara cuando desde Rabalía atravieso la Carrera Palacio en dirección a San Juan. Hoy no es un día cualquiera, hoy es Jueves Santo; hoy es Jueves de Pasión; hoy es Jueves del Señor.

Y es que lo que se ve y se oye por la Cava Alta hasta bajar a la Plaza Mayor para cumplir con Tribuna Oficial es un trío Cofrade espectacular. Nazareno, Amor y Esperanza.

Sin duda, tres palabras que acompañaron a Jesús desde su nacimiento. Jesús el Nazareno, lógico, por su procedencia; Amor, que en hebreo significa “hacer el bien”, ¿hace falta explicarlo?; Esperanza, la esperanza de su madre y la de todos los que lo acompañaron hasta el último momento, el momento de su muerte, que llegará poco después cuando el Santísimo Cristo de los Méndez, imponente en la noche bastetana, cruce el umbral de su Iglesia Mayor. Dentro de nueve noches llegará la luna llena para iluminar nuestra Semana Santa, en esta ocasión, desde el lunes santo será ella la que guíe e ilumine las calles oscuras de nuestra ciudad y de nuestros corazones. Pero (…)

¿Hay noche más flamenca que ésta en Baza? Dejadme que tome aire, dejadme que respire un momento y que recuerde lo de hace diez años: una promesa, quince saetas, una a cada titular de nuestra Semana Santa. Y en noches como esta hasta cuatro casi seguidas. Pero hoy no, hoy no quiero saetas; la saeta es puro sentimiento y a la vez recogimiento del saetero frente al Señor o frente a su madre; la saeta es una petición, es una súplica, es la esencia del cante a pelo, en la calle, una melodía al viento que se rebulle por los callejones o que resopla con toda la fuerza de una sola alma en una plaza. Pero esta noche no, esta noche no sonará una saeta, lo que sí quiero es cantar con el mejor saetero que tiene Baza a la noche más flamenca bastetana.

Noche flamenca

Banda de Cornetas y Tambores Nuestra Señora del Sol

Al Nazareno, Amor y Méndez, Victoria y Esperanza de Baza

Y en la Cava se escucha una voz
Tos callaos que a hablar el capataz
Vámonos, preparaos, a esta es
Ya en la calle está, es nuestro Señor.
Nazareno y Victoria serán
Jueves del Señor, Jueves de Pasión. 

Suenan ya cornetas y tambores
Que el Amor llena los corazones
Y su madre Esperanza será
La que alivie del tó mi pesar
Ya en la calle está, es nuestro Señor
Jueves de Pasión, Esperanza y Amor. 

Ahí está, alumbrando al Señor
La luna, sembrando su dolor
Leyenda, la del madero, la de los Méndez. 

¿Dónde vais? Por el madero
¿Qué traéis? Un Nazareno
En la Cruz, crucificado está por mis pecados. 

Es Jueves del Señor, Jueves de Pasión, es muerte y dolor.

Ya to-doa-ca-bó / el úl-ti-mo ex – haló

El último suspiro exhaló

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Viernes Santo por la mañana

Silencio.
Silencio absoluto.
Silencio sepulcral.

De niño siempre me preguntaba por qué en este día prevalecía durante las primeras horas de la mañana ese silencio tan particular con el que amanece el Viernes Santo.

Silencio.

Un silencio que siempre se rompe de la misma forma; a lo lejos, muy a lo lejos, se intuye la marcha ordinaria de unos tambores con sus cornetas despertando al barrio de Santiago. Y de pronto, (…) Silencio de nuevo (…) Pero esta vez, ese silencio es roto por el sonido inconfundible del aldabón que abre la puerta por la que ya asoma, presentándose, la Cruz, la que guiará a la Cofradía Santiaguera durante esta mañana de Viernes Santo por las calles de su barrio y por Baza.

Pero no olvidemos lo obvio, lo que está ahí, lo que tenemos delante y lo que llevamos sobre los hombros: un hombre con muerte de Cruz.

El Hijo de Dios, muerto y en descendimiento.

Un descendimiento lento, pausado, como si José de Arimatea y Nicodemo no se terminaran de creer lo que ellos mismos están haciendo; están desclavando de la Cruz al Hijo de Dios, inerte; su madre, María, lo espera como la que ella es, ha sido y siempre será, Mater Dei (…) deseosa de aferrarse a la mano de su Hijo; lo acompaña San Juan, María Magdalena y las Santas Mujeres. ¿Dónde están los que no pudieron estar ni una hora velando con él? (…).

“Cuando se le quitaron los clavos de los pies, José de Arimatea le descendió; todos rodearon el cuerpo del Señor y lo pusieron en tierra. José era feliz porque había sido merecedor de tener el cuerpo de Cristo en sus brazos”.

Os recuerdo las palabras del principio que marcan el texto de San Francisco de Asís:

Amor, Perdón, Unión, Verdad, Fe, Esperanza, Luz y Alegría

Pero las que de verdad siempre se hacen notar, por desgracia, son las otras, sus antónimas, las que con cada una de ellas atravesamos el corazón de María con un puñal cada vez que las incluimos en nuestra vida:

Odio, Ofensa, Discordia, Error, Duda, Desesperación, Tinieblas y Tristeza

¿Y qué nos encontramos al final de nuestro camino de odio, error y tinieblas? A ella, a María.

¿Quién es la que nos espera tras las tinieblas de la ofensa, de la discordia y la desesperación? Ella, María.

¿A quién abrazaremos cuando nos asalte la duda y la tristeza? A ella, a María.

Tienes cara sevillana
Pero vives en San Juan
Eres tú nuestra Esperanza
Madre de Amor y de Paz. 

No llegaste a soportar
De la cruz todo su peso
Pero tu nombre le dio
La Victoria al Nazareno. 

Eres, madre, Soledad
Que camina con anhelo
Siempre pidiendo el milagro
Como quien pide consuelo. 

No me llores, madre mía
No me llores, Santa Cruz,
Que en tus ojos quiero verlo
Déjame encontrar su luz. 

Solo tú tienes dos nombres
En el Viernes de Pasión
Por Silencio te conocen
Y Dolores tu razón. 

Y en Santiago está la madre
Que corona a nuestra Tierra
¡la virgen de los Dolores
que es la Reina Santiaguera!

Y como de cosas de madres yo no puedo hablar, dejarnos que lo hagamos como mejor sabemos hacerlo Miriam y yo.

Tantas cosas hay en la vida que por mucho que pongamos empeño no seriamos capaces jamás de llegar a asimilar, o sentir, tal y como pudo ella, María, de sentirlo; Ella parió al Hijo de Dios; Ella crio al Hijo de Dios; Ella alimentó al Hijo de Dios; Pero ella también vivió el dolor que sintió el Hijo de Dios; Sufrió el castigo que infligieron al Hijo de Dios; Ella vio como su hijo, el Hijo de Dios vivo, exhalaba su último aliento en la Cruz.

-oOo-

Diario de María

Athenas

Te miro a los ojos y entre tanto llanto
Parece mentira que te hayan clavado
Que seas el pequeño al que he acunado
Y que se dormía tan pronto en mis brazos
El que se reía al mirar el cielo
Y cuando rezaba se ponía serio.

Sobre este madero veo a aquel pequeño
Que entre los doctores hablaba en el templo
Que cuando pregunté respondió con calma
Que de los asuntos de Dios se encargaba
Ese mismo niño, el que está en la cruz
El rey de los hombres se llama Jesús

Ese mismo hombre ya no era un niño
Cuando en esa boda le pedí más vino
Que dio de comer a un millar de gente
Y a pobres y enfermos los miró de frente
Río con aquellos a quienes más quiso
Y lloró en silencio al morir su amigo

Ya cae la tarde, se nublan los cielos
Pronto volverás a tu Padre Eterno
Duérmete pequeño, duérmete mi niño
Que yo te he entregado todo mi cariño
Como en Nazaret aquella mañana
He aquí tu sierva, he aquí tu esclava

-oOo-

Viernes Santo por la noche

Como un sueño horrible que se repite noche tras noche; como una maldición eterna; así será año tras año, y una vez más, no se puede remediar; “e inclinando la cabeza, entregó su Espíritu”.

Cristo Jesús, el verdadero Hijo de Dios, el Hijo Amado del Padre, ha entregado una vez más su cuerpo y su alma por el bien de nuestras almas y perdón para nuestros pecados. Así lo recordamos cada año con la celebración del Triduo Pascual. Tres días para recordar la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor, Jesús de Nazareth. Recordamos los misterios de nuestra Salvación, ¡sí!, pero ¡qué doloroso es este momento cada año!

Si el Jueves Santo es Jueves de Pasión y es Jueves del Señor, el Viernes Santo es Viernes de Dolor, Viernes de Muerte, Sufrimiento y Desesperación. El luto inunda la Plaza de la Merced, y una vez más, el silencio es la banda sonora de esta aciaga tarde noche bastetana. Cristo Yacente, en su Sepulcro dorado, por las calles de Baza. Cinco cruces hay en su escudo como cinco son las llagas que le marcaron en la Cruz. Una Cruz ahora desnuda, dormida, vacía, como el corazón de su madre, María.

Y más silencio le acompaña, porque cuando Él pasa inerte ante mí, nada oigo, nada me inspira, solo rezo porque llegue pronto el día en que vuelva a ver su mirada.

Un silencio que se contagia, pues las calles del centro también quieren Silencio cuando la Virgen de los Dolores pasa. El sonido del ronco tambor es lo único que quiebra esta tensa calma; ¿lo único? No; una voz, firme, segura, sabiendo lo que hace y porqué lo hace, se escucha en la noche más triste del año; un martillo golpea el cajón de madera que en su interior lleva una treintena de corazones valientes que desafían a la muerte que se ha llevado a Nuestro Señor, y que sobre su costal llevan a la Madre más triste de Baza. Ná más que hay que ver el cortejo piadoso que tras ella marcha y acompaña, con lentitud. ¿Para qué correr, si ya todo está cumplido? ¿Hay acto más piadoso a la vez que bonito y natural que acompañar en el duelo a una madre que camina perdida y que en busca de su hijo va?

 

Vaya desde aquí mi acompañamiento en el dolor a cuantas madres han tenido que decir adiós a un hijo o una hija en este último año; una sola madre que tenga que despedir a un hijo que se ha ido ya son demasiadas madres y nunca tendría que ser así. No puedo imaginar lo que puede llegar a sentirse. Mi oración está con todas las familias que en este último año hayan sufrido la pérdida de un ser querido.

Cuando un Silencio Sepulcral
Nos inunda el corazón
¡no te aflija(s), amigo mío!
y rézale a nuestro Señor! 

Que Él es vida y Salvación
De las almas pecadoras
Y aunque ahora lo veas Yacente
Pronto, muy pronto será la hora. 

Porque cerca ella está,
La que nunca abandonó
La que nunca se olvidó
De su hijo, Nuestro Señor. 

Eres Madre Dolorosa
La de la calle Dolores
Eres Virgen Primorosa
Por favor, no me abandones. 

Que tu hijo no está muerto
Y lo estamos esperando
¡que pasen esos tres días!
¡y salga ya el Señor Resucitado!

Sábado Santo

El silencio y la penumbra dan paso al luto, que, en el templo de mi Madre de la Piedad, al alcance de todos está, en completa Soledad, la Madre del Hijo de Dios, esperando, como todos, la Resurrección.

Es un día triste, como todo lo que rodea a la muerte, pero una vez más nosotros, los cristianos tenemos la suerte de que esta noche de sábado celebremos la Vigilia Pascual y lo que ello conlleva, que es recibir la gran noticia de que ¡Jesucristo ha resucitado! ¡en verdad, ha resucitado!

Fuego, Agua, Palabra Y Eucaristía

Estos son los cuatro pilares de la noche más importante para nosotros:

El fuego, como representación de la luz que el Espíritu Santo derrama sobre nosotros, y en verdad os digo, que cuando le pedimos al Espíritu Santo que nos ilumine, lo hace;

El agua, como recordatorio de nuestro bautismo y, por consiguiente, nuestra limpieza de los pecados y la renovación de nuestro carnet de Hijos de Dios, no lo olvidemos;

La palabra, como fuente de nuestra creencia y de nuestra Fe en Cristo Vivo que nació, padeció, murió y resucitó por nosotros;

Y la eucaristía; como representación y recordatorio de toda nuestra Fe.

-oOo-

Viernes de Dolores

Yo soy maestro, ya lo sabéis, por eso cuando escuché por primera vez que el Viernes de Dolores procesionaba en el patio del colegio de la Presentación un Cristo llamado Jesús el Maestro junto a una Dolorosa, me emocioné; porque no me negaréis que no es emocionante que nuestra Semana Santa la abran y la cierren los niños y niñas, nuestros más jóvenes cofrades adolescentes que portan y procesionan por las calles bastetanas y que ya son germen y futuro presente de las Hermandades y Cofradías, ¡no puede ser más bonita nuestra Semana Santa! Ojalá que nunca pierdan esa pureza de corazón, su limpieza de alma, la inocencia de sus actos y la ilusión al procesionar. ¡Cuánto tenemos que aprender de ellos!

Solo he podido ver su Estación de Penitencia una vez, hace dos años, cuando aún disfrutaba de mi primer permiso de paternidad, ya que mi trabajo me impide disponer de esa mañana libre, pero lo que vi me enamoró; lo he dicho y lo vuelvo a repetir: ¡no puede ser más bonita nuestra Semana Santa con ese inicio tan espectacular! ¡Cuánto tenemos que aprender de ellos!

Eres tú, Jesús Maestro
El orgullo de los niños
Que te portan con respeto,
Con amor y con cariño. 

De tu barrio a Calle Monjas,
Y la rampa de la Mayor,
¡maravilla de mañana
luce en vuestro corazón! 

Virgencita, escúchame
Este ruego, por favor,
Que protejas a nuestros hijos
Del peligro y del dolor. 

Porque el Viernes de Dolores
Duele menos con amor,
Como el que muestran los niños
Del colegio de la Presentación. 

-oOo-

 

Domingo de Resurrección

¡Porque somos Hijos de Dios vivo! Y por eso, son nuestros niños los que mejor representan el Domingo de Resurrección.

El sol de un día radiante.

La alegría en sus caras rebosantes de ilusión; es impresionante como nos contagian su ilusión y su inocencia;

Las campanas al vuelo nos llaman, nos dan la buena nueva; ¡Jesucristo ha Resucitado! ¡En verdad, ha Resucitado! Esas mismas campanas que hace una semana anunciaban que Jesús de Nazareth entraba en Jerusalén a lomos de una borriquilla y que tras la noche oscura, ¡ha resucitado! Y no puede llevar mejores costaleros, ¡¡¡por favor!!!

¡Chiquillos p´allá y p´acá!
¡Caramelos y helados!
¡Portado con alegría!
¡Va Jesús Resucitado!

No son niños, ¡son almas puras las que llevan al mismísimo Cristo Resucitado! Por favor, como dijo mi buen amigo Juan Antonio en su Exaltación, yo también pido que la armonía y la paz reinen entre nosotros; no libremos una “guerra” en nuestra Semana Santa pues mala campaña sería la que nos alcanza, careciendo de todo sentido cristiano nuestra idiosincrasia.

¿Qué ejemplo le estaríamos dando a esos niños y niñas que con solo mirarnos ya están aprendiendo, tanto lo malo como lo bueno? No podemos contaminar nuestras Hermandades y Cofradías con rencores, odios o rencillas personales.

En este día de domingo solo me entran ganas de gritar:

¡Jesucristo ha resucitado!
¡Viva Jesús Resucitado! ¡Viva Cristo Rey!
¡Viva Jesús Resucitado! ¡Viva Cristo Rey!
¡Viva Jesús Resucitado!

-oOo-

Capítulo VI: A la Virgen de la Piedad

Y cuando entréis de regreso a vuestra Iglesia, que también es la mía, allí os espera vuestra Madre, que también es la mía; la que en su capilla central, el tan bien llamado gran joyero que guarda a una Virgen que siendo tan pequeña es increíble lo que es capaz de mover cuando llega el mes de septiembre, nos espera a todos cada día del año y lo primero que hace es ofrecernos a su hijo, en brazos, pequeño e indefenso, como nuestros pequeños cada Viernes de Dolores y cada Domingo de Resurrección, pequeños e indefensos.

Tres medallas hay en mi casa, de momento solo tres; deseando estoy madre que llegue tu novena y que Ana Rocío sea nombrada como nuevo miembro de tu Hermandad, y que llegue el día quince y poder presentártela como hija nuestra, como Hija de Dios y de ti, madre de la Piedad.

Yo, uno de tus Cascamorras, cumplo con esta misión. Y tras la palmera de Jesús de la Paz, por entre el humo del incienso que acompaña al Señor del Rescate, con el vaivén del sudario de nuestra Madre de la Santa Cruz, por entre los hachones del Cristo de la Misericordia y tras el manto de la Soledad, con el racheo de las zapatillas de los costaleros del Cristo del Amor y entre las bambalinas de la Esperanza, con la luna que mira descarada al Cristo de los Méndez, por detrás del Descendimiento de Nuestro Señor y por entre la candelería de la Virgen de los Dolores, con el silencio roto del Cristo Yacente y el dolor silencioso que sale de la Mayor, y sobre todo, tras el bullicio propio de nuestros niños y niñas que acompañan a Jesús Resucitado, por entre todos esos recovecos y tras todas esas instantáneas, te veo a ti, madre mía de la Piedad. Te veo, te rezo y te espero cada septiembre y cada día ocho de cada mes en el Rosario de tus Horquilleros; en tu novena y en las Arrodeas, en la Alameda y en los Caños Dorados, en la Calle Ancha y Corredera, en las caras de la gente de tu pueblo y en las de mis paisanos accitanos que intentan llevarte para Guadix. Misión imposible, dicen por aquí (…) Siento deciros, queridos paisanos bastetanos, que hace mucho que la Virgen de la Piedad también nos pertenece, pues vive en cada corazón de cada uno de los muchos fieles accitanos que con todo el amor y cariño del mundo siente esta devoción.

Madre mía de la Piedad
Virgen bendita y primorosa
Ten piedad de mí
Y de todos tus Cascamorras. 

Que, aunque estemos en Cuaresma
Ya lo sabes, Madre mía
Siempre te tengo presente
Cada día de mi vida. 

Que llegando el día ocho
Nunca te falte una flor
Ni tampoco un horquillero
Portándote con honor. 

Dame aliento y dame fe
De esa que tú siempre das
Dame fuerzas para ser
De tu paso el capataz. 

Y que nunca, nunca me falte
la alegría y la voluntad
pa gritarte siempre fuerte
¡¡¡Viva la Virgen de la Piedad!!!

-oOo-

Capítulo VII: Agradecimientos

Es de bien nacidos el ser agradecidos, reza el refrán, y yo tengo que agradecer a muchas personas muchas cosas, algunas relacionadas con este pregón y otras no, pero como soy yo el que tiene el micro, aprovecho la ocasión.

A mi madre, por parirme, que en la gloria se quedó
Por hacerme accitano, y por darme todo su amor.

A mis suegros, por quererme y tratarme como a un hijo.

A tantos y tantos bastetanos que en mi vida se cruzaron
Y que hoy están conmigo en este maravilloso acto.

Gracias D. Sergio por darme la oportunidad de reunir cada semana a ese pequeño grupo de voces graves con el que podremos acompañar los oficios de este Viernes Santo y gracias a ese pequeño gran grupo de voces que unen sus almas para hacer lo mejor que los seres humanos podemos hacer, que es rezar cantando.

Si digo Javier Rueda, creo que todos tenemos que quitarnos el sombrero ante su persona. Fijaros si Javier es bueno y justo que hasta en la Sagrada Biblia hay una definición de San José que bien podría ser la de Javi; el Salmo 1 ofrece la imagen clásica del justo, de modo que hasta podemos verlo como un retrato de la figura espiritual de San José. Según dicho salmo, justo es un hombre que vive en contacto vivo con la palabra de Dios, que su gozo es la ley del Señor. Se asemeja a un árbol plantado al borde de la acequia, que da fruto sin cesar. Y eso eres para mí amigo Javier, un cristiano que da sin recibir nada a cambio, que habla por su boca las grandezas del Señor y escucha la Palabra de Dios. Gracias por tu apoyo siempre.

Gracias a los buenos amigos y también pregoneros Juan Antonio Díaz y Ramón Rodríguez por su colaboración.

Gracias a Carmen Eva, a mi Maribelilla, y a Carmelo por dejarme sus imágenes en estos videos.

Gracias a mis Horquilleros de la Virgen de la Piedad y a las diferentes Juntas de Gobierno con las que he compartido momentos especiales.

Gracias a una familia entera que a nuestro lado siempre está, gracias Laura y Maribel, gracias Fini y gracias a mi flamenca favorita, Maribel. Y gracias al resto de esperanzados, gracias Pi, gracias Josefer, caminantes que con el camino del día a día hacéis vida conmigo también.

Gracias Fini, otra vez, gracias Tello, gracias Jose y gracias Marcelo, medios técnicos y humanos que dais vida a este teatro. Cuanto os debe la cultura de Baza, pido este aplauso para vosotros ahora mismo porque os lo merecéis.

Y a los madrinos de mi niña, que les puedo yo decir; gracias Carlos por ser tan buen maestro, por ser tan buen amigo de tus amigos, por estar siempre dispuesto a echar una mano; gracias madrina Laura, por dar tanto como dais, por ser tan buenos como sois, por ser tan buenos cristianos como sois y por querernos tanto como nos demostráis; bendiciones para vuestros tres soles.

Se me quedarán nombres en el tintero, pero a todos no se puede nombrar, porque no quiere esta gente que lleguemos tarde a cenar.

Permitidme que me ponga un poquito más serio ahora. Bueno, más que serio, un poco más sentimental. No se pensará mi niña que de ella me voy a olvidar. Lo que pasa es que antes era a ella sola a quien tenía que dedicarle siempre algunas palabras y ahora la cosa es bien distinta. Desde que llegó Pradeep y hace poco Ana Rocío, esta es la primera gran ocasión en la que, delante de un gran público, hago algo de tamañas proporciones, y mientras escribía estas palabras no paraba de darle vueltas a la cabeza, (…) ¿cómo lo hago? ¿cómo lo hago? (…) Una vez más, el espíritu santo me puso la canción más apropiada delante de mí para haceros este particular homenaje. A ti, Miriam, costalera de la primera cuadrilla de Nuestra Señora de la Esperanza y primera mujer capataz en Baza con la Santísima Virgen de la Caridad; a Pradeep, mi niño hebreo en el Domingo de Ramos junto a sus preciosos compañeros de colegio y acompañando al Señor de la Paz, a Ana Rocío, que con su sonrisa eterna me recibe cada mañana, cada día, cada instante y a ti, Miriam, por ser mi vida, tres vidas que me acompañan hoy por hoy y día tras día y por las cuales yo daría la mía propia; Por ser mi familia, por permitirme crecer a vuestro lado, por perdonarme los fallos y por darme vuestros abrazos, vuestros besos y vuestros te quiero, porque os amo, y  porque como dije antes con palabras del Papa Francisco:

“La Iglesia es un bien para la familia
y la familia es un bien para la Iglesia.”

-oOo-

Calma. Jesús Cabello

Algunas ventanas inquietas se abren despacio,
 presiento una calma tan grande que tiemblo por dentro.
La brisa de un mundo distinto llegó justo a tiempo.
Fue tan difícil… Fue tan difícil
la esperanza… La esperanza.
Fue tan difícil… Fue tan difícil
esperar… Esperar. 

¿Quién quiere sumar a su historia un rumbo desnudo,
rendido a un futuro dorado que colme el deseo?
¿Quién quiere asumir unos golpes que le hagan más fuerte?
Es tan difícil… Es tan difícil
ir a ciegas… Ir a ciegas.
Es tan difícil, es tan difícil
siempre. Siempre.

Recuerdo tormentas vencidas con una mirada,
y un mar imposible que se abre ante una promesa.
Conozco una voz tan preciosa que calma los miedos,
sanando heridas que me hacen dudar de mi suerte.
No cabe el Amor que he sentido en cuatro palabras
ni toda la vida que mana en un alma creyente. 

Y no es tan difícil. No es tan difícil,
todo pasa. Todo pasa.
No es tan difícil, no es tan difícil
nada. Nada

-oOo-

Capítulo VIII: La despedida

Ya llega, ya huele, ya suena, ya se siente, ya está aquí nuestro Domingo de Ramos, con nuestra gente, con mi compañero en la Cruz de Guía, con mi pareja de fila,, con mi vecina de manola, rosario en mano y esbelta figura bastetana, con mis amigos y hermanos portando los ciriales que anuncian que tras la esquina ya asoma el paso del Señor y de la Virgen, con mi compañero en la trabajadera, con los nervios mismos del año pasado pero la ilusión renovada de estar ahí, camino a San Juan, a Santiago, o subiendo la rampa de la Mayor, o corriendo hacia la Merced, con mi capirote en una mano y el corazón en la otra (…).

Ya está aquí nuestro Domingo de Ramos, con nuestra familia, con el abuelo que lleva de la mano a su nieto igual que hiciera hace cuarenta años con su hijo; con la abuela que dejó anoche preparada la mantilla para su nieta, que es ya una mujercita y quiere acompañar al Señor (…).

Ya está aquí un nuevo Domingo de Ramos, el de las palmas y ramos de olivo en procesión desde la Iglesia de los Dolores a la Mayor, desde San Juan a la Merced; ¡Hosanna, Hosanna Filio David! (…).

¡Que ya está aquí el Domingo de Ramos! Jornada de puertas abiertas para ver a nuestros titulares y lazos del color de la cofradía preparados para todos los que hoy nos visitan; ¡niño! ¡echa más incienso! ¡que se note que es Domingo de Ramos!

¡Hermanos! La Cuaresma está finiquitada; ha sido un tiempo de preparación maravilloso; yo lo he disfrutado como nunca en estos casi 18 años de mi bastetanía.

– Juan Antonio Díaz Sánchez, exaltador de nuestro Cartel Oficial 2024; con él empezó esta Semana Santa, y con él terminará (…).
– José Manuel Castillo Blesa, Pregonero para la Santa Cruz.
– Sergio López, Exaltador para el cartel de la Soledad.
– María José Cruz Jiménez, Pregonera para la Esperanza, el Amor y la Paz.
– Ramón Rodríguez Carpio, Pregonero para el Señor de los Méndez.
– Carmen García Cabrera, Exaltadora para el cartel del Cristo Yacente.
– Yolanda Urquiza, Pregonera para el Silencio.
– Antonio Vallejo, Pregonero para la Soledad, Misericordia y Resucitado.

¡Que ponerse aquí delante nada fácil es! Bien lo saben los que me precedieron. Pero Dios y el Espíritu Santo está con nosotros; porque algo especial os digo; cuando miréis esa Cruz, repetid: “la esencia de lo cristiano es Jesucristo mismo”.

¡La esencia de lo cristiano es Jesucristo mismo!

Y recordad: en la Cruz está la vida y el consuelo.

(Suenan 3 golpes fuertes llamando al portón de la Esperanza)

¡Que se abra ya esa bendita puerta! La de la Esperanza, el Amor y la Paz, y que empiece nuestra Semana más Santa.

¡No todo está dicho! ¡No! Ahora empiezan a hablar los corazones cofrades, las almas de Dios costaleras que racheando las zapatillas sienten el dolor de la pasión del Señor y la desesperación de su madre.

¡Que hablen las mantillas al vuelo de la brisa bastetana, que, aun helando el alma, arde en el corazón de toda mujer cofrade!

¡Que clamen los capirotes al cielo bastetano, pidiendo clemencia al Padre Eterno por tener una buena estación de penitencia!

¡Y que crujan tambores y cornetas por los callejones y plazas de Baza! Porque sin música, (…)

¿Qué sería de la Semana Santa sin su música?

¿Qué sería de nosotros sin música?

¿Qué sería de mí?

¡Cofrades de Baza!
¡Hermanos todos!
¡Hijos de Dios!

Perdonad mis osadías
y mis faltas, por favor
Que tan sólo he pretendido
Alentar vuestro corazón. 

Esta voz que hoy os habla
Pregonando ya llega al final
Mas no me tengáis en cuenta
Unos cuantos versos más. 

El sentimiento más cofrade
Que ha sentido este accitano
No ha sido la lectura
De un pregón casi acabado. 

Si no el estar entre vosotros
Con mi corazón en una mano
Y en la otra el sentimiento
De sentirme bastetano.

He dicho

 

Este Pregón para la Semana Santa de Baza del Año de Nuestro Señor MMXXIV se terminó de escribir el sábado veintisiete de enero del mismo año, habiendo tenido varias veces correcciones que se dan por finalizadas en el día 29 de febrero, jueves eucarístico en el año de gracia anteriormente nombrado.

En Baza, en compañía de mis hijos Alejandro Pradeep y Ana Rocío, y de mi esposa, María Miriam.

Alejandro José Baena y Regalado
Maestro de música

 

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